Salta Basket consiguió un triunfazo en Tucumán, venció 90-78 a Estudiantes en el tercer partido de la serie y quedó a un paso de avanzar. El equipo de Ricardo De Cecco mostró carácter, reacción y un gran juego colectivo en un momento clave de la temporada.
Salta Basket dio el golpe en Tucumán, se puso arriba en la serie y sueña en grande
Salta Basket consiguió una victoria enorme en el momento más caliente de la temporada. En el tercer partido de la serie de reclasificación de la Conferencia Norte, Los Infernales derrotaron por 90 a 78 a Estudiantes de Tucumán en el estadio Coco Ascarate, recuperaron la ventaja en la llave y quedaron 2-1 arriba en una eliminatoria que ahora los tiene a un solo paso de la clasificación.
El equipo dirigido por Ricardo De Cecco jugó con personalidad, sostuvo los momentos de presión del local y encontró respuestas colectivas para llevarse un triunfo de enorme valor en condición de visitante. Después de haber empezado la serie con una sólida victoria en Salta, de haber sufrido una dura derrota en el segundo punto en el Delmi y de viajar a Tucumán con la obligación de responder, el conjunto salteño mostró temple, juego y madurez para golpear primero fuera de casa.
No fue una victoria más. Fue un partido que podía marcar el rumbo de la serie y Salta Basket respondió como un equipo que entendió el contexto, que supo absorber la presión y que tuvo recursos en distintos pasajes del juego para quedarse con un resultado que puede ser decisivo.
Un comienzo parejo y una visita firme
El arranque del encuentro mostró a dos equipos conscientes de lo que había en juego. Salta Basket se apoyó en la efectividad perimetral de Tomás Botta y Martín Gómez, mientras que Estudiantes buscó hacerse fuerte con el juego interior de Bollo y el aporte ofensivo de Hampton. Durante varios minutos el trámite fue equilibrado, sin grandes diferencias, con posesiones intensas y un ida y vuelta constante.
Sin embargo, la visita fue encontrando mejores sensaciones. Salta comenzó a mostrarse más sólido en la toma de decisiones y, sobre todo, más certero cuando tuvo que castigar. En una serie donde cada detalle pesa, el equipo salteño volvió a demostrar que tiene variantes para resolver distintos escenarios.
El quiebre en el segundo cuarto
Uno de los momentos determinantes del partido llegó en el inicio del segundo cuarto. Allí, Salta Basket metió un parcial de 8-0 en apenas un minuto, un golpe rápido que le permitió abrir una ventaja importante y obligó a Estudiantes a correr de atrás.
En ese tramo apareció también Chancellor Calhoun-Hunter, cuya presencia fue importante para sostener la diferencia. Estudiantes intentó reaccionar con el aporte ofensivo de Cave, que tuvo buenos pasajes, y fue limando la desventaja de a poco, pero el equipo de De Cecco logró mantener el control emocional y basquetbolístico del encuentro.
Al cierre del primer tiempo, Los Infernales se fueron al descanso largo arriba 47-43, una diferencia corta en el marcador pero valiosa por cómo se había dado el desarrollo. Salta había logrado imponer condiciones en momentos importantes, aun cuando el local intentó meterse de nuevo en partido.
La reacción tucumana y la respuesta salteña
Como era de esperar, Estudiantes reaccionó en el tercer cuarto. La tarea ofensiva de Pedano fue clave para que la “Cebra” emparejara el trámite y recuperara protagonismo en el score. El local elevó su intensidad, llevó el partido a una zona más física y durante varios minutos logró incomodar a Salta Basket.
Los últimos cinco minutos del tercer período fueron palo a palo. Allí apareció uno de los grandes méritos del conjunto salteño: no perder la compostura. En vez de desordenarse o caer en la ansiedad, el equipo sostuvo su libreto, se mantuvo competitivo y llegó al último tramo con el partido abierto, pero sin ceder el control total.
Ese manejo del contexto fue uno de los puntos más altos de Los Infernales. Porque ganar fuera de casa en playoffs no solo exige juego, sino también cabeza. Y Salta Basket la tuvo.
Abratte y Linares, claves para cerrar un triunfazo
En el arranque del último cuarto, cuando el partido pedía respuestas, aparecieron nombres importantes desde la rotación. Bruno Abratte fue fundamental para que Salta volviera a escaparse en el marcador. Su ingreso le dio aire, puntos y conducción a un equipo que necesitaba recuperar el mando del encuentro.
