El partido disputado este sábado en el estadio Monumental Luis Troccoli y que enfrentó a Cerro y Nacional finalizó con un empate a dos entre ambos contendientes.
Los goles del partido para el local los anotaron Lúcas Rodríguez (19′ 1T) y Mathías Abero (22′ 2T). Mientras que los goles de visitante los hicieron Alfonso Trezza (11′ 1T) y Gastón Pereiro (25′ 2T).
El DT de Cerro, Danielo Nuñez, presentó una disposición táctica 4-5-1 con Darío Denis en el arco; Alan García, Pablo Lacoste, Nicolás Cabral y Ramiro Fernández en la línea defensiva; Lúcas Rodríguez, Hamilton Pereira, Nahuel Acosta, Cristhian Tizón y Mathías Abero en el medio; y Joel Martínez en el ataque.
Por su parte, el conjunto de Ricardo Zielinski salió con una disposición táctica 4-2-4 con Sergio Rochet bajo los tres palos; Lucas Morales, Fabián Noguera, Daniel Bocanegra y Camilo Cándido en defensa; Diego Rodríguez y Gastón Pereiro en la mitad de cancha; y Alfonso Trezza, Franco Fagúndez, Diego Zabala y Juan Ignacio Ramírez en la delantera.
Amonestados: Fabián Noguera, Ramiro Fernández, Lucas Morales y Nahuel Acosta.
Christian Ferreyra fue el encargado de supervisar el orden del juego durante el partido.
En la próxima jornada Cerro enfrentará de visitante a Danubio, mientras que Nacional jugará de visitante frente a Boston River.
De esta manera el local está en el décimo puesto en el campeonato con 5 puntos, mientras que la visita, con 8, queda en el tercer lugar.
Bélgica volvió a dejar puntos en el Mundial 2026 y empató 0-0 ante Irán en el Estadio de Los Ángeles, por la segunda fecha del Grupo G. El equipo de Rudi García dominó por momentos, pero chocó contra una actuación estelar de Alireza Beiranvand, sufrió la expulsión de Nathan Ngoy y todavía no pudo ganar en la Copa del Mundo.
Bélgica empató 0-0 ante Irán en el Estadio de Los Ángeles, por la segunda fecha del Grupo G del Mundial 2026, y volvió a quedar en deuda en una Copa del Mundo donde llegó con la obligación de imponer jerarquía. Los Diablos Rojos fueron protagonistas con la pelota, generaron situaciones claras y terminaron empujando incluso con un jugador menos, pero no lograron romper el bloque defensivo iraní.
El resultado mantiene a ambos seleccionados invictos, aunque sin victorias en lo que va del torneo. Para Bélgica, el empate representa una nueva señal de alerta después del 1-1 ante Egipto en el debut. Para Irán, en cambio, el punto tiene un valor enorme: resistió ante un rival de mayor jerarquía, sostuvo el cero y mantuvo viva su ilusión de pelear por una clasificación histórica a la segunda fase.
El gran protagonista de la noche fue Alireza Beiranvand, arquero de Irán, que firmó una actuación decisiva con intervenciones clave. Su actuación sostuvo el 0-0, especialmente en el segundo tiempo, cuando Bélgica encontró mayor profundidad y tuvo la chance más clara en los pies de Maxim De Cuyper.
El resumen del partido: Bélgica dominó, Irán resistió y Beiranvand sostuvo el cero
El partido comenzó con intensidad y una polémica temprana. Romelu Lukaku fue fuerte a disputar un centro y terminó impactando contra Alireza Beiranvand, que quedó sentido y debió ser atendido. El delantero belga recibió tarjeta amarilla, aunque la acción pudo haber tenido una sanción mayor.
Durante los primeros 15 minutos, Bélgica dejó clara su intención de ir por los tres puntos. El equipo de Rudi García tomó la iniciativa, buscó progresar con posesión y trató de instalarse en campo iraní. Sin embargo, la ocasión más clara del inicio fue para Irán: Hossein Kanaani giró dentro del área y sacó un remate peligroso, pero apareció Thibaut Courtois para sostener a los Diablos Rojos.
Bélgica respondió a los 22 minutos con un potente remate de Youri Tielemans, que exigió una buena intervención de Beiranvand. El arquero iraní empezó allí a construir una actuación que terminaría siendo determinante.
A los 26 minutos llegó la gran jugada polémica del primer tiempo. Irán ejecutó un tiro libre preparado, con un pase corto en lugar del remate directo, y Mehdi Taremi definió ante Courtois para marcar el 1-0. Sin embargo, el VAR revisó la acción y confirmó que el delantero iraní estaba adelantado. El gol fue anulado y Bélgica recibió un fuerte llamado de atención.
Después de la pausa de rehidratación, el ritmo bajó. El partido perdió la intensidad inicial, Irán se replegó con orden y Bélgica volvió a encontrarse con el problema que arrastra en este Mundial: dominio sin contundencia.
Beiranvand, la gran figura del Bélgica vs Irán
El nombre propio del empate fue Alireza Beiranvand. El arquero iraní fue decisivo desde el inicio, primero porque se recuperó del duro choque con Lukaku y luego porque respondió cada vez que Bélgica encontró espacios para rematar.
Su intervención más importante llegó a los 58 minutos. Maxim De Cuyper quedó con una oportunidad inmejorable abajo del arco, pero Beiranvand reaccionó con una salvada fenomenal para evitar el gol belga. Esa acción marcó el momento más claro del partido y terminó de consolidar al guardameta como la figura del encuentro.
Beiranvand registró siete atajadas decisivas, una marca que lo dejó a solo una intervención de igualar el récord de un arquero iraní en una Copa del Mundo, establecido por Nasser Hejazi con ocho atajadas en Argentina 1978.
