Este sábado Sansinena venció en General Cerri, a Cipolletti de Río Negro, en un polémico partido donde el conjunto visitante se vio claramente perjudicado por fallos arbitrales. Créditos: LM Cipolletti En el Luis Molina el juego se tornó rápido, friccionado y con algunas complicaciones a la hora del control del balón. Sin embargo la lluvia no fue lo único complicado del partido, el arbitraje de Sanz volvió a impactar negativamente en el resultado.Sansinena logró dominar el juego en los primeros minutos. Fue así que en el en el minuto 4, una infracción cometida por el capitán Franco Amarfil en cercanías al área, le dio la gran chance de gol a Sansinena. El encargado del tiro libre, Maximiliano Bowen, marcó un golazo al ángulo derecho de Rafael Ferrario que no pudo hacer nada pese a volar.Los minutos pasaron hasta que el chileno Franz Schultz controló en la zona media y abrió el balón para Wagner en la izquierda. El centro del lateral conectó con la cabeza de Cabral que sorprendió a Vaccaneo, que no pudo controlar y dejó el rebote corto que bien aprovechó el 9 albinegro para marcar el empate a los 19 minutos.En el minuto 25 de la segunda etapa, tras un tiro de esquina, el ingresado Parodi bajó el balón con la parte superior de su brazo casi cayéndose. Ya desde el suelo remató al arco y Wagner en el afán de salvar en la línea convirtió en propia puerta. Los reclamos por la mano en la acción de juego fueron en vano y Sansinena puso el 2 a 1.
Danny Wilson y la historia de «Mary’s Prayer»: la canción que convirtió a una banda escocesa en un clásico de los años 80
Danny Wilson alcanzó la fama internacional con «Mary’s Prayer», una canción de amor escrita por Gary Clark que pasó de un comienzo discreto a convertirse en un éxito internacional.
Hay canciones que parecen hechas para quedarse en la memoria: una melodía luminosa, un estribillo irresistible y una historia de amor que deja más preguntas que respuestas. «Mary’s Prayer», de Danny Wilson, es una de ellas.
Lanzada en 1987, la canción se convirtió en el mayor éxito internacional de esta banda escocesa y terminó siendo uno de los temas más recordados del pop británico de aquella década. Detrás de su sonido elegante, sus armonías vocales y su aire romántico hay una historia que también merece ser contada: la de tres músicos que encontraron su identidad artística lejos de los nombres más previsibles del pop de los ochenta.
1. ¿Quiénes eran Danny Wilson?
Aunque el nombre pueda hacer pensar en un cantante solista, Danny Wilson era una banda formada en Dundee, Escocia, por tres músicos: los hermanos Gary Clark y Kit Clark, junto con Ged Grimes.
El grupo nació a partir de una formación anterior llamada Spencer Tracy, que tomó su nombre del célebre actor estadounidense. Tras firmar con Virgin Records en 1986, los músicos adoptaron el nombre Danny Wilson, inspirado en la película Meet Danny Wilson, protagonizada por Frank Sinatra en 1952.
Su propuesta tenía algo diferente a buena parte del pop comercial de la época. Combinaban melodías pop con influencias del soul, el jazz y la sofisticación armónica de compositores como Steely Dan, Stevie Wonder y Burt Bacharach. El resultado era un sonido elegante, cálido y con una personalidad propia.
La canción fue escrita por Gary Clark, principal compositor del grupo, durante los primeros años de la banda, cuando los músicos tocaban en el club nocturno The Swamp, en Dundee.
Publicada como sencillo en febrero de 1987, «Mary’s Prayer» formó parte del álbum debut Meet Danny Wilson. Curiosamente, Clark no consideraba que fuera necesariamente la mejor canción del disco. La veía, sobre todo, como una composición accesible y una buena elección para presentar al grupo ante el público.
¿Quién era Mary?
El título significa «La oración de Mary» y la letra utiliza imágenes relacionadas con la fe, la oración, la culpa y la búsqueda de redención para expresar los sentimientos de alguien que desea recuperar o conservar un amor.
Esa combinación hizo que muchos oyentes interpretaran la canción como una plegaria religiosa o incluso como una confesión espiritual. Sin embargo, Gary Clark explicó que la intención principal era escribir una sencilla canción de amor. Las referencias religiosas funcionaban como recursos para relacionar el pasado, el presente y el futuro de una relación.
