El CCL, una ONG que documenta los crímenes de guerra en el centro del conflicto ruso-ucraniano

El Centro para las Libertades Civiles de Ucrania (CCL, por sus siglas en inglés), galardonado hoy con el Premio Nobel de la Paz 2022, es una organización de derechos humanos dirigida por la abogada ucraniana Oleksandra Matviichuk que fue fundada con el objetivo de promover la defensa de la democracia y la plena vigencia de los derechos en Ucrania.

La labor del CCL, cuenta el Comité Nobel, “ha reforzado a la sociedad civil ucraniana y ha presionado a las autoridades para hacer de Ucrania una democracia completa”.

Tras ser notificada del premio, Matviichuk escribió en sus redes sociales: “los ejércitos hablan ahora, porque antes las voces de los defensores de derechos humanos no fueron escuchadas en nuestra región“, y pidió a la ONU y los estados miembros “reformar la paz y la seguridad internacionales para crear garantías para todos los países y sus ciudadanos“.

Matviichuk pidió además la creación de un tribunal internacional para juzgar al presidente ruso Vladimir Putin.

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Es necesario crear un tribunal internacional y llevar ante la justicia a Putin, (al presidente bielorruso, Alexandr) Lukashenko y a otros criminales de guerra“, declaró Oleksandra Matviichuk en Facebook.

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La invasión rusa iniciada el pasado 24 de febrero empujó al CCL a centrarse en identificar y documentar los crímenes de guerra contra la población ucraniana y a jugar un rol pionero en responsabilizar a las partes de sus crímenes.

El CCL se estableció en la capital de Ucrania, Kiev, el 30 de mayo de 2007 y en la actualidad realiza un “esfuerzo extraordinario para documentar el abuso de poder y demostrar la importancia de la sociedad civil para la paz y la democracia”, dice el informe del comité Nobel.

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Es uno de los principales actores en Ucrania, que influye en la formación de la opinión pública y las políticas públicas, apoya el desarrollo del activismo cívico y participa activamente en redes internacionales y acciones de solidaridad para promover los derechos humanos en la región de la OSCE, señala el CCL en su página web.

Sus valores son el respeto a la dignidad humana, la libertad y derechos humanos, la imparcialidad, la democracia, la ley, la lucha contra la discriminación y la solidaridad, según define el grupo en el portal.




El Nobel de la Paz Bialiatski, un emblemático defensor de los DDHH en Bielorrusia

Ales Bialiatski, activista de derechos humanos, director del grupo bielorruso “Viasna” y encarcelado desde el año pasado, ganó el Premio Nobel de la Paz 2022 dos años después de las históricas manifestaciones opositoras que estallaron en Bielorrusia, las mayores en el país desde la caída de la Unión Soviética, seguidas de una feroz represión.

Bialiatski, de 60 años, fue detenido en julio de 2021 por “evasión fiscal”, en un caso percibido como una venganza del presidente Alexandr Lukashenko, en el poder desde 1994, con el objetivo de acallar cualquier forma de crítica.

Durante semanas, decenas de miles de bielorrusos tomaron las calles del país en protesta contra la reelección para un sexto mandato del jefe de Estado, tras un resultado que tacharon de fraudulento.

Mientras esto ocurría, y en el marco de una feroz represión, Viasna -cuya traducción del bielorruso es “primavera”- registraba las detenciones, las acusaciones de torturas y los heridos.

El actual no es el primer paso por prisión para Bialiatski. Su anterior arresto, de 2011 a 2014, en la que la justicia invocó oficialmente a motivos fiscales, se produjo pocos meses después de otra elección presidencial que también suscitó manifestaciones de la oposición, igualmente reprimidas.

“En sus 25 años de militancia, Bialiatski ha sufrido represiones en serie”, destacó el año pasado la ONG Human Rights Watch, cuando su nombre ya era citado como posible Nobel de la Paz.

Tras haber doblegado las manifestaciones de 2020, el Gobierno bielorruso atacó a la prensa y a organizaciones consideradas críticas, encarcelando a sus dirigentes o militantes. Viasna y Bialiatski no fueron la excepción.

Bialiatski recibe el premio Nobel de La Paz
Imagen: Premio Nobel

“La brutal represión de Viasna es solo una parte de la purga de la sociedad civil decidida por el presidente Lukashenko”, aseguraba entonces Human Rights Watch.

Fundada en 1996 durante las masivas manifestaciones prodemocracia en Bielorrusia, entonces dirigida ya de forma autocrática por Lukashenko, Viasna arrancó aportando una ayuda a las personas encarceladas y a sus familiares.

Su actividad se extendió luego a la defensa de los derechos humanos en general.

