Con todo por resolver sigue la eliminatoria entre el Midjylland danés y el Slovan Bratislava eslovaco, que empataron a uno en el duelo de ida.
PREVIA
Tras eliminar al UE Santa Coloma y al Ferencváros en las dos rondas previas de clasificación de la UEFA Champions League, el Midtjylland recibirá al Slovan Bratislava en el choque de ida de la ronda de playoffs. Con un lugar en juego en la lucrativa fase de liga del nuevo formato, los campeones de la Superliga danesa buscarán extender su invicto en casa en todas las competiciones a nueve partidos (G6, E2), siendo una racha que incluye cuatro victorias y cuatro porterías imbatidas en lo que va de temporada.
Los Wolves también tienen muy buen historial en el MCH Arena a nivel internacional, sufriendo sólo dos derrotas en sus últimos 14 partidos (G7, E5). Pero al ser dueño de un pobre récord como visitante en Europa de apenas una victoria en sus últimas 13 visitas, estarán ansiosos por sacar cualquier tipo de ventaja antes de viajar a Eslovaquia la próxima semana.
El Slovan no ha tenido problemas similares fuera de casa y hará el largo viaje hacia el norte para proteger su invicto europeo en suelo rival en esta campaña (G1, E2), mientras intenta clasificarse para la UCL por primera vez en su historia. Esta es la ocasión en la que los Sky Blues han estado más cerca de lograr el objetivo en la máxima competición de la UEFA desde la caída en los playoffs en 2014 y, si el equipo de Vladimír Weiss logra finalmente conseguir su primera victoria en su octavo compromiso oficial en Dinamarca (E4, P3), entonces habrá dado un gran paso hacia la tierra prometida.
Un triunfo en casa por 2-1 sobre el Košice el sábado pasado continuó con un buen comienzo de temporada para el equipo de Weiss, que es el único club con un récord perfecto y se encuentra en la cima de la división mientras busca su séptimo título de liga nacional consecutivo. Además, ha ganado cinco de cinco en casa en todas las competiciones durante la temporada 2024/25, por lo que cualquier cosa que no sea una derrota por goleada en el choque de ida debería hacer que el equipo regrese a Eslovaquia confiado de lograr la clasificación.
Jugadores a seguir: El portero del Midtjylland, Elías Rafn Ólafsson, fue cedido la temporada pasada, pero ya ha mantenido su arco en cero en tres de sus últimas cuatro apariciones en la Champions League, además de que no ha encajado goles en casa desde su regreso. Probablemente se enfrentará al delantero David Strelec, quien apareció desde el banquillo para marcar el primer gol del Slovan el sábado y atraviesa por un gran momento en la actual campaña de UEFA Champions League (tres goles, tres asistencias).
Dato destacado: Ambos equipos ganaron por 2-1 con goles anotados en tiempo de descuento en sus respectivos partidos de liga doméstica el pasado fin de semana.
Juventud Antoniana empató en Formosa 0 a 0 ante San Martín, líder de la Zona 2 del Torneo Federal A, y sigue con posibilidades de ingresar a la Zona Campeonato. El Santo deberá ganar los dos partidos que le quedan y esperar una combinación de resultados.
Juventud Antoniana empató en Formosa y sigue soñando con la Zona Campeonato
Juventud Antoniana empató en Formosa y, aunque no logró el triunfo que necesitaba para quedar mejor parado, rescató un punto valioso frente a San Martín de Formosa, uno de los rivales más fuertes de la Zona 2 del Torneo Federal A. El 0 a 0 disputado en el estadio 17 de Octubre dejó al equipo salteño con vida matemática, pero también con una obligación clara: ganar los próximos dos partidos y esperar otros resultados para meterse en la Zona Campeonato.
El equipo dirigido por Sergio Maza afrontó una visita compleja, ante un rival que llegaba como líder y que con este empate aseguró su clasificación a la próxima instancia. En una cancha difícil para jugar por abajo, Juventud intentó interpretar el trámite, ordenarse desde lo táctico y aprovechar los momentos en los que pudo adelantar líneas.
