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Francisco Cerúndolo ante Alexander Zverev en Miami fue uno de los cruces más esperados del Masters 1000, pero el argentino no logró sostener su nivel y quedó eliminado con una dura autocrítica. Tras la derrota, Fran analizó su rendimiento, explicó sus sensaciones en cancha y adelantó cómo seguirá su calendario en la temporada 2026.
Francisco Cerúndolo cerró su muy buena semana en el Miami Open 2026 con una derrota que dejó sensaciones encontradas. El argentino, que venía de firmar una actuación convincente en el segundo Masters 1000 de la temporada, se despidió en los cuartos de final luego de caer con claridad ante Alexander Zverev por 6-1 y 6-2, en un partido que duró apenas 65 minutos y en el que el alemán impuso condiciones de principio a fin.
El resultado fue un golpe duro para Fran no solo por la instancia, sino también por la manera. Hasta ese encuentro, el porteño había vuelto a mostrar en Miami una versión competitiva y peligrosa, esa que ya lo había llevado a ser semifinalista del torneo en 2022 y a transformarlo en uno de los jugadores más incómodos del circuito cuando encuentra confianza. Venía de eliminar a Daniil Medvedev en un partidazo y luego a Ugo Humbert para meterse, por cuarta vez en las últimas cinco temporadas, entre los ocho mejores del certamen estadounidense.
Sin embargo, ante Zverev no pudo entrar nunca del todo en partido. El alemán jugó con agresividad, no enfrentó break points y quebró el saque de Cerúndolo en cuatro ocasiones, firmando una de sus producciones más sólidas de la quincena. Además, la victoria le permitió a Zverev revertir definitivamente una rivalidad que en sus inicios había favorecido al argentino: Cerúndolo había ganado los primeros tres cruces entre ambos, pero el europeo se quedó con los cuatro más recientes para pasar al frente 4-3 en el historial.
La fuerte autocrítica de Francisco Cerúndolo tras la derrota
Después del partido, Cerúndolo no buscó excusas y dejó una de las declaraciones más sinceras de su semana en Florida. “Sensaciones horribles. La verdad que fue un partido muy malo de mi parte, así que nada que decir”, expresó el argentino, visiblemente golpeado por lo ocurrido en la cancha. Según explicó, no hubo una molestia física puntual que condicionara de manera determinante el encuentro, aunque sí reconoció que desde el día anterior no se había sentido del todo cómodo.
Fran amplió su análisis y remarcó que ante rivales de la jerarquía de Zverev no hay margen para competir en un nivel bajo. Contó que el alemán arrancó jugando “impresionante”, metiendo muchos winners, y que eso lo fue sacando del partido mentalmente hasta dejarlo sin respuestas. También habló de una sensación de descoordinación y lentitud, como si no pudiera encontrar nunca el timing de la pelota. Esa combinación, ante un jugador tan sólido, lo expuso demasiado.
Las palabras del argentino ayudan a entender el desarrollo del partido. No fue solo una cuestión táctica ni exclusivamente técnica: Cerúndolo sintió que nunca logró conectarse con el juego. Y cuando eso pasa frente a una raqueta top, todo se magnifica. Él mismo lo resumió con crudeza: si ese mal día llegaba ante un rival de menor jerarquía, quizá podía disimularlo y entrar en partido; ante Zverev, en cambio, cualquier grieta se volvió definitiva.
Cómo fue el partido entre Cerúndolo y Zverev en Miami
El desarrollo del encuentro fue tan claro como el marcador. Zverev dominó desde el inicio, le quitó ritmo y confianza al argentino y aprovechó cada error para agrandar la diferencia. Cerúndolo nunca encontró variantes para cambiar la dinámica y quedó rápidamente a merced de un rival que jugó con mucha convicción desde el fondo, tomó la iniciativa y casi no concedió oportunidades con su servicio.