Para Irán, su arquero no solo sostuvo un resultado. También sostuvo una ilusión. En un grupo donde cada punto puede ser determinante, la actuación de Beiranvand puede tener valor clasificatorio.
Bélgica tuvo la pelota, pero volvió a mostrar poca profundidad
El empate ante Irán dejó una preocupación repetida para Bélgica: el equipo puede dominar, puede manejar la pelota y puede empujar, pero le cuesta transformar ese control en goles. La posesión no siempre se tradujo en claridad y, cuando aparecieron las chances, faltó precisión o apareció Beiranvand.
El equipo de Rudi García intentó progresar con paciencia, buscando sociedades por los costados y presencia en el área con Lukaku. Sin embargo, Irán cerró bien los caminos interiores, obligó a Bélgica a jugar incómoda y redujo los espacios para que Kevin De Bruyne pudiera recibir con ventaja.
La mejor versión belga apareció por momentos, especialmente cuando Leandro Trossard se activó entre líneas y por los costados. El atacante fue el futbolista más desequilibrante de los Diablos Rojos: generó cinco ocasiones claras para De Bruyne y colaboró en la recuperación con diez balones recuperados.
Aun así, Bélgica volvió a quedarse sin el golpe final. Esa falta de eficacia explica por qué, después de dos partidos, todavía no pudo ganar en el Mundial 2026.
El gol anulado a Mehdi Taremi, el gran susto para Bélgica
Irán estuvo muy cerca de dar el golpe en Los Ángeles. A los 26 minutos, una jugada preparada de tiro libre dejó a Mehdi Taremi en posición de definición. El delantero venció a Courtois y por unos segundos el seleccionado iraní celebró el 1-0.
Pero el VAR cambió la historia. La revisión marcó fuera de juego y el árbitro Darío Herrera confirmó la anulación del gol. La jugada, más allá de no subir al marcador, dejó una señal clara: Irán podía lastimar a Bélgica con movimientos trabajados, pelota parada y concentración táctica.
Para Bélgica, fue un aviso serio. El equipo europeo dominó buena parte del partido, pero cada desconexión defensiva estuvo cerca de costarle caro.
La expulsión de Nathan Ngoy cambió el cierre del partido
A los 65 minutos llegó otro momento clave. Nathan Ngoy cometió un error en la salida, entregó mal la pelota hacia atrás y dejó a Mehdi Taremi con camino abierto hacia el gol. Para evitar una ocasión manifiesta, el defensor belga derribó al delantero iraní y vio la tarjeta roja.
La expulsión cambió el escenario del partido. Bélgica quedó con diez jugadores y el partido parecía abrirse para Irán. Sin embargo, el equipo asiático no logró aprovechar la superioridad numérica. Le costó asumir el protagonismo, eligió cuidar el punto y terminó jugando más cerca de su propio arco que del área rival.
Paradójicamente, Bélgica terminó mejor. Incluso con un hombre menos, los Diablos Rojos tuvieron una chance clara sobre el final con Dodi Lukébakio, que casi marca con un remate al ángulo. Esa jugada resumió el partido: Bélgica empujó hasta el final, pero volvió a fallar en la definición.
Irán mostró amor propio y orden para competir en el Grupo G
El punto de Irán no puede leerse solo como resistencia. El equipo de Amir Ghalenoei entendió sus limitaciones, aceptó jugar un partido de esfuerzo y concentración, y logró neutralizar a un rival de mayor poder individual.
Irán defendió cerca de su arco durante varios pasajes, pero no se desordenó. El equipo sostuvo el bloque, tapó líneas de pase y se apoyó en Beiranvand cuando Bélgica logró quebrar la estructura. Además, tuvo momentos para lastimar, especialmente con Taremi, Kanaani y Ramin Rezaeian.
Rezaeian fue otro de los puntos altos del conjunto iraní. Incansable por la banda, generó peligro, exigió a la defensa belga y completó el mayor recorrido del partido con 11,2 kilómetros. Su despliegue fue una muestra de la intensidad con la que Irán afrontó un duelo clave.
El podio del Bélgica vs Irán
Puesto
Jugador
Selección
Dato destacado
1
Alireza Beiranvand
Irán
Siete atajadas decisivas y figura del 0-0
2
Ramin Rezaeian
Irán
11,2 km recorridos y constante peligro por la banda
3
Leandro Trossard
Bélgica
Cinco ocasiones creadas y diez recuperaciones
El podio refleja bien lo que fue el partido. Irán tuvo a sus mejores nombres en el esfuerzo defensivo y la resistencia, mientras que Bélgica encontró en Trossard a su jugador más claro, aunque no alcanzó para ganar.
Estadísticas y datos relevantes de Bélgica vs Irán
Dato
Información
Partido
Bélgica vs Irán
Resultado
0-0
Competencia
Mundial 2026
Fecha
Segunda jornada
Grupo
Grupo G
Estadio
Los Ángeles
Figura
Alireza Beiranvand
Atajadas de Beiranvand
7
Gol anulado
Mehdi Taremi, por fuera de juego
Expulsado
Nathan Ngoy
Minuto de la expulsión
65’
Jugador con mayor recorrido
Ramin Rezaeian, 11,2 km
Bélgica
Sigue invicta, pero sin victorias
Irán
Sigue invicto, pero sin victorias
Contexto del Grupo G del Mundial 2026
El Grupo G del Mundial 2026 está integrado por Bélgica, Egipto, Irán y Nueva Zelanda. En la previa, Bélgica aparecía como el equipo con mayor obligación de quedarse con la zona por jerarquía individual, experiencia y recorrido internacional reciente.
Sin embargo, los dos primeros partidos dejaron un escenario mucho más abierto. Primero, Bélgica igualó 1-1 ante Egipto en Seattle, en un encuentro donde necesitó reaccionar en el segundo tiempo. Luego, volvió a empatar, esta vez 0-0 ante Irán, en Los Ángeles.