Ese contraste es parte de su encanto: una canción de amor que parece elevarse hacia algo espiritual, sin perder su carácter íntimo y humano.
No hay que confundir, por tanto, la interpretación que cada oyente puede darle con una historia biográfica confirmada sobre una mujer llamada Mary. La explicación del compositor apunta a una metáfora romántica, no a una identidad concreta documentada.
3. Del fracaso inicial al éxito internacional
La trayectoria comercial de «Mary’s Prayer» tuvo una particularidad: necesitó varios lanzamientos para convertirse en un éxito en el Reino Unido.
Febrero de 1987: el primer intento
El sencillo tuvo una recepción discreta en el mercado británico y llegó al puesto 86 de las listas. Sin embargo, comenzó a encontrar público en otros países.
1987: Estados Unidos abre la puerta
La canción alcanzó el puesto 23 del Billboard Hot 100 y llegó al sexto lugar de la lista estadounidense Adult Contemporary. Ese resultado ayudó a impulsar su popularidad internacional.
1988: la consagración británica
Tras una segunda publicación que tampoco logró el gran impacto esperado, una nueva edición en marzo de 1988 llevó finalmente el tema hasta el puesto número 3 del Reino Unido.
La historia demuestra cómo una canción puede tardar en encontrar su público. La popularidad estadounidense y el apoyo de los oyentes de BBC Radio 1 fueron decisivos para que Virgin Records volviera a apostar por ella.
4. El álbum que presentó al grupo: Meet Danny Wilson
El disco debut, publicado en 1987, permitió descubrir que Danny Wilson no era simplemente el grupo de una canción exitosa.
Meet Danny Wilson reunía composiciones con arreglos cuidados, armonías vocales y una mezcla de pop, soul y jazz que se alejaba de las fórmulas más convencionales de la década. «Mary’s Prayer» fue su carta de presentación, pero el álbum también incluyó canciones como «Davy» y «A Girl I Used to Know».
A pesar de que el sencillo se convirtió en un éxito, la banda tuvo dificultades para repetir ese mismo impacto comercial. Su identidad musical era más amplia que el sonido de su canción más famosa, y eso hizo que su carrera tuviera una trayectoria menos explosiva que la de otros grupos de la época.
5. ¿Qué pasó con Danny Wilson después de «Mary’s Prayer»?
La banda publicó otros discos, entre ellos Be Bop Moptop en 1989. Sin embargo, las diferencias creativas y las tensiones surgidas durante la preparación de un tercer álbum terminaron llevando a su disolución en 1991.
Gary Clark decidió que el grupo debía terminar antes de que los desacuerdos deterioraran las relaciones entre sus integrantes. No hubo una continuidad prolongada como banda, pero la canción permaneció en la memoria de los aficionados al pop de los ochenta.
En septiembre de 2014, sus integrantes volvieron a interpretar «Mary’s Prayer» durante la gala inaugural de la Ryder Cup en Glasgow. Fue una actuación especial que reunió nuevamente a los músicos después de muchos años sin presentarse juntos.
6. Una canción que sobrevivió a su época
Parte de la permanencia de «Mary’s Prayer» se explica por su capacidad para combinar una melodía reconocible con una letra abierta a distintas interpretaciones. Puede escucharse como una declaración romántica, una súplica para recuperar una relación o una búsqueda de esperanza.
También ayudó su presencia posterior en el cine: la canción apareció en There’s Something About Mary (1998) y en Blinded by the Light (2019), acercándose a nuevas generaciones de espectadores.
Danny Wilson tuvo una carrera relativamente breve, pero dejó una pieza que todavía permite reconocer la sensibilidad melódica del pop británico de los años ochenta.
«Mary’s Prayer» no necesitó una historia complicada para convertirse en un clásico. Le bastaron una melodía inolvidable, una interpretación emotiva y esa mezcla de amor, nostalgia y esperanza que hace que algunas canciones sigan sonando como si acabaran de ser descubiertas.
Danny Wilson alcanzó la fama internacional con «Mary’s Prayer», una canción de amor escrita por Gary Clark que pasó de un comienzo discreto a convertirse en un éxito internacional.
Las semifinales del WTA Wuhan 2026 dejaron dos resultados de enorme impacto. La británica Sonay Kartal derrotó a Jelena Ostapenko en dos ajustados desempates, mientras que la polaca Maja Chwalinska protagonizó una gran sorpresa al eliminar a su compatriota Iga Swiatek. Ambas disputarán una final inesperada en el torneo chino.
