Vista previa
Mirra Andreeva atraviesa uno de los mejores momentos de su joven carrera. La rusa de 18 años volvió a mostrar su gran nivel en el WTA 1000 de Madrid, estiró su racha positiva sobre polvo de ladrillo y confirmó que su crecimiento no es casualidad. Con resultados, confianza y una particular forma de motivarse antes de salir a la cancha, la joya del circuito femenino sigue dejando señales de que está preparada para pelear cada vez más alto.
El presente de Mirra Andreeva ilusiona a todo el circuito WTA. A sus apenas 18 años, la tenista rusa atraviesa una etapa de enorme crecimiento, sostiene resultados de peso en torneos grandes y sigue demostrando que tiene herramientas competitivas y mentales para mantenerse entre las mejores. Su estreno ganador en el WTA 1000 de Madrid 2026 volvió a confirmar ese escenario: una joven con talento, personalidad y una confianza cada vez más sólida.
En la segunda ronda del Mutua Madrid Open, Andreeva derrotó a Panna Udvardy por 7-5 y 6-2, en un encuentro en el que no cedió su servicio y volvió a exhibir autoridad en una superficie que la potencia. La rusa supo resolver un arranque exigente en el primer set y luego se soltó por completo para cerrar el partido en sets corridos, ratificando que llega a la Caja Mágica en un nivel muy alto.
Ese triunfo no fue uno más. La victoria ante Udvardy representó su octavo festejo sobre polvo de ladrillo en 2026, una cifra que la coloca como la jugadora con más triunfos en arcilla en lo que va de la temporada. Además, la rusa alcanzó su undécima victoria en Madrid, igualando a Roland Garros como el torneo WTA en el que más partidos ganó, y convirtiéndose en la adolescente con más triunfos en la historia del certamen madrileño desde su creación en 2009.
El gran momento de Andreeva no empezó en Madrid
La actuación de Andreeva en la capital española es la continuidad de una racha muy positiva que viene construyendo desde hace varias semanas. A comienzos de abril, la rusa conquistó el WTA 500 de Linz, donde se consagró campeona tras remontar la final ante Anastasia Potapova por 1-6, 6-4 y 6-3. Ese título fue el segundo de su temporada 2026 y el quinto de su carrera en el circuito WTA.
En Linz, Andreeva confirmó que no solo sabe ganar cuando domina, sino también cuando debe sufrir. Después de un arranque muy flojo en la final, ajustó su juego, se acomodó mentalmente al partido y terminó imponiendo su temple en los momentos decisivos. Esa capacidad de adaptación está siendo una de las claves de su presente, porque le permite sostener su nivel incluso cuando no encuentra soluciones inmediatas.
Tras ese título, la rusa también dejó una señal muy fuerte en el WTA 500 de Stuttgart, donde alcanzó las semifinales luego de vencer nada menos que a Iga Swiatek por 3-6, 6-4 y 6-3. En ese partido, Andreeva mostró carácter, paciencia y una enorme fortaleza para revertir un desarrollo que había comenzado cuesta arriba. Superar a una múltiple campeona de Roland Garros en plena gira de tierra batida no hace más que reforzar la magnitud del momento que atraviesa.
Si bien luego cayó en semifinales ante Elena Rybakina, el saldo en Stuttgart fue ampliamente positivo. Andreeva no solo sumó otra semana profunda en un torneo importante, sino que además confirmó que ya puede competirle de igual a igual a las mejores jugadoras del circuito en una superficie históricamente exigente.
Cómo se motiva Mirra Andreeva antes de cada partido
Uno de los aspectos más llamativos de este gran momento tiene que ver con la manera en que la propia Andreeva trabaja su preparación mental. Según reveló, antes de los partidos utiliza la visualización positiva: cierra los ojos e imagina que es Roger Federer o Rafael Nadal, ejecutando golpes ganadores desde todos los ángulos y luchando cada punto con la mentalidad de los grandes campeones.
La rusa explicó que intenta salir a la cancha con esa energía competitiva, tomando como referencia la forma en la que esas leyendas peleaban cada pelota y encontraban tiros extraordinarios en momentos decisivos. Es una forma muy particular, pero también muy potente, de preparar la mente para competir al máximo nivel.
Pero no es lo único. Ya dentro del partido, Andreeva también apeló a un recurso mucho más descontracturado: contó que suele cantarse una canción “graciosa” a sí misma mientras juega. Ese detalle refleja una mezcla muy interesante entre concentración y soltura, dos componentes que parecen convivir perfectamente en su tenis actual. Mientras por un lado se exige con mentalidad ganadora, por otro logra distenderse para no quedar atrapada por la presión del momento.
Una madurez que sorprende para su edad
Lo que más impresiona del presente de Andreeva no es solamente la cantidad de triunfos, sino la naturalidad con la que empieza a instalarse en la elite. Su victoria número 44 en torneos Tier I/WTA 1000 antes de cumplir 19 años la ubica detrás de nombres históricos como Martina Hingis, Maria Sharapova y Jennifer Capriati en ese rubro. Es un dato que ayuda a dimensionar el impacto que ya está teniendo a tan corta edad.
A eso se le suma otro detalle fuerte: en 2026 acumulaba 11 victorias ante jugadoras fuera del Top 50, una muestra de regularidad importante, porque no se trata solo de dar golpes ante las mejores, sino también de sostener la obligación de ganar cuando parte como favorita. Esa consistencia es justamente uno de los rasgos que terminan separando a las grandes promesas de las verdaderas candidatas.
Además, Andreeva ya había hablado meses atrás sobre lo difícil que puede resultar mantener una vida normal dentro del circuito, con tantos viajes, presiones y puntos por defender. En ese contexto, valoró mucho el acompañamiento de su familia y remarcó que aprendió a convivir mejor con las exigencias del calendario. Esa evolución personal también ayuda a explicar por qué hoy se la ve más firme emocionalmente.
Madrid, otra oportunidad para confirmar su candidatura
El triunfo ante Udvardy y el buen cuadro que se le abre en las primeras rondas convierten a Andreeva en una de las jugadoras a seguir de cerca en este Madrid Open 2026. Su próximo desafío será ante Dalma Galfi, en un partido que marcará el primer enfrentamiento profesional entre ambas. Si mantiene el nivel que mostró hasta acá, la rusa tiene argumentos de sobra para seguir avanzando.
Con un título reciente, una semifinal de peso en Stuttgart, una victoria en Madrid y una rutina mental que la ayuda a competir con confianza, Mirra Andreeva sigue alimentando su gran presente. La sensación es clara: no se trata solo de una buena racha pasajera, sino de la consolidación de una tenista que cada vez está más preparada para ser protagonista grande en la gira europea y en los grandes escenarios del circuito femenino.


All Boys