Con dos puntos sobre seis posibles, Bélgica sigue con vida, pero quedó lejos de la autoridad que pretendía imponer. Su clasificación dependerá de una mejora urgente en el último partido y de la capacidad para resolver los problemas ofensivos que mostró ante Egipto e Irán.
Para Irán, el empate puede ser un punto de partida. Todavía no ganó, pero tampoco perdió. Sumar ante Bélgica fortalece su confianza y mantiene abiertas sus posibilidades de avanzar.
Bélgica y una generación que sigue peleada con la contundencia
Bélgica llegó al Mundial 2026 en plena transición. Ya no es aquella selección que fue tercera en Rusia 2018, eliminó a Brasil y parecía preparada para ganar un título grande. El paso del tiempo redujo el margen de algunos referentes, mientras que los nuevos nombres todavía buscan consolidarse.
La base sigue teniendo jerarquía: Courtois, De Bruyne, Lukaku, Tielemans, Doku y Trossard son futbolistas de enorme nivel. Pero el problema belga vuelve a ser colectivo. El equipo tiene tramos de dominio, pero le cuesta sostener ritmo, encontrar profundidad y convertir.
El 0-0 ante Irán vuelve a instalar una pregunta que acompaña a Bélgica desde hace años: ¿puede transformar talento en resultados? Por ahora, en este Mundial 2026, la respuesta sigue pendiente.
Análisis deportivo: por qué Bélgica no pudo ganarle a Irán
Bélgica no pudo ganarle a Irán por tres razones principales: falta de eficacia, poca profundidad y una actuación sobresaliente del arquero rival.
El equipo europeo tuvo la intención de dominar desde el inicio, pero encontró un bloque iraní muy compacto. Cuando logró llegar, Beiranvand respondió. Cuando tuvo espacios, faltó precisión. Y cuando parecía estar cerca de quebrar el partido, la expulsión de Ngoy alteró el plan.
Irán, por su parte, jugó con inteligencia. No se desesperó, aceptó defender durante largos tramos y aprovechó cada desconexión belga para generar peligro. El gol anulado a Taremi fue una muestra de que el equipo asiático tenía un plan: resistir, aprovechar la pelota parada y atacar los errores.
Bélgica terminó mejor incluso con diez, pero ese empuje final no alcanza para tapar una realidad: el equipo necesita mucho más si quiere ser protagonista en el Mundial 2026.
Lo que viene para Bélgica e Irán
Bélgica llegará a la última fecha del Grupo G con obligación de ganar. Después de dos empates, el margen se redujo y el equipo de Rudi García ya no puede depender únicamente de la jerarquía de sus nombres. Necesita funcionamiento, profundidad y gol.
Irán, en cambio, afrontará el cierre con la confianza de haber competido ante uno de los rivales más fuertes de la zona. Si mantiene el orden defensivo y logra ser más efectivo en ataque, puede pelear seriamente por una clasificación inédita a una segunda fase mundialista.
El Grupo G quedó completamente abierto. Ninguno de los dos perdió, pero ninguno ganó. Esa paridad convierte la última jornada en una instancia de alta tensión.
Bélgica dejó otra duda e Irán ganó confianza con un punto valioso
El empate entre Bélgica e Irán en el Mundial 2026 dejó sensaciones muy diferentes. Para Bélgica, fue otra oportunidad desperdiciada. El equipo tuvo la pelota, generó algunas chances claras y terminó empujando, pero volvió a mostrar que no alcanza con nombres importantes si falta contundencia.
Para Irán, el 0-0 fue una demostración de carácter. Beiranvand sostuvo el resultado, Rezaeian marcó el pulso físico del equipo y Taremi estuvo a centímetros de cambiar la historia. El conjunto asiático reconoció sus límites, jugó con orden y consiguió un punto que puede ser decisivo.
Bélgica sigue invicta, pero preocupada. Irán sigue invicto, pero ilusionado. Y el Grupo G, después de dos fechas, quedó abierto como pocos imaginaban.
Bélgica e Irán igualaron 0-0 en Los Ángeles en un partido intenso, con Beiranvand como figura, un gol anulado a Taremi y el Grupo G al rojo vivo.
España dejó atrás las dudas del debut y goleó 4-0 a Arabia Saudita por la segunda fecha del Grupo H del Mundial 2026. Lamine Yamal marcó su primer gol en una Copa del Mundo, Mikel Oyarzabal brilló con un doblete y La Roja volvió a mostrar el nivel que la pone entre las candidatas al título.
España le hizo precio a Arabia Saudita en el Mundial 2026
España necesitaba una respuesta y la encontró con una actuación contundente. Después del inesperado empate 0-0 ante Cabo Verde en el debut, el equipo de Luis de la Fuente venció 4-0 a Arabia Saudita en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, por la segunda fecha del Grupo H del Mundial 2026, y volvió a instalarse entre los grandes candidatos del torneo.
La Roja resolvió el partido en menos de media hora. Salió con intensidad, movió la pelota con más velocidad que en su estreno y encontró en Lamine Yamal el desequilibrio que había extrañado en la primera jornada. El joven extremo fue titular, marcó su primer gol en una Copa del Mundo y abrió el camino para una victoria que pudo ser incluso más amplia.
Mikel Oyarzabal también tuvo una tarde enorme. El delantero de la Real Sociedad, cuestionado tras el flojo partido ante Cabo Verde, respondió con dos goles y una asistencia. España fue mucho más que Arabia Saudita, generó situaciones claras, manejó los tiempos del encuentro y terminó con la sensación de que el 4-0 quedó corto por el desarrollo del juego.
