Adriana Ruano: “Si se te pone una pared enfrente, puedes buscar otro camino”

Veinte días antes del Mundial de Gimnasia Artística de Tokio 2011, donde debía buscar la clasificación para Londres 2012, a Adriana Ruano le diagnosticaron una grave lesión de columna.

Ruano llevaba soñando con los Juegos Olímpicos desde que siendo niña había conocido a Luisa Fernanda Portocarrero, gimnasta guatemalteca que compitió en Barcelona 1992. Pero el médico fue muy claro:

“Nos dijo que si iba a la competición tenía casi un cincuenta por ciento de posibilidades de regresar en silla de ruedas”, asegura en una entrevista con Tokio 2020.

La Federación de Gimnasia de Guatemala debía comprar los billetes al día siguiente, así que Ruano, su familia y sus entrenadores tenían que tomar una decisión cuanto antes. Con 16 años, la primera reacción de Ruano fue desafiar las posibilidades. “Yo les dije a mis padres que yo iba, que no me importaba si regresaba en silla de ruedas”, recuerda.

Finalmente entró en razón, pero su sueño no acabó ahí. Porque Adriano Ruano tiene una filosofía de vida: “Si se te pone una pared enfrente, puedes buscar otro camino”, explica.

Diez años más tarde, Ruano viajará a Tokio y será Olímpica. No en gimnasia, como soñó por primera vez, sino para competir en tiro, en la modalidad de foso Olímpico.

Un adiós repentino a la gimnasia

¿Cómo empezó en la gimnasia?

Me inicié a los tres años y medio con gimnasia y ballet, y lo iba intercalando durante la semana. Pero en la clausura del ballet, mi profesora habló con mis papás y les dijo, ‘Creo que es mejor que se dedique a la gimnasia, porque aquí al baile solo viene a hacer acrobacias’. Y así es como me inicié.

¿Cómo es la vida de una niña gimnasta? Porque es más precoz que en otros deportes

Es una vida un poco sacrificada porque uno deja de ser un niño ‘normal’. Te pierdes cumpleaños, primeras comuniones, fiestas… Pero mi familia siempre me inculcó que el estudio debía ir de la mano del deporte. Yo entrenaba de 7 a 10 de la mañana; luego iba al colegio; y del colegio salía media hora antes para ir al entrenamiento de la tarde. Y así de lunes a viernes. Por las noches hacía las tareas y los sábados tenía un tutor para ponerme al día. Era una vida muy, muy rutinaria.

Y cuando podía recoger el premio a ese sacrificio, justo antes del Mundial de Tokio 2011 para competir por un puesto en los Juegos de Londres 2012, todo se acabó. ¿Qué pasó?

Fue una lesión que venía de cuatro años antes, causada por muchos saltos y mucho impacto. Yo solía mantener un umbral de dolor muy alto y realmente nunca llegué a sentir dolor como tal. Fue más bien como un espasmo muscular, pero mis entrenadores insistieron en hacerme exámenes y resultó que la columna estaba dañada.

¿Cómo fue ese momento?

Los médicos nos juntaron a mis padres, a mi entrenador y a mí, y nos dijeron, ‘Miren, Adriana tiene esta lesión. Va a tener que llevar un corsé durante tres meses. No puede correr, no puede saltar, no puede hacer ningún tipo de ejercicio’. Mi entrenador le dijo que en 20 días teníamos una Copa del Mundo clasificatoria para los Juegos Olímpicos y preguntó qué posibilidad había de ir haciendo menos impacto. Pero el médico fue claro. Nos dijo que si yo iba, tenía casi un cincuenta por ciento de posibilidades de regresar en silla de ruedas y quedar cuadripléjica.

¿La decisión de renunciar fue inmediata o tuvieron que convencerla?

