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El Madrid Open tuvo un martes adverso para el tenis argentino: Tomás Etcheverry perdió ante Arthur Fils y Francisco Cerúndolo cayó frente a Alexander Blockx, en una jornada que dejó frustración, cambios en el ranking y la mirada puesta en Roma.
El Madrid Open 2026 tuvo una jornada muy dura para el tenis argentino. En cuestión de horas, Tomás Martín Etcheverry y Francisco Cerúndolo quedaron eliminados en octavos de final, cerrando la participación nacional en el Masters 1000 español. Fue un martes incómodo, de esos que dejan más preguntas que respuestas: Etcheverry volvió a competir bien, pero chocó contra un rival en estado de gracia; Cerúndolo, en cambio, vivió una tarde mucho más pesada, marcada por la frustración, una raqueta destrozada y un golpe directo al ranking.
La jornada comenzó con la derrota de Etcheverry ante Arthur Fils, una de las grandes sensaciones del circuito. El francés se impuso por 6-3 y 6-4, confirmando su gran momento sobre polvo de ladrillo y extendiendo una racha que lo viene posicionando como uno de los nombres fuertes de la gira europea. Más tarde, Cerúndolo cayó ante Alexander Blockx por 7-6 (8) y 6-2, en un partido que se quebró emocionalmente después de un primer set durísimo, donde el argentino tuvo oportunidades concretas para tomar ventaja y no las pudo aprovechar. La ATP también confirmó ambos resultados en la jornada de octavos del torneo madrileño.
Para el tenis argentino, el saldo fue claro: Madrid se quedó sin representantes en el cuadro masculino. TN también consignó que las derrotas de Etcheverry y Cerúndolo marcaron el cierre de la participación argentina en el certamen.
Cerúndolo, del control al desborde: una derrota con impacto deportivo y emocional
La caída de Francisco Cerúndolo fue el golpe más fuerte de la jornada. No solo por el resultado, sino por el contexto. El porteño llegaba a Madrid con una carga importante: defendía las semifinales alcanzadas en 2025 y necesitaba avanzar para sostener su posición como el mejor argentino del ranking. Sin embargo, se encontró con un Alexander Blockx inspirado, valiente y cada vez más cómodo en la Caja Mágica.
El primer set fue el punto de quiebre del partido. Cerúndolo tuvo un parcial parejo, con chances para inclinar la balanza, pero el tie-break terminó siendo una condena. El argentino dispuso de cuatro set points, no pudo concretarlos y Blockx aprovechó su momento para quedarse con el desempate por 10-8. Ese desenlace golpeó de lleno en la cabeza de Fran, que descargó su bronca contra la raqueta y perdió estabilidad emocional justo cuando el partido exigía calma.
A partir de ahí, el segundo set fue cuesta arriba. Cerúndolo cedió rápidamente su saque, quedó 0-2 y, aunque tuvo oportunidades para recuperar el quiebre, no logró capitalizarlas. Blockx se sostuvo con autoridad, jugó con la confianza de quien ya había eliminado a Felix Auger-Aliassime y terminó firmando una victoria de enorme valor para su carrera. Según el material aportado, el belga continuará su ascenso y se medirá en cuartos con Casper Ruud, vigente campeón del torneo.
Madrid, una caja de sorpresas 🎁
— ATP Tour en Español (@ATPTour_ES) April 28, 2026
🇧🇪 Blockx puede con 🇦🇷 Cerúndolo, cabeza de serie número 16, y avanza a cuartos del @MutuaMadridOpen pic.twitter.com/g5Mo9BmY61
La derrota también tiene una consecuencia directa en el ranking. Cerúndolo no pudo defender los puntos de las semifinales de 2025 y caerá hasta el puesto 27° ATP, dejando de ser el argentino mejor ubicado. Ese lugar pasará a manos de Tomás Etcheverry, que quedará alrededor del 26° lugar tras su campaña en Madrid. Infobae también informó que Cerúndolo saldrá del Top 20 y que Etcheverry quedará como nuevo número uno argentino.
Un contraste fuerte: de jugar “perfecto” ante Darderi a perder el control ante Blockx
La eliminación de Cerúndolo sorprende todavía más si se mira lo que había mostrado apenas un día antes. En tercera ronda, el argentino había jugado uno de sus mejores partidos recientes al vencer a Luciano Darderi por 6-2 y 6-3, con una actuación sólida, agresiva y sin conceder oportunidades de quiebre. Había llegado a octavos transmitiendo buenas sensaciones y con la ilusión de repetir, o al menos acercarse, a la campaña de 2025.
Incluso, en la previa del duelo ante Blockx, Cerúndolo había hablado de su relación con Madrid como una historia de “amor-odio”. Reconoció que en sus primeras participaciones le había costado mucho adaptarse a la altura y a las condiciones rápidas del torneo, pero también remarcó que en los últimos años había logrado encontrarle la vuelta. Esa evolución se había visto en sus campañas recientes: cuartos en 2024, semifinales en 2025 y otra vez octavos en 2026.
