Racing consiguió su primer triunfo en el Torneo Apertura 2026 al vencer 2-1 a Argentinos Juniors en el Cilindro de Avellaneda, en un partido intenso, con polémicas y pasajes de buen juego que le permitieron al equipo de Gustavo Costas dejar atrás un arranque adverso.
Racing consiguió su primer triunfo en el Torneo Apertura 2026 y lo hizo en casa, con su gente, al imponerse por 2-1 ante Argentinos Juniors en el Cilindro de Avellaneda, por la cuarta fecha del Grupo B. El equipo dirigido por Gustavo Costas cortó una racha de tres derrotas consecutivas y encontró un necesario desahogo en un partido cargado de intensidad, momentos favorables y una polémica que volvió a encender el debate arbitral.
Desde el arranque, el encuentro mostró un trámite friccionado, con muchas interrupciones y un ritmo trabado. Ambos equipos salieron decididos a disputar cada pelota y el juego se tornó cortado en los primeros minutos. Racing, que venía de la controversia por el estado del campo ante Rosario Central, presentó un césped en mejores condiciones, aunque todavía lejos de su mejor versión.
La primera situación clara llegó alrededor de los 15 minutos, cuando Matko Miljevic encabezó una rápida transición ofensiva y habilitó a Santiago Solari, quien enganchó hacia el centro y sacó un remate que se fue apenas por encima del travesaño, en lo que fue el primer aviso serio de la Academia.
Con el correr de los minutos, Racing empezó a inclinar la cancha. Baltasar Rodríguez probó desde afuera del área tras un córner y su disparo pasó muy cerca del palo izquierdo, confirmando el crecimiento del local. El equipo de Costas encontraba espacios, presionaba alto y jugaba cada vez más cerca del arco defendido por el Bicho.
A los 20 minutos llegó la apertura del marcador. Tras una jugada gestada por la banda derecha, Tomás Conechny apareció en el área y conectó un preciso cabezazo para poner el 1-0, desatando el festejo en el Cilindro.
Luego del gol, Argentinos Juniors adelantó líneas y buscó el empate. Incluso llegó a convertir a través de Enzo Pérez, pero la acción fue anulada por una posición adelantada previa de Porcel. Ese envión anímico llevó al equipo de Nicolás Diez a generar peligro, con remates de Francisco Álvarez, Hernán López y un cabezazo de Tomás Molina, todos bien resueltos por Facundo Cambeses.
Cuando el Bicho atravesaba su mejor momento, Racing volvió a golpear. A los 44 minutos, Baltasar Rodríguez filtró un pase para Santiago Solari, que ingresó por la derecha y definió con un remate preciso para marcar un verdadero golazo y estirar la ventaja a 2-0 antes del descanso.
El inicio del segundo tiempo fue favorable a la visita. Apenas comenzado el complemento, Érik Godoy apareció tras un tiro de esquina y descontó para Argentinos, poniendo el 2-1 y reabriendo el partido.
La gran polémica llegó a los 62 minutos, cuando Prieto tocó la pelota con la mano en una disputa con Adrián “Maravilla” Martínez dentro del área. Todo Racing reclamó penal, pero tras la revisión en el VAR, Hernán Mastrángelo determinó que existió una infracción previa del delantero y decidió no sancionar la mano, generando protestas en el estadio.
Desde allí, el partido se volvió cada vez más trabado. Hubo muchas infracciones, cambios y pocas situaciones claras. Argentinos intentó sostener la presión, mientras Racing respondió con remates aislados de Miljevic y algunas pelotas aéreas que no lograron ampliar la diferencia.
En el cierre, la Academia manejó los tiempos, defendió la ventaja sin pasar mayores sobresaltos y selló un triunfo clave. Racing consiguió su primer triunfo en el Torneo Apertura 2026, recuperó confianza y dejó atrás un arranque complicado, en un partido intenso, polémico y luchado hasta el final.
Racing venció 2-1 a Argentinos Juniors en el Cilindro y logró su primer triunfo en el Torneo Apertura 2026 tras un arranque adverso.
Rosario Central igualó 1-1 ante Aldosivi en el Estadio José María Minella y volvió a dejar puntos en el cierre del partido. El Canalla se puso en ventaja temprano con un gol de pelota parada, pero no logró sostener la diferencia y el Tiburón rescató el empate sobre el final por la fecha 4 del Torneo Apertura 2026.
Rosario Central empató 1-1 frente a Aldosivi este sábado 7 de febrero en el Estadio José María Minella, en un encuentro correspondiente a la fecha 4 del Torneo Apertura 2026. El equipo dirigido por Jorge Almirón volvió a dejar escapar una victoria en los minutos finales, repitiendo una historia similar a la vivida en el debut ante Belgrano.
El partido comenzó de manera ideal para el Canalla, que golpeó rápido gracias a una pelota parada. A los pocos minutos del inicio, Ángel Di María ejecutó un córner desde la derecha, bien cerrado al área chica, y el juvenil Ignacio Ovando apareció libre para conectar de cabeza y marcar el 1-0, confirmando el buen aprovechamiento de las jugadas preparadas.
