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Kimi Antonelli volvió a ganar en Miami, logró su tercera victoria al hilo y dejó una señal contundente dentro de Mercedes: el joven italiano ya corre como líder absoluto del equipo.
Kimi Antonelli ganó en Miami y ya no hay dudas: es el nuevo número uno de Mercedes
Kimi Antonelli ganó el Gran Premio de Miami 2026 y volvió a dejar una certeza cada vez más difícil de discutir dentro de la Fórmula 1: el joven italiano ya no es solamente una promesa, sino el piloto que marca el rumbo deportivo de Mercedes. Con apenas 19 años, el líder del Mundial consiguió su tercera victoria consecutiva, estiró su ventaja en el campeonato y dio otro golpe fuerte en la interna de las Flechas de Plata frente a George Russell.
El triunfo en Miami llegó en una carrera mucho más exigente de lo que podía imaginarse desde la pole. Antonelli volvió a tener una largada complicada, perdió terreno en los primeros metros e incluso se fue largo en la primera curva. Sin embargo, logró recomponerse, batalló con Charles Leclerc y Lando Norris, aprovechó mejor la ventana de boxes y terminó construyendo una victoria de enorme valor competitivo.
El italiano no solo ganó: también confirmó que Mercedes tiene en él a su referencia más fuerte. En cuatro carreras de la temporada 2026, Antonelli ya suma 100 puntos, contra los 80 de Russell, una diferencia de 20 unidades que empieza a tener peso dentro del equipo.
Antonelli volvió a ganar y amplió su ventaja en el Mundial
La victoria de Antonelli en Miami fue la tercera del año y la tercera en fila. El dato es enorme para cualquier piloto, pero toma otra dimensión si se considera que el italiano atraviesa apenas su segunda temporada en la Fórmula 1 y que todavía tiene solo 19 años.
Mercedes llegó a 2026 con un auto de altísimo rendimiento. En la previa, muchos miraban a Russell como el candidato natural a capitalizar ese salto competitivo por experiencia, trayectoria y antigüedad dentro de la escudería. Sin embargo, el campeonato empezó a inclinarse rápidamente hacia Antonelli. Russell ganó en Australia, pero luego el italiano tomó el control con triunfos consecutivos y una regularidad que lo puso al frente del torneo.
Miami terminó de reforzar esa tendencia. Antonelli ganó, Russell quedó cuarto y terminó a 43 segundos de su compañero, una diferencia fuerte para una escudería que empieza a ordenar sus jerarquías en pista.
Una carrera que empezó torcida para Kimi
El triunfo no fue sencillo. Antonelli largó desde la pole, pero otra vez tuvo dificultades en la salida. El propio piloto reconoció después que es un punto a mejorar, incluso con una frase entre autocrítica y humor: esta vez había perdido “solo dos lugares”, pero admitió que las largadas siguen siendo una asignatura pendiente.
Ese inicio abrió la carrera. Max Verstappen también cometió un error temprano al pisar el piano en la segunda curva y hacer un trompo de 360 grados en plena trazada. El neerlandés pudo continuar sin ser tocado por el resto, aunque quedó relegado y debió cambiar el plan: hizo una parada temprana para montar neumáticos duros y avanzar hasta el quinto puesto final.
Con Verstappen fuera de la pelea directa por el triunfo, Antonelli quedó envuelto en una batalla con Leclerc y Norris. El McLaren había mostrado un salto muy importante durante el fin de semana, especialmente en el sprint, donde Norris dominó y Oscar Piastri completó el 1-2 del equipo de Woking. Por eso, el desafío de Kimi no era menor: debía sostenerse ante rivales que habían achicado la brecha con Mercedes.
La clave estuvo en los boxes
La carrera se definió en buena parte por la estrategia y la ejecución en boxes. Después de un comienzo con varios sobrepasos, el ingreso del auto de seguridad calmó el desarrollo de la prueba. Como ocurrió en otras carreras de 2026 con el nuevo reglamento técnico, las maniobras se concentraron en las primeras vueltas y luego el ritmo se estabilizó.
Ferrari dejó a Leclerc fuera de la pelea por la victoria con una estrategia extraña, al detenerlo demasiado temprano. Eso abrió el mano a mano más importante: Antonelli contra Norris.
El campeón de McLaren paró una vuelta después que el italiano. Al volver a pista, Antonelli lo presionó, lo superó y desde ese momento no volvió a ceder el liderazgo. Incluso con algún inconveniente en la caja de cambios, el piloto de Mercedes se mantuvo inalcanzable hasta la bandera de cuadros.
La lectura es clara: Antonelli ganó una carrera que le exigió algo más que velocidad pura. Tuvo que corregir una mala salida, resistir presión, ejecutar bien la estrategia y no cometer errores cuando el triunfo estaba en juego.
McLaren volvió a exigir a Mercedes
Miami confirmó que la ventaja de Mercedes ya no es tan amplia como en las primeras fechas. McLaren, Ferrari y Red Bull llegaron con mejoras importantes, y el equipo papaya fue el que más claramente logró poner en aprietos a las Flechas de Plata durante el fin de semana.
Norris había ganado el sprint con autoridad y Piastri había completado el 1-2. Esa actuación instaló la sensación de que McLaren podía discutirle la carrera principal a Mercedes. En la prueba larga, Norris volvió a ser una amenaza real, aunque terminó perdiendo el duelo estratégico frente a Antonelli.