La derrota dolió más porque llegaba justo cuando Fran había vuelto a mostrar señales muy positivas. En la ronda previa frente a Humbert había dejado una imagen muy distinta: firme desde el fondo, agresivo cuando tuvo que serlo y con la confianza de quien se siente cómodo en un torneo que lo potencia. Antes, ante Medvedev, había conseguido una de sus victorias más importantes del año, cortando además una larga racha favorable del ruso ante tenistas argentinos.
De hecho, durante toda la semana Cerúndolo había dado la impresión de reencontrarse con su mejor tenis. Tras la victoria sobre Medvedev, incluso había reconocido que el nivel estaba y que necesitaba volver a conectarse con su juego. Miami, una ciudad en la que suele sentirse muy cómodo por el entorno y por el respaldo del público latino, parecía otra vez el escenario ideal para volver a despegar. Por eso, el contraste con la actuación ante Zverev fue tan marcado.
Un Miami Open que vuelve a confirmar que Cerúndolo compite en torneos grandes
Más allá del golpe del último partido, el balance del torneo sigue siendo valioso. Cerúndolo alcanzó nuevamente los cuartos de final en Miami, un certamen en el que ya había sido semifinalista y en el que suele rendir muy por encima de la media. Su victoria ante Medvedev y su posterior éxito frente a Humbert confirmaron, una vez más, que en los Masters 1000 puede pelear de igual a igual frente a la elite.
Además, venía con antecedentes fuertes ante Zverev en este tipo de escenarios. Antes del cruce en Florida, el argentino llegaba con un 3-3 en el historial ante el alemán y con el dato de haberle ganado dos veces en Masters 1000, ambas en Madrid, en 2024 y 2025. Esa clase de registros habla de un jugador que, cuando está suelto, tiene tenis para incomodar a cualquiera. Esta vez no ocurrió, pero la sensación global del paso por Miami no deja de ser competitiva.
Cómo sigue el calendario de Cerúndolo en la temporada 2026
Una de las noticias más importantes del post partido fue la confirmación del calendario inmediato de Cerúndolo. El argentino adelantó que no jugará la semana siguiente a Miami y que su próxima parada será el Masters 1000 de Montecarlo, inicio de una gira europea sobre polvo de ladrillo en la que buscará sostener protagonismo. Luego, según explicó, su idea es competir en Múnich, Madrid, Roma y Roland Garros.
Ese recorrido coincide en gran parte con el calendario oficial del ATP Tour. Montecarlo aparece programado del 5 al 12 de abril de 2026; luego, el ATP 500 de Múnich se disputará del 13 al 19 de abril, antes de dar paso a los Masters 1000 de Madrid y Roma y, más adelante, a Roland Garros.
Ahí estará buena parte del desafío de Fran en 2026. La gira de arcilla suele ser un tramo importante para él, tanto por condiciones como por antecedentes. Cerúndolo ha mostrado en varias temporadas que puede competir muy bien en polvo de ladrillo, y por eso el paso a Europa asoma como una oportunidad concreta para volver a sumar victorias de peso y seguir escalando en los torneos grandes. El traspié en Miami duele, pero no cambia el panorama de fondo: sigue instalado entre los mejores del circuito y con margen para hacer una gira muy fuerte.
Del golpe en Miami a la oportunidad de reinventarse
La derrota ante Zverev dejó una enseñanza clara. Cerúndolo puede competir con cualquiera, pero necesita encontrar regularidad emocional y tenística incluso en esos días grises en los que la pelota no corre como espera. Su autocrítica fue dura, aunque también honesta, y eso suele ser una señal positiva en un jugador que sabe exactamente dónde estuvo el problema.
A esta altura, el argentino ya demostró que tiene armas para estar en conversaciones importantes del circuito. Miami volvió a confirmarlo, aun con una despedida amarga. Ganarle a Medvedev, superar a Humbert y volver a meterse en cuartos de final de un Masters 1000 no es un detalle menor. Lo que queda ahora será transformar ese envión en una buena gira europea, con Montecarlo como primer objetivo inmediato y Roland Garros como gran meta del tramo de arcilla.


Curico Unido