Wuhan se prepara para una final inesperada
Las semifinales del WTA Wuhan 2026 dejaron una definición que pocos podían anticipar. Sonay Kartal y Maja Chwalinska consiguieron dos victorias de enorme relevancia y se enfrentarán por el título después de superar a Jelena Ostapenko e Iga Swiatek, respectivamente.
La jornada estuvo marcada por dos historias diferentes: la británica necesitó resolver dos desempates de máxima tensión para superar a la letona, mientras que Chwalinska consiguió una victoria en sets corridos frente a una de las grandes figuras del tenis mundial.
El desenlace también confirma el protagonismo que ambas jugadoras fueron adquiriendo durante las jornadas anteriores, en las que consiguieron eliminar a rivales de reconocida trayectoria internacional.
Sonay Kartal ganó una batalla de dos desempates ante Ostapenko
La británica Sonay Kartal consiguió imponerse a Jelena Ostapenko por 7-6 (11-9) y 7-6 (7-5), en un encuentro que se definió por pequeños detalles.
El primer parcial fue especialmente equilibrado. Ninguna de las dos consiguió establecer una diferencia definitiva y el set llegó al desempate, donde Kartal terminó imponiéndose por 11-9.
El segundo capítulo mantuvo la misma intensidad. Ostapenko volvió a ofrecer resistencia y el encuentro necesitó otro tie-break, que la británica resolvió por 7-5.
De esta manera, Kartal consiguió cerrar el partido en dos sets y aseguró su clasificación para la final.
Su recorrido hasta esta instancia resulta especialmente destacado por la calidad de las rivales que fue dejando en el camino.
Anteriormente había derrotado a Belinda Bencic por 6-0 y 7-5, a Jasmine Paolini por 6-2 y 6-0 y a Elina Svitolina por 6-2, 2-6 y 6-4.
Con su victoria frente a Ostapenko, la británica sumó otra actuación de enorme valor y quedó a un solo triunfo de conquistar el título.
Maja Chwalinska dio el gran golpe frente a Iga Swiatek
La otra semifinal tuvo como protagonista a Maja Chwalinska, quien derrotó a su compatriota Iga Swiatek por 7-5 y 6-1.
El resultado representa una de las mayores sorpresas de esta serie de jornadas, teniendo en cuenta la trayectoria y jerarquía internacional de Swiatek.
El primer set fue el más equilibrado del encuentro. Chwalinska consiguió imponerse por 7-5 y tomó una ventaja fundamental.
En el segundo parcial, la diferencia fue mucho más amplia. La polaca ganó por 6-1 y completó una victoria contundente para asegurarse su lugar en la definición.
Chwalinska llegaba a esta instancia después de conseguir otras clasificaciones importantes.
En su recorrido había derrotado a Marie Bouzkova por 1-6, 6-1 y 6-1, a Iva Jovic por 6-4 y 6-1 y a Maria Sakkari por 6-0, 3-6 y 7-5.
Su triunfo frente a Swiatek representa otro paso significativo dentro de una campaña que fue creciendo partido tras partido.
Kartal y Chwalinska, frente a frente por el título
La final enfrentará a dos jugadoras que llegan después de superar desafíos exigentes y eliminar a varias figuras reconocidas del circuito.
Sonay Kartal consiguió construir su clasificación a partir de victorias frente a Bencic, Paolini, Svitolina y Ostapenko.
Maja Chwalinska, por su parte, llega después de superar a Bouzkova, Jovic, Sakkari y Swiatek.
Las semifinales del WTA Wuhan 2026 dejaron así una definición inesperada, con dos protagonistas que aprovecharon sus oportunidades y buscarán coronar una campaña sobresaliente.
La británica y la polaca tendrán ahora la posibilidad de transformar su gran recorrido en una consagración.
Resultados de semifinales
Ganadora
Rival
Resultado
Sonay Kartal
Jelena Ostapenko
7-6 (11-9), 7-6 (7-5)
Maja Chwalinska
Iga Swiatek
7-5, 6-1
Sonay Kartal y Maja Chwalinska protagonizarán la final del WTA Wuhan 2026 después de eliminar a Jelena Ostapenko e Iga Swiatek.
Hay canciones que parecen haber nacido para convertirse en clásicos románticos. “Love Is All Around”, popularizada por la banda escocesa Wet Wet Wet, es una de ellas. Pero detrás de su melodía hay una historia sorprendente: nació en 1967, fue rescatada para una película casi tres décadas después y terminó convirtiéndose en uno de los mayores éxitos musicales de los años 90.