Al día siguiente compraban los boletos a Tokio, así que ese día teníamos que tomar la decisión. Yo les dije a mis padres que yo iba, que no me importaba si regresaba en silla de ruedas… Uno a los 16 años es un poco terco. Recuerdo que fue la primera vez que vi llorar a mi papá. Él era médico y me dijo, ‘Hija, yo he visto tus sacrificios, todo lo que has dejado por ese sacrificio, pero también soy médico, reconozco los riesgos, y con todo el dolor del alma tengo que decirte que no vas’. Hoy respeto y agradezco esa decisión.

El tiro Olímpico como terapia

¿Cómo se pasa de la gimnasia al tiro Olímpico?

Es divertido. El médico que estuvo tratando mi columna es socio del club de tiro donde practico. Al final fue un año de recuperación en el que tuve que llevar el corsé, sin hacer ningún tipo de deporte. Perdí totalmente mi forma deportiva porque no hacía mis 7 horas de ejercicio diario y con la ansiedad empecé a comer. Así que hablamos con el médico para ver qué otras opciones de deporte había, y realmente ningún deporte era opción. Ajedrez, tiro con arco… Deportes que no impactaran mi columna. Y él me habló sobre el tiro con armas de caza.

Y tengo entendido que hubo otra conexión.

El mejor amigo de mi hermano es Rodrigo Zachrisson, que practica el tiro con armas de caza en la modalidad de skeet, y cuando supo le dijo a mi hermano que fuera un día a probar. Y así lo hicimos. En diciembre de 2012 fuimos con él y me prestó su escopeta. Fue la primera vez que disparé y dio la casualidad que el primer plato lo logré romper. El resto ya no rompí nada, pero ahí fue cuando decidí que le iba a dar una oportunidad a este deporte.

¿Fue algo instantáneo entonces?

Si soy sincera, al principio no me gustó porque es totalmente distinto a la gimnasia, pero con el tiempo me fui apasionando. El tiro es un deporte de mucho trabajo mental. Lleva mucha introspección, concentración. En un inicio me dolió mucho dejar la gimnasia, y cuando yo veía el plato trataba de pensar que ese plato era mi pérdida, mi problema, y me daba cuenta de que cuando pensaba eso rompía el plato. Así que traté de agarrar el tiro como una terapia psicológica. Suena extraño, pero sí. Y luego poco a poco con las competencias me empecé a apasionar por el deporte.

¿Le ayudaron el año sus años en la gimnasia?

Desde un inicio fui disciplinada. Siempre tuve esa competitividad, esa autoexigencia, la capacidad de concentración. Muchos cuando empiezan tienen que aprender temas de visualización, de respiración… Yo eso ya lo traía de la gimnasia, y creo que me ayudó a ir subiendo mi nivel un poco más rápido de lo normal.

Voluntaria en los Juegos de Río 2016

¿Cuándo fue consciente de que a través del tiro también podía llegar a unos Juegos?

Al principio no sabía que este deporte era Olímpico. Me di cuenta con la clasificación de Hebert y Enrique Brol para Río 2016.

De hecho usted estaría allí como voluntaria en Río 2106, precisamente en el campo de tiro. ¿Cómo fue la experiencia?

Estar allí, tener la oportunidad de presenciar la inauguración… Me marcó. Fue como decir, ‘Esto es lo que quiero. Este es mi camino y mi meta’. Yo lo miraba como un objetivo para [París 2024], no [Tokio 2020]. Ese fue el momento que me marcó y donde se volvió a sembrar esa semilla.

Y en 2018 logró por fin la clasificación con una plata en el Campeonato de las Américas. ¿Cómo fue ese momento?

Más o menos un mes antes visualizaba cómo sería el momento, pero veía ese sueño un poco lejos y no se lo quise decir a nadie para no sentir vergüenza si no lo lograba. Logré entrar como sexta en la final y recuerdo que mi entrenador me dijo, ‘Mira, ya hemos cumplido nuestro objetivo principal, que era la cuota para los Panamericanos, así que entra, sonríe y disfruta’. Y eso hice, disfrutar.