Un punto que sostiene la ilusión antoniana
El partido fue luchado, cerrado y con pocas situaciones claras. San Martín intentó imponer condiciones desde su localía, pero Juventud logró sostenerse con orden defensivo y actitud competitiva.
En el segundo tiempo, el Santo se animó más. Con el correr de los minutos, el equipo salteño empezó a jugar más lejos de su arco y arrinconó al local contra su área, aunque sin la claridad necesaria para transformar ese dominio territorial en gol.
El empate deja sensaciones mezcladas. Por un lado, Juventud sumó en una cancha muy complicada y ante el líder del grupo. Por el otro, el equipo necesitaba ganar para depender menos de terceros. Ahora, el margen de error desapareció.
San Martín casi lo gana en el final
El momento de mayor tensión llegó sobre el cierre, cuando San Martín convirtió, pero el árbitro Jonathan Correa anuló la acción por una falta en ataque. Esa decisión evitó que Juventud se volviera a Salta con las manos vacías y sostuvo un punto que todavía puede tener valor en la pelea final.
El contexto de Juventud en el Federal A
Juventud venía de una goleada importante por 4 a 0 ante Defensores de Vilelas, resultado que había renovado la confianza del plantel. En Formosa, el equipo no repitió la contundencia ofensiva, pero sí mostró una versión combativa y más equilibrada.
El gran desafío sigue siendo la eficacia. Pedro Muné, Matías Vicedo, Jhon Palacios y compañía necesitan recuperar peso en los metros finales para que el equipo convierta su esfuerzo en triunfos.
Síntesis del partido
San Martín de Formosa 0:Kevin Humeler; Blas Finardi, Oscar Piris, Dylan Leiva, Agustín Griego; Ricardo Tapia, Marcelo Bobadilla, Gervasio Núñez (Renzo Riquelme), Gianfranco Alegre; Mauro Siergiejuk (Facundo Monín) y Lautaro Ceratto. DT:Marcelo Rubino.
Juventud Antoniana 0:Facundo Abraham; Ángel Gómez, Isaac Monti, Facundo Fernández, Jorge Sanabria; Jhon Palacios, Maximiliano Vargas, Agustín Martínez (Tadeo Marchiori), Joaquín Iturrieta (Tomás Costilla); Pedro Muné (Pablo Palacios Alvarenga) y Matías Vicedo. DT:Sergio Maza.
Amonestados:Piris, Finardi, Ceratto, Siergiejuk y Alegre en San Martín; Monti, Gómez e Iturrieta en Juventud. Árbitro:Jonathan Correa. Estadio: 17 de Octubre.
Análisis del partido
Juventud no jugó un partido brillante, pero sí inteligente. Entendió que en Formosa no podía regalar espacios, sobre todo frente a un equipo que venía marcando diferencias en la zona. La estructura defensiva respondió, el mediocampo trabajó con sacrificio y el equipo terminó mejor parado físicamente.
La deuda estuvo en el ataque. El Santo logró avanzar, especialmente en el complemento, pero le faltó pausa, precisión y decisión en los últimos metros. Esa falta de claridad ofensiva explica por qué el empate sirve, pero no alcanza para quedar cómodo.
Juventud tiene posibilidades y debe ir por ello
Juventud Antoniana sigue vivo. El empate en Formosa no resuelve su situación, pero le permite llegar con esperanza al tramo final. El equipo de Sergio Maza ya no tiene margen: deberá ganar todo lo que queda y esperar que la tabla le abra una puerta. En un Federal A parejo y exigente, el Santo todavía tiene una chance. Dependerá de su carácter, su eficacia y su capacidad para convertir la ilusión en resultados.
El Santo rescató un punto ante el líder San Martín y mantiene viva la ilusión de clasificar.
