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La argentina María Jazmín Ichiki vivió sus primeros Juegos Suramericanos y convirtió el debut en una medalla de plata en kumite hasta 61 kilos. La karateca contó cómo trabajó la presión de competir ante el público local y recordó el vínculo familiar que la acercó a la disciplina cuando tenía apenas 10 años.
Los primeros Juegos Suramericanos de María Jazmín Ichiki terminaron con una medalla. La argentina fue protagonista del karate en Santa Fe 2026 y conquistó la plata en la categoría de kumite femenino hasta 61 kilos, coronando una experiencia especial por tratarse de su debut y por competir ante el público argentino.
“Estoy muy contenta, son mis primeros Juegos Suramericanos”, expresó Ichiki al analizar una competencia atravesada también por la presión de actuar como local.
La karateca reconoció que el acompañamiento de familiares, amigos y espectadores genera sensaciones diferentes.
“Un poco de presión por ser locales, pero esa presión siempre se vive”, explicó.
María Jazmín Ichiki y el desafío de controlar la presión
En una disciplina donde las decisiones deben tomarse en fracciones de segundo, el aspecto mental ocupa un lugar fundamental.
Ichiki explicó que trabaja especialmente esa faceta con un profesional y que una de sus herramientas para afrontar los momentos de mayor tensión pasa por recuperar la concentración.
“A veces te puede jugar en contra. Yo vengo trabajando con mi psicólogo, así que traté de respirar y enfocarme en lo que es lo mío”, sostuvo.
La estrategia tuvo resultado en Rosario.
Durante el round robin, la argentina comenzó con una contundente victoria 6-0 sobre la chilena Bárbara Huaiquiman. Luego cayó 4-0 frente a la peruana Alexandra Grande, pero consiguió recuperarse con triunfos ante la colombiana Nayelis Maya y la brasileña Nathalia Moraes. Esos resultados le permitieron acceder a la definición por el oro.
Una medalla de plata en sus primeros Juegos
En la final, Ichiki enfrentó a la venezolana Claudymar Garcés, quien terminó imponiéndose por 8-2 y se quedó con la medalla dorada.
La argentina cerró así su primera participación suramericana con la medalla de plata, mientras que los bronces fueron para la chilena Bárbara Huaiquiman y la brasileña Nathalia Moraes.
El resultado confirmó una destacada presentación para una deportista que llegó al torneo con la ilusión de vivir por primera vez una competencia multidisciplinaria de esta magnitud.
Una pasión que comenzó junto a su padre
La relación de Ichiki con el karate empezó mucho antes de llegar a la Selección Argentina.
Tenía apenas 10 años cuando comenzó a practicar una disciplina que ya formaba parte de la historia familiar.
Su padre había hecho karate durante su juventud y fue quien la acercó al deporte.
“Es como una herencia, digamos. La pasión está ahí en la familia”, recordó.
Aquella primera etapa se interrumpió a los 13 años por motivos personales. Durante varios años permaneció alejada de la actividad hasta que, a los 20, tomó una decisión que terminaría modificando nuevamente su vida: regresar al karate.
Volver para llegar a la Selección Argentina
El regreso no fue simplemente retomar una actividad de la infancia.
Ichiki volvió siendo adulta, reconstruyó su camino deportivo y terminó alcanzando la Selección Argentina.
En ese recorrido encontró también los valores que hoy considera fundamentales en su vida.
“Me gusta la disciplina, el respeto, todos los valores que tiene el deporte en sí”, señaló.
Para la karateca, esas enseñanzas exceden completamente los resultados deportivos.
“Me hace la persona que soy hoy”, resumió.
Un debut que terminó en el podio
Santa Fe 2026 reunió finalmente todas las partes de esa historia.
La niña que comenzó karate de la mano de su padre, se alejó durante algunos años y decidió volver a los 20 llegó a sus primeros Juegos Suramericanos representando a la Argentina.
También tuvo que gestionar la presión de competir en casa, respirar, concentrarse y responder dentro del tatami.
El resultado fue una medalla de plata continental en kumite -61 kilos.
Para María Jazmín Ichiki, el debut en Santa Fe 2026 terminó así de una manera difícil de olvidar: con su familia cerca, el público argentino acompañando y una medalla alrededor del cuello como recompensa a una pasión que comenzó cuando tenía apenas 10 años.
