La Agrupación Deportiva Ceuta Fútbol Club es un club de fútbol español, de la ciudad autónoma de Ceuta. Fue fundado en 1956 con la denominación de Club Atlético de Ceuta por la fusión de la S. D. Ceuta y el C. Atlético de Tetuán.
Historia
En 1956, tras la independencia de Marruecos, los jugadores y directivos del C. Atlético de Tetuán (club que había sido fundado durante el Protectorado español de Marruecos) se trasladaron a la vecina ciudad de Ceuta, donde se fusionaron con la S.D. Ceuta para fundar el Club Atlético de Ceuta. El nuevo club ocupó la plaza del C. Atlético de Tetuán en la Segunda división española, donde seguiría militando durante más de una década. Su mejor clasificación fue el subcampeonato en la temporada 1960-61, lo que le permitió disputar la promoción de ascenso a Primera división, pero fue derrotado por el Elche C. F.
Descendió a Tercera división en 1968. Desde los años setenta y ochenta del siglo pasado se ha movido siempre por las categorías regionales, con un paso fugaz por Tercera División en la temporada 1977-78. En 1989 volvió a Tercera División. Su temporada más notable fue la 1993-94, en la que, de la mano de Jaco Zafrani como entrenador y Francisco Cervantes como presidente, a punto estuvo de clasificarse para los play offs de ascenso a Segunda División B. En 1995 volvió a categoría regional hasta 2006, cuando logró un nuevo ascenso a tercera división tras establecer un récord de 40 victorias consecutivas.
En la temporada 2012/13 participa en el Grupo X de la Tercera División gracias al ascenso conseguido la temporada anterior. En esta comienza un proceso de fusión con la A.D. Ceuta, equipo que había sufrido un descenso administrativo a Tercera División en esta misma campaña por problemas económicos, siendo el motivo de esta unión la conveniencia de que solo hubiese un equipo de la ciudad ceutí en esta categoría debido, entre otros motivos, a la retirada de las ayudas económicas del Gobierno de Ceuta a los equipos profesionales de fútbol por la crisis económica y a la unión de las dos aficiones. Aunque la solución de fusión fue inviable debido a la elevada cantidad adeudada de la Asociación Deportiva, se optó por una fusión encubierta, en la que se conservó la plaza del Atlético, y se traspasaron directivos, equipo técnico y jugadores del primero a este. Se solicitó a la Federación de Fútbol de Ceuta un cambio de denominación, pero no fue aceptada para esta temporada puesto que se presentó fuera de plazo. Aun así, aunque oficialmente la plaza continuara siendo del C. Atlético de Ceuta, los dirigentes del nuevo equipo pretendían que durante esta campaña fuese conocido por los aficionados como Asociación Deportiva Atlético de Ceuta (A.D.A. Ceuta).2 Como símbolo de esta unión, el equipo cambió su clásica indumentaria de franjas rojiblancas al blanco propio de la A.D. Ceuta, así como la adopción de su escudo.3
Finalmente, en junio de 2013 se produjo el definitivo cambio de denominación del club. En un principio se barajó la posibilidad de que fuese Sociedad Deportiva Ceuta, recordando al antiguo equipo con el mismo nombre del que fue origen este club, pero a última hora se decidió que el nombre fuese Agrupación Deportiva Ceuta Fútbol Club (A.D. Ceuta F.C.). Pretendieron recuperar el nombre de la desaparecida en 1991 Agrupación Deportiva Ceuta, pero añadiéndole la coletilla F.C. por la imposibilidad de utilizar la denominación de un club que se extinguió por sus deudas.4 También se adoptó un nuevo escudo, el cual es muy similar al de la desaparecida Asociación Deportiva Ceuta con el añadido de las siglas F.C. sobre el balón que aparece en el centro.5
Durante la temporada 2020/21, en la transición entre Segunda B, Tercera División y Regional Preferente con el nuevo sistema de divisiones (Primera Federación, Segunda RFEF y Tercera RFEF), el Ceuta consiguió subir de Tercera División a Segunda RFEF en los Playoff de ascenso, derrotando al CD Ciudad de Lucena y al Xerez CD en las eliminatorias disputadas.
