Deportivo Armenio atraviesa un momento delicado en la Primera B y la derrota 2-0 frente a Excursionistas terminó de marcar el final de un ciclo que ya venía golpeado. Luego de cuatro caídas consecutivas, el club oficializó la salida de Ezequiel Giaccaglia, quien dejó su cargo tras apenas seis partidos dirigidos, con un saldo de una victoria, un empate y cuatro derrotas.
Deportivo Armenio se quedó sin técnico: se fue Giaccaglia tras una racha que no tuvo reacción
Deportivo Armenio se quedó sin entrenador. Luego de la dura derrota como local ante Excursionistas por la séptima fecha del campeonato de la Primera B, el club oficializó la salida de Ezequiel Giaccaglia, quien dejó de ser el director técnico del primer equipo en medio de un presente deportivo muy preocupante.
La caída ante el puntero no solo profundizó el mal momento del Tricolor, sino que también terminó de sellar un ciclo que había comenzado con expectativas, pero que rápidamente se fue deteriorando con el correr de las fechas. Armenio inició el torneo con una victoria valiosa, mostró algunos pasajes interesantes en sus primeras presentaciones, pero luego encadenó una serie negativa que lo dejó hundido en la parte baja de la tabla.
La institución comunicó la decisión a través de sus redes sociales con un mensaje claro: “De común acuerdo entre la Comisión Directiva y el entrenador, Ezequiel Giaccaglia dio un paso al costado luego de que Armenio pierda su cuarto partido consecutivo. El lunes el plantel se vuelve a encontrar en el predio de Ingeniero Maschwitz”.
El saldo del ciclo fue corto y contundente: seis partidos dirigidos, una victoria, un empate y cuatro derrotas consecutivas, con cuatro goles a favor y ocho en contra. Los números reflejan con claridad por qué la dirigencia decidió ponerle punto final al proceso.
Más allá de los resultados, lo que más preocupó en Armenio fue la incapacidad de sostener buenos momentos dentro de los partidos. El equipo mostró pasajes aceptables, incluso merecimientos en algunos encuentros, pero terminó repitiendo un patrón: generar poco, sufrir en momentos clave y perder terreno en la tabla.
El partido que precipitó todo: derrota ante Excursionistas
La derrota frente a Excursionistas fue el golpe final. En el estadio República de Armenia, el Tricolor llegaba con la necesidad urgente de volver a sumar de a tres, pero volvió a fallar y cayó 2-0 ante el líder del campeonato.
Durante el primer tiempo, Armenio fue competitivo y hasta tuvo varias aproximaciones para abrir el marcador. Lucas Palma probó con un remate, Iván Cardozo estuvo cerca con un cabezazo y Jonathan Herrera también generó peligro. Sin embargo, cuando el equipo parecía más cerca del gol, la visita golpeó en su primera situación clara: Maximiliano Blanco sacó un buen remate y marcó el 1-0 parcial.
En el complemento, Deportivo Armenio empujó más con actitud que con claridad futbolística. Otra vez Lucas Palma dispuso de la ocasión más clara, pero el arquero Nicolás Rodríguez respondió con seguridad. Ya en tiempo agregado, a los cuatro minutos de adición, Gabriel Tellas sentenció el 2-0 definitivo y terminó de profundizar la crisis del conjunto de Maschwitz.
Con esa caída, Armenio quedó ubicado en el puesto 19 de la tabla, con apenas cuatro unidades, confirmando un arranque muy flojo y una racha que ya no admitía margen de error.
Partido por partido: cómo se fue desmoronando el ciclo de Giaccaglia
Fecha 1: triunfo ante Ituzaingó, un comienzo prometedor
El ciclo de Ezequiel Giaccaglia había arrancado con una señal positiva. En la primera fecha, Deportivo Armenio venció 1-0 a Ituzaingó en el oeste del Gran Buenos Aires y se ilusionó con empezar el año de la mejor manera.
En ese encuentro, el local tuvo mayor manejo de pelota en el arranque, mientras Armenio buscó asociarse en la mitad de la cancha con Valentín Chocobar, Facundo Tello y Franco Vega. A los 34 minutos, cuando el partido ofrecía poco, Luciano Villalva aprovechó un rebote, entró al área y definió cruzado para marcar el único gol del encuentro.
En el segundo tiempo, el Tricolor retrocedió, Ituzaingó creció y presionó en busca del empate, aunque sin demasiada claridad. Armenio resistió bien, sostuvo el cero en el arco defendido por Nahuel Nistal y se quedó con una victoria importante para comenzar el campeonato con confianza.
Ese resultado parecía marcar una base sólida para lo que venía. Sin embargo, con el paso de las jornadas, el equipo no pudo sostener ese impulso inicial.
Fecha 2: empate sin goles ante Brown de Adrogué
En la segunda jornada, Armenio igualó 0-0 con Brown de Adrogué en el estadio Lorenzo Arandilla. Fue un partido parejo, con pocas situaciones claras y donde el Tricolor mostró orden, aunque le costó encontrar peso ofensivo.
Durante el primer tiempo, Brown insinuó algo más, pero sin inquietar demasiado a Nistal. Armenio se mostró bien plantado en la mitad de la cancha con Facundo Tello y Franco Vega, aunque sin claridad en la generación de juego. En el complemento, el trámite siguió equilibrado y la chance más clara para el equipo de Maschwitz llegó en el último minuto, con un remate de Jonathan Herrera que fue despejado por un defensor.
Con ese empate, el equipo que dirigía Giaccaglia se ubicaba bien en la tabla, sumando cuatro puntos en dos fechas. Hasta ahí, el arranque era aceptable y dejaba una imagen competitiva.
