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Francisco Cerúndolo y Alexander Zverev protagonizarán en el ATP 500 de Múnich un cruce que ya se instaló como uno de los duelos más atractivos del circuito. El argentino llega con gran confianza sobre polvo de ladrillo, mientras que el alemán, campeón defensor y local, intentará imponer su jerarquía en un enfrentamiento con antecedentes muy parejos y una marcada diferencia entre la arcilla y las canchas rápidas. El encuentro se puede seguirse en VIVO por Disney+ Plan Premium.
El ATP 500 de Múnich se prepara para uno de esos partidos que, por presente, antecedentes y estilos, despiertan una atención especial. Francisco Cerúndolo y Alexander Zverev volverán a verse las caras en los cuartos de final del torneo alemán, en un choque que ya adquirió aroma de clásico moderno dentro del ATP Tour. No se trata solamente de dos nombres pesados del cuadro: también se enfrentan dos especialistas muy competitivos sobre diferentes superficies, con una rivalidad que fue mutando con el tiempo y que promete un nuevo capítulo de alto voltaje.
El duelo encuentra al argentino en un momento de enorme madurez competitiva. Cerúndolo, actual número uno del tenis argentino, arribó a Baviera con el impulso de una temporada sólida y con la ilusión de conquistar el primer ATP 500 de su carrera, una barrera que viene merodeando cada vez con mayor fuerza. Del otro lado estará Zverev, N°3 del mundo, primer preclasificado, campeón vigente del certamen y máxima referencia local en el torneo, decidido a hacerse fuerte otra vez en casa.
El recorrido de Francisco Cerúndolo en el ATP 500 de Múnich
Cerúndolo empezó su camino en el torneo con una victoria contundente ante Sumit Nagal por 6-2 y 6-2, en un estreno que confirmó su adaptación inmediata a la superficie y a las condiciones del torneo. En ese partido mostró firmeza con el saque, agresividad desde la derecha y una fortaleza defensiva notable, al salvar todas las chances de quiebre que enfrentó. También dejó una imagen que recorrió el torneo por su gesto de fair play, corrigiendo una decisión del sistema para favorecer la justicia del punto ante el indio.
Ya en octavos de final, el argentino dio otro paso de autoridad al derrotar a Botic van de Zandschulp por 6-3 y 6-0 en apenas 64 minutos. Fue una actuación de mucha contundencia, con ocho games consecutivos para cerrar el partido y una sensación de dominio que potenció sus aspiraciones en la semana. Tras el encuentro, Cerúndolo remarcó que se sintió muy cómodo sobre esa tierra batida, una superficie que, según sus propias palabras, le recuerda mucho a la que se juega en Argentina.
Ese recorrido no hace más que reafirmar un dato impactante: desde el inicio de 2023, Cerúndolo es el jugador con más victorias sobre polvo de ladrillo en el circuito ATP, con 71 triunfos, por encima incluso de nombres como Carlos Alcaraz, Sebastián Báez y el propio Alexander Zverev. A eso se le suma otro factor relevante: el porteño ya sabe lo que es rendir en Múnich, donde fue semifinalista en 2025 y ahora defiende esa gran campaña con señales muy positivas en su tenis.
Cómo llega Zverev al choque con Cerúndolo
Zverev, por su parte, también fue creciendo dentro del torneo. Su debut no fue sencillo: necesitó tres sets para superar a Miomir Kecmanovic por 6-3, 3-6 y 7-6(2), en un encuentro exigente, jugado en condiciones frías y pesadas, en el que debió mostrar paciencia, temple y oficio para sacar adelante una situación incómoda. El alemán, sin brillar de manera sostenida, dejó en claro que en casa sabe competir aun cuando no encuentra su mejor versión.
En octavos, en cambio, se mostró mucho más firme. El alemán venció a Gabriel Diallo por 6-1 y 6-2 y cerró el partido con autoridad para meterse entre los ocho mejores del torneo. Esa victoria, además, le permitió alcanzar los 33 cuartos de final en torneos ATP 500, una cifra récord compartida con Andrey Rublev desde que existe esta categoría. También consolidó otro objetivo simbólico: alcanzar por octava vez los cuartos de final de Múnich, diez años después de su primera vez en esa instancia.
Zverev llega respaldado por su experiencia, por su jerarquía en la superficie y por su condición de campeón defensor. Ya ganó el título en Múnich en 2017, 2018 y 2025, y esta semana busca su cuarta corona en el torneo. En un cuadro donde actúa como local, con el respaldo del público y con la obligación natural del primer preclasificado, el alemán sabe que el partido ante Cerúndolo representa una prueba seria y también una oportunidad de revancha en arcilla.
