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Salta Basket no pudo sostener el ritmo en Córdoba y cayó por 86-66 frente a San Isidro de San Francisco en el primer punto de la serie de octavos de final de la Conferencia Norte de La Liga Argentina. El equipo de Sebastián Porta quebró el partido en la segunda mitad, mostró una versión sólida y dejó a Los Infernales obligados a reaccionar rápidamente en el segundo duelo.
Salta Basket sufrió una dura derrota ante San Isidro de San Francisco en Córdoba y comenzó con el pie izquierdo una de las series más exigentes de los playoffs de La Liga Argentina. En el estadio Antonio Manno, el conjunto salteño cayó por 86-66 frente a un rival que fue creciendo con el correr de los minutos y que terminó imponiendo su jerarquía para adelantarse 1-0 en la serie de octavos de final de la Conferencia Norte.
Después de la enorme clasificación conseguida frente a Estudiantes de Tucumán, en una llave durísima que se resolvió en cinco partidos y con un triunfo agónico en tiempo suplementario, Los Infernales debían afrontar una visita de máxima complejidad ante uno de los mejores equipos de la fase regular. Sin embargo, el arranque de la serie mostró a un San Isidro sólido, intenso y con muchas variantes, capaz de esperar su momento y romper el juego cuando encontró la oportunidad.
El equipo cordobés, conducido por Sebastián Porta, no arrancó avasallante, pero sí tuvo paciencia para ir construyendo la victoria. Durante la primera mitad el desarrollo fue parejo y por momentos trabado, algo lógico en un partido marcado por la tensión de la instancia y también por la inactividad del local, que llegaba con más de veinte días sin competencia oficial tras haber clasificado directamente a esta ronda. Aun así, esa falta de rodaje no se terminó reflejando en el resultado final, porque San Isidro fue encontrando ritmo, fluidez y confianza hasta adueñarse de la noche.
🔥 Diotto con el 𝙛𝙖𝙙𝙚 𝙖𝙬𝙖𝙮 para terminar el primer cuarto
— La Liga Argentina (@LigaARGbasquet) April 17, 2026
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El quiebre del partido llegó en la segunda mitad
La historia se empezó a romper en la segunda mitad del tercer cuarto, cuando San Isidro apretó el acelerador, ajustó su defensa y comenzó a lastimar con mucha más claridad en ataque. Ahí apareció la mejor versión del conjunto rojiblanco, que logró abrir una diferencia de 17 puntos y pasó a controlar completamente el trámite del encuentro. Desde ese momento, Salta Basket quedó corriendo desde atrás y ya no pudo volver a meterse de lleno en el juego.
Uno de los datos más importantes de la noche estuvo en el perímetro. San Isidro convirtió 10 triples, una cifra que explica gran parte de su dominio ofensivo y de la amplitud que logró en el marcador. Cada vez que Salta intentó acercarse o contener la embestida local, el equipo cordobés encontró respuestas en sus tiros externos, en su circulación ofensiva y en una producción repartida que complicó cualquier intento de ajuste defensivo.
El conjunto salteño, que venía de una serie cargada de desgaste físico y emocional ante Estudiantes, no logró sostener la intensidad durante los 40 minutos frente a un rival más fresco, más largo en sus variantes y más efectivo en los momentos decisivos. La derrota fue amplia y dejó la sensación de que, más allá de algunos pasajes de paridad, San Isidro fue claramente superior cuando el juego entró en su tramo caliente.
Nahuel Buchaillot encabezó a un San Isidro efectivo y profundo
Dentro de una actuación colectiva muy convincente, Nahuel Buchaillot fue el máximo anotador del equipo local con 16 puntos. Su aporte fue clave dentro de un funcionamiento repartido, donde San Isidro no dependió de una sola figura sino que construyó el triunfo desde la rotación, la intensidad y el aporte de varias manos. Esa diversidad ofensiva fue uno de los grandes problemas para Salta Basket, que no encontró cómo desactivar el volumen de juego del rival.
Además del goleo, San Isidro mostró algo muy importante para esta clase de series: carácter y oficio. El equipo cordobés entendió cuándo acelerar, cuándo defender con mayor agresividad y cuándo jugar con la ventaja a favor para administrar el reloj y las posesiones. Ya con el partido inclinado, supo manejar los tiempos con inteligencia y no dejó margen para una remontada salteña.
Salta Basket pagó caro el desgaste de la serie anterior
No se puede analizar esta derrota sin ponerla en contexto. Salta Basket venía de dejar todo en una serie muy exigente frente a Estudiantes de Tucumán, resuelta recién en el quinto juego y con un enorme desgaste físico, mental y anímico. El equipo de Ricardo De Cecco había logrado meterse en esta instancia mostrando un gran carácter, incluso sobreponiéndose a la lesión de Tomás Botta en aquel partido decisivo, con Bruno Abratte tomando responsabilidades importantes en la conducción.
