Vista previa
Gimnasia y Tiro de Salta perdió 1-0 ante Quilmes en el Estadio Centenario por la fecha 18 de la Zona B de la Primera Nacional. El equipo de Juan Manuel Azconzábal dejó atrás una racha de cuatro partidos sin derrotas, sufrió la expulsión de Manuel Guanini y no logró meterse en los puestos de Reducido.
Gimnasia y Tiro no pudo en el Centenario y cayó ante Quilmes
Gimnasia y Tiro de Salta sufrió una derrota dolorosa en su visita al Estadio Centenario. Por la fecha 18 de la Zona B de la Primera Nacional 2026, el equipo dirigido por Juan Manuel Azconzábal perdió 1-0 ante Quilmes y dejó pasar una buena oportunidad para acercarse a los puestos de Reducido.
El único gol del partido lo convirtió Agustín Lavezzi, de penal, sobre el cierre del primer tiempo. El delantero del Cervecero tomó la responsabilidad desde los doce pasos y definió con un remate cruzado para vencer a Federico Cosentino, que había sido una de las figuras del Albo durante la primera etapa.
La caída cortó una seguidilla de cuatro partidos sin derrotas para Gimnasia y Tiro, que venía de una levantada importante con triunfos y empates que habían renovado la ilusión de pelear por un lugar entre los ocho mejores de la Zona B. Sin embargo, en Quilmes el equipo salteño no encontró claridad ofensiva, sufrió demasiado en defensa y terminó condicionado por la expulsión de Manuel Guanini en el segundo tiempo.
Un partido que empezó parejo, pero terminó inclinado para Quilmes
El inicio del encuentro mostró a dos equipos con mucha cautela. Gimnasia y Tiro buscó sostener el orden, presionar en sectores medios y evitar que Quilmes pudiera progresar con comodidad. El Cervecero, por su parte, intentó manejar la pelota, abrir la cancha y encontrar espacios a espaldas de los volantes visitantes.
Durante los primeros minutos, el trámite fue disputado. Ninguno de los dos logró imponer una superioridad clara, aunque Quilmes empezó a crecer con el paso del tiempo. El equipo de Leandro Gracián encontró mayor profundidad por los costados y comenzó a llevar el partido hacia el arco de Federico Cosentino.
Gimnasia tuvo una de sus pocas aproximaciones claras con una escapada de Juan Ignacio Capano por izquierda. El futbolista del Albo ganó en velocidad, encontró espacio para avanzar y terminó la acción con un remate que no llevó la potencia necesaria para complicar a Gonzalo Marinelli.
Esa jugada fue, en buena medida, una excepción dentro del desarrollo ofensivo del conjunto salteño. A Gimnasia y Tiro le costó conectar a Nicolás Rinaldi con Lautaro Gordillo, no pudo sostener asociaciones en campo rival y quedó demasiado lejos del área rival durante buena parte del encuentro.
Cosentino sostuvo a Gimnasia y Tiro en el primer tiempo
Antes del gol, Quilmes ya había dado señales de peligro. Agustín Lavezzi tuvo una situación clara dentro del área, enganchó y sacó un remate que Federico Cosentino desvió por encima del travesaño. Más tarde, Ian Rasso probó con un disparo potente que también obligó al arquero del Albo a responder.
Cosentino fue determinante para evitar que el resultado se abriera antes. El arquero de Gimnasia y Tiro mostró seguridad, achicó bien los espacios y respondió cada vez que el Cervecero logró romper líneas.
El dominio territorial de Quilmes empezó a ser cada vez más evidente. El local manejó mejor la pelota, encontró sociedades en tres cuartos y acumuló llegadas. Gimnasia, en cambio, se fue replegando y perdió peso ofensivo.
El penal de Lavezzi cambió el partido
La acción decisiva llegó cerca del final del primer tiempo. Agustín Lavezzi ingresó al área y Juan Galetto cometió infracción, según la interpretación del árbitro Javier Delbarba. El juez sancionó penal para Quilmes y el propio Lavezzi se hizo cargo de la ejecución.
El delantero definió con un remate rasante, cruzado y preciso para establecer el 1-0. El gol llegó en un momento clave: justo antes del descanso y después de varios minutos en los que Quilmes había acumulado méritos para ponerse en ventaja.
Para Gimnasia y Tiro fue un golpe duro. El equipo de Azconzábal había logrado sostener el cero gracias a Cosentino, pero no pudo llegar al entretiempo igualado. Ese tanto modificó el escenario del partido y obligó al Albo a cambiar el plan para el complemento.
