En una reseña elaborada por Dino Fileccia, a partir de a partir de los escritos del ex presidente Eduardo N. Di Risio se da cuenta que «el club y Biblioteca Agustín Alvarez es una de las entidades más queridas del ambiente social, cultural y deportivo del partido de 9 de Julio. Créditos: Diario El 9 de Julio
Un club que nunca conoció paréntesis ni detenciones es su constante lucha por llegar a configurarse en una sólida entidad, unida de compañerismo, comprensión y pertenencia. Esos fueron siempre sus ideales. Esta es su marcha, su vida, sus comienzos y adelantos».
Todo comenzó cuando el 9 de abril de 1929, en la modesta casa propiedad de la familia Spina, ubicada en calle Río Bermejo (actualmente Antonio Aita) 222 (continua a lo que es hoy la Escuela N°4), en el barrio que se conocía como ‘Villa Garibaldi’ «un abnegado grupo de muchachos, llenos de espíritu y con ansias de crear, de trabajar por el bien de la sociedad, se imponían a fundar el Club y Biblioteca Agustín Alvarez».
Los jóvenes fundadores, eran entre otros: Luis Parise, Pascual Aiello, José Spina, Jesús Emparg, Roberto Alvarez, Carmelo Martínez, Juan M. Quaquaro, Romeo Quaquaro, José Gómez y Antonio Aita. (Paradoja del destino: 70 años después, la calle Rio Bermejo fue rebautizada por Av. Antonio Aita, en homenaje a una de las personas más importantes en el ámbito cultural, social y politico de 9 de Julio). Tiempo después se sumaron nuevos integrantes, sumando nuevos valores, que con igual fervor tiraron del carro triunfal de la entidad, entre ellos: José Toledo Chiqui, Alberto Di Risio, Antonio Crosa, Domingo Crosa, Alfredo Mastrangioli, Raúl Cervatte, Luis Aita, Alberto Aita, Ramon Miglerina, Francisco Di Marco, Gerardo Lamanna, Julio Fernández, Luis Navarro, Félix Alvarez, Francisco Yaconis, Pedro Echeverria, Antonio Carusso, Osvaldo Urrutia, Ricardo Loaldi y Obdulio Cosmelli entre otros.
ORIGEN DEL NOMBRE
La visión de los fundadores no sólo fue de ser un club deportivo, sino también cultural. Entendiendo esto, Enrique P. Cano director maestro de la Escuela N°4, no trepido en sugerirles el nombre del Dr. Agustín Alvarez, filósofo y sociólogo ilustre argentino, nacido en Mendoza en 1863 y fallecido en Buenos Aires en 1914 del que el Sr. Cano era admirador para denominar a la institución que habían creado. Fue así que desde su fundación hasta 1931, año de la creación de la biblioteca, el club se denominaba “Football Club Agustín Alvarez”