Noruega derrotó 2-1 a un Brasil sin reacción en los octavos de final del Mundial 2026 y alcanzó por primera vez los cuartos de final. Erling Haaland marcó los dos goles del histórico triunfo, mientras que Ørjan Nyland atajó un penal clave. Neymar descontó en tiempo añadido, pero la respuesta brasileña llegó demasiado tarde.
Noruega eliminó a Brasil del Mundial 2026 con un doblete de Haaland y avanzó a cuartos
Noruega protagonizó uno de los mayores impactos del Mundial 2026. El seleccionado dirigido por Ståle Solbakken derrotó 2-1 a Brasil en el Estadio de Nueva Jersey, eliminó a uno de los grandes candidatos al título y se clasificó por primera vez en su historia a los cuartos de final de una Copa del Mundo.
Erling Haaland fue el gran responsable de la hazaña. El delantero del Manchester City marcó los dos goles noruegos, alcanzó las siete conquistas en el torneo y volvió a demostrar que su presencia cambia por completo la dimensión competitiva de su selección.
El triunfo también tuvo como protagonista a Ørjan Nyland. El arquero detuvo un penal ejecutado por Bruno Guimarães cuando apenas habían transcurrido 14 minutos y mantuvo con vida a una Noruega que atravesaba su tramo más incómodo.
Brasil tomó la iniciativa durante buena parte del primer tiempo, pero no consiguió transformar su posesión y su presión alta en una ventaja. En el complemento se mostró tibio, previsible y sin respuestas cuando el conjunto europeo modificó su estructura con los ingresos de Andreas Schjelderup y Oscar Bobb.
Haaland abrió el marcador a los 79 minutos y volvió a golpear sobre los 90. Neymar descontó de penal en el tiempo añadido, pero la reacción brasileña fue demasiado tardía. Noruega resistió los últimos intentos y concretó una clasificación que modifica para siempre su historia mundialista.
Noruega 2-1 Brasil: una eliminación que sacudió al Mundial 2026
La diferencia entre ambos equipos no estuvo en la cantidad de tiempo con la pelota, sino en la capacidad para interpretar los momentos decisivos.
Brasil comenzó mejor. El equipo dirigido por Carlo Ancelotti presionó en campo contrario, recuperó rápido y obligó a Noruega a defender cerca de su área. La Verdeamarela parecía dispuesta a imponer la jerarquía de sus individualidades y controlar el desarrollo desde el mediocampo.
Noruega tardó en acomodarse. La presión brasileña dificultó la salida de Martin Ødegaard y limitó inicialmente las posibilidades de conectar con Haaland y Alexander Sørloth. Sin embargo, el seleccionado escandinavo sobrevivió al peor momento y fue ganando confianza después del penal detenido por Nyland.
Ese episodio cambió el pulso emocional del encuentro. Brasil dejó pasar su mejor oportunidad para adelantarse y Noruega comprendió que podía competir. Los Vikingos comenzaron a recuperar metros, ordenaron sus líneas y redujeron los espacios que habían encontrado Vinícius, Endrick y Matheus Cunha durante el comienzo.
El primer tiempo terminó sin goles. Brasil había mostrado mayor iniciativa, pero también una preocupante falta de precisión. Noruega, en cambio, había logrado atravesar el tramo de mayor presión sin recibir goles y conservaba intacto su plan.
Nyland atajó un penal y sostuvo a Noruega en el momento más difícil
La primera gran acción del partido llegó a los 14 minutos.
Brasil recuperó la pelota en la mitad de la cancha y aceleró antes de que Noruega pudiera reordenarse. Matheus Cunha ingresó al área y Kristoffer Ajer llegó tarde al cruce. El árbitro no sancionó inicialmente la infracción, pero fue advertido por el VAR y terminó señalando el penal.
Bruno Guimarães asumió la ejecución. Era la oportunidad para que Brasil confirmara su dominio y obligara a Noruega a abandonar su postura defensiva. Sin embargo, Nyland adivinó la intención, respondió con firmeza y detuvo el remate.