Tokio, 10 años después y como Olímpica

¿Qué significó para usted?

Fue como encontrar una luz en el camino. Desde que me lesioné hasta ese momento, mi vida había sido muy monótona, muy en automático. Sentía que no tenía un rumbo, y así fue cuando dije, ‘Dios me quitó de ese camino para ponerme aquí’. Son las sorpresas y regalos que uno nunca entiende de la vida. Es algo bonito, que me deja mucho aprendizaje. Y bueno, la casualidad de que mi Copa del Mundo iba a ser en Tokio y ahora los Juegos Olímpicos son en Tokio.

Cuando llegue Tokio 2020, habrá tenido que esperar casi tres años para vivir ese momento. ¿Cómo ha sido esa espera?

Han sido dos años y medio de altibajos, tanto emocionalmente como de resultados. Al principio sentí que los ojos estaban de repente puestos en mí, empecé a crearme mucha presión, y mis resultados de 2019 empezaron a ir para abajo. En 2020 vino la pandemia y ahí vi que era el momento para reforzar toda la parte psicológica. Fueron tres o cuatro meses que estuvimos trabajando por videollamada con mi entrenador, mi psicólogo, los nutricionistas, los médicos… Y cuando regresamos vi que todo ese trabajo había tenido sus frutos, porque logré regresar mucho mejor de lo que me había ido.

¿Cómo afronta ese momento que ha esperado tanto?

Primero, es algo que yo anhelaba desde muy pequeña. Me siento muy bien, preparada, muy fuerte mentalmente, debido a que estos dos años han sido muy duros, pero de mucho aprendizaje. Me ha ayudado a madurar como persona y como atleta. Me siento muy bien, bastante tranquila, con mi mente puesta en el objetivo.

¿Qué lecciones ha sacado?

La resiliencia. Tratar de ser un ejemplo en cuanto a que si te caes, te puedes volver a levantar. Y que si se te pone una pared enfrente, puedes buscar otro camino. Y si no es por ese camino, pues buscar otro. Pero siempre va a haber una forma de cumplir los sueños. Quizá no como uno los tenía en mente. Mi sueño siempre fue ir como gimnasta a unos Juegos Olímpicos, pero ahora estoy como tiradora. Verme en unos Juegos Olímpicos va a suponer lograr el sueño de una familia y demostrar que todo ese trabajo ha dado fruto.




Juegos Olímpicos: Argentina da la lista definitiva para los Juegos

El entrenador Sergio Hernández eligió a los 12 jugadores que representarán a la Selección Argentina de básquet en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. El Alma debutará en la cita el próximo 26 de julio ante Eslovenia.

El escolta de los Denver Nuggets Facu Campazzo y el veterano alero Luis Scola encabezan la lista de 12 jugadores de la selección argentina para los Juegos Olímpicos de 2021.

Argentina, ganadora del torneo olímpico de 2004 y medalla de plata en el Mundial de 2019, comenzará los juegos en Tokio contra la actual campeona del mundo, España, la Eslovenia de Luka Doncic y el anfitrión Japón en el Grupo C. Los dos primeros equipos de cada uno de los tres grupos pasarán automáticamente a los cuartos de final, mientras que los dos terceros también se clasificarán en base a criterios de clasificación.

El plantel completo de los argentinos lo integran:

Bases:

Facundo Campazzo: 1.80 – 30 – Denver Nuggets

Nicolás Laprovittola: 1.88 – 31- free agent

Luca Vildoza: 1.89 – 25 – New York Knicks

Escoltas:

Nicolás Brussino: 2.05 – 27 – Granada

Leandro Bolmaro: 2.00 – 20 – Barcelona

Aleros:

Gabriel Deck: 1.98 – 26 – Oklahoma City Thunder

Patricio Garino: 1.98 – 28 – free agent

Juan Pablo Vaulet: 1.99 – 25 – AEK Athens

Ala-pívot:

Luis Scola: 2.07 – 41 – Varese

Pívots:

Marcos Delia: 2.09 – 29 – Trieste

Tayavek Gallizzi: 2.04 – 28 – Regatas Corrientes

Francisco Cáffaro: 2.14 – 21 – Virginia University

El fixture del básquet de Argentina en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020

La selección conducida por Sergio Hernández debutará el 26 de julio a la 1:40 de nuestro país ante Eslovenia; luego, el jueves 29 a las 9 se medirá con España y cerrará el Grupo C el domingo 1º de agosto ante Japón, una vez más a la 1:40.




