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El venezolano Leangel Linarez ganó la medalla de oro en el Ómnium masculino de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 tras una gran remontada en Rafaela. Con inteligencia táctica y resistencia, terminó con 158 puntos y coronó una actuación que también reflejó los sacrificios del alto rendimiento lejos de casa.
El Invencible Velódromo de Rafaela tuvo un nuevo campeón. El venezolano Leangel Linarez se quedó con la medalla de oro del Ómnium masculino de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 después de construir una notable remontada en la prueba decisiva.
Linarez terminó las cuatro competencias con 158 puntos, por delante del brasileño Lucca Marques, plata con 137, y del peruano Hugo Ruiz, bronce con 136. Su victoria se cimentó especialmente en la carrera por puntos, donde consiguió una diferencia determinante para subir a lo más alto del podio.
La clave estuvo en saber esperar.
“Mi mayor desempeño es la resistencia porque hago poca pista, y sabía que en los sprints la veía un poco complicada. Decidí cazar el momento exacto para contraatacar cuando sprintaban mis rivales”, explicó el venezolano.
La estrategia que llevó a Linarez al oro
El Ómnium exige regularidad a lo largo de cuatro pruebas y premia tanto la capacidad física como la lectura táctica.
Linarez sabía que no tenía en la velocidad pura su principal fortaleza. Por eso buscó otro camino: aprovechar el desgaste de sus rivales después de los embalajes y atacar cuando encontrara el momento preciso.
“Medí bien los dos ataques que hice justamente después de un sprint. Seguí de largo y, por mi fortuna, conseguí dar la vuelta y obtener los puntos para obtener el oro”, explicó.
La maniobra resultó decisiva.
Según los resultados oficiales, el venezolano obtuvo 40 puntos netos por vueltas ganadas durante la carrera por puntos, diferencia que terminó inclinando definitivamente la clasificación general a su favor.
El sacrificio que no se ve detrás de una medalla
La consagración en Rafaela fue también el resultado de una vida marcada por el ciclismo profesional.
Linarez desarrolla buena parte de su temporada en Europa con el equipo portugués Tavfer-Ovos Matinados-Mortágua, donde compite principalmente en ciclismo de ruta. El conjunto lo incluye actualmente dentro de su plantel como velocista.
Esa carrera internacional implica largas temporadas alejado de su familia.
“Tener este oro colgado es muy satisfactorio después de tanto trabajo y sacrificio para llegar en buenas condiciones a estos eventos”, explicó.
El venezolano contó que reside gran parte del año en Portugal para poder entrenar y competir con su equipo.
“Salgo prácticamente seis o siete meses fuera de casa, luego vuelvo un mes y me voy otros seis meses fuera. Esos son sacrificios muy fuertes que poca gente ve, pero uno se siente muy orgulloso”, relató.
Detrás de la medalla aparece así otra cara del alto rendimiento: los viajes permanentes, la distancia de los afectos y una preparación que ocupa prácticamente todo el calendario.
De la ruta europea al Ómnium en Rafaela
La victoria adquiere todavía mayor dimensión porque Linarez reconoce que actualmente dedica buena parte de su actividad competitiva a la ruta y no a la pista.
Su experiencia internacional y su capacidad de resistencia terminaron siendo determinantes para adaptarse nuevamente al velódromo.
Durante septiembre, poco antes de viajar a Santa Fe 2026, Linarez todavía había competido con Tavfer-Ovos Matinados-Mortágua en el calendario portugués, donde consiguió ubicaciones destacadas.
En Rafaela tuvo que cambiar nuevamente de escenario, bicicleta, estrategia y dinámica competitiva.
El resultado fue perfecto: terminó campeón suramericano.
Un elogio especial para el Invencible Velódromo
Linarez también se llevó una gran impresión del escenario construido en Rafaela para los Juegos.
“El velódromo me gustó mucho, es muy bonito. Tenía ya un rato sin correr en pista, pero venir aquí a estrenar este recinto fue genial”, señaló.
Y después del triunfo encontró una manera particular de resumir lo ocurrido.
“Dijeron que era el ‘Invencible Velódromo’; bueno, hoy fue invencible, pero hoy lo pude vencer”, afirmó entre sonrisas.
La frase terminó siendo una síntesis perfecta de su competencia.
Leangel Linarez llegó a una prueba en la que no partía exclusivamente desde la velocidad, supo administrar sus virtudes, leyó los movimientos de sus rivales y atacó cuando la carrera lo exigía.
El resultado fue una remontada memorable, 158 puntos y una medalla de oro para Venezuela en uno de los escenarios emblemáticos de Santa Fe 2026.


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