El segundo tiempo: Gimnasia intentó, pero no encontró caminos
En la segunda etapa, Gimnasia y Tiro adelantó sus líneas e intentó jugar más cerca del arco de Marinelli. Azconzábal movió el banco y buscó variantes para darle más recorrido y profundidad al equipo. El ingreso de Marcos Tallura por Nicolás Rinaldi fue una de las modificaciones pensadas para reacomodar al equipo y buscar mayor amplitud.
El problema fue que el Albo nunca logró construir ataques sostenidos. El equipo salteño tuvo más intención que claridad. Le costó progresar por dentro, no pudo romper por afuera y casi no generó situaciones reales de gol.
Quilmes, con la ventaja, administró mejor los tiempos. No necesitó asumir riesgos excesivos y apostó a aprovechar los espacios que dejaba Gimnasia en su búsqueda del empate. El Cervecero tuvo posibilidades para ampliar la diferencia, aunque no logró liquidar el partido.
La expulsión de Guanini terminó de complicar al Albo
Cuando Gimnasia y Tiro intentaba instalarse algunos metros más adelante, llegó otro golpe importante: Manuel Guanini fue expulsado por doble amarilla a los 79 minutos. La roja dejó al equipo salteño con diez jugadores y redujo todavía más sus posibilidades de reacción.
Con un hombre menos, el Albo quedó obligado a ir por el empate con más corazón que juego. Sin embargo, Quilmes defendió con orden, cerró espacios y prácticamente no sufrió en el tramo final.
La expulsión terminó siendo una síntesis de la frustración de Gimnasia y Tiro: un equipo que venía en levantada, pero que en el Centenario se encontró incómodo, impreciso y sin respuestas ofensivas suficientes.
Las estadísticas reflejan la superioridad de Quilmes
Los números del partido muestran con claridad por qué Quilmes terminó quedándose con los tres puntos. El Cervecero tuvo el 59% de la posesión contra el 41% de Gimnasia y Tiro. Además, remató 12 veces contra apenas 4 del equipo salteño.
La diferencia también se vio en los tiros al arco: Quilmes registró 6 remates a puerta, mientras que Gimnasia solo tuvo 2. En córners, la brecha fue todavía más contundente: 8 para el local y ninguno para el Albo.
Ese dato explica mucho del desarrollo. Gimnasia y Tiro no logró llevar el partido al área rival, no forzó tiros de esquina y no consiguió sostener una presencia ofensiva real. Quilmes, sin ser arrollador, fue superior en volumen, profundidad y generación de peligro.
Cuadro estadístico del partido
| Estadística | Quilmes | Gimnasia y Tiro |
|---|---|---|
| Resultado | 1 | 0 |
| Posesión | 59% | 41% |
| Remates totales | 12 | 4 |
| Remates a puerta | 6 | 2 |
| Remates fuera | 6 | 2 |
| Córneres | 8 | 0 |
| Tarjetas amarillas | 2 | 4 |
| Tarjetas rojas | 0 | 1 |
| Gol | Agustín Lavezzi, de penal | — |
| Figura destacada | Agustín Lavezzi / Gonzalo Marinelli | Federico Cosentino |
| Situación final | Entró transitoriamente al Reducido | Cortó cuatro partidos sin perder |
Quilmes fue eficaz y se metió en zona de Reducido
Para Quilmes, el triunfo tuvo un valor enorme. El equipo de Leandro Gracián venía de igualar 0-0 ante San Martín de Tucumán y necesitaba volver a ganar para confirmar su recuperación. Con el 1-0 ante Gimnasia y Tiro, el Cervecero llegó a 21 puntos y quedó momentáneamente dentro de los puestos de Reducido.
El local no necesitó una actuación brillante, pero sí mostró eficacia, orden y mayor presencia ofensiva. Lavezzi fue determinante en la jugada del penal, Cosentino evitó una diferencia mayor y la defensa quilmeña sostuvo la ventaja sin demasiados sobresaltos.
Quilmes encontró en este triunfo una señal de crecimiento. Después de semanas en las que estuvo cerca de la zona baja, logró encadenar resultados que le permitieron cambiar el ánimo y mirar nuevamente hacia arriba.
Gimnasia y Tiro perdió una chance importante
Para Gimnasia y Tiro, la derrota llega en un momento sensible. El equipo salteño venía de ganarle 1-0 a Midland en el Gigante del Norte, había alcanzado los 20 puntos y estaba muy cerca de la zona de clasificación al Reducido. La visita a Quilmes era una prueba ideal para confirmar que la recuperación era algo más que una buena racha.
Pero el Albo no pudo sostener el nivel. La falta de profundidad volvió a ser un problema. El equipo defendió durante varios pasajes, dependió de las intervenciones de Cosentino y tuvo muy poca presencia en el área rival.