Resultado de España vs Arabia Saudita por el Mundial 2026
España 4-0 Arabia Saudita Competencia: Mundial 2026 Grupo: H Fecha: segunda jornada Sede: Mercedes-Benz Stadium, Atlanta Goles: Lamine Yamal, Mikel Oyarzabal por duplicado y Hassan Al-Tambakti en contra
Lamine Yamal rompió la sequía de España y marcó su primer gol mundialista
El partido comenzó con una señal clara: España iba a jugar con otra energía. En los primeros tres minutos, Lamine Yamal ya había generado varias acciones de peligro. Su presencia desde el arranque cambió la estructura ofensiva de La Roja, que ante Cabo Verde había mostrado circulación, pero casi nada de profundidad.
A los 10 minutos llegó el primer golpe. Oyarzabal recibió por izquierda y envió un centro raso al segundo palo. Allí apareció Lamine Yamal para empujar la pelota al fondo de la red y convertir el 1-0. Fue su primer gol en una Copa del Mundo y una conquista con peso histórico para el seleccionado español.
El tanto también cortó una sequía de 294 minutos sin goles de España en Mundiales, la más larga de su historia en la competencia. Ese dato le dio todavía más valor al grito de Yamal, que no solo abrió el partido sino que también liberó emocionalmente a un equipo que venía golpeado por las críticas.
Un gol con valor deportivo y simbólico
Yamal llegó al Mundial con dudas físicas por una lesión en el isquiotibial y solo había jugado los últimos minutos ante Cabo Verde. Frente a Arabia Saudita, De la Fuente lo puso desde el inicio y el extremo respondió de inmediato. Su velocidad, gambeta y lectura del espacio le dieron a España una herramienta que había sido decisiva en la Eurocopa 2024 y que volvió a aparecer en Atlanta.
El propio jugador reconoció después que marcar en su primer partido como titular mundialista era un sueño. Su frase sobre haber visto el último Mundial en clase refleja la dimensión de su irrupción: de promesa juvenil a protagonista de una selección candidata.
Mikel Oyarzabal, figura total de España ante Arabia Saudita
Si Yamal abrió el camino, Oyarzabal terminó de encaminar la goleada. El delantero fue determinante en los tres primeros goles de España. Primero asistió a Yamal para el 1-0. Luego apareció en el área para empujar el 2-0 tras una acción de pelota parada en la que Aymeric Laporte prolongó de cabeza. Y apenas unos minutos más tarde firmó el 3-0 con una definición de zurda, sin dejar caer la pelota, tras una jugada aérea que incluyó cabezazos de Marc Cucurella y Dani Olmo.
Oyarzabal fue uno de los apuntados tras el empate ante Cabo Verde, partido en el que quedó aislado y prácticamente no tuvo contacto con la pelota durante la primera media hora. Ante Arabia Saudita, en cambio, mostró movilidad, precisión y olfato goleador. Fue el futbolista que mejor capitalizó la mejora colectiva de España.
Diez goles en ocho partidos con La Roja
Con su doblete, Oyarzabal alcanzó los diez goles en sus últimos ocho partidos con la Selección de España. Ese registro confirma su gran momento y refuerza su importancia dentro del equipo de Luis de la Fuente.
El delantero incluso estuvo cerca del triplete antes del descanso. A los 35 minutos aprovechó una mala salida de Mohammed Al-Owais y probó una definición de tres dedos desde afuera del área, pero la pelota se fue apenas por encima del travesaño. Fue una muestra más de la confianza con la que jugó.
España resolvió el partido antes del descanso
La diferencia entre el debut ante Cabo Verde y el partido ante Arabia Saudita fue evidente. España tuvo más movilidad, mejor ritmo de pase y mayor presencia en el área rival. El equipo no se quedó en la posesión lateralizada, sino que buscó profundidad desde el comienzo.
La inclusión de Dani Olmo en el mediocampo, junto a Rodri y Pedri, le dio a La Roja una circulación más dinámica. Olmo apareció entre líneas, ayudó a conectar con los delanteros y participó en acciones importantes. A partir de ese triángulo, España encontró más claridad para atacar.
Antes de la media hora, el partido ya estaba prácticamente definido. El 3-0 le permitió a De la Fuente administrar cargas, cuidar futbolistas y pensar en el cierre del Grupo H ante Uruguay.
El cuarto gol y una goleada que pudo ser mayor
En el segundo tiempo, el libreto no cambió demasiado. España mantuvo el control y Arabia Saudita siguió sufriendo cada ataque. El cuarto gol llegó tras un tiro de esquina: Marc Cucurella remató de volea y la pelota se desvió en Hassan Al-Tambakti, que terminó marcando en contra.
El 4-0 decoró el resultado, pero la sensación fue que España pudo haber hecho más. Ferran Torres, que ingresó en el complemento, llegó a marcar sobre el final, aunque el tanto fue anulado por posición adelantada. La Roja manejó el partido con autoridad, generó volumen ofensivo y dejó a Arabia Saudita sin respuestas durante largos tramos.
Por eso el concepto de que “España le hizo precio a Arabia” describe bien lo ocurrido: el resultado fue amplio, pero el desarrollo habilitaba una diferencia todavía mayor.
De la Fuente cuidó a Lamine Yamal y Oyarzabal
Con el 3-0 a favor al descanso, Luis de la Fuente decidió sacar a Lamine Yamal y a Mikel Oyarzabal. La decisión tuvo lógica deportiva y física. El extremo del Barcelona todavía no estaba para completar 90 minutos tras su lesión, mientras que Oyarzabal ya había hecho el trabajo principal con dos goles y una asistencia.
El entrenador también aprovechó el resultado para dar minutos a Nico Williams, Mikel Merino y Ferran Torres. España necesitaba ganar, pero también administrar energías en un grupo exigente, con Uruguay como rival directo en la pelea por el primer puesto.
