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El rosarino Pedro De Haro recordó el llamado que marcó su llegada a Los Pumas 7s, repasó los cambios que debió realizar para adaptarse al Seven y celebró el oro conseguido en Santa Fe 2026. Su gran objetivo ahora es consolidarse en el seleccionado y llegar a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
El rosarino Pedro De Haro recordó la convocatoria que lo llevó de manera inesperada a Sudáfrica para debutar con Los Pumas 7s, contó los cambios físicos y técnicos que debió realizar para adaptarse al Seven y dejó en claro su gran objetivo: consolidarse en el seleccionado y pelear por un lugar en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
El camino de Pedro De Haro hacia Los Pumas 7s tuvo uno de esos comienzos que difícilmente se olvidan. Estaba en su club, acompañado por su familia, cuando recibió un llamado que modificó de golpe todos sus planes: debía viajar al día siguiente a Sudáfrica para incorporarse al seleccionado argentino.
Aquel momento fue el punto de partida de una nueva etapa que ahora sumó uno de sus capítulos más importantes con la medalla de oro en los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, conseguida ante su gente en Rosario.
“Si te cuento todo, me tenés llorando acá. Estaba en el club con mi familia, también estaba entrando justo con mi mamá, y cuando me llamaron y me dijeron: ‘Pedro, si estás entrando al club, salí que te tenés que ir mañana a Sudáfrica’, realmente se me pone la piel de gallina”, recordó.
La convocatoria significó mucho más que un viaje.
“Lo único que quería era teletransportarme como sea, entrar a Sudáfrica, ponerme la camiseta y decir: ‘Ya está, ya soy Puma Seven’”, relató.
Pedro De Haro y una adaptación completa al Seven
Ingresar al seleccionado también implicó transformar su manera de jugar.
El rugby seven exige características físicas y técnicas diferentes al rugby de 15 jugadores. La velocidad, la resistencia y la capacidad para ocupar grandes espacios obligaron a De Haro a modificar incluso su composición corporal.
“Cambié un montón de cosas. De base bajé siete kilos, así que a partir de ahí ya se imaginarán que es otro deporte”, explicó.
También debió incorporar nuevas responsabilidades dentro del campo.
“Tuve que afinar más mi patada. Yo juego en una posición en la que hay que tirar el line. En el rugby 15 eso jamás sería posible”, señaló.
Ese proceso de adaptación terminó permitiéndole ganarse un espacio dentro de un seleccionado que atraviesa una etapa de renovación y que utilizó los Juegos Suramericanos como uno de los primeros pasos de un nuevo ciclo. La conducción de Santiago Gómez Cora también definió el certamen como parte de una construcción que continuará con otros desafíos internacionales.
El oro de Los Pumas 7s en Rosario
Argentina terminó conquistando la medalla dorada después de derrotar a Chile por 17-7 en la final disputada en el Hipódromo Independencia de Rosario. Fue la tercera consagración suramericana del seleccionado masculino, después de Santiago 2014 y Asunción 2022.
Para De Haro, el título tuvo un significado todavía mayor porque pudo celebrarlo en su propia ciudad.
Familiares, amigos y compañeros de Atlético del Rosario acompañaron desde las tribunas una jornada que había imaginado desde que se confirmó que Rosario sería sede de los Juegos.
“Nosotros jugamos en lugares medio raros a lo largo del mundo y tener esta oportunidad de jugar en casa, la verdad que es dificilísimo explicar”, señaló.
La presencia de su entorno convirtió la competencia en una experiencia diferente.
“Mis amigos, el club, toda la gente de Argentina, la verdad que fue inexplicable”, agregó.
El jugador reconoció que incluso la emoción llegó a sentirse durante el partido decisivo. Después de la final contó que jugar frente a su familia y sus amigos había generado una carga emocional difícil de administrar, pero también una enorme motivación.
“Hoy mi objetivo es jugar en Puma Seven”
La conquista suramericana no modificó las prioridades del rosarino.
Aunque numerosos jugadores utilizaron históricamente al Seven como un camino hacia Los Pumas de rugby 15, De Haro tiene claro dónde pretende construir actualmente su carrera.
“Hoy en día mi objetivo, la verdad, que no es jugar en Los Pumas. Sí, por ahí se ha dado mucho ese salto de Puma Seven a Puma. El mío no”, afirmó.
Su deseo es continuar dentro de Los Pumas 7s y formar parte del proceso que apunta hacia el próximo gran objetivo internacional.
“Yo quiero estar en Los Pumas Seven hasta las Olimpiadas y me encanta este equipo, me encanta ser parte. Ojalá me queden muchos años más”, expresó.
Y lo resumió sin vueltas:
“Si vos me decís: ‘Che, ¿tu objetivo es jugar en Los Pumas?’, hoy no. Hoy mi objetivo es jugar en Puma Seven”.
Los Ángeles 2028, el gran objetivo
La medalla de oro en Santa Fe 2026 representó un buen comienzo, pero dentro del seleccionado la mirada ya está puesta más adelante.
De Haro explicó que la competencia debía servir también para seguir construyendo el equipo.
“Más que una obligación por la medalla dorada, lo que veníamos era a buscar crecer como equipo para enfrentar un año con nuestro verdadero objetivo, que es clasificar a los Juegos Olímpicos”, señaló.
Ese sueño apunta a Los Ángeles 2028, próxima edición olímpica, y aparece también en las palabras del propio jugador cuando analiza el futuro de su carrera. La Universidad Nacional de Rosario, donde De Haro estudia Ingeniería Agronómica, también destacó que su objetivo deportivo pasa por intentar llegar a esos Juegos con el seleccionado argentino.
Del llamado a Sudáfrica a un oro en casa
La historia de Pedro De Haro resume en pocos años buena parte de lo que exige el alto rendimiento.
Hubo un llamado inesperado, un viaje prácticamente inmediato a Sudáfrica, siete kilos menos para adaptarse a otra modalidad, nuevas responsabilidades técnicas y una lucha permanente por conservar un lugar dentro de uno de los seleccionados más competitivos del rugby internacional.
Ahora también hay una medalla de oro conseguida en Rosario.
Pero para De Haro, la conquista no representa un punto de llegada.
Después de aquella llamada que lo llevó por primera vez a ponerse la camiseta argentina, el objetivo cambió: ya no se trata solamente de llegar a Los Pumas 7s, sino de quedarse, crecer dentro del equipo y perseguir el sueño de representar a la Argentina en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.

Vélez

