Carlos Alcaraz venció a Vacherot y jugará la final de Montecarlo ante Sinner con el número 1 en juego

Carlos Alcaraz volvió a demostrar por qué es el gran dominador de la arcilla: derrotó a Valentin Vacherot por 6-4 y 6-4, se metió en la final de Montecarlo 2026 y definirá el título ante Jannik Sinner en un duelo que también pondrá en juego el número uno del ranking ATP.

Carlos Alcaraz dio otro paso gigante en el Masters 1000 de Montecarlo 2026. El español venció al local Valentin Vacherot por 6-4 y 6-4 en semifinales, selló su clasificación a la final por segundo año consecutivo y se aseguró un duelo de altísimo voltaje frente a Jannik Sinner, en un partido que no solo definirá al campeón del torneo, sino también al próximo número uno del mundo.

El líder del ranking ATP mostró una vez más su enorme jerarquía en polvo de ladrillo. En una cancha con clima hostil para cualquier visitante, por el respaldo del público hacia Vacherot, Alcaraz se mantuvo sólido, inteligente y agresivo en los momentos justos para imponerse en una hora y 25 minutos. Fue una victoria sin fisuras para el murciano, que continúa acumulando marcas históricas y reafirmando que, sobre arcilla, hoy nadie transmite tanta autoridad como él.

La actuación del español volvió a sostenerse en números de elite. Firmó 20 tiros ganadores, cometió 17 errores no forzados y ganó el 81% de los puntos con su primer servicio. Ese equilibrio entre agresividad y control le permitió neutralizar a un Vacherot que llegaba con enorme confianza, empujado por una semana soñada y por la ilusión de todo el público monegasco. Sin embargo, del otro lado apareció una versión muy seria de Alcaraz, con respuestas para cada intento de rebelión.

Alcaraz, en otra final de Montecarlo y con la cima en juego

La victoria sobre Vacherot dejó mucho más que un simple pase al partido decisivo. Alcaraz se instaló en la 35ª final ATP de su carrera, en busca de su 27° título, y además quedó a un triunfo de defender con éxito la corona conquistada en Montecarlo 2025. Pero el contexto potencia todavía más lo que viene: enfrente estará Jannik Sinner y el ganador se quedará también con el número uno del ranking mundial.

El propio Alcaraz no esquivó la magnitud del momento. Después de meterse en la final, habló con claridad sobre lo que representa este partido: jugar en un escenario soñado, con el trofeo y la cima del tenis en disputa, frente a su gran rival generacional. Ese condimento convierte la final en uno de los partidos más esperados de la temporada.

Además, el español llega con una ventaja simbólica importante: domina el historial ante Sinner por 10-6 y afrontará el 17° capítulo de una rivalidad que ya marcó varios momentos grandes del circuito. También será el primer enfrentamiento entre ambos en 2026, lo que agrega un peso extra a la definición del Masters 1000 del Principado.

El dominio de Alcaraz sobre polvo de ladrillo

Si hay una superficie que hoy representa la esencia competitiva de Alcaraz, esa es la arcilla. Con su triunfo en semifinales, el español alcanzó la final en sus últimos siete torneos sobre tierra batida, una secuencia impactante que comenzó en Roland Garros 2024 y continuó con los Juegos Olímpicos de París, Montecarlo 2025, Barcelona 2025, Roma 2025, Roland Garros 2025 y ahora Montecarlo 2026.

La estadística no hace más que confirmar una tendencia demoledora. Desde el inicio de la gira de arcilla de 2025, Alcaraz ganó 26 de sus 27 partidos en esta superficie, con una única derrota en la final de Barcelona 2025 ante Holger Rune, en un duelo que además terminó condicionado por una lesión. Su actualidad en polvo de ladrillo no deja dudas: llega a cada torneo como favorito natural.

A eso se suma otra cifra impactante: acumula 17 victorias consecutivas en tierra batida, luego de haber conquistado Roma y Roland Garros en sus dos últimas apariciones sobre esta superficie antes de Montecarlo 2026. Esa consistencia lo pone en una línea de rendimiento reservada para muy pocos.

Un torneo de menos a más para el español

El recorrido de Alcaraz en Montecarlo también tuvo matices que le agregan valor a esta clasificación. Su debut ante Sebastián Báez fue contundente, con una victoria por 6-1 y 6-3, en la que incluso reconoció haberse sorprendido a sí mismo por el nivel mostrado en su regreso al polvo de ladrillo. Luego, en octavos de final, debió atravesar un partido mucho más complejo ante Tomás Etcheverry, a quien venció por 6-1, 4-6 y 6-3, en un cruce donde incluso dejó ver frustración y dudas pasajeras.