Fecha 4: derrota ante Talleres de Remedios de Escalada, el primer golpe fuerte
El primer traspié serio llegó el 4 de marzo, cuando Deportivo Armenio cayó 2-1 ante Talleres de Remedios de Escalada en el estadio Pablo Comelli.
El partido arrancó friccionado y desprolijo, pero Armenio logró abrir el marcador a los 26 minutos gracias a una buena acción de Jonathan Herrera, que asistió a Gonzalo Figueroa para el 1-0. Sin embargo, la alegría duró poco, porque a los 32 minutos Matías Samaniego marcó el empate transitorio.
En la segunda parte, el Tricolor volvió a tener la iniciativa, con Vega y Barrionuevo como ejes para abastecer a la dupla ofensiva Herrera-Figueroa. No obstante, a los 8 minutos, después de un lateral a favor, el equipo retrocedió mal y volvió a sufrir una contra letal. Otra vez Samaniego definió ante Nistal y puso el 2-1. Armenio fue a buscarlo con ideas y situaciones, pero se encontró con una buena respuesta del arquero rival.
Esa derrota dejó sensaciones ambiguas: el equipo había hecho méritos, pero volvió a pagar caro sus errores defensivos y se quedó sin nada.
Fecha 6: derrota ante Arsenal y tercera caída consecutiva
El 15 de marzo, Armenio visitó a Arsenal de Sarandí con la necesidad de cortar la mala racha, pero terminó perdiendo 2-1 y profundizó su crisis.
El Tricolor comenzó mejor y golpeó primero. A los 17 minutos, tras un rebote en el área, Benjamín Ortiz empujó la pelota a la red y puso en ventaja al conjunto de Maschwitz. Luego, Arsenal manejó más la pelota, aunque sin lastimar demasiado el arco custodiado por Nistal.
En el segundo tiempo cambió el trámite. A los 6 minutos, Matías Lucero sacó un remate de larga distancia y venció la resistencia de Nistal para establecer el 1-1. Armenio intentó reaccionar, con Diego Barrionuevo tomando protagonismo en la circulación y una situación clara en los pies de Jonathan Herrera, pero no logró concretar. A diez minutos del final, tras un contragolpe, Matteo Tromboni definió con categoría y marcó el 2-1 para Arsenal.
Con esa derrota, Armenio sumó su tercera caída consecutiva y empezó a quedar cada vez más comprometido en la tabla.
Fecha 7: caída ante el líder y final del ciclo
La historia terminó de quebrarse con la derrota ante Excursionistas. El equipo necesitaba una reacción anímica y futbolística, pero volvió a fallar. La caída 2-0 en casa dejó al club en una posición muy incómoda y derivó en la salida del entrenador.
Lo que más expuso ese encuentro fue una tendencia repetida en varios partidos del ciclo: Armenio tenía momentos en los que competía, insinuaba superioridad e incluso generaba situaciones, pero no concretaba. Y cuando el rival encontraba espacios, golpeaba con mucha efectividad. Esa combinación terminó siendo letal.
Un ciclo corto, con números preocupantes
La estadística del ciclo Giaccaglia es elocuente. En seis partidos oficiales, Armenio consiguió:
- 1 victoria
- 1 empate
- 4 derrotas
- 4 goles a favor
- 8 goles en contra
Además, el equipo acumuló cuatro derrotas consecutivas, una racha que resultó determinante para la salida del entrenador.
En la tabla, el Tricolor terminó hundido en el fondo, sin poder sostener el buen inicio y con una tendencia claramente negativa. La falta de eficacia ofensiva y algunos errores puntuales en defensa terminaron inclinando la balanza en casi todos los partidos de la mala racha.
Qué dejó Giaccaglia en Deportivo Armenio
Más allá de que los resultados no acompañaron, el paso de Ezequiel Giaccaglia por Deportivo Armenio dejó algunos puntos para analizar. El equipo mostró momentos de orden, pasajes donde pudo competir de igual a igual e incluso tramos de dominio en varios encuentros. Jugadores como Jonathan Herrera, Lucas Palma, Franco Vega, Diego Barrionuevo y Nahuel Nistal aparecieron como nombres importantes dentro de una estructura que, sin embargo, nunca logró consolidarse.
El gran problema estuvo en la continuidad. Armenio no pudo transformar sus buenos pasajes en resultados, no logró corregir desajustes en las transiciones y fue perdiendo confianza a medida que avanzaron las fechas. La derrota ante Talleres dejó la sensación de que había merecido algo más; la caída con Arsenal mostró otra vez que no le alcanzaba; y el tropiezo ante Excursionistas terminó confirmando que el equipo estaba golpeado desde lo anímico y futbolístico.
El desafío que viene para Armenio
Ahora, Deportivo Armenio deberá rearmarse rápido. El plantel volverá a entrenarse en el predio de Ingeniero Maschwitz, mientras la dirigencia trabaja para definir quién tomará las riendas del equipo. El objetivo inmediato será cortar la caída y recuperar competitividad en un torneo que no da demasiado margen.
El próximo compromiso será ante Villa Dálmine, en un contexto donde Armenio necesita empezar a sumar con urgencia para no quedar definitivamente relegado en la Primera B. Después de un inicio que había despertado ilusión, el presente cambió por completo y el club quedó obligado a reaccionar.
La salida de Giaccaglia fue la primera consecuencia fuerte de este mal arranque. Ahora, el verdadero desafío para el Tricolor será demostrar que el problema no era solamente el entrenador, sino que todavía está a tiempo de corregir el rumbo antes de que la crisis sea aún más profunda.