La atajada tuvo un valor mucho mayor que evitar un gol. Le devolvió estabilidad a la defensa noruega, golpeó anímicamente a Brasil y sostuvo el escenario táctico que necesitaba Solbakken.
Noruega ya había encontrado en Nyland una figura decisiva durante su clasificación ante Costa de Marfil. En aquella oportunidad, el arquero salvó el triunfo con una espectacular intervención en los minutos finales. Frente a Brasil volvió a responder cuando la exigencia fue máxima.
El Mundial 2026 de Noruega no se explica únicamente por los goles de Haaland. También se construyó desde la seguridad de un arquero experimentado que apareció en los partidos de eliminación directa.
Brasil tuvo la iniciativa, pero volvió a fallar en el momento de definir
Brasil fue superior durante varios pasajes de la primera mitad. Presionó, recuperó cerca del área rival y logró que Noruega jugara incómoda. Sin embargo, esa superioridad territorial nunca se tradujo en un dominio definitivo.
Después del penal desperdiciado por Bruno Guimarães, el equipo de Ancelotti perdió claridad. Conservó la pelota, pero comenzó a circularla sin profundidad. Los ataques se volvieron previsibles y Noruega encontró tiempo para reorganizarse.
La Verdeamarela volvió a tener una oportunidad clara en el complemento. Vinícius generó una ventaja y dejó a Endrick en una situación inmejorable, pero el delantero desperdició una ocasión que pudo cambiar el partido.
El error resultó decisivo. En una eliminatoria mundialista, fallar frente al arco suele tener un costo enorme. Brasil perdonó cuando todavía controlaba el encuentro y Noruega no hizo lo mismo cuando aparecieron sus oportunidades.
Un Brasil tibio cuando debía reaccionar
El aspecto más preocupante de la eliminación brasileña fue su falta de reacción después del primer gol de Haaland.
Brasil tenía futbolistas capaces de desequilibrar, experiencia en partidos de máxima presión y un entrenador acostumbrado a competir en escenarios importantes. Sin embargo, el equipo no respondió emocional ni futbolísticamente.
Después del 1-0, la Verdeamarela no incrementó el ritmo ni consiguió encerrar a Noruega. Por el contrario, mostró dudas, separó sus líneas y permitió que los europeos encontraran más espacios.
El segundo gol de Haaland expuso esa desconexión. Brasil estaba obligado a atacar, pero fue Noruega el equipo que manejó con mayor claridad los últimos minutos. El descuento de Neymar llegó con el tiempo cumplido y no modificó la sensación general: la reacción había comenzado cuando la clasificación ya estaba prácticamente perdida.
Los cambios de Solbakken transformaron el partido
Ståle Solbakken volvió a demostrar su capacidad para leer los encuentros. En el segundo tiempo decidió reemplazar a Alexander Sørloth y Antonio Nusa, dos titulares importantes, para dar ingreso a Andreas Schjelderup y Oscar Bobb.
La modificación podía parecer arriesgada, especialmente por tratarse de un partido equilibrado y frente a un rival de la jerarquía de Brasil. Sin embargo, el movimiento cambió el desarrollo.
Schjelderup aportó velocidad, frescura y una amenaza permanente por el sector izquierdo. Bobb le dio movilidad al ataque y ayudó a que Noruega encontrara mejores líneas de pase cerca del área brasileña.
Con los cambios, el conjunto escandinavo comenzó a presionar más adelante y obligó a Brasil a retroceder. Ødegaard encontró más opciones para distribuir y Haaland dejó de quedar aislado entre los defensores.
El primer gol nació precisamente de esa nueva dinámica. Schjelderup recibió por izquierda, avanzó y lanzó un centro que encontró a Haaland atacando el área con su habitual potencia.