En ese encuentro contra Etcheverry se lo vio incómodo por momentos, hasta el punto de admitirle a su entrenador que tenía “muy poca confianza” y poco feeling con la pelota. Sin embargo, logró salir adelante, ajustó en los momentos clave y sostuvo la defensa del título. Esa capacidad de reacción también explica por qué es el actual número uno del mundo.

Después llegó su partido más sólido del torneo frente a Alexander Bublik. Allí necesitó apenas 64 minutos para ganar 6-3 y 6-0, sumar su victoria número 300 en el circuito ATP y meterse en semifinales. Ese triunfo lo convirtió en uno de los jugadores más veloces de la historia en alcanzar esa cifra, quedando apenas detrás de Rod Laver y Jimmy Connors en cantidad de partidos necesarios para llegar a 300 festejos.

Ya en semifinales, ante Vacherot, la misión era diferente: no solo tenía enfrente a un rival inspirado, sino también a todo el estadio apoyando al local. Alcaraz respondió con madurez competitiva, gestión emocional y un tenis lo suficientemente completo como para desactivar la ilusión monegasca sin pasar grandes sobresaltos.

La gran semana de Vacherot también tuvo premio

Aunque la historia del día quedó del lado de Alcaraz, el torneo de Valentin Vacherot merece una mención especial. El monegasco se convirtió en el primer local en alcanzar una semifinal en el Principado y cerró una semana extraordinaria que le permitirá ingresar por primera vez al Top 20 del ranking ATP a partir del lunes. Su crecimiento ya venía respaldado por un gran presente en el circuito, y en Montecarlo ratificó que está listo para competir en la elite.

Pero incluso ante ese contexto, Alcaraz no aflojó. Jugó con la autoridad de los grandes campeones y le bajó la persiana a la aventura del local para seguir adelante en busca de otro trofeo pesado en su carrera.

Final soñada en Montecarlo: Alcaraz vs Sinner

Todo está dado para una final espectacular. Alcaraz llega como campeón defensor, líder del ranking y dueño de un presente aplastante en tierra batida. Sinner, en tanto, viene de una semifinal demoledora ante Alexander Zverev y tendrá la oportunidad de pelear por su primer título en Montecarlo. El duelo pondrá frente a frente a los dos mejores jugadores del momento y puede marcar un punto de inflexión en la temporada.

En la previa, el español ya había hablado del gran nivel de su rival italiano, especialmente por la incorporación de recursos como la dejada y por la evolución de su servicio. Incluso había reconocido que enfrentarse a un Sinner cada vez más completo lo obliga a crecer y mantenerse alerta. Ahora, ya no será una hipótesis futura: la gran final los cruzará con todo en juego.

Para Alcaraz, además, será una oportunidad de reafirmar que sigue siendo el hombre a vencer sobre arcilla. Para Sinner, el desafío será romper esa lógica y arrebatarle no solo el trofeo, sino también el liderazgo del tenis mundial.

Montecarlo ya tiene la final que todos esperaban. Carlos Alcaraz contra Jannik Sinner. El título. El número uno. Y una rivalidad que sigue escribiendo capítulos cada vez más grandes




Valentin Vacherot hizo historia en Montecarlo: el triunfo que lo metió en semifinales, el récord que batió y la increíble historia del héroe local

Valentin Vacherot vive una semana soñada en el Masters 1000 de Montecarlo. El monegasco derrotó a Alex de Miñaur, alcanzó las semifinales en su casa, rompió marcas históricas para su país y confirmó que su irrupción en la elite ya no es sorpresa, sino realidad.

Valentin Vacherot volvió a regalar una página inolvidable para el tenis de Mónaco. En una jornada cargada de emoción en el Rolex Monte-Carlo Masters 2026, el jugador local derrotó a Alex de Miñaur por 6-4, 3-6 y 6-3, se clasificó a las semifinales y se convirtió en el primer monegasco en alcanzar esa instancia en la historia del torneo. La victoria no solo confirmó su nivel competitivo en la elite, sino que además potenció una historia de superación que ya venía impactando al circuito desde su consagración en Shanghái 2025.

El triunfo ante el australiano, quinto cabeza de serie, fue otro examen de carácter superado. Empujado por el público en la Court Rainier III, Vacherot resistió la presión, sostuvo la intensidad en los momentos decisivos y terminó celebrando después de dos horas y 24 minutos. ATP destacó que con este resultado firmó su cuarta victoria ante un Top 10 y la segunda en esta misma semana, tras haber derrotado también a Lorenzo Musetti. Además, avanzó al duelo de semifinales frente al número 1 del mundo, Carlos Alcaraz.