1. El verdadero origen: 1967
Aunque millones de personas identifican la canción con Wet Wet Wet, su autor fue Reg Presley, cantante de la banda británica The Troggs, conocida por el éxito Wild Thing.
Presley encontró la inspiración después de ver por televisión a un grupo musical del Ejército de Salvación llamado The Joystrings, que interpretaba una canción titulada Love That’s All Around.
La idea quedó dando vueltas en su cabeza y, según contó, compuso su propia canción en aproximadamente diez minutos.
The Troggs la publicaron en octubre de 1967. Fue un éxito importante en Gran Bretaña y Estados Unidos, aunque todavía estaba lejos de alcanzar la popularidad que tendría décadas después.
2. El renacimiento: una película cambió todo
En 1994, el guionista Richard Curtis estaba trabajando en la película Cuatro bodas y un funeral, protagonizada por Hugh Grant y Andie MacDowell.
Necesitaban una canción romántica que acompañara la historia.
Wet Wet Wet recibió tres alternativas:
I Will Survive, de Gloria Gaynor.
Can’t Smile Without You, de Barry Manilow.
Love Is All Around, de The Troggs.
La banda eligió la tercera.
Su cantante, Marti Pellow, explicó que la elección resultó sencilla porque sentían que podían transformar aquella composición en algo propio.
Y eso fue precisamente lo que hicieron: conservaron su esencia, pero incorporaron una interpretación vocal cálida, una instrumentación más elaborada y un sonido romántico característico de los años 90.
3. Quince semanas en el número uno – REINO UNIDO · 1994
15 Semanas consecutivas en el número uno
1,9 M Copias vendidas aproximadamente en Reino Unido hasta 2018
El sencillo se publicó el 9 de mayo de 1994 y llegó al primer puesto británico el 29 de mayo.
Permaneció allí durante 15 semanas consecutivas, un logro extraordinario.
Pero ocurrió algo inesperado: la canción comenzó a generar cansancio por su enorme difusión.
Algunas emisoras dejaron de pasarla por la saturación que provocaba entre los oyentes. Incluso se decidió retirarla de la venta mientras seguía siendo extremadamente popular.
Había pasado de ser una hermosa canción romántica a convertirse en un fenómeno difícil de controlar.
4. ¿Qué significa realmente la canción?
El título se traduce como “El amor está en todas partes”.
Su mensaje es sencillo, pero profundamente emotivo: una persona descubre que el amor está presente en todo lo que siente y experimenta.
No habla de una ruptura, de una traición ni de un amor imposible. Habla de la certeza de amar y de sentirse completamente envuelto por ese sentimiento.
Esa simplicidad fue parte de su éxito.
La interpretación de Marti Pellow le dio un aire de intimidad y ternura que permitió que muchas parejas la adoptaran como una canción especial para casamientos, aniversarios y declaraciones de amor.
5. La curiosidad más sorprendente: extraterrestres y círculos en los campos
La historia tiene un capítulo verdaderamente insólito.
Reg Presley, el compositor original, recibió importantes ingresos por los derechos de autor del éxito de Wet Wet Wet.
Y utilizó parte de ese dinero para financiar sus investigaciones personales sobre fenómenos paranormales, ovnis y los misteriosos círculos que aparecen en campos de cultivo.
Es decir, una de las canciones románticas más famosas de los años 90 terminó ayudando a financiar investigaciones sobre supuestos fenómenos extraterrestres.
6. Un clásico que atravesó generaciones
La canción también fue versionada por R.E.M. en 1991, antes del enorme éxito de Wet Wet Wet.
Y en 2003 recibió un homenaje humorístico en la película Love Actually. Allí, el personaje interpretado por Bill Nighy canta una adaptación navideña titulada Christmas Is All Around.
Lo más hermoso de esta historia es que una composición escrita en unos pocos minutos en 1967 encontró una segunda vida 27 años después y consiguió emocionar a una generación completamente diferente.
La versión de Wet Wet Wet no inventó aquella historia de amor, pero consiguió darle una nueva voz y convertirla en un clásico.
Escuchá las dos versiones y comparalas:
Love Is All Around — The Troggs (1967)
Love Is All Around — Wet Wet Wet (1994)
De The Troggs a Wet Wet Wet: la increíble historia de una canción romántica que lideró durante 15 semanas las listas británicas.