La caída no borra la mejora de las fechas anteriores, pero sí marca un llamado de atención. Gimnasia y Tiro necesita recuperar capacidad ofensiva si quiere pelear por el Reducido. En una Zona B pareja, donde las diferencias son mínimas, los puntos perdidos ante rivales directos pueden pesar mucho en el tramo final.
Análisis táctico: Quilmes ganó la mitad de la cancha y atacó mejor los espacios
Una de las claves del partido estuvo en la mitad de la cancha. Quilmes logró cortar los circuitos de Gimnasia y Tiro y obligó al Albo a jugar lejos de Lautaro Gordillo. Nicolás Rinaldi no pudo manejar la pelota con comodidad y el equipo salteño quedó sin conexión entre mediocampo y ataque.
El Cervecero, en cambio, fue más práctico. No tuvo un dominio abrumador, pero sí más criterio para avanzar. Cuando encontró espacios por los costados, lastimó. Cuando aceleró con Lavezzi, generó peligro. Y cuando tuvo que defender el resultado, se cerró bien.
Gimnasia intentó reacomodarse en el segundo tiempo, pero nunca encontró una vía clara. La ausencia de córners y los apenas cuatro remates totales marcan una noche de escasa producción ofensiva.
Federico Cosentino, lo más destacado del Albo
En una derrota, no siempre es sencillo encontrar puntos altos. Sin embargo, Federico Cosentino fue uno de los futbolistas más importantes de Gimnasia y Tiro. El arquero respondió en el primer tiempo ante remates complicados y evitó que Quilmes se fuera al descanso con una diferencia mayor.
Cosentino volvió a mostrar reflejos, seguridad y personalidad. Si el Albo llegó con vida hasta el final, fue en gran parte por sus intervenciones. El gol llegó de penal, en una ejecución difícil de contener.
Su actuación deja una lectura clara: Gimnasia y Tiro necesitó demasiado de su arquero, algo que suele ser síntoma de un equipo que sufrió más de la cuenta.
El impacto en la tabla de la Zona B
La derrota dejó a Gimnasia y Tiro con 20 puntos y fuera de la zona de Reducido. El equipo salteño venía escalando posiciones, pero el traspié en Quilmes le impidió dar el salto que buscaba.
Quilmes, en cambio, alcanzó los 21 puntos y quedó octavo de manera transitoria. Es decir, el partido tenía valor directo en la pelea por entrar entre los ocho mejores. El Cervecero aprovechó su localía y el Albo dejó pasar una oportunidad importante.
La Zona B sigue siendo muy pareja. Un triunfo puede acercar a un equipo al Reducido y una derrota puede volver a ponerlo en una zona incómoda. Por eso, Gimnasia y Tiro deberá recuperar rápido la confianza.
Lo que viene para Gimnasia y Tiro
El próximo desafío de Gimnasia y Tiro será como visitante ante Deportivo Maipú. Será otra prueba importante para medir la capacidad de reacción del equipo de Azconzábal.
El Albo necesita volver a sumar, pero sobre todo necesita recuperar claridad ofensiva. La racha positiva anterior había mostrado carácter, orden y eficacia en momentos puntuales. Ante Quilmes, esas virtudes no aparecieron con la misma fuerza.
La misión será no transformar esta derrota en un nuevo bajón. En una categoría tan exigente como la Primera Nacional, la recuperación inmediata es clave. Gimnasia y Tiro todavía está cerca del Reducido, pero necesita sostener regularidad para no volver a mirar hacia abajo.
Lo que viene para Quilmes
Quilmes, fortalecido por el triunfo, deberá visitar a Colegiales en un partido pendiente de la cuarta fecha. El Cervecero llega con confianza y con la posibilidad de consolidarse dentro de los puestos de clasificación.
El equipo de Gracián encontró un resultado que puede servir como impulso. Después de un torneo irregular, el triunfo ante Gimnasia y Tiro le permite reacomodarse y volver a creer.
Una derrota que obliga a corregir rápido
Gimnasia y Tiro perdió 1-0 ante Quilmes y dejó una sensación clara: compitió, pero no alcanzó. El equipo salteño no pudo sostener su racha positiva, generó poco en ataque y terminó pagando caro un penal sobre el cierre del primer tiempo.
Quilmes fue más profundo, remató más, ganó el duelo estadístico y aprovechó su momento. Gimnasia dependió demasiado de Cosentino, sufrió la expulsión de Guanini y no tuvo herramientas suficientes para cambiar la historia.
El Albo todavía está en carrera, pero la derrota marca una advertencia. Para pelear por el Reducido, no alcanza con reaccionar de local: también hay que sumar en escenarios difíciles, sostener concentración y encontrar más peso ofensivo.
La próxima fecha será una nueva oportunidad para demostrar si este tropiezo fue solo una pausa en la levantada o el inicio de otra preocupación.

Club Social y Deportivo Aviación