Esa clasificación había alimentado la ilusión de Los Infernales, más todavía porque durante la temporada ya habían demostrado que podían competirle a San Isidro. De hecho, en la fase regular ambos se habían repartido victorias como locales: el conjunto cordobés ganó en el Antonio Manno por 88-80, mientras que los salteños se impusieron en el Delmi por 73-62. Pero esta vez, en el primer punto de playoffs, el escenario fue otro y el local mostró una contundencia mucho mayor.
Del sueño en el Delmi a una noche difícil en San Francisco
El contraste para Salta Basket fue fuerte. Días atrás, el equipo salteño había vivido una noche épica en el Delmi al eliminar a Estudiantes por 75-74 en tiempo suplementario, en un partido cargado de tensión, sacrificio y dramatismo. Aquella victoria había reforzado la confianza del plantel y también la idea de que Los Infernales podían dar pelea ante cualquier rival de la categoría.
Incluso en la previa de este cruce, Bruno Abratte había dejado una frase que resumía el espíritu con el que Salta Basket llegaba a Córdoba: “Podemos dar batalla a cualquier equipo”. El base cordobés también había advertido que San Isidro era un rival protagonista, con jugadores de jerarquía y una identidad muy clara, por lo que el equipo debía ir paso a paso, concentrado y dispuesto a imponer su juego. Pero en este primer capítulo, esa intención no alcanzó frente a un rival que impuso sus condiciones.
San Isidro pegó primero y ahora Salta está obligado a reaccionar
La derrota deja a Salta Basket 0-1 abajo en la serie y lo obliga a reaccionar rápidamente. El segundo punto volverá a jugarse en Córdoba, nuevamente en el estadio Antonio Manno, este sábado desde las 21.30, y tendrá un peso enorme para el desarrollo de la llave. Si San Isidro vuelve a ganar, tomará una ventaja muy fuerte antes del traslado a Salta; si Los Infernales consiguen recuperarse, podrán volver al Delmi con la serie igualada y la ilusión renovada.
Esa será ahora la misión del equipo de Ricardo De Cecco: levantar la cabeza, corregir errores y encontrar una respuesta inmediata en una serie donde no hay demasiado margen. El golpe fue duro, no solo por la diferencia final sino también por la sensación que dejó el segundo tiempo, donde San Isidro hizo pesar su localía, su descanso y su jerarquía para dominar con autoridad.
Qué necesita mejorar Salta Basket para el segundo juego
Pensando en lo que viene, Salta Basket deberá ajustar varios aspectos si quiere emparejar la serie. El primero es la defensa del tiro exterior, porque los 10 triples convertidos por San Isidro terminaron siendo un factor determinante. También necesitará sostener la concentración durante más tiempo y encontrar respuestas ofensivas en los momentos donde el rival acelera. En esta primera noche, cuando San Isidro rompió el partido, Los Infernales no encontraron herramientas para cortar el envión ni para volver a ponerse a tiro.
Otro punto clave será la gestión física y emocional. El equipo salteño viene de varios partidos de alta tensión, mientras que San Isidro llegó más descansado a esta instancia. Esa diferencia puede sentirse, pero también es cierto que en los playoffs muchas veces cambia todo de un juego a otro. Salta ya mostró en esta postemporada que sabe reaccionar en escenarios adversos, y esa será su principal carta para buscar revancha en el segundo partido.
Una serie larga que recién empieza, pero con un aviso claro
Aunque el marcador final fue contundente, la serie todavía está en su comienzo. Sin embargo, el primer juego dejó un mensaje claro: San Isidro está listo para pelear fuerte en estos playoffs y Salta Basket tendrá que elevar mucho su nivel para competir de igual a igual. El equipo cordobés mostró por qué fue uno de los mejores de la Conferencia Norte, mientras que Los Infernales quedaron ante la obligación de responder rápido si no quieren quedar demasiado comprometidos.
La caída por 86-66 fue un golpe duro, pero no definitivo. Salta Basket ya demostró durante la temporada que tiene corazón, carácter y capacidad de levantarse. Ahora necesitará volver a mostrar todo eso en Córdoba para intentar cambiar la historia y seguir soñando en los playoffs de La Liga Argentina.
Datos del partido
San Isidro de San Francisco 86 – Salta Basket 66
Serie: San Isidro 1-0 Salta Basket
Instancia: Octavos de final, Conferencia Norte, La Liga Argentina
Estadio: Antonio Manno, San Francisco (Córdoba)
Próximo partido: sábado, 21.30, nuevamente en Córdoba.


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