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José Peralta fue una de las figuras en el triunfo de Salta Basket ante Hindú y destacó que el objetivo principal pasa por el funcionamiento colectivo y seguir creciendo como equipo.
El interno fue una de las figuras en el debut victorioso de Los Infernales ante Hindú de Córdoba. Tras el 85-74 en el Delmi, destacó el valor del juego colectivo, la intensidad defensiva y la necesidad de sostener el mismo nivel cuando Salta Basket salga a la ruta.
Salta Basket comenzó de la mejor manera una nueva temporada de la Liga Argentina de Básquetbol. Los Infernales derrotaron por 85 a 74 a Hindú de Córdoba en el estadio Delmi y dieron el primer paso en una competencia que promete ser exigente.
Uno de los protagonistas de aquella victoria fue José Peralta, quien tuvo una actuación destacada y, después del encuentro, puso el foco mucho más en el rendimiento colectivo que en su producción individual.
“Estoy muy contento de comenzar ganando, sacarnos un poco la ansiedad de volver a jugar y poder empezar a agarrar ritmo de juego”, expresó el interno.
El triunfo también permitió empezar a cumplir uno de los objetivos marcados desde la pretemporada: transformar al Delmi en una verdadera fortaleza durante la fase regular.
Salta Basket nunca se fue del partido
Hindú llegó a Salta después de haber superado a Jujuy Básquet, con el desgaste que supone afrontar compromisos en días consecutivos. Sin embargo, Peralta explicó que el plantel prefirió no concentrarse demasiado en las circunstancias del rival y mantener el foco en su propio funcionamiento.
Al momento de analizar el desarrollo del encuentro, destacó especialmente la capacidad de Los Infernales para mantenerse concentrados incluso cuando el partido no transitaba por los caminos esperados.
“Lo mejor es que nunca nos fuimos del partido”, señaló.
Peralta reconoció que todavía existen aspectos por ajustar, algo lógico para un equipo que recién comienza a recuperar ritmo competitivo después de una larga pretemporada.
“Le puede tocar a cualquiera”
En lo personal, José Peralta valoró la confianza que recibe tanto del cuerpo técnico como de sus compañeros.
Después de un período prolongado sin competencia oficial, el interno explicó que continúa recuperando ritmo y destacó una de las características que considera fundamentales del nuevo Salta Basket: la profundidad del plantel.
“Me tocó a mí en este partido, pero sabemos que tenemos muchas opciones adelante y jugadores de jerarquía. Le puede tocar a cualquiera; lo principal es que el equipo gane”, afirmó.
La frase resume buena parte de la idea que intenta instalar el cuerpo técnico encabezado por Ariel Rearte: un equipo en el que la producción colectiva tenga prioridad sobre las actuaciones individuales.
La intensidad como ADN
Otro de los conceptos centrales aparece en la defensa.
Peralta explicó que Salta Basket pretende imponer intensidad desde el inicio de los partidos y sostenerla durante el mayor tiempo posible con el objetivo de desgastar a los rivales.
“Tenemos un equipo largo donde todos pueden hacerlo. Yo creo que ese va a ser nuestro ADN”, aseguró.
La profundidad del plantel aparece como una herramienta importante para mantener ese nivel de energía durante los 40 minutos.
En ataque, en cambio, todavía existe margen para crecer. El propio jugador reconoció que el equipo debe ganar fluidez, continuar conociéndose dentro de la cancha y aprovechar las diferentes variantes ofensivas que tiene a disposición.
El próximo desafío será fuera del Delmi
Superado el debut, Salta Basket comienza ahora a pensar en su primera presentación como visitante.
Los Infernales volverán a jugar el 30 de octubre ante Independiente de Santiago del Estero, un partido que servirá también para medir si el equipo puede trasladar fuera de casa las buenas sensaciones que dejó el estreno.
Para Peralta, ese será uno de los grandes desafíos de la temporada.
“Va a ser importante poder lograr jugar de igual forma tanto de local como visitante. Estamos preparándonos de la mejor manera para poder lograr eso”, señaló.
El interno también advirtió que la Liga Argentina presentará dificultades en cada cancha, ya que los equipos se prepararon para competir y cada rival intentará hacerse fuerte frente a su público.
Por ese motivo, los días sin competencia aparecen como una oportunidad para continuar corrigiendo detalles.
“Nos vienen bien estos días ahora sin jugar para seguir mejorando y corrigiendo cosas nuestras en base a lo que fue este primer juego y a lo que queremos construir como equipo”, concluyó Peralta.
Con el primer objetivo cumplido en el Delmi, Salta Basket continúa trabajando con una idea clara: consolidar una identidad basada en la intensidad, profundizar su funcionamiento colectivo y demostrar que puede sostener su nivel tanto de local como de visitante.
El primer paso fue positivo. Ahora, Los Infernales deberán trasladar esa identidad a la ruta.


Argentinos Jrs.




















































