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Deportivo Viedma volvió a mostrar carácter en el Ángel Cayetano Arias, derrotó 78-77 a Provincial de Rosario en un cierre dramático, igualó la serie 2-2 y estiró la definición a un quinto partido que se jugará el domingo 26 en Rosario.
Deportivo Viedma ganó un partidazo e igualó la serie. En una noche cargada de tensión, emoción y clima de playoffs, el conjunto rionegrino derrotó 78-77 a Provincial de Rosario en el Ángel Cayetano Arias, puso la llave 2-2 y forzó un quinto juego que definirá el pase a los cuartos de final de La Liga Argentina.
Fue una victoria enorme para el Depo, no solo por el resultado, sino por el contexto. Viedma había quedado 0-2 abajo después de los dos primeros partidos en Rosario, estaba contra las cuerdas y necesitaba hacerse fuerte en casa para seguir con vida. Lo hizo dos veces: primero con un triunfo claro en el tercer juego y luego con una victoria agónica, de esas que se juegan con básquet, pero también con carácter, corazón y temple competitivo.
En un Cayetano Arias colmado y vibrante, Deportivo Viedma sostuvo la presión de una noche límite, dominó varios pasajes del partido, soportó la reacción de Provincial en el último cuarto y terminó cerrando un triunfo por la mínima que dejó la serie completamente abierta. Ahora todo se definirá el domingo 26 en Rosario, donde el equipo rionegrino irá con la ilusión intacta.
Un arranque dominante de Deportivo Viedma
El partido comenzó con Deportivo Viedma imponiendo condiciones desde el salto inicial. El equipo local mostró concentración, intensidad defensiva y decisión para manejar el ritmo. En los primeros minutos, el Depo controló el balón, redujo las opciones ofensivas de Provincial y consiguió trasladar esa solidez al marcador.
Provincial, fiel a su identidad, intentó sostenerse con pases dinámicos, circulación de balón y juego colectivo. Sin embargo, durante el primer cuarto se encontró con una defensa local muy firme, que le cerró caminos hacia el aro y lo obligó a tomar decisiones incómodas.
Viedma, en cambio, fue más claro. Atacó con paciencia, encontró buenas opciones y se apoyó en el empuje de su gente para cerrar el primer parcial arriba por 25-13. Ese arranque fue fundamental: le permitió al local jugar con una ventaja importante y marcar el tono emocional de la noche.
Provincial reaccionó en el segundo cuarto
El segundo cuarto mostró la primera gran reacción de Provincial. El equipo rosarino, que llegaba con ventaja en la serie y con la posibilidad de cerrar la llave, ajustó defensivamente y empezó a crecer desde atrás hacia adelante.
Con mayor solidez en su propio campo, Provincial consiguió bajar el goleo de Viedma y comenzó a descontar. El equipo visitante encontró mejores lecturas ofensivas, movió la pelota con más precisión y se acercó peligrosamente en el marcador.
El momento más delicado para el Depo llegó cuando Provincial quedó apenas a dos puntos, 29-27. En ese tramo, el partido cambió de clima: la visita recuperó confianza y Viedma tuvo que reordenarse para no perder el control.
Allí apareció la mano del banco. Guillermo Bogliacino pidió tiempo muerto, movió piezas y buscó recuperar el funcionamiento colectivo. La respuesta fue positiva: Deportivo Viedma logró sostener la ventaja y se fue al descanso largo arriba 39-33, pese a que Provincial se quedó con el parcial por 20-14.
Viedma recuperó el control en el tercer cuarto
Después del entretiempo, Deportivo Viedma volvió a mostrar una versión muy sólida. El local salió con intensidad, recuperó fluidez ofensiva y volvió a encontrar ventajas a partir de su juego colectivo.
La clave estuvo en la paciencia. Viedma no se apuró, hizo circular la pelota, buscó buenos tiros y acompañó cada ataque con una defensa fuerte. Esa combinación le permitió tomar nuevamente distancia y evitar que Provincial se sintiera cómodo.
El tercer cuarto fue uno de los mejores tramos del equipo rionegrino. Con pases dinámicos, buena lectura de los espacios y determinación para defender cada posesión, el Depo volvió a construir una ventaja importante. El parcial fue 22-16 y el marcador quedó 61-49 de cara a los últimos diez minutos.
Esa diferencia parecía darle a Viedma un margen importante, pero en playoffs nada está cerrado hasta el final. Mucho menos ante un rival como Provincial, que ya había demostrado jerarquía en la serie.
Un último cuarto para sufrir hasta el final
El último cuarto fue una verdadera batalla emocional. Provincial salió decidido a quemar las últimas naves y comenzó a descontar. Con eficacia, experiencia y carácter, el equipo rosarino fue reduciendo la distancia punto a punto.
La ventaja de Viedma empezó a achicarse y la presión aumentó. Provincial llegó a quedar apenas a uno, 71-70, instalando un cierre no apto para cardíacos. Cada posesión empezó a valer oro. Cada rebote, cada pérdida, cada tiro libre y cada defensa podían cambiar el destino de la serie.
Deportivo Viedma sintió el golpe, pero no se quebró. Ese fue uno de los grandes méritos del equipo local. En lugar de perder claridad, el Depo volvió a apoyarse en su defensa, en la energía de su estadio y en sus hombres más determinantes para sostenerse en ventaja.
Provincial siguió presionando hasta el final. Tuvo respuestas ofensivas y nunca dejó de creer. Pero Viedma defendió cada pelota con enorme determinación y terminó sellando un triunfo agónico por 78-77.