Para Mercedes, ganar en este contexto vale más. Ya no se trató de dominar con comodidad, sino de responder cuando el margen se achicó. Y quien dio esa respuesta fue Antonelli.
Russell quedó lejos y la interna de Mercedes cambia de dueño
Uno de los grandes ejes del triunfo de Antonelli en Miami fue la comparación inevitable con George Russell. El británico llegó a esta etapa como el piloto más experimentado de Mercedes, con un salario muy superior, cinco temporadas dentro del equipo y la expectativa de asumir el liderazgo tras la salida de Lewis Hamilton hacia Ferrari.
Sin embargo, la pista está marcando otra cosa. Antonelli, que cobra cerca de dos millones de dólares frente a los aproximadamente 35 millones de Russell, ya lo supera por 20 puntos en el campeonato. La diferencia deportiva también fue visible en Miami: Kimi ganó y George terminó cuarto, favorecido además por el trompo final de Leclerc.
Toto Wolff había dudado en ubicar a Russell como el gran referente de Mercedes y, según el análisis disponible, mantuvo durante mucho tiempo la idea de tentar a Max Verstappen. Finalmente, Russell quedó como pieza principal en los papeles. Pero el rendimiento de Antonelli cambió por completo la discusión.
Hoy, el italiano no necesita que Mercedes lo declare número uno: lo está demostrando en pista.
Un récord que agranda la dimensión del triunfo
Antonelli logró en Miami un dato histórico: se convirtió en el primer piloto de la historia de la Fórmula 1 en ganar sus tres primeras carreras largando en todas desde la pole. Ese registro lo coloca en un lugar especial y refuerza la magnitud de su comienzo de temporada.
No se trata solo de velocidad a una vuelta. Para transformar poles en victorias se necesita control emocional, capacidad de gestión y madurez competitiva. Antonelli todavía muestra puntos débiles, especialmente en las largadas, pero su capacidad para recuperarse de esos errores lo vuelve todavía más interesante.
El joven italiano ya no gana porque tiene el mejor auto. Gana también porque entiende los momentos de la carrera y porque responde cuando aparece presión real.
Antonelli: “Esto es solo el comienzo”
Después del triunfo, Antonelli fue prudente pero contundente. Reconoció que el camino todavía es largo, agradeció el trabajo del equipo y de su familia, y aseguró que disfrutará la victoria antes de volver a enfocarse en la próxima fecha, el Gran Premio de Canadá.
Su mensaje encaja con el momento: celebración sin exceso de confianza. Quedan 18 fechas, el campeonato todavía es extenso y los rivales empezaron a acercarse. Pero Antonelli ya construyó una base importante: puntos, victorias, liderazgo y autoridad interna.
Peter Bonnington y el trabajo detrás del fenómeno
Otro detalle fuerte del presente de Antonelli es la figura de Peter Bonnington, histórico ingeniero de Lewis Hamilton durante seis títulos con Mercedes. Bonnington es quien acompaña al italiano desde la radio y cumple un rol clave en su desarrollo competitivo.
Después de Miami, Bonnington remarcó que la carrera no fue sencilla porque McLaren, Ferrari y Red Bull dieron un paso adelante. También señaló que Mercedes logró esquivar los límites de pista, superar una salida regular y ordenar el triunfo cuando Antonelli tuvo el control. Además, dejó claro el principal aspecto a trabajar: las largadas, definidas como el “talón de Aquiles” del equipo con Kimi.
Ese punto será clave para el resto del campeonato. Si Antonelli logra mejorar sus salidas, su combinación de velocidad, ritmo y gestión puede hacerlo todavía más dominante.
Leclerc perdió terreno en el final y Verstappen rescató puntos
El cierre de la carrera tuvo un golpe de efecto con el error de Charles Leclerc. El monegasco, que venía cuarto, hizo un trompo en el final y cayó al sexto lugar. Esa maniobra permitió que Russell heredara el cuarto puesto y que Verstappen terminara quinto después de una carrera condicionada por su error temprano.
Ferrari volvió a dejar señales mezcladas: tuvo velocidad para meterse en la pelea, pero la estrategia y los errores le impidieron transformar ese potencial en un resultado mayor. Red Bull, por su parte, mostró capacidad de recuperación con Verstappen, aunque todavía lejos de la versión dominante de otros años.
Antonelli ganó en Miami y Mercedes ya tiene jefe deportivo
Kimi Antonelli ganó en Miami y firmó una victoria que puede tener impacto mucho más allá de los puntos. El italiano consiguió su tercera victoria consecutiva, amplió su ventaja en el Mundial y dejó una señal interna muy fuerte: hoy es el piloto que marca el camino de Mercedes.
Su carrera no fue perfecta. Largó mal, se fue largo en la primera curva y tuvo que reconstruir la prueba desde la presión. Pero justamente ahí estuvo el valor de su triunfo. Antonelli corrigió, atacó cuando debía, superó a Norris tras las paradas y sostuvo el liderazgo hasta el final.
Con 100 puntos, 20 de ventaja sobre Russell y un récord histórico en sus primeras victorias, Kimi Antonelli empieza a transformar una irrupción prometedora en una candidatura seria al título. Canadá será la próxima parada, pero Miami ya dejó una sentencia fuerte para el Mundial 2026: Mercedes tiene un nuevo número uno, y se llama Kimi Antonelli.


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