Como continuación al éxito de la temporada 20/21, al siguiente año (temporada 21/22) el club consigue ascender de nuevo de Segunda RFEF a Primera Federación, consiguiendo el ansiado ascenso en los playoff disputados en Alcoy y Elda, en los cruces frente al Club Deportivo Artístico Navalcarnero primero y finalmente en la final frente al Unión Adarve, ambos ganados por 2-0.
Jujuy Básquet estuvo muy cerca de sellar la clasificación, pero cayó por 74 a 72 ante Villa San Martín en Resistencia y la serie de Reclasificación de la Conferencia Norte quedó igualada 2-2. El elenco jujeño, que tuvo a Ramiro Stehli como gran figura con 31 puntos, buscará ahora cerrar la historia en casa, en un quinto y decisivo partido.
Jujuy Básquet dejó escapar una gran oportunidad en la noche del cuarto partido de la serie ante Villa San Martín. En un duelo cargado de tensión, nerviosismo y dramatismo hasta la última pelota, el conjunto chaqueño se impuso por 74 a 72 en Resistencia e igualó 2-2 la llave de Reclasificación de la Conferencia Norte de la Liga Argentina. De esta manera, la clasificación se definirá en un quinto y decisivo encuentro, que se disputará el domingo a las 21.30 en suelo jujeño.
El partido tuvo todos los condimentos de una serie de playoff. Ante un gran marco de público, Villa San Martín sacó carácter en un contexto de máxima presión y encontró respuestas en los momentos más delicados de la noche. Del otro lado, Jujuy Básquet volvió a mostrar personalidad, compitió hasta el final y estuvo a muy poco de sentenciar la serie como visitante, pero no pudo cerrar el juego en los instantes decisivos.
El arranque favoreció al equipo local, que salió mucho más activo, intenso y efectivo. Villa San Martín estampó rápidamente un parcial de 7-0 que le permitió tomar la iniciativa. Favio Vieta comenzó a marcar diferencias con su explosión ofensiva y el “Tricolor” parecía tener el control. Sin embargo, Jujuy Básquet reaccionó a tiempo. Con Juan Marini y Santiago Ibarra como ejes para acomodarse en el trámite, el elenco jujeño equilibró el desarrollo y logró cerrar el primer cuarto igualado en 21, una muestra clara de su capacidad para reponerse a un inicio adverso.
En el segundo parcial el encuentro mantuvo su intensidad. Emir Pérez Barrios y nuevamente Favio Vieta lideraron al local, mientras que la visita encontró respuestas en Ramiro Stehli y Juan Marini para no perderle pisada al marcador. El trámite se hizo parejo y cargado de tensión. Cuando Villa San Martín parecía escaparse con una ventaja interesante gracias al buen ingreso de Maximiliano Martín, que ayudó a colocar el 37-30 a falta de tres minutos, Jujuy Básquet volvió a demostrar carácter y descontó hasta irse al descanso largo apenas dos puntos abajo: 43-41. Ese cierre dejó la sensación de que el juego estaba completamente abierto.
El tercer cuarto fue, probablemente, el tramo más áspero y cerrado del encuentro. Las acciones continuaron intensas, con mucho roce y escasas diferencias. El score reflejó esa paridad en el 52-52. En ese contexto, Villa San Martín halló respuestas importantes en Elián Centeno y Emir Pérez Barrios, quienes le devolvieron algo de aire al conjunto local. En el cierre de ese pasaje, el equipo chaqueño mostró mayor claridad en sus ofensivas y logró cerrar el período arriba por 63 a 55, obteniendo una ventaja que parecía determinante por el contexto del partido.
Pero Jujuy Básquet no estaba dispuesto a rendirse. En el arranque del último cuarto apareció la enorme figura de Ramiro Stehli, quien se cargó el ataque del equipo sobre los hombros y empujó la remontada. El elenco jujeño fue achicando la desventaja y metiéndose otra vez en juego. Con determinación, paciencia y lectura para los momentos calientes, la visita llegó incluso a pasar al frente 66-63 cuando faltaban 3 minutos y 38 segundos. Allí parecía estar el golpe definitivo para quedarse con la serie.
Sin embargo, el desenlace volvió a inclinarse del lado chaqueño. En un momento crítico, Villa San Martín respondió con una acción colectiva de enorme valor para recuperar la ventaja y después sostuvo la diferencia desde la línea de libres. En la última posesión, además, construyó una defensa impecable para impedir que Jujuy Básquet pudiera cambiar la historia. Así, el 74-72 final dejó la serie empatada 2-2 y empujó la definición a un quinto partido.