Después del partido, De la Fuente dejó claro que Yamal estaba en condiciones de jugar más tiempo, pero que el resultado permitió cuidarlo. Esa gestión será clave para lo que viene.
Arabia Saudita no pudo repetir la solidez del debut
Arabia Saudita había comenzado el Mundial 2026 con un empate 1-1 ante Uruguay en Miami. En aquel partido, el equipo asiático mostró orden, aprovechó la pelota parada y complicó a la Celeste con el gol de Abdulelah Al-Amri. Sin embargo, ante España quedó lejos de esa versión competitiva.
El equipo de Georgios Donis no logró sostener el ritmo del partido. Fue superado desde el inicio, perdió duelos importantes y sufrió especialmente por las bandas. La presión española y la velocidad de Yamal expusieron sus problemas defensivos.
Arabia llegó al torneo con un contexto particular: cambio de entrenador a último momento, proceso irregular y dudas en el funcionamiento. Aun así, cuenta con futbolistas experimentados como Salem Al-Dawsari y con antecedentes importantes, como la histórica victoria ante Argentina en Qatar 2022. Por eso la goleada española tiene valor: no fue ante un rival sin historia mundialista, sino contra una selección capaz de competir cuando encuentra orden.
Salem Al-Dawsari, poco peso en una noche difícil
Salem Al-Dawsari es el gran referente de Arabia Saudita. Capitán, figura del Al-Hilal y autor del recordado gol ante Argentina en el Mundial 2022, llegó a esta Copa del Mundo como el jugador más reconocible del seleccionado asiático.
Sin embargo, ante España no pudo influir como esperaba. La Roja controló el mediocampo, presionó alto y evitó que Arabia pudiera lanzar ataques largos con continuidad. Al-Dawsari quedó aislado y sin espacios para recibir con ventaja.
Su bajo impacto fue una consecuencia directa del dominio español. Cuando Arabia no pudo salir limpia ni recuperar en campo rival, sus futbolistas ofensivos quedaron lejos del área de Unai Simón.
La importancia del triunfo para España en el Grupo H
El triunfo fue fundamental para España por varios motivos. Primero, porque le permitió recuperarse anímicamente después del 0-0 ante Cabo Verde. Segundo, porque mejoró su diferencia de gol. Y tercero, porque la dejó bien posicionada antes del duelo ante Uruguay, partido que puede definir el liderazgo del Grupo H.
España llegó al Mundial como una de las candidatas al título, pero el debut había generado ruido. La goleada ante Arabia Saudita no borra por completo las dudas, pero sí confirma que el equipo tiene variantes, gol y capacidad de reacción.
El próximo desafío será mayor. Uruguay representa un rival de jerarquía, intensidad y oficio mundialista. Para ser primera de grupo, España deberá sostener el nivel mostrado en Atlanta y evitar volver a caer en la previsibilidad del estreno.
Tabla de datos del España 4-0 Arabia Saudita
Dato
Información
Resultado
España 4-0 Arabia Saudita
Competencia
Mundial 2026
Grupo
H
Sede
Mercedes-Benz Stadium, Atlanta
Figura destacada
Mikel Oyarzabal
Dato histórico
Primer gol mundialista de Lamine Yamal
Racha cortada
294 minutos de España sin marcar en Mundiales
Próximo rival de España
Uruguay
Próximo objetivo
Buscar el primer puesto del Grupo H
Claves tácticas de la goleada de España
Lamine Yamal abrió la cancha
La presencia de Yamal obligó a Arabia Saudita a defender más atrás y a prestar atención permanente al sector derecho. Eso abrió espacios interiores para Pedri, Dani Olmo y Oyarzabal.
Oyarzabal atacó mejor los espacios
El delantero no quedó fijo entre centrales. Se movió, participó y llegó al área en el momento justo. Su lectura ofensiva fue determinante.
Dani Olmo le dio fluidez al mediocampo
Con Olmo, España tuvo más pase entre líneas y más agresividad para romper el bloque rival. Su participación mejoró la conexión entre volantes y atacantes.
Arabia no pudo sostener el orden
El gol temprano cambió el partido. Arabia Saudita nunca pudo estabilizarse y quedó expuesta ante la velocidad y precisión de España.
España volvió a parecerse a la campeona de Europa
La gran noticia para Luis de la Fuente fue que España recuperó rasgos de la versión que la llevó al título de la Eurocopa 2024. Presión alta, circulación rápida, amplitud por las bandas, llegada de los interiores y contundencia en el área.
El equipo había sido criticado por su falta de ideas ante Cabo Verde. Frente a Arabia, respondió con fútbol y goles. La reacción tuvo también un componente emocional: los jugadores llegaban tocados por los cuestionamientos y jugaron con la necesidad de demostrar que el empate del debut había sido un tropiezo, no una señal de caída.
De la Fuente defendió a su plantel y remarcó que le parecía injusto cuestionar a un equipo joven que lleva una larga racha invicta. La goleada le dio argumentos.
Qué necesita España para ser primera del Grupo H
España cerrará la fase de grupos ante Uruguay. La misión será conseguir una victoria que le asegure el primer lugar de la zona. El empate ante Cabo Verde obliga a La Roja a no especular demasiado, aunque la goleada ante Arabia le dio aire en la diferencia de gol.
El duelo ante Uruguay será una prueba real de jerarquía. Si España gana, confirmará su candidatura y llegará a la siguiente ronda con confianza. Si no lo hace, podría quedar expuesta a cruces más complejos en la fase eliminatoria.
España reaccionó con autoridad y Arabia pagó caro cada error
España tenía que responder y lo hizo con una actuación contundente. La goleada 4-0 ante Arabia Saudita fue una demostración de carácter después del golpe inicial ante Cabo Verde. Lamine Yamal volvió al once con impacto inmediato, Oyarzabal transformó las críticas en goles y el equipo recuperó la dinámica que lo hace candidato.
