Unión Deportiva Maimará

🏆 El corazón de Maimará: la historia viva del Club Unión Deportiva Maimará

El Club Unión Deportiva Maimará (C.U.D.M.) es mucho más que un emblema deportivo: es una parte fundamental de la identidad social, cultural y familiar de su pueblo. Fundado el 3 de octubre de 1942, este histórico club jujeño nació del espíritu de unión entre dos instituciones que marcaron una época: el Deportivo Peña y el Atlético Maimará. Su primer presidente fue Don Gerónimo Espinoza, y desde entonces, el C.U.D.M. se convirtió en un símbolo de pertenencia para generaciones de maimareños.

El significado de su nombre lo dice todo. “Unión” no fue una palabra elegida al azar: representó la voluntad de dos clubes y de un pueblo entero de unirse bajo una misma camiseta, entendiendo que juntos serían más fuertes. De esa fusión surgió una organización que pronto trascendió lo deportivo, convirtiéndose en un espacio de encuentro, amistad y comunidad.

Durante las décadas siguientes, el Club Unión Deportiva Maimará se consolidó como referente del deporte regional, con clásicos memorables frente a Atlético Terry de Tilcara y el Club Santa Rosa de Purmamarca. También tejió lazos de camaradería con Defensores de Belgrano de Tilcara, con quienes compartió refuerzos en torneos especiales, como aquellos inolvidables enfrentamientos ante el Club Atlético Talleres del Ferrocarril de Córdoba, cuya visita anual era todo un acontecimiento para la localidad.

Por sus filas pasaron nombres que aún resuenan en la memoria popular: Aldo y Osvaldo Maidana, Nazario Gallardo, René Camacho, Pedro Miranda, Manuel Ovejero —quien llegó a ser arquero de la Liga Jujeña y suplente de Amadeo Carrizo en River Plate—, Froilán Yurquina, Ramón Peralta, Silvestre Zapana, entre muchos otros. Cada uno de ellos dejó su huella en la historia de la institución.

Pero el C.U.D.M. también fue pionero en el plano social. Hace más de 50 años, impulsó los desfiles de carrozas que se transformarían en un clásico de la Quebrada, sumando a barrios e instituciones en una celebración que aún hoy sigue viva. El club fue, y sigue siendo, un punto de encuentro donde deporte, cultura y comunidad se entrelazan.

En los años posteriores, bajo la presidencia de Don Juan Antenor Ruiz, acompañado por Alfredo Santa Cruz, se lograron avances fundamentales: el cercado de la cancha, la construcción de vestuarios, la colocación del letrero de entrada y la creación del Rancho “El Aparcero”, un quincho que se convirtió en escenario de reuniones, recepciones y los tradicionales asados de carnaval.

El Club Unión Deportiva Maimará no solo forjó deportistas; forjó historias, amistades y recuerdos que todavía laten en la memoria del pueblo. Cada ladrillo de su cancha, cada bandera azul y blanca, y cada nombre recordado en las charlas de esquina, son testimonio de un legado que sigue escribiéndose con orgullo en el corazón de la Quebrada.