Más allá de la derrota, el equipo jujeño volvió a dejar señales positivas en una serie muy exigente. Su principal argumento ofensivo fue Ramiro Stehli, autor de 31 puntos y gran figura de la visita. El perímetro jujeño volvió a tener peso en distintos pasajes y el equipo mostró, otra vez, una competitividad que ya había quedado reflejada en el tercer punto de la serie, cuando logró ganar en Resistencia por 65 a 59 para colocarse match point. En aquel encuentro, Jujuy Básquet había manejado con inteligencia los tiempos, jugó con el nerviosismo del rival y quedó a un paso de la clasificación. En el cuarto juego estuvo cerca de repetir la historia, aunque esta vez no logró sostener la ventaja en el cierre.
La serie entre Jujuy Básquet y Villa San Martín viene confirmando la paridad que ambos equipos mostraron a lo largo de la temporada. El conjunto jujeño terminó la fase regular con un récord de 17 triunfos y 15 derrotas, finalizando en la octava colocación, mientras que el elenco chaqueño cerró apenas un escalón por debajo, con balance de 16-16 y una de las mejores defensas del torneo. En los antecedentes entre ambos ya se había visto una tendencia clara: triunfos repartidos y partidos definidos por detalles. De hecho, Villa San Martín había pegado primero en la serie con un 75-73 como visitante gracias a una canasta agónica de Rómulo Gusmao, pero Jujuy reaccionó en el segundo punto con un 81-78 en el que distribuyó 24 asistencias sobre 28 conversiones y apenas siete pérdidas. Más tarde, en Chaco, los jujeños se llevaron el tercer partido por 65-59 para quedar a un triunfo de avanzar.
Ahora, toda la presión y toda la expectativa se trasladan a Jujuy. El domingo, desde las 21.30, la serie se resolverá en un quinto y definitivo partido. Será la gran oportunidad para que Jujuy Básquet haga valer la localía, recupere la solidez mostrada en varios tramos de la serie y termine de concretar el objetivo de avanzar de ronda. Después de haber rozado la clasificación en Resistencia, el equipo jujeño deberá transformar la bronca de esta derrota en energía competitiva para afrontar el compromiso más importante de la temporada hasta aquí.
La caída en el cuarto punto duele porque estuvo al alcance de la mano, pero también deja una certeza: Jujuy Básquet sigue vivo, sigue compitiendo y tendrá en su casa la posibilidad de cerrar una serie tan pareja como apasionante. En playoffs, muchas veces la diferencia entre avanzar o quedarse afuera está en la capacidad de reaccionar después de una noche amarga. Y eso será justamente lo que pondrá a prueba el conjunto jujeño en el duelo decisivo.
Resumen de lo vivido por Jujuy Básquet
Jujuy Básquet estuvo a un paso de clasificar, pero cayó 74-72 ante Villa San Martín en Resistencia en un partido muy parejo y cargado de tensión. Tras un inicio mejor del local, el equipo jujeño logró meterse en juego, sostuvo la paridad durante gran parte de la noche y hasta pasó al frente en el último cuarto. Sin embargo, Villa San Martín respondió en el cierre, defendió bien la última bola y estiró la serie a un quinto partido. La gran figura de Jujuy fue Ramiro Stehli, con 31 puntos. Ahora, la clasificación se definirá el domingo en tierras jujeñas.
Salta Basket no pudo liquidar la serie en Tucumán, cayó 84-71 ante Estudiantes en el cuarto punto de la reclasificación de la Conferencia Norte y ahora deberá definir su clasificación a la próxima instancia de La Liga Argentina en un quinto y decisivo juego en el Estadio Delmi.
Salta Basket cayó ante Estudiantes de Tucumán y deberá definir la serie en el Delmi
Salta Basket dejó pasar una gran chance en Tucumán. En el cuarto partido de la serie de reclasificación de la Conferencia Norte de La Liga Argentina, Los Infernales cayeron por 84-71 ante Estudiantes de Tucumán en el estadio Coco Ascarate, y de esa manera la llave quedó igualada 2-2. La historia, que viene mostrando una enorme paridad desde el primer juego, se resolverá ahora en un quinto y definitivo encuentro que se disputará el domingo en el Estadio Delmi.