Lo de Vacherot en Montecarlo no se explica solo por un gran partido. Su recorrido en el torneo fue construyéndose con una mezcla de tenis agresivo, temple y una conexión especial con el entorno. Debutó con una remontada ante Juan Manuel Cerúndolo por 5-7, 6-2 y 6-1; luego dio el golpe frente a Lorenzo Musetti por 7-6(6) y 7-5; en octavos superó a Hubert Hurkacz por 6-7(4), 6-3 y 6-4; y en cuartos eliminó a De Miñaur por 6-4, 3-6 y 6-3. Es decir, llegó a semifinales derrotando a dos jugadores del Top 10 y sobreviviendo a dos partidos largos de tres sets, una muestra de madurez competitiva y resistencia mental.

El récord que batió en Montecarlo es enorme para el tenis monegasco. Primero, se transformó en el primer jugador de Mónaco en la Era Abierta en llegar a cuartos de final del certamen. Luego fue todavía más lejos: también se convirtió en el primer monegasco en alcanzar las semifinales del Masters 1000 disputado en el Principado. ATP remarcó que el torneo tiene un valor íntimo para él, porque se juega literalmente en el club donde se formó y donde entrena desde niño. Ese componente emocional quedó reflejado en sus declaraciones, cuando explicó que muchos de los que alentaban en las tribunas eran sus mejores amigos desde los nueve o diez años.

Pero la magnitud de esta campaña también se entiende al mirar de dónde viene. Hace apenas ocho meses, Vacherot sorprendió al mundo al conquistar el Masters 1000 de Shanghái siendo el número 204 del ranking, una marca histórica: se convirtió en el campeón de Masters 1000 con peor ranking desde la creación de la categoría en 1990. Aquella consagración, además, fue su primer título ATP y lo transformó en el primer jugador de Mónaco en ganar un título individual del circuito. En ese camino derrotó a nombres pesados como Holger Rune y Novak Djokovic antes de vencer en la final a Arthur Rinderknech.

Esa irrupción, que en otro contexto podría haberse leído como una hazaña aislada, hoy ya tiene continuidad. ATP señala que tras su título en Shanghái Vacherot se metió en el Top 40, luego ingresó al Top 30 tras alcanzar los cuartos de final en París, y durante esta temporada siguió escalando hasta ubicarse en el puesto 17 del ranking en vivo. También había firmado los cuartos de final en Acapulco y la cuarta ronda en Miami, señales claras de que su crecimiento no era coyuntural. Montecarlo terminó de consolidarlo como una realidad del circuito grande.

Hay otro dato que vuelve todavía más impresionante su campaña y que lo coloca en una conversación de privilegio a nivel Masters 1000. En la información aportada sobre su presente, Vacherot alcanzó un registro de 17 victorias y apenas 3 derrotas en sus últimos 20 partidos en torneos Masters 1000, igualando la marca reciente de Carlos Alcaraz y quedando solo por detrás de Jannik Sinner, que acumulaba 20 triunfos consecutivos en la categoría. Ese número confirma que su aparición ya no puede medirse como sorpresa aislada: su rendimiento en los grandes eventos del circuito viene siendo sostenido y de altísimo impacto.

Además, Vacherot consiguió un hecho inédito en su carrera ATP: sus dos primeras semifinales a nivel tour llegaron en torneos Masters 1000. La primera fue en Shanghái 2025, donde terminó levantando el título; la segunda llegó ahora en Montecarlo 2026, en su casa y frente a su gente. Se trata de una rareza estadística que habla de un jugador capaz de dar sus mejores versiones en escenarios de máxima exigencia. Esa combinación entre potencia, desparpajo y personalidad lo volvió uno de los nombres más peligrosos del cuadro.

Su historia personal también suma fuerza al relato. ATP recordó que Vacherot rompió una sequía de 20 años para un monegasco en octavos de final de Montecarlo, un registro que pertenecía a Benjamin Balleret, justamente su entrenador y medio hermano. Esa coincidencia le dio un valor todavía más simbólico a su campaña: no solo recuperó para su país un protagonismo perdido en el torneo más representativo de Mónaco, sino que además lo hizo acompañado por una figura clave de su propia historia familiar y deportiva.

Ahora, el desafío siguiente es gigantesco. En semifinales lo espera Carlos Alcaraz, campeón defensor y número 1 del mundo. ATP confirmó que el cruce ante el español será el primero entre ambos y que una eventual victoria del monegasco lo elevaría hasta el puesto 14 del ranking en vivo, además de dejarlo a las puertas del Top 15. Del otro lado del cuadro, Jannik Sinner y Alexander Zverev completan unas semifinales de altísimo voltaje, con el héroe local compartiendo cartel con los tres mejores jugadores del ranking.