Haaland ganó el duelo y abrió el partido a los 79 minutos
El partido entraba en su tramo decisivo cuando Noruega encontró la ventaja.
Schjelderup construyó la jugada por el costado izquierdo y envió un centro al área. Haaland atacó el espacio, superó en el duelo a Gabriel Magalhães y consiguió definir para el 1-0.
La acción resumió buena parte de las virtudes del delantero: lectura del espacio, potencia física, agresividad para atacar el área y capacidad para resolver con pocos contactos.
Hasta ese momento, Haaland no había tenido demasiadas oportunidades. Brasil había logrado mantenerlo alejado del arco durante largos pasajes. Pero controlar al delantero noruego durante 90 minutos exige una concentración absoluta.
Una sola desconexión fue suficiente.
El gol también confirmó la evolución de Haaland dentro del torneo. Ya no era únicamente el futbolista que había llegado al Mundial con números extraordinarios en clubes y eliminatorias. Se había convertido en un goleador decisivo en partidos de eliminación directa.
El segundo gol de Haaland terminó de hundir a Brasil
Brasil intentó adelantarse después del 1-0, pero lo hizo sin organización. La desesperación abrió espacios y Noruega encontró condiciones ideales para atacar.
Cerca de los 90 minutos, Schjelderup volvió a participar. El joven dejó la pelota para Haaland en el borde del área y el delantero sacó un violentísimo remate de zurda, prácticamente sin recorrido.
Alisson no tuvo posibilidades.
El 2-0 fue un golpe definitivo. Haaland había necesitado apenas dos intervenciones claras para derribar a Brasil y colocar a Noruega entre los ocho mejores del mundo.
La definición también tuvo un componente particular. Haaland conoce bien a Alisson por los enfrentamientos entre Manchester City y Liverpool en la Premier League. Esa familiaridad pareció notarse en la seguridad con la que ejecutó el disparo.
Con el doblete, el atacante alcanzó los siete goles en el Mundial 2026 y elevó su registro internacional a 62 tantos en 54 partidos con Noruega.
Son cifras extraordinarias, pero su importancia va más allá de la estadística. Los goles ante Brasil llevaron a su país a una instancia que nunca había alcanzado.
Neymar descontó, pero la reacción de Brasil llegó demasiado tarde
Brasil consiguió el descuento mediante un penal ejecutado por Neymar durante el tiempo añadido.
El gol puso el marcador 2-1 y generó tensión en los últimos instantes, pero no alteró el desenlace. Noruega resistió, defendió su área y aseguró una clasificación histórica.
El tanto de Neymar terminó funcionando más como una expresión tardía de orgullo que como el comienzo de una remontada real. Brasil había tenido tiempo suficiente para reaccionar después del primer gol, pero no encontró intensidad, claridad ni organización.
La eliminación dejó una imagen dolorosa para la Verdeamarela: un equipo con talento, nombres importantes y momentos de dominio, pero incapaz de transformar sus condiciones en superioridad efectiva.
Noruega fue exactamente lo contrario. No dominó durante todo el partido, pero supo esperar, corregir y golpear.
Por qué Noruega eliminó a Brasil
La actuación decisiva de Ørjan Nyland
El penal detenido a Bruno Guimarães fue el primer punto de quiebre. Si Brasil se adelantaba a los 14 minutos, Noruega habría tenido que modificar completamente su plan. Nyland evitó ese escenario y mantuvo el partido abierto.
La lectura táctica de Ståle Solbakken
Los ingresos de Schjelderup y Bobb cambiaron el encuentro. Noruega ganó velocidad, adelantó sus líneas y encontró una vía de ataque que Brasil no pudo controlar.
La contundencia de Erling Haaland
Haaland convirtió las dos oportunidades más importantes que tuvo. En partidos eliminatorios, esa eficacia suele decidir clasificaciones.
La falta de precisión de Brasil
Brasil desperdició un penal y Endrick falló una situación muy clara. El equipo de Ancelotti tuvo momentos favorables, pero no los aprovechó.