Arabia Saudita, que había competido bien ante Uruguay, no pudo sostener el ritmo ni resistir el inicio arrollador de La Roja. El gol temprano cambió el partido y España no perdonó.
El resultado deja una conclusión clara: España volvió a ser España. Pero el Mundial exige continuidad. La goleada sirve, ilusiona y acomoda el panorama, aunque la verdadera confirmación llegará ante Uruguay, en un partido que medirá si la reacción española fue apenas una noche inspirada o el regreso definitivo de una candidata al título.
España reaccionó con autoridad, goleó a Arabia Saudita en Atlanta y recuperó confianza antes del duelo clave ante Uruguay.
Gimnasia y Tiro de Salta rescató un punto en Mendoza tras empatar 0-0 ante Deportivo Maipú, por el partido postergado de la cuarta fecha de la Zona B de la Primera Nacional 2026. El Albo cerró la primera rueda en una zona incómoda: a dos puntos del Reducido, pero también a dos unidades de la zona de descenso.
Gimnasia y Tiro de Salta sumó un punto en Mendoza, pero todavía no logra despegar en la Primera Nacional 2026. El equipo dirigido por Juan Manuel Azconzábal empató 0-0 ante Deportivo Maipú, en el encuentro postergado de la cuarta fecha de la Zona B, y cerró la primera rueda con una sensación mezclada: el resultado vale por el contexto, pero no alcanza para salir de la irregularidad.
El Albo volvió a Salta con una unidad importante desde una cancha difícil, ante un rival que tuvo más situaciones claras y que, por momentos, lo empujó contra su propio arco. Sin embargo, el empate también deja una lectura inevitable: Gimnasia y Tiro quedó a apenas dos puntos de los puestos de clasificación al Reducido, pero también a dos unidades de la zona de descenso.
Esa doble realidad marca el presente del conjunto salteño. Está cerca de pelear por arriba, pero todavía demasiado comprometido con la parte baja. En una Zona B pareja, cambiante y sin grandes márgenes, cada punto puede modificar por completo el panorama.
Un empate que suma, pero no despeja dudas
El 0-0 frente a Deportivo Maipú tiene dos lecturas para Gimnasia y Tiro. Por un lado, sumar como visitante siempre tiene valor en la Primera Nacional, especialmente en un partido donde el rival dispuso de varias ocasiones para quedarse con la victoria. Por otro, el equipo de Azconzábal volvió a mostrar dificultades para sostener juego, generar peligro con continuidad y encontrar regularidad.
El Albo venía de perder ante Quilmes y necesitaba una respuesta inmediata. La consiguió desde el orden, el sacrificio y la resistencia, pero no desde el funcionamiento ofensivo. Durante varios pasajes del encuentro le costó progresar, quedó largo en el campo y dependió demasiado de acciones aisladas para inquietar a Nahuel Galardi.
Gimnasia y Tiro terminó aferrándose al empate. El punto sirve, pero no resuelve. Lo mantiene en carrera por el Reducido, aunque también lo obliga a mirar de reojo la tabla baja.
Deportivo Maipú fue más claro en el desarrollo
Desde el arranque, los dos equipos mostraron intención de presionar alto y disputar el partido lejos de sus arcos. Sin embargo, Deportivo Maipú logró administrar mejor la pelota en los primeros minutos. El equipo de Mariano Echeverría encontró movilidad por los extremos, buen traslado en Marcelo Eggel y mayor claridad para avanzar.
A pesar de ese dominio inicial del Cruzado, la primera situación fue para Gimnasia y Tiro. A los 7 minutos, Rocca envió un centro al área y Lautaro Gordillo no pudo aprovecharlo de cabeza. Fue una chance clara para el visitante, que pudo haber cambiado el desarrollo emocional del partido.
Maipú respondió con asociaciones más prolijas. A los 23 minutos, Juan Pablo De La Reta se proyectó por izquierda y lanzó un centro que Giaccone conectó de cabeza por encima del travesaño. El local empezaba a mostrar mejores caminos, especialmente cuando aceleraba por los costados.
Sobre los 40 minutos, Franco Saccone luchó una pelota con Matías Birge, logró sacar el remate y Federico Cosentino respondió con seguridad. El arquero de Gimnasia y Tiro volvió a ser importante para sostener el cero en un tramo en el que el local insinuaba más.
Gimnasia y Tiro tuvo poco peso ofensivo en el primer tiempo
El equipo salteño intentó disputar la posesión y, por momentos, encontró salida por el sector de Rocca. Allí apareció una de las vías más interesantes del Albo para atacar, aunque sin la profundidad necesaria para transformar esas aproximaciones en situaciones concretas.
Nicolás Rinaldi tuvo una de las chances más importantes para Gimnasia y Tiro en la primera mitad, con un remate que fue contenido por Nahuel Galardi. Sin embargo, más allá de ese intento y de la oportunidad inicial de Gordillo, el equipo de Azconzábal no logró lastimar con continuidad.
La falta de peso ofensivo volvió a ser una preocupación. Gimnasia no tuvo un partido cómodo para sus atacantes, le costó conectar líneas y muchas veces quedó demasiado lejos del arco rival. En una categoría donde los partidos suelen definirse por detalles, esa carencia ofensiva sigue siendo un punto a corregir.
Maipú empujó en el complemento y Gimnasia resistió
En el segundo tiempo, Deportivo Maipú asumió mayor protagonismo. A los 3 minutos, Marcelo Eggel tocó con Lucas Faggioli, quien buscó el área y habilitó a Saccone. El delantero tuvo una oportunidad muy clara, pero no pudo definir con precisión y dejó pasar una de las chances más importantes del partido.