Después, el aporte de Cristian Linares fue determinante para terminar de inclinar la balanza. Salta Basket encontró en esas apariciones soluciones concretas para cerrar el juego a su favor. El elenco salteño manejó el ritmo, golpeó en los momentos justos y terminó construyendo una diferencia que reflejó su mejor cierre.
El 90-78 final premió a un equipo que supo jugar un partido de playoffs con inteligencia, reparto ofensivo y carácter competitivo.
Botta, el goleador de una noche clave
En el plano individual, Tomás Botta fue el máximo anotador de Salta Basket con 16 puntos, liderando una ofensiva que volvió a tener buenas respuestas colectivas. También fueron importantes los aportes de Cristian Linares, con 13 puntos, Facundo Arias con 11, Calhoun-Hunter con 11, Bruno Abratte con 11, además de los 10 de Martín Gómez.
Otro punto alto fue el trabajo de Nicolás Álvarez, que aportó 9 puntos y 10 rebotes, dándole presencia en la pintura y equilibrio al equipo. Salta no dependió de una sola figura: ganó porque tuvo una estructura sólida, con varios jugadores asumiendo responsabilidades en distintos momentos del partido.
Ese quizás sea uno de los mejores síntomas de cara a lo que viene: cuando el equipo encuentra respuestas múltiples, eleva considerablemente su techo competitivo.
Lo vivido por Salta Basket en la serie
La historia de esta serie ya venía cargada de emociones. En el primer juego, disputado en el Delmi, Salta Basket había mostrado autoridad para imponerse por 78-62, dejando una imagen sólida y aprovechando la localía para adelantarse. En ese encuentro, Sahir Abdala había sido el goleador con 20 puntos y el equipo había demostrado superioridad en momentos clave.
Pero en el segundo punto la historia cambió. Estudiantes de Tucumán ganó en Salta por 82-70, igualó la serie y dejó un aviso claro: no iba a ser una llave sencilla. Aquel partido expuso algunas dificultades ofensivas del elenco salteño y obligó a Los Infernales a replantearse el desafío de recuperar fuera de casa el terreno perdido.
Y ahí aparece el enorme valor de este tercer juego. Porque después de esa caída en el Delmi, Salta Basket necesitaba una reacción fuerte. No solo para volver a ponerse arriba, sino también para demostrar que estaba preparado para competir de visitante en un escenario exigente. Lo hizo con contundencia, con lectura de juego y con respuestas anímicas.
Un equipo que se levantó en el momento justo
Si se amplía la mirada, este triunfo también resume buena parte del recorrido reciente del conjunto salteño. Salta Basket llegó a los playoffs después de una fase regular con altibajos, pero también con señales claras de recuperación. Cerró esa etapa con una buena victoria en Colonia Caroya ante Bochas y logró asegurarse un lugar importante dentro de la Conferencia Norte.
Antes de esta serie había mostrado carácter en varios contextos complejos: el triunfo ante San Isidro, líder de la zona, la victoria amplia frente a Hindú y otros partidos en los que el equipo supo reinventarse después de momentos adversos. También sufrió derrotas duras, como las caídas ante Barrio Parque, Santa Paula, Comunicaciones o Villa San Martín, pero logró sostenerse, competir y llegar a la reclasificación con herramientas.
En ese sentido, el triunfo en Tucumán no es un hecho aislado. Es la expresión de un equipo que, pese a los golpes, siguió construyendo una identidad. Un equipo que tuvo que aprender a convivir con la exigencia, que encontró respuestas en distintos nombres y que ahora está frente a una gran oportunidad.
A un paso de la clasificación
Con esta victoria, Salta Basket quedó 2-1 arriba en la serie y llegará al cuarto partido con la posibilidad concreta de liquidar la llave en Tucumán. Estudiantes, por su parte, quedó obligado a ganar para forzar un quinto encuentro en el Delmi.
La presión cambió de lado. Ahora el equipo tucumano necesita reaccionar, mientras que Los Infernales tienen la oportunidad de dar el golpe definitivo fuera de casa. Para lograrlo deberán repetir varios de los aspectos que lo llevaron a festejar en el tercer punto: concentración, efectividad, rebote, lectura táctica y fortaleza mental.
Lo cierto es que Salta Basket ya hizo su parte más difícil: recuperar la ventaja en un escenario hostil. Ahora el sueño de seguir avanzando está más vivo que nunca.