La ausencia de reacción brasileña
Después del 1-0, Brasil jugó con ansiedad y poca claridad. No consiguió construir una presión sostenida y quedó expuesto al segundo golpe noruego.
Erling Haaland, siete goles y un Mundial que ya es histórico
Haaland llegó al Mundial 2026 con una enorme responsabilidad. Noruega regresaba al torneo después de 28 años y toda la expectativa estaba concentrada en el delantero del Manchester City.
Lejos de sentir el peso, respondió con goles.
Marcó un doblete ante Irak en el debut. Volvió a convertir dos veces frente a Senegal. Apareció sobre el final para eliminar a Costa de Marfil y firmó otro doblete ante Brasil.
Con siete goles, Haaland se instaló entre los grandes protagonistas de la Copa del Mundo. Pero el dato más importante es el valor de sus conquistas. No fueron goles acumulados en encuentros resueltos: fueron tantos que abrieron partidos, aseguraron clasificaciones y cambiaron la historia de su selección.
El delantero suma además 62 goles en apenas 54 encuentros internacionales. Su promedio supera el gol por partido y confirma que su rendimiento con Noruega no depende del contexto de clubes.
Haaland convirtió a una selección competitiva en un equipo capaz de eliminar a Brasil.
Noruega alcanzó por primera vez los cuartos de final de un Mundial
La clasificación tiene una dimensión histórica.
Antes del Mundial 2026, el mejor resultado de Noruega había sido alcanzar los octavos de final en Francia 1998. En aquella edición, el equipo escandinavo también había protagonizado una victoria recordada ante Brasil durante la fase de grupos.
Veintiocho años después, Noruega no solo regresó al torneo: superó aquella actuación y se instaló por primera vez entre los ocho mejores.
El recorrido confirma que no se trata de una clasificación accidental. Noruega goleó 4-1 a Irak, derrotó 3-2 a Senegal, preservó a varios titulares en la caída ante Francia, eliminó 2-1 a Costa de Marfil y ahora superó a Brasil.
El equipo atravesó diferentes escenarios. Tuvo que asumir el protagonismo, jugar de contragolpe, resistir momentos de presión y resolver partidos cerrados. Esa capacidad de adaptación explica su crecimiento.
Noruega extendió su sorprendente invicto histórico ante Brasil
El triunfo también prolongó una estadística extraordinaria.
Antes del encuentro del Mundial 2026, Noruega había enfrentado cuatro veces a Brasil y nunca había perdido: registraba dos victorias y dos empates. Entre esos antecedentes figuraba el recordado triunfo 2-1 en Francia 1998.
Con la victoria en Nueva Jersey, el historial quedó en cinco partidos, tres triunfos noruegos y dos empates.
Brasil, una de las selecciones más laureadas del fútbol mundial, continúa sin poder derrotar a Noruega. El dato adquiere todavía más relevancia porque el último triunfo escandinavo provocó la eliminación directa de la Verdeamarela.
El recorrido de Noruega en el Mundial 2026
Fase de grupos
Noruega 4-1 Irak: el equipo comenzó con autoridad y Haaland marcó un doblete.
Noruega 3-2 Senegal: los Vikingos aseguraron la clasificación con otra actuación decisiva de su goleador.
Noruega 1-4 Francia: Solbakken preservó a diez titulares y resignó el primer puesto del Grupo I.
Dieciseisavos de final
Noruega 2-1 Costa de Marfil: Antonio Nusa abrió el marcador y Haaland convirtió el gol de la clasificación a los 86 minutos.
Octavos de final
Noruega 2-1 Brasil: Haaland firmó un doblete, Nyland detuvo un penal y el equipo alcanzó por primera vez los cuartos de final.
El fracaso de Brasil en el Mundial 2026
La eliminación representa un duro golpe para el proyecto de Carlo Ancelotti. Brasil llegó al torneo con la intención de recuperar protagonismo y volver a competir por el título, pero se despidió en octavos frente a un rival que interpretó mejor el partido.
