Independiente Medellín superó por 2-0 a Magallanes de Chile y obtuvo el pasaporte a la nómina principal.
El delantero rosarino Pons (ex Banfield, San Martín de Tucumán y Atlanta, entre otras entidades) liquidó la historia, con sendos tantos a los 15 y 39 minutos de la primera mitad.
El equipo colombiano, que terminó con diez hombres por la tarjeta roja que le mostraron a Jhon Palacios (St. 41m.), se metió en la fase regular de la competencia.
Mientras que Magallanes, al igual que Millonarios, jugarán la Copa Sudamericana. En el conjunto chileno se alistaron los argentinos Fernando Piñero (ex Santamarina de Tandil), Nicolás Berardo (ex Argentinos Juniors) y Felipe Cadenazzi (ex Alvarado de Mar del Plata).
Estadio Atanasio Girardot, Carrera 72, El Velódromo, Comuna 11 - Laureles-Estadio, Perímetro Urbano Medellín, Medellín, Valle de Aburrá, Antioquia, 050035, Colombia
Rosario Central igualó 1-1 ante Aldosivi en el Estadio José María Minella y volvió a dejar puntos en el cierre del partido. El Canalla se puso en ventaja temprano con un gol de pelota parada, pero no logró sostener la diferencia y el Tiburón rescató el empate sobre el final por la fecha 4 del Torneo Apertura 2026.
Rosario Central empató 1-1 frente a Aldosivi este sábado 7 de febrero en el Estadio José María Minella, en un encuentro correspondiente a la fecha 4 del Torneo Apertura 2026. El equipo dirigido por Jorge Almirón volvió a dejar escapar una victoria en los minutos finales, repitiendo una historia similar a la vivida en el debut ante Belgrano.
El partido comenzó de manera ideal para el Canalla, que golpeó rápido gracias a una pelota parada. A los pocos minutos del inicio, Ángel Di María ejecutó un córner desde la derecha, bien cerrado al área chica, y el juvenil Ignacio Ovando apareció libre para conectar de cabeza y marcar el 1-0, confirmando el buen aprovechamiento de las jugadas preparadas.
Con la ventaja, Central ganó tranquilidad y manejó los tiempos del encuentro. A los 22 minutos, el conjunto rosarino estuvo muy cerca de ampliar la diferencia: Di María sacó un potente remate de primera desde afuera del área que obligó a una atajada espectacular de Axel Werner. En el rebote, Alejo Véliz cayó en el área y reclamó penal, pero el árbitro Fernando Espinoza desestimó correctamente la acción.
Aldosivi intentó reaccionar, aunque sin generar situaciones claras de peligro, más allá de algunas pelotas detenidas que no inquietaron seriamente al fondo auriazul. El primer tiempo fue perdiendo intensidad y se fue diluyendo sin mayores emociones.
En el complemento, el conjunto local salió con mayor determinación en busca del empate. Sin embargo, durante varios pasajes careció de claridad en los metros finales y Central logró sostener el control del juego, defendiendo la ventaja con orden y posesión.
Cuando el partido parecía encaminarse al triunfo visitante, Aldosivi encontró su premio. A los 42 minutos del segundo tiempo, Nicolás Cordero, que había ingresado apenas cinco minutos antes, controló de pecho dentro del área y sacó una media vuelta perfecta para marcar un verdadero golazo y establecer el 1-1 definitivo.
El empate dejó sensaciones encontradas. Rosario Central volvió a mostrar dificultades para cerrar los partidos y se quedó con 5 puntos en el campeonato, mientras que Aldosivi, que aún no ganó, suma tres empates y una derrota, valorando el punto por la insistencia hasta el final.
Sorana Cîrstea firmó una final inolvidable en Cluj-Napoca y derrotó con autoridad a Emma Raducanu por 6-0 y 6-2 para consagrarse campeona del Transylvania Open. En su última aparición en el torneo y en el año final de su carrera, la rumana celebró el título más emotivo de su trayectoria.
El Transylvania Open tuvo un cierre cargado de simbolismo, emoción y tenis de alto nivel. Ante un BT Arena colmado, Sorana Cîrstea ofreció una actuación demoledora y venció por 6-0 y 6-2 a Emma Raducanu en la final del WTA 250 de Cluj-Napoca.
Para Cîrstea, de 35 años, el triunfo tuvo un significado especial: fue el cuarto título WTA de su carrera —tras Taskent 2008, Estambul 2021 y Cleveland 2025— y el primero conseguido en suelo rumano, además de llegar en su última participación en Cluj y en la temporada final de su carrera profesional.
Una final sin fisuras
La diferencia en la final fue contundente. Raducanu, primera cabeza de serie del torneo y número 30 del ranking mundial, cedió los ocho primeros juegos del partido ante una Cîrstea precisa, agresiva y sin fisuras desde el fondo de la cancha.
La británica logró romper el servicio cuando caía 6-0 y 2-0 para abrir su marcador y solicitó que se le tomara la tensión arterial, un reflejo del desgaste físico y mental acumulado durante la semana. Aun así, lejos de su mejor forma, solo pudo igualar momentáneamente el segundo set en 2-2 antes de perder los cuatro juegos finales, en una definición que se resolvió en apenas una hora de juego.
El camino de cada una hasta la final
La final enfrentó a dos jugadoras que habían llegado al partido decisivo por rutas muy distintas.