El equipo salteño había llegado al cuarto punto con la posibilidad concreta de cerrar la clasificación fuera de casa, luego del valioso triunfo conseguido en el tercer partido por 90-78, también en suelo tucumano. Sin embargo, esta vez la historia fue distinta. Estudiantes reaccionó a tiempo, corrigió varios aspectos de su juego y supo controlar los momentos claves del encuentro para quedarse con una victoria indispensable que lo mantuvo con vida en la serie.
Un partido parejo que se quebró en los detalles
Como ocurrió a lo largo de toda la llave, el comienzo fue equilibrado. Salta Basket logró competir de igual a igual en los primeros minutos, apostando a su juego interior y encontrando respuestas en la pintura, especialmente con Nicolás Álvarez, que volvió a ser una referencia importante cerca del aro. Del otro lado, Elías Cave fue uno de los más activos para el conjunto tucumano, manteniendo a Estudiantes en partido en un primer cuarto donde prácticamente no hubo diferencias.
Incluso, durante los primeros minutos del segundo cuarto, el equipo dirigido por Ricardo De Cecco consiguió pasar al frente por única vez en toda la noche. Pero ese pasaje favorable no se pudo sostener. Estudiantes respondió con firmeza, endureció su defensa y volvió a imponer condiciones con una mejor selección de tiros y mayor consistencia ofensiva. Sobre el cierre de la primera mitad, un tramo positivo de la Cebra, con buenas defensas y apariciones ofensivas de Pedano y nuevamente Cave, le permitió escaparse en el marcador para irse al descanso con una ventaja de siete puntos.
Ese cierre del segundo cuarto fue uno de los momentos bisagra del partido. Salta no logró capitalizar sus pasajes favorables y empezó a padecer uno de los grandes problemas de la noche: la baja efectividad en el lanzamiento externo.
La falta de puntería desde el perímetro condicionó a Los Infernales
A diferencia del tercer partido, donde Salta Basket había mostrado una altísima eficacia y había lastimado con contundencia desde los 6,75 metros, en esta oportunidad el tiro de tres no apareció. Los salteños terminaron con apenas 4 conversiones en 23 intentos, un 17 por ciento de efectividad, un número demasiado bajo para sostenerse en un duelo de playoff fuera de casa.
Esa merma en el perímetro se sintió durante buena parte del encuentro. Si bien Salta fue más efectivo en tiros de dos, con un 57 por ciento gracias a sus 21 aciertos en 33 lanzamientos, y además mostró una producción aceptable en varios pasajes dentro de la pintura, la falta de gol exterior le restó variantes ofensivas. También en los tiros libres dejó puntos en el camino, con 17 conversiones sobre 25 intentos, para un 68 por ciento.
En una serie tan equilibrada, esos detalles terminan inclinando la balanza. Estudiantes, que sí logró mejores porcentajes y un juego más sólido en los momentos de mayor tensión, supo aprovecharlo.
Estudiantes tomó el control en el tercer cuarto
Después del descanso largo, el equipo tucumano salió decidido a marcar territorio. Con Javier Bollo haciéndose fuerte en la pintura, Estudiantes logró estirar la diferencia hasta los 12 puntos, una brecha que obligó a Salta Basket a remar nuevamente desde atrás. En ese contexto apareció Cristian Linares, cuyo ingreso le dio energía al equipo salteño y permitió recortar la diferencia para cerrar el tercer período solo siete puntos abajo.
Ese pasaje dejó la sensación de que Los Infernales todavía estaban vivos. Pero en el último cuarto, cuando necesitaban un golpe anímico para dar vuelta la historia, Estudiantes volvió a responder con autoridad. Un triple de Bichara, a falta de ocho minutos, volvió a llevar la diferencia a dos dígitos y obligó a De Cecco a pedir minuto. Tras esa pausa, Salta mostró una reacción con un parcial de 5-0, una defensa zonal más cerrada y algunas corridas que parecían abrir una puerta a la remontada. Pero la Cebra no se desordenó. Mantuvo la calma, recuperó rápidamente el control del trámite y terminó cerrando el encuentro con solvencia para sellar el 84-71 final.