El problema fue que esta vez el partido se le escapó por detalles y después por emociones. En el tenis de élite, desperdiciar cuatro set points no es solamente una cuestión estadística: puede modificar todo el clima mental de un encuentro. Cerúndolo lo sintió. Pasó de competir de igual a igual a quedar atrapado en la frustración, y Blockx, con la frescura de una revelación, aprovechó cada grieta.
Etcheverry volvió a competir, pero Fils fue demasiado
La eliminación de Tomás Etcheverry tuvo otro tono. El platense perdió, sí, pero su actuación en Madrid dejó señales positivas. Venía de ganarle un partido muy exigente a Dino Prizmic por 2-6, 6-4 y 6-3, logrando meterse por primera vez en octavos del Madrid Open y confirmando una regularidad importante en los Masters 1000: ya había alcanzado esa instancia en Miami y Montecarlo.
Ante Arthur Fils, el margen fue muy fino. El francés ganó 6-3 y 6-4, apoyado en un saque sólido, mucha confianza y una enorme capacidad para resolver los momentos delicados. En el primer set, le alcanzó con un quiebre para tomar ventaja. En el segundo, rompió rápido el servicio de Etcheverry y luego supo sostener la diferencia, incluso cuando el argentino tuvo una gran chance con 0-40 para recuperar terreno.
Ese momento fue clave. Etcheverry generó una triple oportunidad de quiebre, pero Fils salió del apuro con jerarquía. Allí se explicó buena parte del partido: Tomy compitió, buscó, intentó cambiar la dinámica, pero el francés estuvo más fino en los puntos pesados.
La ATP registró oficialmente el triunfo de Fils por 6-3 y 6-4 sobre Etcheverry en los octavos de Madrid.
Fils, una vara alta para medir el presente de Etcheverry
La derrota de Etcheverry no puede analizarse solamente desde el resultado. Enfrente tuvo a uno de los jugadores más encendidos de la gira. Arthur Fils venía de ser campeón en Barcelona, se mantenía invicto sobre polvo de ladrillo en la temporada y estaba en plena escalada hacia el Top 25. En ese contexto, perder en sets corridos no necesariamente borra lo bueno que venía construyendo el argentino.
Etcheverry atraviesa uno de los tramos más consistentes de su carrera. En 2026 ya fue campeón del ATP 500 de Río de Janeiro, llegó a octavos de Miami, octavos de Montecarlo y octavos de Madrid. Esa regularidad en torneos grandes es un dato central, porque durante mucho tiempo su desafío fue transformar buenas semanas aisladas en una presencia estable en las rondas importantes.
Además, su vínculo renovado con Walter “Wally” Grinóvero parece haberle devuelto confianza. El entrenador habló del trabajo emocional y mental que realizaron para que Tomy vuelva a creer en su potencial, especialmente después de varias finales perdidas y momentos de frustración. Esa reconstrucción se reflejó en Río, donde Etcheverry consiguió su primer título ATP, y también en esta gira, donde volvió a instalarse como uno de los argentinos más firmes del circuito.
El cambio simbólico: Etcheverry será el mejor argentino del ranking
Uno de los datos más importantes que dejó el martes en Madrid es el cambio en la cima del tenis argentino. Cerúndolo, que llegaba como el mejor latinoamericano del ranking, no pudo defender las semifinales del año pasado y bajará posiciones. Etcheverry, pese a perder con Fils, sumó puntos valiosos y se asentará como el argentino mejor ubicado.
Este movimiento no significa necesariamente una crisis para Cerúndolo ni una consagración definitiva para Etcheverry, pero sí marca un momento simbólico. Durante buena parte de los últimos años, Fran fue la referencia argentina por resultados, ranking y presencia ante rivales Top 10. Ahora, Tomy aparece como el jugador con mayor estabilidad inmediata, impulsado por su título en Río y por una serie de buenos resultados en torneos de alto nivel.
Para el tenis argentino, la buena noticia es que ambos siguen instalados en la zona alta. La mala es que Madrid los despidió antes de los cuartos de final y dejó la sensación de que había margen para algo más.
Dos derrotas distintas, una misma conclusión: hay presente, pero falta cerrar mejor
El martes complicado para Cerúndolo y Etcheverry deja lecturas diferentes. En el caso de Fran, la preocupación pasa por la gestión emocional y por la pérdida de puntos. Su tenis sigue teniendo picos altísimos, como lo mostró ante Darderi, pero ante Blockx volvió a aparecer una versión irregular, muy castigada por la frustración. La caída no fue solo tenística: fue mental.
En el caso de Etcheverry, el análisis es menos duro. Perdió contra un rival de gran presente, compitió en varios tramos y se va de Madrid con puntos importantes. Sin embargo, la barrera de los octavos de final en Masters 1000 empieza a transformarse en un desafío concreto. Ya estuvo ahí en Miami, Montecarlo y Madrid. El próximo paso será convertir esas presencias en cuartos de final.
Ambos llegarán ahora al Masters 1000 de Roma, una cita clave antes de Roland Garros. Para Cerúndolo será una oportunidad de reacción inmediata, de recuperar confianza y de volver a ordenar su tenis. Para Etcheverry, una nueva chance de confirmar que su salto competitivo no es pasajero.


Alte. Brown