Sorana Cîrstea dominó todo el torneo sin ceder un solo set, mostrando una solidez notable en cada presentación.
Emma Raducanu, en cambio, debió batallar en cada ronda, sobreviviendo a partidos largos y exigentes, y demostrando carácter competitivo para alcanzar su primera final WTA desde el histórico US Open 2021.
Para Raducanu, el duelo representaba la posibilidad de lograr su primer título WTA y segundo trofeo de su carrera, casi cinco años después de aquella gesta inolvidable en Nueva York, cuando se convirtió en la primera jugadora de la Era Abierta en ganar un Grand Slam llegando desde la clasificación.
Un título cargado de emoción
Al finalizar el partido, Cîrstea se dirigió al público con un discurso profundamente emotivo, que marcó uno de los momentos más conmovedores del torneo.
“Me retiraré del tenis a finales de este año y me retiraré como una persona feliz. Y eso es gracias a los recuerdos que me dieron esta semana en Cluj”, expresó la rumana, visiblemente emocionada.
La campeona agradeció a la organización y al público por lo que definió como “un torneo maravilloso, el mejor WTA 250 y uno de los mejores del circuito”, y tuvo un gesto de grandeza al desearle a Raducanu que regrese algún día a Cluj para ganar el trofeo.
El valor del contexto
Más allá del resultado, la final estuvo cargada de significado. Dos jugadoras consagradas, en momentos muy distintos de sus carreras, se encontraron en un partido que podía redefinir su presente y su futuro.
Para Cîrstea, fue la confirmación de que aún tiene nivel para competir al máximo y cerrar su carrera con una página dorada. Para Raducanu, significó volver a una final grande, recuperar sensaciones y confirmar que el trabajo realizado durante la semana la vuelve a colocar en la conversación del circuito.
Raducanu y el apoyo del público
Aunque el desenlace no fue el esperado, Raducanu había destacado en días previos el rol fundamental del público de Cluj y el esfuerzo físico realizado para llegar hasta la final.
“El público me ayudó muchísimo. Me sentí como en casa y luché cada pelota. Estos dolores y este cansancio los siento como una recompensa por haber llegado a la final”, había señalado tras su victoria en semifinales.
Sara Bejlek fue la gran revelación del WTA 500 de Abu Dhabi: superó la qualy, venció a varias top y se consagró campeona con apenas 20 años.
El tenis femenino sumó en 2026 a una nueva gran revelación y su nombre es Sara Bejlek. Con apenas 20 años y partiendo desde el puesto 101 del ranking mundial, la checa firmó una semana perfecta en el WTA 500 de Abu Dhabi, donde superó la fase de clasificación y completó un recorrido inolvidable hasta levantar su primer título profesional en el circuito WTA.
Bejlek no solo conquistó el trofeo, sino que lo hizo con una madurez y una solidez impropias de una jugadora que disputaba su primera final de esta magnitud. En toda la semana, desde los dos partidos de la qualy hasta la definición, solo cedió un set, en las semifinales, confirmando que su consagración no fue producto de una racha aislada, sino de un nivel sostenido.
Un camino lleno de nombres pesados
El título de Bejlek cobra aún mayor dimensión si se repasa la lista de rivales que fue dejando en el camino. En el cuadro principal, la checa superó a Ashlyn Krueger (55°), luego dio uno de los grandes golpes del torneo al eliminar a Jelena Ostapenko (24°), campeona de Roland Garros 2017, y continuó su marcha ante Sonay Kartal (61°).
En semifinales protagonizó un duro duelo frente a Clara Tauson (16°), donde dejó el único set del torneo, pero logró imponerse gracias a su resistencia física y fortaleza mental. Ya en la final, dio el golpe definitivo al vencer a la segunda preclasificada, Ekaterina Alexandrova (11°), una jugadora consolidada del Top 10.
Una final con personalidad de campeona
Lejos de mostrar nervios por tratarse de su primera final WTA, Bejlek jugó el partido decisivo con una personalidad arrolladora. Frente a Alexandrova, se mostró firme desde el fondo de la cancha, agresiva en los momentos clave y muy sólida con su servicio.
El resultado fue contundente: 7-6 (5) y 6-1, en un encuentro en el que apenas sufrió un quiebre —en el primer set— y no concedió ninguna oportunidad de recuperación en el segundo parcial. En la manga final, Bejlek dominó de principio a fin, dejando sin respuestas a una rival con mucha más experiencia en este tipo de instancias.
Un salto histórico en el ranking
El título en Abu Dhabi no solo representa el primer trofeo WTA de la checa, sino también un salto impactante en el ranking mundial. Gracias a los 500 puntos obtenidos, Bejlek escalará 63 posiciones y alcanzará la mejor ubicación de su carrera: desde la próxima semana, figurará como número 38 del mundo.
Este ascenso meteórico la posiciona como una de las jugadoras a seguir en el circuito durante la temporada 2026 y confirma que su nombre ya no pertenece al futuro, sino al presente del tenis femenino.
La confirmación de una nueva estrella
Con apenas 20 años, un título WTA 500 en el bolsillo y victorias ante varias jugadoras del Top 25, Sara Bejlek cerró en Abu Dhabi una semana que puede marcar un antes y un después en su carrera. Su temple, su capacidad para sostener el nivel durante toda la semana y la jerarquía mostrada en la final la colocan como una de las grandes irrupciones del año en el WTA Tour.