Lo que está construyendo Valentin Vacherot en Montecarlo ya excede el resultado puntual. Es la confirmación de un jugador que hace un año estaba fuera del Top 200 y que hoy discute de igual a igual con la aristocracia del tenis mundial. Es la historia del chico del club que vuelve a su casa convertido en figura. Y es, también, la demostración de que el tenis todavía guarda espacio para relatos inesperados, emocionantes y poderosos. Montecarlo ya tiene a su héroe local, y Vacherot quiere que el sueño siga un partido más.




Valentin Vacherot sigue brillando y se mete en los cuartos del Rolex Paris Masters

Valentin Vacherot sigue brillando en París y demuestra que su título en Shanghái no fue casualidad. El monegasco venció 7-6(4), 6-4 a Cameron Norrie para instalarse en los cuartos de final del Rolex Paris Masters, extendiendo su impresionante racha en torneos ATP Masters 1000.

Valentin Vacherot se ha convertido en una de las grandes historias de la temporada. El monegasco, que viene de coronarse en el ATP Masters 1000 de Shanghái, confirmó este jueves que su irrupción no fue un golpe de suerte. En la capital francesa, derrotó al británico Cameron Norrie por 7-6(4), 6-4 para alcanzar los cuartos de final del Rolex Paris Masters y sellar su décima victoria consecutiva en eventos de esta categoría.

El jugador de 25 años está atravesando un momento soñado. En cuestión de semanas, pasó de ser una promesa en ascenso a un firme contendiente en el circuito. “El deporte cambia muy rápido. Hace poco disfrutaba de lo inesperado y ahora siento el peso de las expectativas. Pero me gusta este desafío”, señaló el monegasco, que disfruta de un entorno favorable en París, donde el público lo ha adoptado como figura local.

Vacherot, que venía de superar a su primo Arthur Rinderknech en una segunda ronda cargada de emociones, mantuvo su temple frente a un rival peligroso. Norrie, que llegaba tras eliminar al número uno del mundo Carlos Alcaraz, intentó imponer su ritmo de zurdo desde el fondo, pero el monegasco se mostró inquebrantable. Aprovechó su única oportunidad de quiebre y defendió su servicio durante todo el partido, mostrando una eficacia quirúrgica en los momentos decisivos.

Estoy jugando con mucha confianza, cada punto lo vivo con intensidad. Estos triunfos me demuestran que puedo competir con cualquiera”, dijo Vacherot tras el encuentro, visiblemente emocionado.

La victoria no solo le asegura un lugar entre los ocho mejores del torneo, sino que también lo catapulta al Top 30 del PIF ATP Live Rankings, consolidando una escalada vertiginosa en la parte final del año. En cuartos de final, enfrentará al canadiense Felix Auger-Aliassime, quien remontó para vencer a Daniel Altmaier por 3-6, 6-3, 6-2.

El duelo entre Vacherot y Auger-Aliassime será inédito en el circuito ATP, pero ambos llegan con motivaciones enormes. Mientras el monegasco busca confirmar su estatus como revelación del circuito, el canadiense pelea por un objetivo mayor: clasificar a las Nitto ATP Finals en Turín. Para lograrlo, Auger-Aliassime necesita llegar a la final en París y superar al italiano Lorenzo Musetti, actual N°8 en la PIF ATP Live Race To Turin.

Valentin Vacherot sigue brillando

El cierre de temporada promete emociones fuertes, y Valentin Vacherot, con su tenis sereno y valiente, parece dispuesto a seguir rompiendo todos los pronósticos.




“Una locura total”: Vacherot celebra su victoria histórica en Shanghái y su ingreso al Top 50

Vacherot sobre su victoria “loca” en Shanghái, el impacto de Federer y su entrada al Top 50, una historia que quedará marcada como una de las más increíbles de la era moderna del tenis. El monegasco habló tras un título de película.

Vacherot sobre su victoria “loca” en Shanghái, el impacto de Federer y su entrada al Top 50. Así resumió Valentin Vacherot lo que ha sido la mejor semana de su vida. El monegasco, número 204 del mundo antes del torneo, protagonizó una de las mayores sorpresas en la historia del circuito al conquistar el Rolex Shanghai Masters tras vencer en la final a su primo Arthur Rinderknech, y convertirse en el campeón con menor ranking en un ATP Masters 1000 desde su creación en 1990.

