MUNDO DEPORTIVO
La primera parte fue de dominio del Granada. Tras unos minutos de tanteo, el equipo de Diego Martínez se hizo con el balón y las riendas del encuentro hasta llegar a embotellar al rival en su parcela.
El Valencia de Voro, con las sensibles bajas por lesión de Gayá, Ferran Torres y Rodrigo, fue muy plano, siempre previsible, echando en falta la ausencia de sus jugadores más desequilibrantes. Por ello no inquietó a los nazarís hasta el último minuto del primer periodo, cuando el meta Rui Silva se adelantó a Manu Vallejo tras un centro de Gameiro. Hasta ese momento, nada de nada en el apartado ofensivo.
Sí creó bastante peligro el Granada, en especial en la recta final de la primera parte. Del minuto 34 al 43 dispuso de hasta cuatro ocasiones. Un potente chut de Carlos Fernández que repelió el brazo (pegado al cuerpo) de Mangala (el VAR no vio penalti), un testarazo del propio Carlos Fernández que hizo lucir a Cillessen y dos remates de Eteki y Soldado que se fueron desviados hicieron rondar el primer gol en el Nuevo Los Cármenes, pero con el marcador inicial se llegó al intermedio.
Tras el paso por los vestuarios el guion del partido no varió un ápice, con el Granada llevando la manija y acercándose con peligro al área visitante. Así, a los tres minutos, Domingos Duarte pudo abrir la lata, pero el remate de cabeza del central portugués se topó con la base del poste. Sería al filo de la hora cuando se empezó a romper el partido. El ‘culpable fue Carlos Fernández, primero con una pase genial al que no llegó Machís y después provocando un claro penalti (se lo hizo Coquelin) que él mismo transformó.
La alegría, sin embargo, le duró bien poco al Granada. Solo dos minutos después, un pase de Cheryshev fue aprovechado por Manu Vallejo para poner las tablas con un chut ajustado al poste (era el primer disparo entre los tres palos del Valencia).