Joe Hampton, la gran figura de la noche
En el conjunto tucumano, la gran figura fue Joe Hampton, que firmó una planilla muy completa con 19 puntos, 7 rebotes y 4 asistencias, siendo determinante tanto en el goleo como en la generación. También fue clave el aporte de un equipo que volvió a mostrar variantes, presencia física y respuesta en los momentos más calientes de la noche.
Salta, por su parte, intentó sostenerse con esfuerzo colectivo y momentos individuales positivos, pero no logró tener la fluidez ofensiva ni la contundencia que había mostrado en el tercer partido. El rival esta vez encontró la forma de neutralizar mejor a sus principales hombres de gol y eso condicionó buena parte del desarrollo.
Una serie intensa, física y muy pareja
Más allá del resultado del cuarto juego, lo que dejó en claro esta reclasificación es que se trata de una serie muy equilibrada. Desde el primer partido, tanto Salta Basket como Estudiantes de Tucumán se alternaron momentos de dominio, aprovecharon errores ajenos y compitieron con intensidad en una llave que nunca ofreció margen para relajarse.
Salta había comenzado con una gran victoria en el Delmi por 78-62, mostrando autoridad y un muy buen rendimiento colectivo. Luego llegó la respuesta tucumana, que se impuso por 82-70 en el segundo juego para igualar la historia. Ya en Tucumán, Los Infernales recuperaron la ventaja con una sólida actuación para ganar 90-78 el tercer punto. Y ahora, con el triunfo de Estudiantes por 84-71, todo quedó abierto para una definición apasionante.
La serie, además, refleja el contexto con el que ambos llegaron a esta instancia. Salta Basket terminó la fase regular en el séptimo puesto, con récord de 18 victorias y 14 derrotas, mientras que Estudiantes fue décimo, con balance de 16-16. Esa ubicación le dio a los salteños la ventaja deportiva, y por eso el quinto juego se disputará en el Delmi.
El Delmi será escenario de una verdadera final
El próximo domingo, Salta Basket tendrá una nueva oportunidad de hacer valer su localía y meterse en la siguiente instancia de la Conferencia Norte. El quinto partido no será uno más: se jugará con clima de final, con la presión lógica de una serie empatada y con la obligación de sostener la fortaleza en casa para no despedirse de la temporada.
Para Los Infernales, la serie representa mucho más que un simple cruce de reclasificación. El equipo ya logró mejorar la imagen de las últimas dos temporadas y volvió a meterse de lleno en la pelea dentro de la segunda categoría del básquet argentino. Ahora buscará transformar esa evolución en una clasificación que le permita seguir soñando.
Enfrente estará un Estudiantes que llega fortalecido tras sostener la presión y sobrevivir en su casa. La Cebra ya demostró que tiene argumentos para complicar y que sabe competir en escenarios adversos. Por eso, el domingo en Salta se espera un partido de alto voltaje, con dos equipos que ya se conocen de memoria y que se jugarán todo por seguir en carrera.
Salta Basket no pudo cerrarlo en Tucumán, pero todavía depende de sí mismo. La serie está 2-2 y el último capítulo se escribirá en casa, donde Los Infernales intentarán volver a hacerse fuertes ante su gente para dar un nuevo paso en una temporada que ya tiene tintes de crecimiento, pero que todavía puede entregar una página más de ilusión.
Resumen de lo vivido por Salta Basket
Salta Basket dejó pasar su primera chance de cerrar la serie ante Estudiantes de Tucumán al caer por 84-71 en el cuarto partido de la reclasificación de la Conferencia Norte. El equipo salteño no logró repetir la gran efectividad del tercer juego, sufrió su baja puntería desde el perímetro y terminó cediendo ante un rival que reaccionó en los momentos claves. La serie quedó 2-2 y todo se definirá el domingo en el Delmi, donde Los Infernales intentarán hacer valer la ventaja deportiva para avanzar de ronda.
Vasco Azconzábal en Gimnasia y Tiro ya es una realidad. El entrenador fue presentado oficialmente como nuevo director técnico del Albo, dirigió su primera práctica y dejó en claro que el objetivo es clasificar, pelear por el ascenso y devolverle protagonismo a un equipo que atraviesa una meseta de resultados.