Lisandro Fernández, figura de una noche clave
En una noche de máxima exigencia, Lisandro Fernández fue el jugador más destacado de Deportivo Viedma. El perimetral terminó con 23 puntos y fue la principal referencia ofensiva del equipo rionegrino.
Su producción fue vital para que Viedma pudiera sostenerse en los momentos de mayor tensión. Apareció cuando el equipo necesitaba puntos, asumió responsabilidades y terminó siendo una pieza decisiva en el triunfo.
También fue importante el aporte de Luciano Cáceres, quien acompañó con 16 puntos. Cáceres ya había sido clave en el tercer juego, donde Viedma descontó en la serie, y volvió a responder en otra noche determinante.
En Provincial, el nombre más fuerte fue Adrián Boccia, autor de 21 puntos. El experimentado jugador rosarino lideró la reacción visitante y mantuvo a su equipo en partido hasta el cierre.
Una serie que cambió por completo en Viedma
La serie entre Provincial y Deportivo Viedma parecía muy cuesta arriba para el equipo rionegrino después de los dos primeros partidos. Provincial había ganado los dos juegos en Rosario y viajó al sur con ventaja 2-0, a un solo triunfo de meterse en cuartos de final.
En el primer partido, el Rojo del Parque Independencia se impuso 78-72 en el Salvador Bonilla, en un encuentro cambiante donde Viedma compitió durante largos pasajes, pero no logró cerrar mejor que el local. Provincial encontró respuestas en momentos sensibles y dio el primer paso.
En el segundo punto, Provincial volvió a hacerse fuerte en casa y ganó 75-60, estirando la ventaja a 2-0. Con ese resultado, el equipo rosarino quedó a un paso de cerrar la llave y viajó a Viedma con tres oportunidades para liquidar la serie.
Pero el Depo reaccionó en el Cayetano Arias. En el tercer juego, Deportivo Viedma hizo un partidazo y ganó 83-69, salvando el primer match point. Aquella noche mostró defensa, intensidad, juego colectivo y carácter para descontar en la llave.
El cuarto partido confirmó esa reacción. Viedma volvió a ganar, esta vez 78-77, igualó la serie 2-2 y trasladó toda la presión al quinto juego.
El Cayetano Arias fue un factor determinante
El regreso a casa fue clave para Deportivo Viedma. El Ángel Cayetano Arias volvió a ser un escenario fuerte, con un público que acompañó, empujó y sostuvo al equipo en los momentos más difíciles.
El ambiente de playoffs se sintió desde el inicio. Con el estadio colmado, Viedma encontró una energía extra para jugar dos partidos de altísima exigencia. El equipo respondió a ese marco con entrega y personalidad, transformando la localía en un factor real de competencia.
En el tercer juego, el Depo se impuso con autoridad. En el cuarto, tuvo que sufrir hasta la última bola. En ambos casos, la conexión entre equipo y gente fue decisiva para mantener viva la ilusión.
Provincial sigue siendo un rival de enorme jerarquía
Aunque Viedma logró igualar la serie, Provincial sigue siendo un rival de mucho peso. El equipo rosarino fue uno de los mejores de la Conferencia Sur durante la fase regular, terminó como número uno de su zona y cuenta con jugadores de experiencia y jerarquía.
La reacción en el último cuarto del cuarto partido lo demuestra. Aun estando doce puntos abajo al cierre del tercer período, Provincial no se entregó. Ajustó, presionó, encontró eficacia y llegó a pelear el partido hasta el último segundo.
Ese carácter hace que el quinto juego sea una verdadera final. Provincial volverá a jugar en Rosario, en su cancha y con su gente, pero Viedma llegará con confianza, impulso anímico y la sensación de haber cambiado la serie.
Qué se juega en el quinto partido
El quinto juego será el domingo 26 de abril en Rosario y definirá quién avanza a los cuartos de final de La Liga Argentina. Para Provincial, será la oportunidad de aprovechar la localía y cerrar una serie que llegó a dominar 2-0. Para Deportivo Viedma, será la chance de completar una remontada enorme después de haber estado al borde de la eliminación.
La presión estará repartida. Provincial tendrá la obligación de ganar en casa después de haber dejado pasar dos chances de clasificación. Viedma, en cambio, llegará con el envión de dos triunfos consecutivos, pero sabiendo que deberá ganar como visitante para seguir en carrera.
El cruce llega al quinto punto con todos los condimentos: paridad, desgaste, antecedentes recientes, figuras en alto nivel y una carga emocional enorme. En playoffs, los detalles definen. Y esta serie ya demostró que cada posesión puede valer una temporada.
Análisis final: Viedma volvió de la cornisa y ahora sueña con el golpe
La victoria de Deportivo Viedma ante Provincial fue mucho más que un triunfo por un punto. Fue una declaración de carácter. El equipo rionegrino estaba contra la pared, había perdido los dos primeros partidos y enfrentaba a uno de los grandes candidatos de la Conferencia Sur. Sin embargo, no se rindió.
Primero salvó el match point con autoridad. Después ganó un partido dramático, resistiendo la reacción de Provincial y defendiendo hasta la última posesión. Esa combinación de juego, personalidad y fortaleza emocional es la que le permite llegar al quinto partido con la ilusión intacta.
Provincial sigue teniendo la localía y la jerarquía. Pero Viedma tiene algo que en playoffs pesa muchísimo: confianza. El Depo igualó la serie, cambió el clima de la llave y ahora viajará a Rosario con la posibilidad concreta de dar un golpe enorme.
Deportivo Viedma ganó un partidazo, empató la serie y sigue vivo. El domingo, en Rosario, se definirá una de las llaves más apasionantes de los octavos de final de La Liga Argentina.


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