Alex Molcan firmó una de las grandes historias de la semana en el ATP 500 de Múnich 2026. El eslovaco, que ingresó desde la qualy, derrotó a Denis Shapovalov y se clasificó a semifinales sin ceder sets en el cuadro principal. Ahora irá por el golpe más grande ante Ben Shelton.
El ATP 500 de Múnich 2026 ya tiene a uno de sus protagonistas más inesperados. Alex Molcan, tenista eslovaco de 28 años, confirmó su gran semana en el polvo de ladrillo alemán y se clasificó a las semifinales del torneo tras vencer a Denis Shapovalov por 6-4 y 6-4. El triunfo lo depositó entre los cuatro mejores del certamen y lo convirtió en la gran revelación de una edición que tuvo varios nombres pesados, pero también una historia distinta que captó toda la atención.
Lo de Molcan no es un avance más. Su recorrido tiene un valor especial porque comenzó en la clasificación y porque, ya en el cuadro principal, fue derribando obstáculos de jerarquía sin perder ningún set. En su debut dio el gran golpe ante Alexander Bublik, tercer preclasificado, al imponerse por 6-4 y 6-2. Luego superó al alemán Daniel Altmaier por 6-4 y 7-6(10), y más tarde confirmó su gran momento frente a Shapovalov con otro triunfo sólido en sets corridos.
Así, el eslovaco pasó de ser uno de esos nombres que llegan en silencio desde la qualy a transformarse en uno de los grandes focos del torneo. En un cuadro con jugadores como Alexander Zverev, Ben Shelton, Francisco Cerúndolo, Joao Fonseca, Denis Shapovalov y Flavio Cobolli, Molcan fue el que rompió la lógica y se abrió camino hasta semifinales. Del otro lado del cuadro, Zverev venció a Cerúndolo y Cobolli hizo lo propio ante Vit Kopriva, por lo que las semifinales quedaron conformadas con Molcan ante Shelton y Zverev frente a Cobolli.
Un regreso que vuelve a ilusionar
La historia de Alex Molcan tiene además un costado de recuperación. El eslovaco supo ubicarse como N°38 del mundo en 2022, una etapa en la que parecía listo para instalarse definitivamente en el lote principal del circuito ATP. Sin embargo, los problemas físicos y la irregularidad lo fueron alejando del primer plano, hasta hacerlo perder terreno en el ranking y obligarlo a reconstruir su camino.
Pero en este 2026 parece haber señales claras de resurgimiento. Ya venía mostrando síntomas positivos desde finales de 2025, cuando encadenó dos títulos Challenger consecutivos, y antes de llegar a Múnich había alcanzado los cuartos de final en Bucarest, donde cayó ante Mariano Navone tras haber ganado el primer set. Esa mejora sostenida encontró en Alemania su mejor expresión hasta el momento.
El presente también se refleja en el ranking en vivo. Tras su victoria ante Shapovalov, Molcan escaló 59 posiciones y apareció en el puesto 107 del Live Ranking, una señal concreta del impacto que está teniendo esta semana sobre su temporada.
Por qué lo de Molcan en Múnich es tan importante
Que Molcan esté en semifinales del ATP 500 de Múnich no solo sorprende por el punto de partida, sino también por el contexto. El torneo alemán, una de las escalas importantes de la gira europea de polvo de ladrillo, suele ser terreno de especialistas o de jugadores instalados entre los mejores del circuito. Por eso, que un tenista surgido de la qualy, fuera del Top 100 y sin ceder sets en el cuadro principal haya llegado tan lejos, lo transforma automáticamente en una de las historias de la semana en el ATP Tour.
Además, esta es su primera semifinal a nivel ATP desde Banja Luka 2023, un dato que refuerza todavía más la dimensión de su campaña. No se trata solo de un buen torneo: se trata de una actuación que vuelve a ponerlo en la conversación grande del circuito.
En su carrera, Molcan ya sabe lo que es merodear las instancias decisivas. Fue finalista ATP en tres oportunidades: Belgrado 2, Lyon y Marrakech, todas entre 2021 y 2022. Sin embargo, todavía no pudo conquistar un título en la máxima categoría, por lo que este torneo aparece como una oportunidad valiosísima para volver a soñar en grande.
El triunfo ante Bublik, el punto de quiebre
Aunque el pase a semifinales llegó tras vencer a Shapovalov, gran parte del impacto de su semana en Múnich comenzó en la primera ronda, cuando eliminó a Alexander Bublik. El kazajo partía como uno de los candidatos y su salida temprana modificó por completo la parte baja del cuadro. Molcan aprovechó ese escenario con autoridad y no dejó dudas. Ganó en apenas una hora por 6-4 y 6-2, en una actuación que marcó desde el inicio que estaba dispuesto a competir de igual a igual.
Ese triunfo tomó más fuerza por el perfil de su rival. Bublik, más allá de su talento y de haber ganado títulos en polvo de ladrillo en 2025, nunca terminó de sentirse del todo cómodo en esta superficie, y Molcan, especialista natural en canchas lentas, logró imponer sus patrones desde el arranque. A partir de allí, el eslovaco fue construyendo confianza, soltura y convicción para sostener una campaña impecable.
Ahora, el gran desafío: Ben Shelton
En semifinales, Molcan tendrá enfrente a Ben Shelton, segundo preclasificado del torneo. El estadounidense viene de vencer a Joao Fonseca por 6-3, 3-6 y 6-3, y buscará meterse en una nueva final en Múnich luego de su buena producción en esta edición. ATP señaló además que Shelton quedó a un triunfo de una posible revancha ante Zverev, finalista del año pasado, lo que habla del peso que tiene el norteamericano dentro del torneo.
Para Molcan será la prueba más exigente hasta acá, pero también una gran oportunidad. Ya demostró que puede manejar partidos importantes, sostener la presión y aprovechar las condiciones del polvo de ladrillo. Si mantiene el nivel mostrado ante Bublik, Altmaier y Shapovalov, tendrá argumentos para pelear por un lugar en la final.
Molcan ya escribió una de las historias del torneo
Más allá de lo que ocurra en semifinales, Alex Molcan ya dejó una huella fuerte en el ATP 500 de Múnich 2026. Llegó desde la qualy, fuera del Top 100, superó rivales de peso, no cedió sets en el cuadro principal y se metió entre los cuatro mejores del torneo. En una semana dominada por favoritos, fue él quien se quedó con el papel de revelación.
A veces el tenis también se construye desde estos recorridos: jugadores que parecían haber quedado atrás, que vuelven a encontrar sensaciones, confianza y nivel competitivo. Múnich está siendo exactamente eso para Molcan. Y ahora, con Shelton enfrente y una final en juego, el eslovaco irá por otro golpe que puede cambiarle por completo la temporada.

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