Deportes Olímpicos: Halterofilia

El objetivo de la halterofilia es simple: levantar más que nadie. Esto hace de ella un espectáculo deportivo y uno de los deportes favoritos de los espectadores.

Los concursos de levantamientos de piedras pesadas que se realizaban antiguamente fueron los precursores de lo que ahora se conoce como halterofilia. También tiene una larga historia como deporte organizado, y fue incluido en el programa de los primeros Juegos Olímpicos modernos, en Atenas 1896. 

En las competiciones de Atenas 1896 y St. Louis 1904 se utilizaron técnicas diferentes a las actuales, y además todos los levantadores compitieron en los mismos eventos sin importar el peso corporal. Los atletas fueron agrupados por peso por primera vez en Amberes en 1920, y las técnicas de levantamiento, arrancada y dos tiempos, se estandarizaron en Montreal 1976. Por su parte, la categoría femenina se incluyó por primera vez en los Juegos Olímpicos de Sydney 2000. 

En la arrancada, la barra se levanta desde el suelo hasta encima de la cabeza con un solo movimiento. Por el contrario, la dos tiempos es una acción en dos pasos: la barra se lleva primero hasta el pecho antes de ser levantada sobre la cabeza. 

Los atletas compiten realizando cada uno de estos levantamientos tres veces y suman el peso máximo que se ha levantado en cada una.

Programa de la competición

  • 61 kg (hombres)
  • 67 kg (hombres)
  • 73 kg (hombres)
  • 81 kg (hombres)
  • 96 kg (hombres)
  • 109 kg (hombres)
  • +109 kg (hombres)
  • 49 kg (mujeres)
  • 55 kg (mujeres)
  • 59 kg (mujeres)
  • 64 kg (mujeres)
  • 76 kg (mujeres)
  • 87 kg (mujeres)
  • +87 kg (mujeres)

Esencia del deporte

La halterofilia puede parecer un deporte simple, pero exige un control físico y mental máximo. Levantar más del doble del peso corporal desde el suelo hasta pasar por encima de la cabeza no se trata solo de utilizar todos los músculos del cuerpo. También se requiere una concentración absoluta, una técnica excelente y un espíritu de lucha. 

Los atletas deben intentar un levantamiento dentro del minuto siguiente a ser llamados. Este tiempo se aumenta a dos minutos en caso de que se vayan a intentar levantamientos sucesivos. La necesidad de preparar el cuerpo y la mente en tan poco tiempo puede desafiar el ritmo y la capacidad del atleta para mantener la calma y la energía. 

En la arrancada, el peso es levantado en un solo movimiento y el levantador permanece inmóvil, con los brazos y las piernas extendidos, y con los pies alineados. En dos tiempos, el levantador primero levanta el peso sobre el pecho (clean o cargada), y luego extiende los brazos y las piernas, con los pies en línea (jerk o envión). Cuando se levanta la barra, los codos no deben estar doblados y no debe haber ningún desequilibrio en la extensión de los brazos. 

Si se deja caer la barra antes de recibir una señal para hacerlo, el levantamiento se considera fallido. Los árbitros también penalizarán el hecho de no iniciar un levantamiento dentro del tiempo establecido o de tocar la plataforma con cualquier parte del cuerpo que no sea la planta de los pies. 

