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Vasco Azconzábal en Gimnasia y Tiro ya es una realidad. El entrenador fue presentado oficialmente como nuevo director técnico del Albo, dirigió su primera práctica y dejó en claro que el objetivo es clasificar, pelear por el ascenso y devolverle protagonismo a un equipo que atraviesa una meseta de resultados.
Vasco Azconzábal en Gimnasia y Tiro: nuevo ciclo, objetivo ascenso y un mensaje claro para el plantel
Gimnasia y Tiro puso en marcha una nueva etapa. Juan Manuel “Vasco” Azconzábal fue presentado oficialmente como entrenador del Albo y comenzó a trabajar de inmediato en un momento sensible para el equipo salteño, que viene de cuatro partidos sin ganar y necesita recuperar la solidez que había mostrado en el arranque de la Primera Nacional 2026. La dirigencia apostó por un técnico de trayectoria, con experiencia en el ascenso, recorrido internacional y un antecedente fuerte en la categoría: el ascenso a Primera División con Atlético Tucumán en 2015.
La llegada del Vasco no fue una decisión menor. Se dio tras la salida de Fernando “Teté” Quiroz, quien renunció luego de la derrota en el clásico ante Central Norte y explicó que no tenía la energía necesaria para continuar al frente del plantel. Después del interinato de Sergio Plaza, Gimnasia y Tiro aceleró la búsqueda de un entrenador y encontró en Azconzábal el perfil que pretendía para reordenar al equipo en una temporada que todavía ofrece margen, pero que exige reacción inmediata.
En la conferencia de prensa de presentación, Azconzábal dejó varias definiciones que marcan el tono de su ciclo. La más fuerte fue, quizá, la que resume su motivación: “Mi objetivo es trascender”. No fue una frase aislada ni vacía. El técnico la enmarcó dentro de una coincidencia con la dirigencia y con las aspiraciones del club. Según explicó, el desafío le interesó desde el primer contacto, hubo una charla positiva con los dirigentes y entendió que el objetivo institucional era el mismo que el suyo: construir algo importante en el Albo.
El nuevo DT también fue concreto al hablar de las metas deportivas. Sostuvo que las expectativas son las mismas que tiene la institución y el hincha: clasificar y pelear por el ascenso. En esa línea, remarcó que Gimnasia y Tiro viene con una tendencia competitiva en las últimas temporadas y que su idea es estar a la altura de esa exigencia. Ese mensaje tiene un valor especial en un club que, tras el buen torneo anterior y el prometedor comienzo de este campeonato, había elevado naturalmente su vara.
Azconzábal no esquivó el presente. Por el contrario, hizo un diagnóstico frontal. Recordó que de los últimos 12 puntos el equipo apenas sumó dos y definió el momento como una “meseta de resultados”. La expresión no pasó inadvertida porque describe con claridad el bajón del Millonario: tras un arranque con tres victorias consecutivas y un empate que lo habían colocado en la cima de la Zona B, llegaron la caída ante Nueva Chicago, la derrota frente a Central Norte y la igualdad con San Martín de San Juan, en un equipo que perdió confianza y frescura.
Ese contexto explica por qué la presentación del Vasco fue mucho más que una formalidad. No fue solo la firma de un contrato ni la foto de rigor. Fue el puntapié inicial de un ciclo que necesita mostrar señales rápido. El primer compromiso será nada menos que ante Chacarita, como visitante, justamente el último club que dirigió Azconzábal, donde durante 2025 estuvo al frente en 28 partidos, con 12 victorias, 10 empates y 6 derrotas. Ese dato le agrega un condimento especial a su estreno en el banco del Albo.
En su primera jornada al frente del plantel, Azconzábal dirigió la práctica en el Gigante del Norte y comenzó a planificar ese debut del domingo en San Martín. Junto a él llegaron Raúl Aredes y Diego Reveco como ayudantes de campo, Mike Cepeda como preparador físico y Bernardo Leyenda como entrenador de arqueros. El armado de ese cuerpo técnico muestra que el nuevo entrenador no perdió tiempo: asumió, condujo el entrenamiento y empezó a meterse de lleno en una agenda apretada, con varios partidos en pocos días y la Copa Argentina en el horizonte.