Vasco Azconzábal en Gimnasia y Tiro: nuevo ciclo, objetivo ascenso y un mensaje claro para el plantel
Gimnasia y Tiro puso en marcha una nueva etapa. Juan Manuel “Vasco” Azconzábal fue presentado oficialmente como entrenador del Albo y comenzó a trabajar de inmediato en un momento sensible para el equipo salteño, que viene de cuatro partidos sin ganar y necesita recuperar la solidez que había mostrado en el arranque de la Primera Nacional 2026. La dirigencia apostó por un técnico de trayectoria, con experiencia en el ascenso, recorrido internacional y un antecedente fuerte en la categoría: el ascenso a Primera División con Atlético Tucumán en 2015.
La llegada del Vasco no fue una decisión menor. Se dio tras la salida de Fernando “Teté” Quiroz, quien renunció luego de la derrota en el clásico ante Central Norte y explicó que no tenía la energía necesaria para continuar al frente del plantel. Después del interinato de Sergio Plaza, Gimnasia y Tiro aceleró la búsqueda de un entrenador y encontró en Azconzábal el perfil que pretendía para reordenar al equipo en una temporada que todavía ofrece margen, pero que exige reacción inmediata.
En la conferencia de prensa de presentación, Azconzábal dejó varias definiciones que marcan el tono de su ciclo. La más fuerte fue, quizá, la que resume su motivación: “Mi objetivo es trascender”. No fue una frase aislada ni vacía. El técnico la enmarcó dentro de una coincidencia con la dirigencia y con las aspiraciones del club. Según explicó, el desafío le interesó desde el primer contacto, hubo una charla positiva con los dirigentes y entendió que el objetivo institucional era el mismo que el suyo: construir algo importante en el Albo.
El nuevo DT también fue concreto al hablar de las metas deportivas. Sostuvo que las expectativas son las mismas que tiene la institución y el hincha: clasificar y pelear por el ascenso. En esa línea, remarcó que Gimnasia y Tiro viene con una tendencia competitiva en las últimas temporadas y que su idea es estar a la altura de esa exigencia. Ese mensaje tiene un valor especial en un club que, tras el buen torneo anterior y el prometedor comienzo de este campeonato, había elevado naturalmente su vara.
Azconzábal no esquivó el presente. Por el contrario, hizo un diagnóstico frontal. Recordó que de los últimos 12 puntos el equipo apenas sumó dos y definió el momento como una “meseta de resultados”. La expresión no pasó inadvertida porque describe con claridad el bajón del Millonario: tras un arranque con tres victorias consecutivas y un empate que lo habían colocado en la cima de la Zona B, llegaron la caída ante Nueva Chicago, la derrota frente a Central Norte y la igualdad con San Martín de San Juan, en un equipo que perdió confianza y frescura.
Ese contexto explica por qué la presentación del Vasco fue mucho más que una formalidad. No fue solo la firma de un contrato ni la foto de rigor. Fue el puntapié inicial de un ciclo que necesita mostrar señales rápido. El primer compromiso será nada menos que ante Chacarita, como visitante, justamente el último club que dirigió Azconzábal, donde durante 2025 estuvo al frente en 28 partidos, con 12 victorias, 10 empates y 6 derrotas. Ese dato le agrega un condimento especial a su estreno en el banco del Albo.
En su primera jornada al frente del plantel, Azconzábal dirigió la práctica en el Gigante del Norte y comenzó a planificar ese debut del domingo en San Martín. Junto a él llegaron Raúl Aredes y Diego Reveco como ayudantes de campo, Mike Cepeda como preparador físico y Bernardo Leyenda como entrenador de arqueros. El armado de ese cuerpo técnico muestra que el nuevo entrenador no perdió tiempo: asumió, condujo el entrenamiento y empezó a meterse de lleno en una agenda apretada, con varios partidos en pocos días y la Copa Argentina en el horizonte.
Otra de las ideas fuertes que dejó el flamante DT tuvo que ver con el plantel. Azconzábal aseguró que ve un grupo con cualidades, con experiencia y jerarquía, y remarcó que se trata de un plantel competitivo. Sin embargo, también advirtió que necesita a todos en su mejor nivel y físicamente a punto. Esa observación parece apuntar tanto a la necesidad de recuperar futbolistas desde lo individual como a elevar la intensidad colectiva de un equipo que, en los últimos encuentros, perdió regularidad y peso ofensivo más allá de los goles de Lautaro Gordillo.