La Verdeamarela tuvo oportunidades. El penal de Bruno Guimarães, la ocasión desperdiciada por Endrick y varios pasajes de dominio demuestran que no fue completamente superada. Sin embargo, el problema fue precisamente su incapacidad para convertir ese control parcial en goles.
Brasil mostró una versión tibia en el complemento. Le faltó agresividad, variantes y reacción. Cuando Noruega cambió el ritmo, el conjunto sudamericano no encontró respuestas.
El descuento de Neymar no alcanzó para ocultar una actuación decepcionante. La eliminación obligará a revisar el funcionamiento colectivo, la eficacia ofensiva y la respuesta emocional del equipo en partidos decisivos.
Próximo partido de Noruega en el Mundial 2026
Noruega disputará los cuartos de final el sábado 11 de julio.
Su rival será el ganador del encuentro entre Inglaterra y México. Cualquiera de las dos posibilidades representará una nueva prueba de máxima exigencia.
El equipo de Solbakken llegará con confianza, pero también con un desgaste considerable después de dos eliminatorias definidas en los minutos finales. La recuperación física de Haaland, Ødegaard y los futbolistas con mayor carga será uno de los puntos centrales de la preparación.
Schjelderup también puede haber ganado un lugar importante. Su ingreso frente a Brasil cambió el partido y participó directamente en los dos goles de Haaland.
Estadísticas y datos de Noruega 2-1 Brasil
Resultado: Noruega 2-1 Brasil.
Instancia: octavos de final del Mundial 2026.
Sede: Estadio de Nueva Jersey.
Goles de Noruega: Erling Haaland, a los 79 y 90 minutos.
Gol de Brasil: Neymar, de penal, en tiempo añadido.
Penal atajado: Ørjan Nyland a Bruno Guimarães, a los 14 minutos.
Haaland alcanzó siete goles en el Mundial 2026.
El delantero suma 62 tantos en 54 partidos con Noruega.
Noruega llegó por primera vez a los cuartos de final.
Su mejor actuación anterior había sido octavos de final en Francia 1998.
Noruega mantiene un invicto de cinco encuentros ante Brasil: tres victorias y dos empates.
Próximo rival: ganador de Inglaterra vs. México.
Fecha de cuartos de final: sábado 11 de julio.
Análisis final: Noruega dejó de ser una sorpresa
La victoria ante Brasil transforma definitivamente la percepción sobre Noruega. El equipo ya no puede ser considerado únicamente una revelación simpática o una selección dependiente de Haaland.
Solbakken construyó una estructura competitiva, capaz de adaptarse y sobrevivir en partidos complejos. Nyland respondió bajo presión, Ødegaard dio sentido al mediocampo, los suplentes modificaron el desarrollo y Haaland resolvió cuando apareció el espacio.
Brasil tuvo más iniciativa durante buena parte del encuentro, pero Noruega tuvo mayor convicción. Esa diferencia terminó siendo decisiva.
Los Vikingos jugaron con la paciencia de quien entiende su plan y con la seguridad de contar con uno de los delanteros más contundentes del mundo. Brasil, en cambio, se desordenó cuando el partido dejó de responder a su guion.
Noruega regresó a una Copa del Mundo después de 28 años y ya alcanzó su mejor campaña histórica. Eliminó a Brasil, está entre los ocho mejores y todavía no parece haber encontrado su límite.
Con Haaland en este nivel, Nyland respondiendo en los momentos críticos y un equipo que sigue creciendo, el sueño noruego dejó de ser una ilusión romántica. Ahora es una candidatura que todos deberán tomar en serio.
Con dos goles de Haaland y una actuación decisiva de Nyland, Noruega eliminó a Brasil y logró su mejor campaña histórica en un Mundial.