La argentina María Jazmín Ichiki vivió sus primeros Juegos Suramericanos y convirtió el debut en una medalla de plata en kumite hasta 61 kilos. La karateca contó cómo trabajó la presión de competir ante el público local y recordó el vínculo familiar que la acercó a la disciplina cuando tenía apenas 10 años.
Los primeros Juegos Suramericanos de María Jazmín Ichiki terminaron con una medalla. La argentina fue protagonista del karate en Santa Fe 2026 y conquistó la plata en la categoría de kumite femenino hasta 61 kilos, coronando una experiencia especial por tratarse de su debut y por competir ante el público argentino.
“Estoy muy contenta, son mis primeros Juegos Suramericanos”, expresó Ichiki al analizar una competencia atravesada también por la presión de actuar como local.
La karateca reconoció que el acompañamiento de familiares, amigos y espectadores genera sensaciones diferentes.
“Un poco de presión por ser locales, pero esa presión siempre se vive”, explicó.
María Jazmín Ichiki y el desafío de controlar la presión
En una disciplina donde las decisiones deben tomarse en fracciones de segundo, el aspecto mental ocupa un lugar fundamental.
Ichiki explicó que trabaja especialmente esa faceta con un profesional y que una de sus herramientas para afrontar los momentos de mayor tensión pasa por recuperar la concentración.
“A veces te puede jugar en contra. Yo vengo trabajando con mi psicólogo, así que traté de respirar y enfocarme en lo que es lo mío”, sostuvo.
La estrategia tuvo resultado en Rosario.
Durante el round robin, la argentina comenzó con una contundente victoria 6-0 sobre la chilena Bárbara Huaiquiman. Luego cayó 4-0 frente a la peruana Alexandra Grande, pero consiguió recuperarse con triunfos ante la colombiana Nayelis Maya y la brasileña Nathalia Moraes. Esos resultados le permitieron acceder a la definición por el oro.
Una medalla de plata en sus primeros Juegos
En la final, Ichiki enfrentó a la venezolana Claudymar Garcés, quien terminó imponiéndose por 8-2 y se quedó con la medalla dorada.
La argentina cerró así su primera participación suramericana con la medalla de plata, mientras que los bronces fueron para la chilena Bárbara Huaiquiman y la brasileña Nathalia Moraes.
El resultado confirmó una destacada presentación para una deportista que llegó al torneo con la ilusión de vivir por primera vez una competencia multidisciplinaria de esta magnitud.
Una pasión que comenzó junto a su padre
La relación de Ichiki con el karate empezó mucho antes de llegar a la Selección Argentina.
Tenía apenas 10 años cuando comenzó a practicar una disciplina que ya formaba parte de la historia familiar.
Su padre había hecho karate durante su juventud y fue quien la acercó al deporte.
“Es como una herencia, digamos. La pasión está ahí en la familia”, recordó.
Aquella primera etapa se interrumpió a los 13 años por motivos personales. Durante varios años permaneció alejada de la actividad hasta que, a los 20, tomó una decisión que terminaría modificando nuevamente su vida: regresar al karate.
Volver para llegar a la Selección Argentina
El regreso no fue simplemente retomar una actividad de la infancia.
Ichiki volvió siendo adulta, reconstruyó su camino deportivo y terminó alcanzando la Selección Argentina.
En ese recorrido encontró también los valores que hoy considera fundamentales en su vida.
“Me gusta la disciplina, el respeto, todos los valores que tiene el deporte en sí”, señaló.
Para la karateca, esas enseñanzas exceden completamente los resultados deportivos.
“Me hace la persona que soy hoy”, resumió.
Un debut que terminó en el podio
Santa Fe 2026 reunió finalmente todas las partes de esa historia.
La niña que comenzó karate de la mano de su padre, se alejó durante algunos años y decidió volver a los 20 llegó a sus primeros Juegos Suramericanos representando a la Argentina.
También tuvo que gestionar la presión de competir en casa, respirar, concentrarse y responder dentro del tatami.
El resultado fue una medalla de plata continental en kumite -61 kilos.
Para María Jazmín Ichiki, el debut en Santa Fe 2026 terminó así de una manera difícil de olvidar: con su familia cerca, el público argentino acompañando y una medalla alrededor del cuello como recompensa a una pasión que comenzó cuando tenía apenas 10 años.


U. De Chile