A cada levantador se le permiten tres intentos en la arrancada y otros tres en dos tiempos. Se tiene en cuenta su mejor levantamiento en cada uno de ellos para determinar su resultado global (total). Si un atleta no logra hacer un levantamiento válido en cualquiera de sus tres intentos en la arrancada, es eliminado de la competencia y no puede avanzar a realizar dos tiempos. 

Cuando se produce un empate, el atleta que alcanza ese peso total más rápidamente se convierte en el ganador.

Panorama para los Juegos de Tokio

En los Juegos de Río 2016 hubo ocho categorías de peso para hombres y siete para mujeres. El 1 de noviembre de 2018, la IWF introdujo 10 nuevas categorías para hombres y mujeres, y en Tokio 2020 cada sexo competirá en siete de esas diez categorías de peso. 

A lo largo de la historia Olímpica, la República Popular China y los países de la antigua Unión Soviética han sido los que más éxito han tenido en halterofilia. Los levantadores chinos ganaron cuatro medallas de oro consecutivas en la categoría masculina de 69kg desde Atenas 2004 hasta Río 2016, y las deportistas de China han ganado 14 de 35 medallas de oro desde Sydney 2000. 

Los atletas de otros países asiáticos, así como los de Europa, siempre son buenos competidores. En los Juegos de Río 2016, con apenas 22 años, Lasha Talakhadze, de Georgia, levantó 215 kg en arranque y 258 kg en envión en la categoría masculina de mayor peso (+105 kg) para llevarse la medalla de oro con un récord mundial de 473 kg. En mujeres, destaca la española Lidia Valentín, que cuenta con una extensa colección de medallas Olímpicas en la categoría femenina de 75 kg (Pekín 2008: plata, Londres 2012: oro, Río 2016: bronce) y espera alzarse con otra en Tokio 2020.




Deportes Olímpicos: Ciclismo de montaña

El ciclismo en un escenario completamente natural. El vértigo en dos ruedas. Se esperan actuaciones impresionantes de Nino Schurter y Jenny Rissveds, quienes ganaron el oro en Río 2016

El ciclismo de montaña, o mountain bike, surgió en Estados Unidos durante los 70, cuando los amantes del aire libre decidieron modificar sus bicicletas para poder usarlas fuera de la carretera. Consecuentemente se crearon estas bicis especializadas, que pueden soportar impactos. Para los 90, el ciclismo de montaña fue reconocido globalmente como un deporte al aire libre.

El ciclismo de montaña cross-country (MTB Cross-Country), también conocido como campo a través, se adoptó como un deporte Olímpico oficial en los Juegos de Atlanta 1996. Las carreras de cross-country tienen lugar en pistas de terracería que ponen a prueba las habilidades de los competidores al mismo tiempo que hacen entretenerse al espectador.

Esencia del deporte

El recorrido del ciclismo de montaña cross-course requiere fuerza y habilidad. A los corredores les suele llevar entre 90 y 105 minutos recorrer la pista, que consiste en seis kilómetros de estrechos senderos de un solo carril de tierra, con subidas y bajadas empinadas y secciones empedradas. En él también hay puntos de avituallamiento, en los que, además de comer o beber, los deportistas pueden arreglar sus bicicletas.

La carrera comienza con una salida masiva y se dan varias vueltas al recorrido. El primero que dé las vueltas requeridas se hace con el oro. Los corredores que hacen tiempos un 80% más lentos que la primera vuelta del líder son eliminados.

El nuevo Izu Mountain Bike Course, un sendero fuera de camino de 4,100 km, tiene un desnivel de 150 m y se pretende que sea más complicado que anteriores pistas en los Juegos Olímpicos. Algunas de sus secciones tienen nombres como Amagigoe, Joren-no-taki, Hashi, Wasabi, Odorikohodo y Karesansui, según sus características. En diferentes partes del recorrido los espectadores pueden contemplar majestuosas vistas del Monte Fuji.