Djokovic histórico en Wimbledon: el serbio venció a Roman Safiullin, avanzó a cuartos de final y alcanzó las 106 victorias en el All England Club, superando el récord masculino que compartía con Roger Federer.
Djokovic volvió a agrandar su leyenda en Wimbledon
Novak Djokovic escribió una nueva página dorada en el All England Club. A los 39 años y 51 días, el serbio derrotó a Roman Safiullin por 7-6(6), 6-3 y 6-3, en tres horas y 26 minutos, para meterse en los cuartos de final de Wimbledon 2026 y mantenerse como candidato a conquistar su octava corona en Londres.
El triunfo tuvo un valor histórico enorme: Djokovic llegó a 106 victorias en Wimbledon, superó las 105 de Roger Federer y quedó como el tenista masculino con más partidos ganados en la historia del torneo.
Una marca que lo separa de Federer
Hasta esta edición, el récord pertenecía a Federer, ocho veces campeón en Londres. Pero Djokovic igualó esa línea ante Arthur Rinderknech y la superó frente a Safiullin, dejando su balance en Wimbledon en 106 triunfos y 13 derrotas, con un porcentaje de efectividad del 89%.
Más victorias masculinas en Wimbledon
Novak Djokovic: 106-13
Roger Federer: 105-14
Jimmy Connors: 84-18
Boris Becker: 71-12
Pete Sampras: 63-7
Camino firme hacia cuartos de final
El recorrido del serbio en Wimbledon 2026 también marca su vigencia. Superó a Yibing Wu, Stefanos Tsitsipas, Arthur Rinderknech y Roman Safiullin para instalarse entre los ocho mejores del torneo.
Tras la victoria, Djokovic reconoció que el partido no fue sencillo:
“Otra victoria trabajada. Roman empezó muy bien, muy agresivo. No me sentí cómodo desde el fondo de la pista. Debería estar orgulloso de su actuación”.
17 cuartos de final en Wimbledon
Con esta clasificación, Djokovic llegó por 17ª vez a los cuartos de final de Wimbledon. Solo Roger Federer, con 18 presencias, llegó más veces a esa instancia en el torneo británico.
Además, el serbio acumula 66 presencias en cuartos de final de Grand Slam, récord absoluto masculino, por delante de Federer con 58 y Rafael Nadal con 47.
Un dominio histórico en los Grand Slam
El dato va mucho más allá de Wimbledon. Djokovic suma 408 victorias en torneos de Grand Slam, la cifra más alta en la historia del tenis masculino y femenino, con un balance general de 408 triunfos en 465 partidos.
En Wimbledon ya llegó a 106 victorias, en el Australian Open tiene 104, en Roland Garros 103 y en el US Open 95. Ese registro confirma una longevidad competitiva pocas veces vista en el deporte profesional.
Análisis del hecho principal
El récord de Djokovic histórico en Wimbledon no es solo una estadística: es la síntesis de dos décadas de dominio, adaptación y resistencia. El serbio no solo superó a Federer en victorias, sino que lo hizo a una edad en la que la mayoría de los campeones ya no compite en rondas decisivas.
Su próximo objetivo es aún más grande: ganar su octavo Wimbledon para igualar el récord de títulos de Federer en La Catedral y seguir persiguiendo el 25° Grand Slam de su carrera.
Cierre periodístico
Wimbledon 2026 ya tiene una de sus grandes historias: Novak Djokovic superó a Roger Federer como el hombre con más victorias en el torneo, alcanzó sus 17° cuartos de final en Londres y volvió a demostrar que su vigencia sigue intacta. Hasta ahora, las noticias salientes del serbio fueron sus triunfos ante Yibing Wu, Stefanos Tsitsipas, Arthur Rinderknech y Roman Safiullin, además del récord histórico de 106 victorias que lo coloca una vez más en la cima del tenis mundial.
Novak Djokovic venció a Roman Safiullin y se convirtió en el hombre con más victorias individuales en la historia de Wimbledon.