Gimnasia y Tiro de Salta igualó 1-1 ante San Martín de San Juan en el Gigante del Norte y dejó una sensación amarga. El Albo arrancó ganando desde el primer minuto con otro gol de Lautaro Gordillo, pero no pudo sostener la ventaja y volvió a dejar puntos en casa en medio de un momento delicado, marcado por la salida de Fernando Quiroz y el interinato de Sergio Plaza.
Gimnasia y Tiro vs San Martín de San Juan: empate con sabor a poco y un bajón que no se detiene
El partido entre Gimnasia y Tiro vs San Martín de San Juan terminó dejando una sensación amarga para el conjunto salteño. En la noche del viernes, en el estadio Gigante del Norte, el Albo empató 1-1 frente al Verdinegro por la fecha 8 de la Zona B de la Primera Nacional, en un encuentro que comenzó de la mejor manera para los locales, pero que terminó reflejando otra vez las dificultades del equipo para sostener resultados y recuperar confianza.
El equipo salteño necesitaba una reacción luego de una semana convulsionada. La derrota en el clásico ante Central Norte, la renuncia de Fernando “Teté” Quiroz y la asunción interina de Sergio Plaza habían colocado al plantel en un escenario de máxima tensión. Por eso, el choque ante San Martín de San Juan aparecía como una oportunidad ideal para cambiar el ánimo, reencontrarse con el triunfo y volver a encaminar una campaña que había arrancado con mucha fuerza, pero que entró en una peligrosa meseta. Sin embargo, el empate volvió a dejar gusto a poco.
Un arranque ideal que ilusionó al Gigante del Norte
Gimnasia y Tiro salió decidido a imponer condiciones y golpeó de entrada. Apenas al minuto de juego, el conjunto dirigido interinamente por Sergio Plaza aprovechó un contraataque letal para abrir el marcador. La jugada nació en los pies de Fabricio Rojas, continuó con Jonás Aguirre, quien sacó un remate que fue contenido por Sebastián Díaz Robles, pero en el rebote apareció el hombre del momento: Lautaro Gordillo, que de frente al arco definió con un zurdazo al ángulo para marcar el 1-0.
Ese tanto le permitió al delantero llegar a seis goles y mantenerse como una de las grandes figuras del torneo. Además, encendió rápidamente la ilusión de los hinchas albos, que esperaban una noche de recuperación emocional y futbolística. El gol tempranero no solo golpeó a San Martín de San Juan, sino que le dio a Gimnasia el escenario perfecto para manejar el desarrollo del partido.
El mejor momento del Albo y las chances desperdiciadas
Después del 1-0, Gimnasia y Tiro tuvo minutos interesantes, probablemente los mejores de las últimas fechas. El equipo mostró decisión, encontró espacios y generó situaciones como para ampliar la ventaja. El propio Gordillo volvió a quedar mano a mano con Díaz Robles, definió rasante buscando un palo y la pelota se fue apenas desviada. Más tarde, también Fabricio Rojas tuvo una buena oportunidad dentro del área, pero otra vez respondió el arquero sanjuanino, que comenzó a transformarse en una de las figuras del encuentro.
En ese tramo, el conjunto salteño parecía tener el partido bajo control. Había golpeado en el momento justo, sostenía la iniciativa y daba la sensación de que, con algo más de eficacia, podía empezar a liquidar la historia. Pero esa superioridad no se tradujo en el marcador. Y en la Primera Nacional, muchas veces, perdonar se paga caro. Eso fue exactamente lo que le ocurrió al Albo.
San Martín reaccionó y lo empató en el momento clave
Cuando parecía que Gimnasia se iría al descanso con la ventaja mínima, llegó el golpe que cambió el rumbo del partido. A los 45 minutos del primer tiempo, Facundo Nadalín envió un centro desde la derecha y Hernán Zuliani, apareciendo con libertad en el punto penal, conectó un cabezazo certero para marcar el 1-1. Fue un empate que cayó como un baldazo de agua fría para el local, que había hecho méritos para irse al entretiempo arriba, pero volvió a pagar caro una desconcentración defensiva.
Para San Martín, en cambio, el tanto significó un alivio enorme. El Verdinegro había arrancado el partido de la peor forma posible, golpeado desde el vestuario y sufriendo las transiciones ofensivas del conjunto salteño. Le costó acomodarse al desarrollo y a su nuevo esquema táctico, pero terminó encontrando premio justo antes del descanso, en una acción aislada pero bien ejecutada.
Un segundo tiempo chato, cortado y sin respuestas
En el complemento, el partido se fue apagando. El ritmo cayó notablemente, ambos equipos sintieron el desgaste físico y el juego se volvió mucho más cortado, con pocas ideas y casi sin situaciones claras en las áreas. Gimnasia y Tiro ya no mostró la agresividad del arranque ni la claridad que había tenido en algunos pasajes del primer tiempo. El equipo perdió frescura, dejó de lastimar con continuidad y terminó diluyéndose en un trámite cada vez más cerrado.