Panorama para los Juegos de Tokio 2021

Un participante con una historia impresionante en el evento masculino es el suizo Nino Schurter. Tras ganar la medalla de bronce en Pekín 2008, consiguió alzarse con una de plata en Londres 2012 y, cuatro años más tarde, la de oro en Río 2016. En 2019, ganó el Campeonato del Mundo por octava vez. Este ciclista tiene la habilidad de adaptarse bien a cualquier recorrido. Schurter realizó una exhibición de medalla de oro en el test de la pista de 2019, por lo que está esperando continuar con su reinado en Tokio.

Otros corredores esperan también estar en el podio, entre los que se encuentran el belga Mathieu van der Poel, el francés Victor Koretzky y el italiano Luca Braidot.

Jenny Rissveds (Suecia), que ganó dos oros en los Juegos de Río 2016, y la estadounidense Kate Courtney, vencedora en el Campeonato del Mundo de Élite y en la Copa del Mundo de la UCI 2019, son dos contendientes fuertes por el oro en la categoría femenina. También estarán luchando por medalla Jolanda Neff, de Suiza, que fue la primera en el test del pasado año, y su compatriota Sina Frei, quien fue segunda. La francesa Pauline Ferrand-Prevot es otra de las aspirantes, después de convertirse en campeona en el Campeonato del Mundo de Mountain Bike XCO de la UCI. Todo esto hará de Izu el escenario de una intensa batalla.




Abigail Magistrati con 17 años disfrutará de sus primero Juegos Olímpicos

La platense de 17 años será la más joven de la delegación albiceleste en Tokio. El doloroso doping de Dominici le abrió las puertas al sueño de su vida.

La platense es categoría 2003, será la más joven de la delegación albiceleste y tendrá revancha olímpica luego de una lesión que la marginó de los de la Juventud en Buenos Aires 2018, cuando llegaba bien perfilada tras ser doblemente dorada en los Odesur de Santiago -de la misma categoría- con las barras asimétricas y el all around en equipo. Después, su primera experiencia grande se dio en los Panamericanos de Lima, donde fue cuarta en barras asimétricas y en equipo, además de octava en piso. Y de ahí al Mundial de Stuttgart, lo que al final le dio la plaza.

La gimnasta estará presente en los próximos Juegos Olímpicos. Lo logró a través de su posición (36°) en el Mundial de 2019.

En 2018, la selección conformada por Ayelén Tarabini, Camila Klesa, Agustina Pisos, Mayra Vaquié y Martina Dominici lograron la clasificación al siguiente Mundial con equipo completo. Desde ese momento, Argentina podía contar con dos gimnastas olímpicas. A Alemania viajaron Martina Dominici, Abigail Magistrati, Ayelén Tarabini, Luna Fernández y Agustina Pisos.

En el all around Dominici fue la mejor ubicada y obtuvo su boleto a Tokyo 2020. Entre ella y Magistrati quedaron: Ana Pérez de España y Eythora Thorsdottir de Holanda, cuyos países ya estaban clasificados por equipos. Mientras que Seojeong Yeo de Corea del Sur clasificó por ranking de Copas del Mundo y Anastasia Varinska de Ucrania quedó afuera porque su país sólo podía clasificar una gimnasta. Lo que dejaba a Abigail como la primera reserva en caso de una baja.

En 2018, la selección conformada por Ayelén Tarabini, Camila Klesa, Agustina Pisos, Mayra Vaquié y Martina Dominici lograron la clasificación al siguiente Mundial con equipo completo. Desde ese momento, Argentina podía contar con dos gimnastas olímpicas. A Alemania viajaron Martina Dominici, Abigail Magistrati, Ayelén Tarabini, Luna Fernández y Agustina Pisos. En el all around Dominici fue la mejor ubicada y obtuvo su boleto a Tokyo 2020. Entre ella y Magistrati quedaron: Ana Pérez de España y Eythora Thorsdottir de Holanda, cuyos países ya estaban clasificados por equipos. Mientras que Seojeong Yeo de Corea del Sur clasificó por ranking de Copas del Mundo y Anastasia Varinska de Ucrania quedó afuera porque su país sólo podía clasificar una gimnasta. Lo que dejaba a Abigail como la primera reserva en caso de una baja.

