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Santa Paula de Gálvez ratificó su gran momento en los playoffs de La Liga Argentina, volvió a imponerse sobre Sportivo Suardi y cerró la serie de octavos de final por 3-1. El Azul fue contundente en el cuarto juego, ganó 109 a 87 en casa y sacó pasaje a cuartos tras una eliminatoria en la que mostró carácter, gol y jerarquía en los momentos decisivos.
Santa Paula volvió a ganar, eliminó a Sportivo Suardi y se metió en cuartos de final de La Liga Argentina
Santa Paula confirmó que atraviesa uno de sus mejores momentos de la temporada. En una noche cargada de euforia, contundencia ofensiva y clima de definición, el conjunto de Gálvez derrotó como local a Sportivo Suardi por 109 a 87, cerró la serie de octavos de final por 3-1 y se clasificó a los cuartos de final de La Liga Argentina. Fue una actuación de alto vuelo del equipo dirigido por Francisco Blanc, que supo imponer condiciones desde el arranque, dominó con autoridad y volvió a dejar en claro que está preparado para pelear en serio en esta etapa decisiva del campeonato.
El Azul no dejó dudas. Después de haber llegado al cuarto partido con la ventaja de 2-1, jugó con la determinación de un equipo que entendió que no podía dejar pasar su oportunidad. Desde los primeros minutos mostró agresividad, decisión para correr la cancha y una gran efectividad para castigar a un rival que nunca logró frenar el vendaval ofensivo del local. Jerónimo Díaz Müller fue una de las grandes figuras de la noche con 26 puntos, en una actuación que volvió a ratificar su peso dentro de la estructura del equipo. Del otro lado, Calderón sostuvo a Sportivo Suardi con 39 tantos, pero ni siquiera una producción individual de ese calibre alcanzó para poner en jaque a un Santa Paula que fue superior en casi todos los rubros.
El inicio del partido ya marcó el tono de la noche. Los dos equipos salieron con intensidad, buscando atacar rápido y jugar a un ritmo alto, aunque fue Santa Paula el que encontró antes las respuestas. Díaz Müller y Gómez Quintero aparecieron como referencias ofensivas en el primer tramo, mientras que del lado visitante Vittar y Calderón intentaban sostener la paridad. Sin embargo, el cierre del primer cuarto favoreció claramente al local, que logró despegarse en el tablero y se llevó el parcial 28 a 17. Esa primera ventaja fue decisiva, porque le permitió jugar desde una posición de mayor tranquilidad y obligó a Suardi a correr siempre desde atrás.
En el segundo cuarto llegó uno de los momentos más impactantes del encuentro. Gino Balbo se adueñó del protagonismo con una ráfaga extraordinaria desde el perímetro: firmó un 5 de 5 en triples que hizo explotar al estadio y terminó de inclinar el juego hacia el lado de Santa Paula. Esa efectividad externa, combinada con una sólida producción colectiva, le permitió al conjunto de Gálvez irse al descanso largo con una ventaja amplísima de 62 a 43. Allí prácticamente quedó sellado el destino del partido, porque Sportivo Suardi no solo estaba obligado a remontar una diferencia muy grande, sino también a desactivar un funcionamiento rival que lucía cada vez más aceitado.
Lejos de relajarse, Santa Paula mantuvo la intensidad en el complemento. El equipo siguió moviendo bien la pelota, encontró lanzamientos cómodos y también lastimó en la pintura. Bazán y Delucchi aparecieron como piezas importantes en ese tramo, consolidando un ataque versátil, profundo y muy difícil de contener. Sportivo Suardi dependió demasiado de lo que pudiera generar Calderón, acompañado en algunos pasajes por Vittar, pero la defensa del local, sumada a la menor eficacia de la visita en tiros de campo, hizo imposible cualquier reacción seria. El 109 a 87 final terminó reflejando con claridad lo que pasó dentro de la cancha: Santa Paula fue mucho más.
Pero esta clasificación no se explica solamente por lo ocurrido en el cuarto juego. Para entender el valor del pasaje a cuartos hay que mirar el recorrido completo de la serie. Santa Paula construyó su clasificación a partir de una llave muy trabajada, en la que supo ganar como visitante, resistir un golpe, hacerse fuerte en casa y rematar la historia con autoridad. Esa progresión habla de un equipo maduro, capaz de adaptarse a distintos contextos y de responder en los momentos de máxima presión.
La serie había comenzado de la mejor manera para el Azul. En el primer juego, disputado en Suardi, Santa Paula dio el golpe como visitante y se puso 1-0 al ganar 81 a 67. Fue una victoria muy valiosa porque le permitió robar la ventaja de localía y empezar el cruce con una señal fuerte. Aquel encuentro tuvo un desarrollo parejo durante gran parte del trámite, pero el equipo de Francisco Blanc mostró un enorme segundo tiempo, cerró mejor el tercer cuarto y terminó quebrando el partido en el último parcial con claridad en ataque y mayor serenidad para tomar decisiones. Rivero y Díaz Müller fueron claves en esa noche, en la que Santa Paula supo castigar los errores del rival y llevarse un triunfo pesado fuera de casa.