En cuanto a su propuesta futbolística, el Vasco se definió como un entrenador pragmático. Explicó que intenta sacar el mayor provecho de las cualidades del futbolista, que le gusta atacar los espacios, tener buena circulación de pelota y que sus equipos se adapten a distintas situaciones. Esa definición abre una pista interesante sobre lo que podría verse en Gimnasia y Tiro en las próximas semanas: menos rigidez, más lectura de contexto y una búsqueda de funcionamiento acorde a las características del plantel disponible.
El desafío no será sencillo. Gimnasia y Tiro no solo necesita cortar la racha sin triunfos en la Primera Nacional, sino también acomodarse en un calendario exigente. Además del cruce con Chacarita, el club tiene pendiente su compromiso por Copa Argentina ante Gimnasia de Mendoza, reprogramado para el 15 de abril a las 14.10, con sede todavía a confirmar. En otras palabras, Azconzábal llega en un tramo de mucha competencia, con poco tiempo de trabajo y con la obligación de imprimirle rápidamente una identidad a su equipo.
Desde lo simbólico, el desembarco del Vasco también intenta reordenar el ánimo. La salida de Quiroz se produjo en un momento inesperado, luego de que el entrenador aclarara públicamente que su renuncia obedecía a un desgaste personal y profesional, no a una cuestión futbolística ni a una oferta externa. La dirigencia debió actuar con rapidez y lo hizo eligiendo a un entrenador acostumbrado a escenarios de presión y con espalda para asumir en un club con aspiraciones concretas.
Su currículum ayuda a entender esa elección. En el fútbol argentino, Azconzábal dirigió a Estudiantes de La Plata, San Martín de San Juan, Atlético Tucumán en dos ciclos, Huracán, Unión de Santa Fe y Chacarita. En el exterior, pasó por Guaraní de Paraguay, Deportivo Binacional de Perú, Antofagasta y O’Higgins de Chile. Esa mezcla de experiencia, roce competitivo y conocimiento del ascenso fue determinante para que el Albo se inclinara por su nombre.
Ahora bien, más allá del currículum y de las frases fuertes, el desafío real estará en la cancha. Gimnasia y Tiro mostró dos caras muy distintas en este inicio de temporada. La primera fue la de un equipo sólido, confiable, intenso y efectivo, capaz de ganar sus tres primeros partidos y de entusiasmar a su gente. La segunda apareció después, con un equipo que perdió vuelo, sufrió retrocesos defensivos, resignó puntos clave y dejó de transmitir la misma seguridad. Azconzábal llega precisamente para achicar esa brecha y volver a conectar al plantel con su mejor versión.
En ese sentido, su mensaje sobre el compromiso también parece central. Dijo que espera que la predisposición que encontró en el primer día se vea reflejada no solo en el trabajo cotidiano, sino también en los partidos. No es un detalle menor: en momentos de cambio de entrenador, la respuesta emocional del grupo suele ser determinante. El Vasco ya puso sobre la mesa una idea simple pero potente: salir de la meseta con trabajo, compromiso y un enfoque absoluto en el próximo partido.
Para Gimnasia y Tiro, la presentación del nuevo técnico deja algo más que una noticia institucional. Deja un punto de inflexión. El club venía necesitando una señal, una reactivación y una voz nueva después de días agitados. Azconzábal llegó, habló de trascender, se alineó con el objetivo de pelear por el ascenso y ya tomó el control del plantel. Ahora, el Albo espera que esa nueva conducción se traduzca rápido en resultados, porque el margen en la Primera Nacional nunca es demasiado amplio y porque el sueño de seguir creciendo sigue intacto en Salta.
Qué dejó la presentación del Vasco Azconzábal en Gimnasia y Tiro
La jornada de presentación dejó tres señales claras. La primera, que la dirigencia fue por un técnico con experiencia comprobada para afrontar un momento delicado. La segunda, que Azconzábal no llega a especular: asumió hablando de protagonismo, clasificación y ascenso. Y la tercera, que el plantel entra en una etapa de evaluación inmediata, con poco margen para acomodarse y con una seguidilla de partidos que pondrá a prueba la capacidad del nuevo cuerpo técnico desde el arranque.