Barracas Central protagonizó una remontada inolvidable ante Temperley, igualó 2-2 con un doblete de Facundo Bruera y se clasificó por penales en la Copa Argentina.
Barracas Central escribió una de las páginas más emotivas de su historia reciente al clasificarse de manera dramática a los 16avos de final de la Copa Argentina. En el estadio Julio Humberto Grondona, el Guapo igualó 2-2 frente a Temperley tras estar dos goles abajo y luego se impuso 4-3 en la definición por penales, con una actuación determinante de Juan Espínola.
El conjunto dirigido por Rubén Darío Insúa mostró carácter, reacción y temple en los momentos límite para dejar en el camino al Gasolero, semifinalista de la edición 2018, y ahora se medirá con el ganador de Huracán o Olimpo en la próxima instancia.
Un primer tiempo eficaz de Temperley
El partido comenzó con buen ritmo, escasas interrupciones y una posesión repartida. En ese contexto, el equipo conducido por Nicolás Domingo fue más profundo y supo capitalizar sus momentos. A los 32 minutos, Valentín Aguiñagalde abrió el marcador con un cabezazo preciso tras un tiro libre ejecutado por Nieto.

Cerca del cierre de la primera parte, a los 43’, Valentino Werro volvió a imponerse en el juego aéreo luego de un centro de Lucas Angelini, estirando la ventaja a 2-0. El Gasolero fue letal por arriba y se fue al descanso con una diferencia construida a partir de su contundencia.
Barracas intentó reaccionar, tuvo algunas aproximaciones y una acción polémica en la que Temperley reclamó penal por una supuesta infracción sobre Gabriel Hauche, pero no logró traducir la posesión en situaciones claras.
El Guapo cambió la cara y fue por la heroica
En el complemento, Barracas Central salió decidido a revertir la historia. Se adelantó en el campo y buscó el descuento con insistencia. Sin embargo, a los 52 minutos, Adrián Arregui ganó de cabeza, la pelota quedó viva en el área y Temperley volvió a golpear, lo que parecía sentenciar la historia.
Lejos de rendirse, el Guapo reaccionó rápido. A los 57’, Facundo Bruera conectó un cabezazo letal para el 1-2 y encendió la ilusión. Desde ese momento, Barracas inclinó la cancha, atacó principalmente por la izquierda y buscó una y otra vez al delantero como referencia aérea.
El desgaste físico comenzó a sentirse en Temperley y, a los 80 minutos, llegó el empate: centro al área, lucha, rebote y otra vez Bruera, de cabeza, para el 2-2 que desató la locura en Sarandí. En el tramo final, Barracas fue por la victoria, empujado por el envión anímico, pero la igualdad se mantuvo y la serie se definió desde los doce pasos.
La tanda de penales y la figura de Espínola
La definición fue tan tensa como el desarrollo del partido. Gian Nardelli abrió la serie para Temperley, pero Tomás Campi respondió para Barracas. Krüger volvió a adelantar al Celeste y Norberto Briasco estableció el 2-2.
El punto de quiebre llegó cuando Nicolás Molin ejecutó su penal y Juan Espínola lo atajó con una reacción clave. Facundo Bruera no falló y puso el 3-2. Lucas Angelini igualó 3-3, pero Rodrigo Insúa volvió a adelantar al Guapo. En el último disparo, el capitán Adrián Arregui estrelló su remate en el travesaño y selló la clasificación de Barracas Central.
Lo que viene para Barracas Central
Con esta victoria, el Guapo avanzó a los 16avos de final de la Copa Argentina, donde enfrentará al ganador del cruce entre Huracán y Olimpo. Más allá del resultado, el equipo de Insúa dejó una muestra clara de carácter, reacción y fortaleza mental, cualidades que pueden ser determinantes en un certamen siempre impredecible.