Con la ventaja, Central ganó tranquilidad y manejó los tiempos del encuentro. A los 22 minutos, el conjunto rosarino estuvo muy cerca de ampliar la diferencia: Di María sacó un potente remate de primera desde afuera del área que obligó a una atajada espectacular de Axel Werner. En el rebote, Alejo Véliz cayó en el área y reclamó penal, pero el árbitro Fernando Espinoza desestimó correctamente la acción.
Aldosivi intentó reaccionar, aunque sin generar situaciones claras de peligro, más allá de algunas pelotas detenidas que no inquietaron seriamente al fondo auriazul. El primer tiempo fue perdiendo intensidad y se fue diluyendo sin mayores emociones.
En el complemento, el conjunto local salió con mayor determinación en busca del empate. Sin embargo, durante varios pasajes careció de claridad en los metros finales y Central logró sostener el control del juego, defendiendo la ventaja con orden y posesión.
Cuando el partido parecía encaminarse al triunfo visitante, Aldosivi encontró su premio. A los 42 minutos del segundo tiempo, Nicolás Cordero, que había ingresado apenas cinco minutos antes, controló de pecho dentro del área y sacó una media vuelta perfecta para marcar un verdadero golazo y establecer el 1-1 definitivo.
El empate dejó sensaciones encontradas. Rosario Central volvió a mostrar dificultades para cerrar los partidos y se quedó con 5 puntos en el campeonato, mientras que Aldosivi, que aún no ganó, suma tres empates y una derrota, valorando el punto por la insistencia hasta el final.
Sorana Cîrstea firmó una final inolvidable en Cluj-Napoca y derrotó con autoridad a Emma Raducanu por 6-0 y 6-2 para consagrarse campeona del Transylvania Open. En su última aparición en el torneo y en el año final de su carrera, la rumana celebró el título más emotivo de su trayectoria.
El Transylvania Open tuvo un cierre cargado de simbolismo, emoción y tenis de alto nivel. Ante un BT Arena colmado, Sorana Cîrstea ofreció una actuación demoledora y venció por 6-0 y 6-2 a Emma Raducanu en la final del WTA 250 de Cluj-Napoca.
Para Cîrstea, de 35 años, el triunfo tuvo un significado especial: fue el cuarto título WTA de su carrera —tras Taskent 2008, Estambul 2021 y Cleveland 2025— y el primero conseguido en suelo rumano, además de llegar en su última participación en Cluj y en la temporada final de su carrera profesional.
Una final sin fisuras
La diferencia en la final fue contundente. Raducanu, primera cabeza de serie del torneo y número 30 del ranking mundial, cedió los ocho primeros juegos del partido ante una Cîrstea precisa, agresiva y sin fisuras desde el fondo de la cancha.
La británica logró romper el servicio cuando caía 6-0 y 2-0 para abrir su marcador y solicitó que se le tomara la tensión arterial, un reflejo del desgaste físico y mental acumulado durante la semana. Aun así, lejos de su mejor forma, solo pudo igualar momentáneamente el segundo set en 2-2 antes de perder los cuatro juegos finales, en una definición que se resolvió en apenas una hora de juego.
El camino de cada una hasta la final
La final enfrentó a dos jugadoras que habían llegado al partido decisivo por rutas muy distintas.
Sorana Cîrstea dominó todo el torneo sin ceder un solo set, mostrando una solidez notable en cada presentación.
Emma Raducanu, en cambio, debió batallar en cada ronda, sobreviviendo a partidos largos y exigentes, y demostrando carácter competitivo para alcanzar su primera final WTA desde el histórico US Open 2021.
Para Raducanu, el duelo representaba la posibilidad de lograr su primer título WTA y segundo trofeo de su carrera, casi cinco años después de aquella gesta inolvidable en Nueva York, cuando se convirtió en la primera jugadora de la Era Abierta en ganar un Grand Slam llegando desde la clasificación.
Un título cargado de emoción
Al finalizar el partido, Cîrstea se dirigió al público con un discurso profundamente emotivo, que marcó uno de los momentos más conmovedores del torneo.
“Me retiraré del tenis a finales de este año y me retiraré como una persona feliz. Y eso es gracias a los recuerdos que me dieron esta semana en Cluj”, expresó la rumana, visiblemente emocionada.
La campeona agradeció a la organización y al público por lo que definió como “un torneo maravilloso, el mejor WTA 250 y uno de los mejores del circuito”, y tuvo un gesto de grandeza al desearle a Raducanu que regrese algún día a Cluj para ganar el trofeo.
El valor del contexto
Más allá del resultado, la final estuvo cargada de significado. Dos jugadoras consagradas, en momentos muy distintos de sus carreras, se encontraron en un partido que podía redefinir su presente y su futuro.
Para Cîrstea, fue la confirmación de que aún tiene nivel para competir al máximo y cerrar su carrera con una página dorada. Para Raducanu, significó volver a una final grande, recuperar sensaciones y confirmar que el trabajo realizado durante la semana la vuelve a colocar en la conversación del circuito.
Raducanu y el apoyo del público
Aunque el desenlace no fue el esperado, Raducanu había destacado en días previos el rol fundamental del público de Cluj y el esfuerzo físico realizado para llegar hasta la final.
“El público me ayudó muchísimo. Me sentí como en casa y luché cada pelota. Estos dolores y este cansancio los siento como una recompensa por haber llegado a la final”, había señalado tras su victoria en semifinales.