Estoy muy feliz de poder representar la bandera argentina. Es una oportunidad que se dio bastante de golpe, pero voy a dejar todo y hacer lo mejor posible. Desde muy chiquita lo soñaba y hoy se esta por hacer realidad, le cuenta a TyCSports.com a horas de partir rumbo a Japón, a las corridas y con la posibilidad de llegar con poco tiempo previo a la competencia, dadas las restricciones para volar hacia el exterior.

“Se está por cumplir un sueño. Es increíble que estemos a un paso de poder vivirlo, de hacerlo realidad, agrega Vanesa Molina, su entrenadora desde 2014, quien tendrá la difícil tarea de poner a punto a su dirigida con el reloj como enemigo para presentarse en el Ariake Gymnastics Centre, donde habrá actividad desde el 24 de julio.




Deportes Olímpicos: Esgrima

El objetivo de la esgrima es tocar al oponente con el arma evitando ser tocado. La espada más rápida ataca en un abrir y cerrar de ojos.

Dos competidores, cada uno con un arma en la mano, se enfrentan para tocar a su oponente en una zona determinada del cuerpo. Hay tres categorías diferentes: la de florete, espada y sable. Las armas, la zona del cuerpo objetivo y las reglas básicas difieren entre estas categorías. La superficie sobre la que se desarrolla la competición es conocida como pista.  

La esgrima ha tomado parte en todos los Juegos Olímpicos modernos desde 1896, conocidos como los Juegos de la I Olimpiada, en las categorías de florete y sable masculino individual. En los Juegos de París de 1924 se añadió el florete individual femenino; en los Juegos de Atlanta de 1996, la espada individual femenina; y en los Juegos de Atenas de 2004, el sable individual femenino. En Tokio 2021 se celebrarán oficialmente los 12 eventos (florete/espada/sable, mujeres/hombres, individual/equipo). 

Programa de la competición:

  • Florete individual (Hombres/Mujeres) 
  • Espada individual (Hombres/Mujeres) 
  • Sable individual (Hombres/Mujeres) 
  • Florete por equipos (Hombres/Mujeres) 
  • Espada por equipos (Hombres/Mujeres) 
  • Sable por equipos (Hombres/Mujeres) 

Los eventos individuales de florete y espada se disputan durante tres períodos de tres minutos (hasta que se acabe el tiempo), y se convierte en ganador el primero en alcanzar 15 puntos o quien tenga más puntos después de que se completen las tres rondas. En el caso de un empate, el partido va a muerte súbita, es decir, una extensión de tiempo. En sable se compite en dos períodos con una pausa que tiene lugar cuando uno de los esgrimistas alcanza los ocho puntos. 

Los torneos por equipos se forman con tres miembros (y un reserva) y se compite en un formato de todos contra todos con cada atleta combatiendo contra otro rival. Esto significa que se realizan un total de nueve series de rondas de tres minutos (cada una con un máximo de cinco puntos), y se declara ganadora a aquella selección que consiga 45 puntos o que tenga la puntuación más alta después de nueve rondas.

Esencia del deporte

El atractivo de la esgrima reside en el intercambio táctico entre dos atletas con movimientos precisos y duelos que cambian rápidamente. El espléndido manejo de las espadas a corta distancia por parte de los deportistas es un momento emocionante de cualquier combate. Los combates dinámicos de los esgrimistas, iluminados con un foco mientras están rodeados por una atmósfera oscura, llenan el lugar de acción y de una deportiva intensidad.