Sin embargo, Sportivo Suardi reaccionó en el segundo juego y empató la serie 1-1 con una victoria por 79 a 64. En ese encuentro, el local cambió la cara respecto del primer punto y construyó su triunfo a partir de una defensa muy intensa, que logró bajarle el goleo a Santa Paula y desordenarlo durante varios pasajes del partido. Calderón fue decisivo y Suardi mostró otra firmeza para sostener la ventaja. Ese resultado dejó la serie abierta y trasladó toda la presión a Gálvez, donde se disputarían el tercer y el cuarto punto.
Y ahí apareció la mejor versión de Santa Paula. En el tercer partido, ya en casa, el Azul recuperó el control de la serie con una victoria por 79 a 69. Fue un juego intenso, de clima caliente, en el que el local se mostró mejor desde el arranque, tomó ventaja gracias a sus penetraciones, su firmeza defensiva y una buena producción en el rebote ofensivo. Díaz Müller volvió a ser determinante, esta vez con 23 puntos, mientras que Bazán y Gómez Quintero también aportaron en un momento clave. Aunque Sportivo Suardi llegó a ponerse a tiro en el último cuarto, Santa Paula no perdió la calma y lo cerró con autoridad para quedar match point.
Con esa confianza acumulada y el impulso de su gente, el conjunto galvense salió a jugar el cuarto punto con la decisión de no estirar más la historia. Y lo logró con una actuación demoledora. El 3-1 final en la serie deja en evidencia que, más allá del tropiezo en el segundo juego, Santa Paula fue el equipo más sólido del cruce. Ganó de visitante, ganó dos veces de local, mostró variantes ofensivas, figuras en alto nivel y una clara capacidad para corregir sobre la marcha. Eso le permitió sacar pasaje a cuartos de final con méritos propios y con la sensación de que llega fortalecido a la próxima instancia.
Desde lo individual, la serie también dejó nombres muy marcados. Jerónimo Díaz Müller fue uno de los estandartes de Santa Paula, determinante tanto en el tercer como en el cuarto juego. Gino Balbo firmó una noche inolvidable en el cierre de la serie con su producción perfecta desde tres puntos, mientras que nombres como Gómez Quintero, Bazán, Delucchi y Rivero aparecieron en distintos momentos para sostener el andamiaje colectivo. Del lado de Sportivo Suardi, Calderón fue sin dudas el jugador más destacado, con actuaciones de mucho peso, incluida una producción de 39 puntos en el último partido, aunque sin el respaldo suficiente para cambiar la historia.
El gran mérito de Santa Paula estuvo en haber entendido cómo debía jugar cada partido. Cuando la serie pidió personalidad para robar la localía, respondió. Cuando exigió reacción tras una derrota, también. Cuando tocó jugar con la presión de cerrar en casa, no dudó. En playoffs, ese tipo de lectura vale tanto como el talento. Y Santa Paula combinó ambas cosas: tuvo jerarquía para anotar, pero también carácter para sostener el rumbo en una llave que pintaba como una de las más parejas de los octavos de final.
Ahora, con la clasificación consumada, el Azul se instala entre los ocho mejores que siguen en carrera y alimenta una ilusión que crece partido a partido. La forma en la que resolvió esta serie no solo lo deposita en cuartos, sino que además lo presenta como un rival sumamente peligroso para cualquiera. Santa Paula llega con confianza, con gol, con variantes y con una identidad clara. Y en una etapa donde cada detalle pesa, haber cerrado la llave con semejante autoridad también representa un mensaje para lo que viene.
Resumen de la serie de Santa Paula vs Sportivo Suardi
Santa Paula se quedó con la serie de octavos de final por 3-1 ante Sportivo Suardi. El equipo de Gálvez comenzó dando el golpe como visitante al imponerse 81 a 67 en el primer juego, luego cayó en el segundo por 79 a 64 en Suardi, pero recuperó el control al volver a casa con un triunfo por 79 a 69 en el tercer punto. Finalmente, sentenció la clasificación en el cuarto partido con un contundente 109 a 87. El balance deja a Santa Paula como un justo clasificado a cuartos, después de ganar tres partidos, mostrar gran poder ofensivo y resolver la serie con una actuación aplastante en su estadio.
Claves de la clasificación de Santa Paula
Santa Paula ganó la serie porque supo imponer condiciones en los momentos importantes. Robó la localía en el arranque, resistió el empate de Sportivo Suardi, se hizo fuerte en Gálvez y cerró el cruce con una producción ofensiva demoledora. A eso le sumó figuras determinantes como Díaz Müller, la explosión de Balbo en el cuarto juego y un funcionamiento colectivo que fue creciendo a medida que avanzó la llave. Esa combinación de personalidad, contundencia y lectura táctica fue la base de una clasificación merecida.


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