El Cruzado recuperaba rápido cuando Gimnasia y Tiro intentaba salir. Ese cambio de ritmo le generó problemas al conjunto salteño, que empezó a replegarse y a sufrir más cerca de su arco. En ese contexto, el trabajo de Federico Cosentino fue determinante.
A los 10 minutos, tras un córner ejecutado por Eggel, Juan Pablo Gobetto ganó de cabeza y Cosentino volvió a aparecer para sacar la pelota por encima del travesaño. Fue otra situación clara para Maipú, que acumulaba méritos, pero fallaba en la definición.
Gimnasia y Tiro, en cambio, se fue haciendo largo. Tiago Banegas probó con algún disparo, pero el equipo no encontró fluidez ni continuidad para salir del asedio. El Albo resistió más de lo que jugó durante buena parte del complemento.
Villarreal tuvo la más clara para el Albo en el final
Cuando el partido parecía encaminarse definitivamente al 0-0, Gimnasia y Tiro tuvo una oportunidad muy clara para llevarse una victoria inesperada. En el tramo final, Rubén Villarreal sacó un remate que pegó en el poste y estuvo cerca de darle al Albo tres puntos de enorme valor.
Esa jugada terminó siendo la gran ocasión del visitante en el complemento. Gimnasia no había generado demasiado, pero casi encuentra el golpe en el momento justo. El palo evitó el triunfo salteño y dejó la historia en empate.
El cierre dejó una sensación clara: el 0-0 castigó a Maipú por no saber resolver sus momentos favorables y premió a Gimnasia y Tiro por saber resistir, aun sin jugar bien en la segunda parte.
Análisis del partido: un punto valioso, pero con señales de alerta
El empate de Gimnasia y Tiro ante Deportivo Maipú debe analizarse más allá del resultado. El equipo salteño consiguió un punto como visitante, mantuvo el arco en cero y sobrevivió a momentos de dominio local. Eso, en la Primera Nacional, tiene valor.
Pero también hay señales que no pueden pasar desapercibidas. Gimnasia volvió a tener dificultades para generar juego sostenido, dependió demasiado de esfuerzos individuales y no consiguió imponer condiciones durante tramos largos. La falta de regularidad sigue siendo el gran problema del equipo de Azconzábal.
El Albo compite, pero no termina de consolidarse. Puede ganar partidos importantes, como lo hizo ante Midland, puede rescatar empates valiosos, como ante Atlanta o Maipú, pero también puede quedar expuesto cuando no logra controlar el ritmo. Esa irregularidad explica por qué está tan cerca del Reducido y, al mismo tiempo, tan cerca del descenso.
La tabla: a dos puntos del Reducido y a dos del descenso
El dato central de la jornada para Gimnasia y Tiro es su ubicación en la tabla. Con el empate en Mendoza, el equipo de Juan Manuel Azconzábal llegó a 21 puntos y se ubica en el décimo cuarto puesto de la Zona B.
La posición es incómoda porque refleja una campaña de altibajos. Gimnasia está a dos unidades de ingresar al Reducido, lo que mantiene abierta la ilusión de pelear por un lugar entre los ocho mejores. Pero también está a dos puntos de la zona de descenso, lo que obliga a no relajarse.
Esa distancia corta hacia ambos extremos convierte la segunda rueda en una etapa decisiva. Una racha positiva puede meter al Albo en zona de clasificación. Una mala seguidilla, en cambio, puede volver a comprometerlo seriamente con la permanencia.
El presente de Gimnasia y Tiro en la Primera Nacional 2026
Gimnasia y Tiro atraviesa una campaña marcada por los cambios de clima. Empezó el torneo con expectativas altas, luego entró en una racha negativa profunda y, con la llegada de Juan Manuel Azconzábal, empezó a reconstruirse desde la competitividad.
En sus últimos seis partidos, el Albo registra dos triunfos, tres empates y una derrota. Esa secuencia muestra una mejora respecto de su peor momento, pero todavía no alcanza para consolidar una candidatura al Reducido.
El equipo logró una victoria importante ante San Martín de Tucumán, empató el Clásico del Norte frente a Gimnasia de Jujuy, rescató un punto ante Atlanta, venció a Midland, perdió con Quilmes y ahora igualó ante Deportivo Maipú. La serie muestra carácter, pero también falta de continuidad.
Gimnasia y Tiro ya demostró que puede competir contra rivales importantes. Lo que todavía necesita es transformar esa capacidad competitiva en una campaña más estable.
Deportivo Maipú tampoco pudo despegar
Para Deportivo Maipú, el empate también deja sabor a poco. El equipo mendocino tuvo mejores situaciones, manejó mejor algunos pasajes del partido y terminó lamentando su falta de eficacia.
El Cruzado venía de una racha negativa, con derrotas ante Güemes y Tristán Suárez, y necesitaba recuperarse en casa. Con el 0-0, llegó a 22 puntos y quedó décimo en la Zona B. También sigue cerca de la pelea por el Reducido, pero acumula tres partidos sin ganar.
El equipo de Mariano Echeverría mostró buenos pasajes, especialmente por la movilidad de sus extremos, el manejo de Eggel, la recuperación de Mansilla y las apariciones de Saccone. Sin embargo, volvió a fallar en los metros finales.
Maipú hizo méritos para algo más, pero no tuvo precisión para romper el cero. En una zona tan pareja, ese tipo de partidos pueden pesar al final de la temporada.
Protagonistas del partido
Federico Cosentino
El arquero de Gimnasia y Tiro fue una de las figuras del encuentro. Respondió ante el remate de Saccone en el primer tiempo y tuvo una intervención clave tras el cabezazo de Gobetto en el complemento. Su seguridad fue determinante para sostener el empate.