“Ni siquiera entiendo por qué estoy sentado aquí ahora mismo. Es una locura”, declaró Vacherot al borde de las lágrimas tras el triunfo. “Creo que empezaré a darme cuenta en los próximos días. Ahora solo quiero disfrutar del momento. Me emocioné muchísimo después de la ceremonia, estando allí con Arthur. Nuestra familia ganó y el tenis también, porque la historia que acabamos de escribir es increíble”.

La gesta de Vacherot tiene tintes de leyenda. Llegó al torneo desde la fase previa y estuvo a dos puntos de la eliminación en la segunda ronda clasificatoria ante Liam Draxl. Sin embargo, su resistencia lo llevó a eliminar a Laslo Djere, Alexander Bublik, Tomas Machac, Tallon Griekspoor, Holger Rune, y al cuatro veces campeón Novak Djokovic, antes de vencer a Rinderknech en una final inolvidable.

El campeón reconoció que casi no viaja a China: “Cuando aterricé aquí, ni siquiera se suponía que jugaría. Me arriesgué al venir. Llegué un día antes del comienzo. Estuve al borde de la derrota muchas veces, pero logré mantenerme firme”, confesó.

Entre los espectadores de la final se encontraba Roger Federer, quien acaparó la atención del público. “Fue increíble tenerlo ahí. Cada vez que aparecía en la pantalla, el estadio explotaba más que con algunos puntos. Ayer jugué contra Novak, hoy conocí a Roger… Es una locura”, contó entre risas.

El título no solo le dio gloria deportiva: Vacherot ascendió 164 puestos en el ranking, ubicándose en el puesto 40, y se embolsó más de 1.124.000 dólares, casi el doble de lo que había ganado en toda su carrera. “Antes de venir, mi objetivo era entrar al Top 100. Hoy estoy en el Top 50. No puedo creerlo”, expresó emocionado.

El primer campeón monegasco de un Masters 1000 ya tiene su nombre grabado en la historia. Su sueño, nacido en una pequeña federación de un país diminuto, se hizo realidad en la inmensidad de Shanghái.




Del anonimato a la gloria: Vacherot hace historia al vencer a Djokovic

¡Histórico! Vacherot vence a Djokovic y buscará el título de Shanghái, en una de las mayores sorpresas de la temporada. El monegasco derrotó al cuatro veces campeón del torneo y se metió en su primera final ATP Masters 1000.

¡Histórico! Vacherot vence a Djokovic y buscará el título de Shanghái. En una de las gestas más inesperadas del tenis reciente, Valentin Vacherot escaló este viernes hasta la primera final de su carrera en el Rolex Shanghai Masters, tras derrotar al cuatro veces campeón Novak Djokovic por 6-3 y 6-4. Con este triunfo, el monegasco, número 204 del mundo, se convirtió en el finalista con menor ranking en la historia de los torneos ATP Masters 1000.

Lo del joven de 25 años es un auténtico cuento de hadas. Ingresó al cuadro principal como jugador de la fase previa, con apenas 20 partidos disputados en el circuito ATP y sin antecedentes en un Masters 1000 sobre pista dura. Su victoria frente a Djokovic, considerado uno de los jugadores más exitosos en la historia del torneo (43 triunfos y 4 títulos), quedará grabada como una de las mayores hazañas del tenis moderno.

El encuentro no fue sencillo. Djokovic comenzó sólido, pero pronto evidenció molestias físicas en la zona lumbar que limitaron su movilidad. Aun así, el serbio, fiel a su espíritu competitivo, mantuvo la pelea hasta el final. Un game errático con tres dobles faltas consecutivas ofreció a Vacherot la oportunidad de cerrar el partido con el marcador 5-4. El monegasco no la desaprovechó y, con temple, selló el triunfo ante el máximo campeón del certamen.

Lejos de festejar con efusividad, Vacherot se acercó a la red con serenidad para saludar a su rival. “El trabajo aún no ha terminado”, dijo con humildad tras concretar su primera victoria ante un ex número uno del mundo.

El camino del monegasco en Shanghái ha sido un viaje de ensueño: eliminó a cuatro jugadores del Top 25, incluidos Alexander Bublik, Tomas Machac, Holger Rune y ahora Novak Djokovic. Este domingo buscará su primer título ATP Masters 1000 frente al ganador del duelo entre su primo Arthur Rinderknech y Daniil Medvedev, en un cierre que promete ser apasionante.

Por su parte, Djokovic se mantiene tercero en la PIF ATP Live Race to Turin, muy cerca de asegurar su 18ª clasificación al Nitto ATP Finals, donde ya es el máximo campeón histórico con siete títulos individuales.