Otra de las ideas fuertes que dejó el flamante DT tuvo que ver con el plantel. Azconzábal aseguró que ve un grupo con cualidades, con experiencia y jerarquía, y remarcó que se trata de un plantel competitivo. Sin embargo, también advirtió que necesita a todos en su mejor nivel y físicamente a punto. Esa observación parece apuntar tanto a la necesidad de recuperar futbolistas desde lo individual como a elevar la intensidad colectiva de un equipo que, en los últimos encuentros, perdió regularidad y peso ofensivo más allá de los goles de Lautaro Gordillo.
En cuanto a su propuesta futbolística, el Vasco se definió como un entrenador pragmático. Explicó que intenta sacar el mayor provecho de las cualidades del futbolista, que le gusta atacar los espacios, tener buena circulación de pelota y que sus equipos se adapten a distintas situaciones. Esa definición abre una pista interesante sobre lo que podría verse en Gimnasia y Tiro en las próximas semanas: menos rigidez, más lectura de contexto y una búsqueda de funcionamiento acorde a las características del plantel disponible.
El desafío no será sencillo. Gimnasia y Tiro no solo necesita cortar la racha sin triunfos en la Primera Nacional, sino también acomodarse en un calendario exigente. Además del cruce con Chacarita, el club tiene pendiente su compromiso por Copa Argentina ante Gimnasia de Mendoza, reprogramado para el 15 de abril a las 14.10, con sede todavía a confirmar. En otras palabras, Azconzábal llega en un tramo de mucha competencia, con poco tiempo de trabajo y con la obligación de imprimirle rápidamente una identidad a su equipo.
Desde lo simbólico, el desembarco del Vasco también intenta reordenar el ánimo. La salida de Quiroz se produjo en un momento inesperado, luego de que el entrenador aclarara públicamente que su renuncia obedecía a un desgaste personal y profesional, no a una cuestión futbolística ni a una oferta externa. La dirigencia debió actuar con rapidez y lo hizo eligiendo a un entrenador acostumbrado a escenarios de presión y con espalda para asumir en un club con aspiraciones concretas.
Su currículum ayuda a entender esa elección. En el fútbol argentino, Azconzábal dirigió a Estudiantes de La Plata, San Martín de San Juan, Atlético Tucumán en dos ciclos, Huracán, Unión de Santa Fe y Chacarita. En el exterior, pasó por Guaraní de Paraguay, Deportivo Binacional de Perú, Antofagasta y O’Higgins de Chile. Esa mezcla de experiencia, roce competitivo y conocimiento del ascenso fue determinante para que el Albo se inclinara por su nombre.
Ahora bien, más allá del currículum y de las frases fuertes, el desafío real estará en la cancha. Gimnasia y Tiro mostró dos caras muy distintas en este inicio de temporada. La primera fue la de un equipo sólido, confiable, intenso y efectivo, capaz de ganar sus tres primeros partidos y de entusiasmar a su gente. La segunda apareció después, con un equipo que perdió vuelo, sufrió retrocesos defensivos, resignó puntos clave y dejó de transmitir la misma seguridad. Azconzábal llega precisamente para achicar esa brecha y volver a conectar al plantel con su mejor versión.
En ese sentido, su mensaje sobre el compromiso también parece central. Dijo que espera que la predisposición que encontró en el primer día se vea reflejada no solo en el trabajo cotidiano, sino también en los partidos. No es un detalle menor: en momentos de cambio de entrenador, la respuesta emocional del grupo suele ser determinante. El Vasco ya puso sobre la mesa una idea simple pero potente: salir de la meseta con trabajo, compromiso y un enfoque absoluto en el próximo partido.
Para Gimnasia y Tiro, la presentación del nuevo técnico deja algo más que una noticia institucional. Deja un punto de inflexión. El club venía necesitando una señal, una reactivación y una voz nueva después de días agitados. Azconzábal llegó, habló de trascender, se alineó con el objetivo de pelear por el ascenso y ya tomó el control del plantel. Ahora, el Albo espera que esa nueva conducción se traduzca rápido en resultados, porque el margen en la Primera Nacional nunca es demasiado amplio y porque el sueño de seguir creciendo sigue intacto en Salta.
Qué dejó la presentación del Vasco Azconzábal en Gimnasia y Tiro
La jornada de presentación dejó tres señales claras. La primera, que la dirigencia fue por un técnico con experiencia comprobada para afrontar un momento delicado. La segunda, que Azconzábal no llega a especular: asumió hablando de protagonismo, clasificación y ascenso. Y la tercera, que el plantel entra en una etapa de evaluación inmediata, con poco margen para acomodarse y con una seguidilla de partidos que pondrá a prueba la capacidad del nuevo cuerpo técnico desde el arranque.


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