Miembro de la Federación Internacional para los Derechos Humanos (FIDH), Viasna se convirtió rápidamente en un observador esencial de los ataques a los derechos, del recuento de detenidos, de la defensa de los presos o de la vigilancia de las elecciones.

De pelo canoso y barba blanca, ha sido uno de los miembros del “consejo de coordinación” creado por la oposición bielorrusa el año pasado para cuestionar la reelección considerada fraudulenta de Lukashenko y forzar al poder a un compromiso.

En este organismo figuran también la premio Nobel de Literatura Svetlana Alexievich, que vive exiliada, y la opositora Maria Kolesnikova, recientemente condenada a 11 años de prisión.

La casi totalidad de los miembros de este consejo han sido encarcelados o partieron al exilio, y decenas de medios independientes y ONGs han sido liquidados por decisión de la justicia. Varios miembros de Viasna fueron detenidos, o sus viviendas han sido objeto de numerosos allanamientos.

“Tanto en las pequeñas ciudades como en las regionales o en la capital, hay un verdadero terror”, aseguraba en una entrevista Bialiatski en agosto de 2020, días después de la cuestionada reelección de Lukashenko.

“El objetivo es muy simple: conservar el poder a cualquier precio y sembrar el miedo en la sociedad”, predijo.




El Nobel de la Paz 2022 destaca a defensores de derechos de Ucrania, Rusia y Bielorrusia

El activista bielorruso por los Derechos Humanos Ales Bialiatski -actualmente en prisión en su país-, la organización rusa Memorial y el Centro por las Libertades Civiles de Ucrania fueron galardonados hoy con el premio Nobel de la Paz 2022.

Al dar a conocer la decisión del premio Nobel de la Paz 2022, el comité noruego reclamó la liberación de Bialiatski, encarcelado en Bielorrusia por evasión fiscal.

Nuestro mensaje es exhortar a las autoridades de Bielorrusia a liberar a Bialiatski y esperamos que eso ocurra y que pueda venir a Oslo y recibir el premio“, declaró la presidenta del comité Nobel, Berit Reiss-Andersen, quien agregó: “Pero hay miles de presos políticos en Bielorrusia y temo que mi deseo quizá no sea muy realista”.

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Tanto Bialiatski como la rusa Memorial y el Centro por las Libertades Civiles ucraniano “representan a la sociedad civil en sus países de origen” y “han promovido durante muchos años el derecho a criticar el poder y proteger los derechos fundamentales de los ciudadanos“, declaró Reiss-Andersen, citada por AFP y Sputnik.

También se destacó que “han realizado un esfuerzo extraordinario para documentar los crímenes de guerra, los abusos de los derechos humanos y el abuso de poder“, dijo el comunicado de prensa oficial.

El Nobel de la Paz de 2021 había sido otorgado a dos periodistas, la filipina María Ressa y el ruso Dmitry Muratov.

Últimos 10 ganadores del premio Nobel de la Paz

Estos son los 10 últimos laureados con el premio Nobel de la Paz, otorgado este viernes en Oslo, según una reseña de la agencia AFP:

– 2022: El activista bielorruso de los Derechos Humanos Ales Bialiatski, la organización rusa Memorial y el Centro por las Libertades Civiles de Ucrania “por su impresionante esfuerzo para documentar crímenes de guerra, violaciones de los derechos humanos y abusos de poder”.

– 2021: Los periodistas Maria Ressa (Filipinas) y Dmitri Muratov (Rusia) “por sus esfuerzos para salvaguardar la libertad de expresión, que es una condición previa para la democracia y la paz duradera”.

– 2020: Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU por “sus esfuerzos en la lucha contra el hambre, su contribución para mejorar las condiciones de paz en las zonas de conflicto y por haber impulsado los esfuerzos para no convertir el hambre en un arma de guerra”.

– 2019: Abiy Ahmed, primer ministro etíope, por la reconciliación entre su país y Eritrea.

– 2018: El ginecólogo Denis Mukwege (República Democrática del Congo) y la yazidí Nadia Murad por sus esfuerzos para poner fin al uso de la violencia sexual como arma de guerra.

– 2017: Campaña Internacional para Abolir las Armas Nucleares (ICAN) por su lucha para abolir este armamento.

– 2016: Juan Manuel Santos por haber contribuido a poner fin a medio siglo de guerra interna en Colombia.

– 2015: Cuarteto para el Diálogo Nacional en Túnez, que permitió entonces salvar la transición democrática tunecina.

– 2014: Malala Yousafzai (Pakistán) y Kailash Satyarthi (India) por su combate contra la explotación de los niños y jóvenes y por el derecho de todos a la educación.

– 2013: Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ), por sus esfuerzos para erradicar ese tipo de armamento de destrucción masiva.