Marcelo Eggel
Fue uno de los futbolistas más influyentes de Deportivo Maipú. Manejó tiempos, participó en la generación de juego y ejecutó el córner que derivó en una de las chances más claras del local.
Franco Saccone
El atacante del Cruzado tuvo movilidad, lucha y situaciones para marcar. Falló una ocasión muy clara en el arranque del segundo tiempo, pero fue una preocupación constante para la defensa salteña.
Rocca
Fue una de las vías de salida más interesantes de Gimnasia y Tiro. En el primer tiempo generó el centro que derivó en la chance de Gordillo y apareció como alternativa para desequilibrar por su sector.
Rubén Villarreal
Tuvo la gran oportunidad del Albo en el final, con un remate que terminó pegando en el poste. Estuvo muy cerca de cambiar por completo la historia del partido.
Datos relevantes del partido
Ítem
Detalle
Partido
Deportivo Maipú 0-0 Gimnasia y Tiro
Competencia
Primera Nacional 2026
Zona
B
Fecha
Partido postergado de la cuarta fecha
Estadio
Mendoza
Resultado
Empate sin goles
Puntos de Gimnasia y Tiro
21
Posición de Gimnasia y Tiro
14°
Distancia al Reducido
2 puntos
Distancia al descenso
2 puntos
Puntos de Deportivo Maipú
22
Posición de Deportivo Maipú
10°
Próximo rival de Gimnasia y Tiro
Colegiales
Próximo rival de Deportivo Maipú
Agropecuario
Figura destacada del Albo
Federico Cosentino
Chance más clara de Gimnasia
Remate de Villarreal en el poste
Chance clara de Maipú
Saccone en el inicio del segundo tiempo
Racha de Maipú
Tres partidos sin ganar
Racha de Gimnasia
Dos partidos sin ganar
Contexto de la Zona B de la Primera Nacional
La Zona B de la Primera Nacional 2026 se mantiene extremadamente pareja. Las diferencias entre los equipos que pelean por entrar al Reducido y aquellos que miran la zona baja son mínimas. Por eso, cada empate puede ser valioso, pero también puede dejar una sensación de oportunidad perdida.
Gimnasia y Tiro es uno de los ejemplos más claros de esa paridad. Con 21 puntos, está apenas a dos unidades de la clasificación, pero también a dos del descenso. Esa situación obliga al equipo salteño a jugar cada fecha con máxima tensión competitiva.
La segunda rueda será determinante. El Albo necesita mejorar su producción ofensiva, sostener la solidez defensiva y encontrar una regularidad que hasta ahora le costó demasiado. El margen de error será cada vez más chico.
Lo que viene para Gimnasia y Tiro
El próximo desafío de Gimnasia y Tiro será frente a Colegiales. Será otro partido clave, no solo por los puntos, sino por el impacto directo que puede tener en la tabla.
El Albo necesita volver a ganar para transformar este empate en Mendoza en un resultado positivo dentro de una serie más amplia. Si no logra sumar de a tres, el punto ante Maipú puede quedar corto.
Azconzábal tendrá trabajo por delante. El equipo necesita mejorar la conexión entre mediocampo y ataque, generar más situaciones claras y evitar quedar tan expuesto cuando el rival acelera. La base defensiva aparece como un punto de apoyo, pero la falta de gol sigue siendo una preocupación.
Claves para que Gimnasia y Tiro pelee el Reducido
1. Recuperar eficacia ofensiva
Gimnasia y Tiro necesita transformar sus aproximaciones en situaciones claras. Ante Maipú tuvo pocas, y la más peligrosa llegó recién en el final con el remate de Villarreal al poste.
2. Sostener el arco en cero
El empate en Mendoza dejó un dato positivo: el equipo no recibió goles. En una categoría tan cerrada, defender bien es una base fundamental para sumar.
3. Encontrar regularidad
El gran desafío del Albo es dejar atrás los altibajos. La diferencia entre pelear arriba o sufrir abajo será la capacidad de sostener rendimiento durante varias fechas consecutivas.
4. Hacerse fuerte ante rivales directos
La segunda rueda tendrá cruces decisivos. Gimnasia debe sumar especialmente ante equipos que están cerca en la tabla, porque esos puntos valen doble.
5. Mejorar la generación de juego
El equipo necesita mayor fluidez en la mitad de la cancha. Sin conexión entre volantes y delanteros, queda obligado a depender de centros, pelotas largas o acciones aisladas.
Gimnasia sumó, pero sigue obligado a crecer
Gimnasia y Tiro rescató un empate en Mendoza ante Deportivo Maipú, pero el 0-0 dejó más preguntas que certezas. El punto tiene valor porque llegó como visitante, ante un rival que generó más situaciones y que pudo haberlo ganado. Sin embargo, el Albo sigue sin encontrar la regularidad necesaria para afirmarse en la pelea por el Reducido.
La tabla lo mantiene en una zona de tensión absoluta: a dos puntos de la clasificación y a dos del descenso. Esa realidad resume su campaña. Gimnasia y Tiro está cerca de todo, para bien y para mal.
El equipo de Azconzábal tiene por delante toda la segunda rueda para corregir errores, mejorar su funcionamiento y definir qué tipo de protagonista quiere ser en la Primera Nacional. Si logra ordenar su juego ofensivo y sostener la solidez que mostró en Mendoza, puede mirar hacia arriba. Si vuelve a caer en la irregularidad, la pelea por la permanencia seguirá demasiado cerca.
El empate ante Maipú no fue un paso atrás, pero tampoco un salto. Fue un punto de resistencia. Ahora, Gimnasia y Tiro necesita convertir esa resistencia en crecimiento.
Gimnasia y Tiro igualó sin goles ante Deportivo Maipú y quedó en una posición límite entre la ilusión del Reducido y la preocupación por el descenso.