Un historial que explica por qué este partido ya es un clásico
La rivalidad entre ambos ofrece un condimento muy atractivo. El historial está 4-3 a favor de Zverev, pero el dato más llamativo aparece cuando se desglosa por superficie: Cerúndolo ganó los tres cruces sobre arcilla, mientras que Zverev se quedó con los cuatro disputados en canchas rápidas. Esa división tan marcada convierte al choque de Múnich en una especie de terreno bisagra, porque enfrenta la solidez del alemán en el circuito grande con la comodidad del argentino en polvo de ladrillo.
El antecedente más reciente entre ambos se dio en el Miami Open 2026, cuando Zverev dominó claramente y ganó por 6-1 y 6-2. Allí el alemán jugó uno de sus partidos más contundentes de la temporada y logró dar vuelta definitivamente una serie que había comenzado adversa, ya que Cerúndolo había ganado los tres primeros enfrentamientos entre sí. Ahora, sin embargo, el contexto es muy distinto: el duelo se traslada a la arcilla, donde el argentino se ha mostrado históricamente más peligroso ante el alemán.
Cerúndolo, con confianza y registros que ilusionan
El argentino no solamente llega bien por lo hecho en Múnich. También carga con un 2026 que viene dejando señales muy favorables: conquistó el título más importante de su carrera en Buenos Aires, fue cuartofinalista en Miami, venció a Stefanos Tsitsipas en Montecarlo y volvió a meterse rápidamente en ritmo en Europa. Todo eso construye una plataforma ideal para presentarse en Baviera como un rival de muchísimo peligro.
Además, Cerúndolo parece haber encontrado una relación especial con este torneo. Ya lo había demostrado en 2025 y ahora lo ratificó con actuaciones muy sólidas, cediendo apenas siete games en sus dos primeros partidos. En una superficie lenta, donde puede trabajar los puntos con tiempo, deslizar con comodidad y castigar con su derecha pesada, el argentino se siente como en casa. Por eso, el choque contra Zverev no aparece como una simple prueba de cuartos de final, sino como una verdadera medida para saber hasta dónde puede proyectarse en esta semana.
Zverev quiere imponer la localía y la jerarquía del campeón
Del otro lado, Zverev representa una amenaza mayúscula por múltiples motivos. Su experiencia en este tipo de instancias, su condición de top 3, su potencia de servicio y su peso competitivo lo convierten siempre en un adversario complejo. Además, el alemán llega con rodaje importante en la gira: fue semifinalista en Indian Wells, Miami y Montecarlo, y aunque en esos torneos no consiguió el título, volvió a mostrarse como uno de los jugadores más regulares del circuito en la elite.
También carga con una motivación especial: cortar la racha negativa que tiene ante Cerúndolo en polvo de ladrillo. Si bien revirtió el historial general en canchas duras, todavía no pudo derrotar al argentino sobre esta superficie, y el propio ATP remarcó que buscará revancha en ese terreno. Ese ingrediente agrega tensión y atractivo a un duelo que, por calidad y por antecedentes, asoma como uno de los mejores de esta etapa del torneo.
Qué puede definir el partido en Múnich
En lo estrictamente tenístico, el encuentro promete un contraste atrapante. Cerúndolo intentará mandar con su derecha pesada, abrir la cancha y arrastrar a Zverev a peloteos más trabajados, donde el argentino suele sentirse muy cómodo. El alemán, en cambio, buscará imponer su saque, su revés cruzado y una agresividad más directa para evitar que el sudamericano tome ritmo desde el fondo. En una superficie que favorece el intercambio y premia la paciencia, cada uno deberá imponer su propia lectura táctica del duelo. Esta proyección es una inferencia basada en el estilo habitual de ambos y en cómo vienen compitiendo en el torneo.
También habrá que mirar el aspecto emocional. Cerúndolo llega con confianza, con la sensación de tener herramientas para incomodar al alemán en arcilla y con la ambición de dar otro golpe importante en un ATP 500. Zverev, en cambio, jugará con la presión y el impulso de ser local, campeón defensor y máximo candidato. En este tipo de partidos, donde el margen suele ser mínimo, la gestión de los momentos importantes puede inclinar la balanza.
Un cruce con sabor a partido grande
No es exagerado decir que Cerúndolo vs Zverev ya se transformó en uno de los cruces más atractivos para seguir cada vez que aparece en el calendario. El historial apretado, la diferencia radical entre superficies, el crecimiento del argentino y la jerarquía consolidada del alemán alimentan una rivalidad que suma capítulos y mantiene siempre un alto nivel de interés. En Múnich, con los cuartos de final en juego y la chance de seguir avanzando hacia un título grande, la historia tendrá una nueva función.
Para Cerúndolo, puede ser otro paso enorme en su objetivo de conquistar el ATP 500 más importante de su carrera. Para Zverev, una oportunidad de defender su territorio y reafirmar su peso en una cita donde suele hacerse fuerte. Para el público, un partido con todos los ingredientes: presente, antecedentes, tensión y tenis de altísimo nivel. Múnich ya lo espera.


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