Una de las principales diferencias entre el florete, la espada y el sable es el área objetivo. La zona de toque para el florete es el torso, incluyendo la espalda; para la espada es todo el cuerpo, y el sable incluye el torso, la cabeza y los brazos. Para contar los toques se utilizan máquinas de puntuación electrónicas. Cuando las áreas objetivo son golpeadas, las luces verdes y/o rojas se encienden, según si el esgrimista se encuentra en el lado derecho o izquierdo de la pista. En el florete, si un toque cae “fuera de objetivo” (no en el área válida del torso), una luz blanca indica el toque nulo.

Para el florete y el sable, hay una regla conocida como “prioridad del tocado”. Una de las formas de realizar un golpe con prioridad es enderezar el brazo, amenazar la zona objetivo con la punta del arma, e iniciar la acción de ataque. Si el otro esgrimista esquiva la ofensiva, gana “la validez o la prioridad del tocado” y a menudo lanza un contraataque o respuesta inmediata.

Mientras que el florete y el sable tienen la regla de la prioridad, la espada no, y atrae a los espectadores con una elegante sencillez. Se concede un punto cuando cualquier parte de la hoja toca al oponente. Si los dos esgrimistas golpean al mismo tiempo, ambos reciben puntos. Dado que todo el cuerpo es un objetivo válido, los combates muestran una variedad de acciones, ya que los esgrimistas atacan partes inesperadas del cuerpo de su oponente, hasta los dedos de los pies.

Además, mientras que los toques con florete y espada se realizan con las hojas de las armas, los toques que se cuentan como válidos en el sable se pueden hacer con el filo de corte (aunque las cuchillas no son afiladas), el anverso o el dorso. El atractivo del sable se realza con acciones de toque dinámicas, mientras que el del florete y de la espada se ensalzan gracias a movimientos dirigidos con precisión.

Hay atletas altos que ganan desde la larga distancia, mientras que hay otros que utilizan la velocidad y el tiempo como su punto técnicamente fuerte. En otros casos, los esgrimistas se alzan con la victoria gracias a un estilo tradicional, mientras que otros exhiben un estilo innovador.

Panorama para los Juegos de Tokio 2021

La esgrima del siglo XXI, aunque no haya olvidado sus profundas raíces del origen de la competición Olímpica, es moderna y universal. Sigue abrazando a las tradiciones, como la terminología europea (a menudo francesa) o el honorable respeto entre los atletas, pero los esgrimistas de todo el mundo compiten hoy en día en una deslumbrante y futurista exhibición de tecnología con una moderna puesta en escena.  

La esgrima es realmente global. Se originó y desarrolló en Europa, pero actualmente, además de este continente, hay una competitividad feroz en Asia, Oceanía, América y África. 157 federaciones nacionales son miembros de la Federación Internacional de Esgrima, por lo que se pueden ver campeones procedentes de prácticamente cualquier rincón del planeta. Esta universalidad se ha hecho aún más evidente con los Juegos Olímpicos realizados en países como China (Pekín 2008) y Brasil (Río 2016), y con los Campeonatos Mundiales de los últimos diez años, en los que atletas de todas las partes del mundo han ganado medallas y han escrito nuevos capítulos en la historia de la esgrima y el deporte. 

La puesta en escena de la esgrima es una delicia tecnológica, y se basa en una iluminación futurista, sistemas de puntuación inalámbricos, repetición de vídeo instantánea y la posibilidad de disfrutar del deporte en línea desde cualquier lugar. Las instalaciones de esgrima son algunas de las que cuentan con más alta tecnología de todos los eventos Olímpicos, lo que ofrece a aficionados y competidores por igual una experiencia única en la que el pasado y el futuro confluyen en la búsqueda de la medalla de oro Olímpica. 

Tokio 2020 manifestará que la esgrima es una combinación de tradición, innovación y diversidad, ya que 12 nuevas selecciones, con sus respectivos participantes, harán historia Olímpica. La esgrima lidera al deporte en el siglo XXI en la combinación de un legado histórico y un futuro espectacular de vanguardia.