San Martín de San Juan, por su parte, pareció conformarse con el punto. Después del arranque complicado, el empate le dio margen para manejar mejor los tiempos del partido, enfriar el trámite y llevar el duelo a un terreno más físico que futbolístico. El Verdinegro no brilló, pero entendió que sumar en Salta podía ser un pequeño respiro en un contexto también complicado para su campaña.
El resultado final dejó lecturas distintas. Para la visita, el 1-1 tuvo valor anímico porque permitió cortar una racha de dos derrotas consecutivas fuera de San Juan y rescatar algo después de un comienzo muy adverso. Para Gimnasia y Tiro, en cambio, el empate volvió a exponer limitaciones, inseguridades y una caída de rendimiento que ya no parece circunstancial.
Un presente que preocupa en Gimnasia y Tiro
La igualdad ante San Martín de San Juan prolongó el mal momento del Albo. El equipo salteño acumula cuatro partidos sin ganar y sigue sin poder levantarse después de aquel comienzo prometedor con sendas victorias consecutivas. Lo que en el arranque era orden, eficacia y confianza, hoy aparece reemplazado por dudas, desgaste y un equipo que ya no transmite la misma solidez.
El contexto, además, no ayuda. La salida de Teté Quiroz, quien había decidido dar un paso al costado por desgaste personal después de casi un año y medio de gestión, impactó fuerte en el grupo. En su lugar asumió de manera interina Sergio Plaza, un hombre identificado con la institución, que tomó el mando con el objetivo de ordenar un vestuario golpeado y tratar de encender una reacción inmediata. En su debut en el banco, sin embargo, no pudo conseguir la victoria que todos esperaban.
Más allá del resultado, el partido dejó una señal clara: Gimnasia y Tiro necesita reencontrarse rápidamente con una identidad. Volver a ser un equipo confiable, aprovechar mejor sus buenos momentos y sostener la concentración durante todo el encuentro. Porque hoy no alcanza con tener a un goleador encendido como Gordillo si el funcionamiento colectivo no acompaña de manera consistente.
El peso de la semana y la respuesta del equipo
No era una noche sencilla para el Albo. Llegaba después de haber perdido el clásico con Central Norte, una derrota que dolió mucho por el rival, por el contexto y por la forma en la que se dio el partido. Aquella caída por 1-0 había sido la segunda consecutiva del equipo, que venía de perder también con Nueva Chicago en Mataderos, donde además dejó atrás su invicto y la cima de la tabla.
Con ese telón de fondo, el duelo ante San Martín de San Juan tenía el peso simbólico de una recuperación. Y durante buena parte del primer tiempo, Gimnasia pareció estar en condiciones de lograrlo. Pero otra vez quedó a mitad de camino. Ese es, justamente, el gran problema que hoy atraviesa el equipo salteño: ya no logra transformar sus buenos pasajes en resultados contundentes. Tiene momentos, pero no regularidad. Golpea, pero no remata. Y en una categoría tan pareja como la Primera Nacional, esas fallas suelen costar puntos importantes.
Gordillo, la gran certeza en medio de las dudas
Dentro de un presente irregular, Lautaro Gordillo sigue siendo la mejor noticia para Gimnasia y Tiro. El delantero volvió a convertir, llegó a seis tantos y ratificó que es una de las piezas más determinantes del equipo en este torneo. Su oportunismo, su capacidad para aparecer en el área y su confianza frente al arco lo sostienen como una carta decisiva para cualquier cuerpo técnico.
"Lautaro Gordillo"
— Porque Tendencia Ascenso (@Porquettargasce) April 4, 2026
Por el gol del jugador de Gimnasia y Tiro de Salta para vencer parcialmente a San Martin de San Juan al minuto del primer tiempo. pic.twitter.com/HVTzMSYLqn
Sin embargo, ni siquiera el buen momento del goleador alcanza para disimular el bajón colectivo. Gimnasia necesita que otros nombres levanten su nivel, que el mediocampo vuelva a tener mayor control y que el equipo recupere una estructura más firme. Porque depender solo de Gordillo puede resultar insuficiente a lo largo de un campeonato largo y exigente.
Lo que viene para el Albo
El próximo desafío para Gimnasia y Tiro será como visitante frente a Chacarita, en otro compromiso complejo para un equipo que necesita sumar y volver a ganar para no quedar definitivamente atrapado en esta racha negativa. Además, el calendario también tiene marcada la cita por Copa Argentina, donde el conjunto salteño se medirá el 15 de abril ante Gimnasia de Mendoza por los 32avos de final del certamen federal.
Por eso, el empate frente a San Martín no solo dejó bronca por los puntos perdidos, sino también por la sensación de que el equipo no terminó de responder en una noche clave. El margen para seguir cediendo terreno empieza a achicarse y Gimnasia y Tiro necesita reaccionar antes de que el gran arranque quede solo como un recuerdo de las primeras fechas.




