Más de 250.000 personas acompañaron a las delegaciones de 15 países en una ceremonia inaugural que combinó música, deporte e identidad santafesina frente al Monumento Nacional a la Bandera, en Rosario. Crédito: Prensa Juegos Sudamericanos
Más de 250.000 personas acompañaron a las delegaciones de 15 países en una ceremonia inaugural que convirtió al Monumento Nacional a la Bandera, en Rosario, en el escenario de una celebración histórica. Música, teatro, danza y deporte se unieron para recorrer las raíces santafesinas y encender la llama de Santa Fe 2026.
Santa Fe abrió oficialmente los XIII Juegos Suramericanos con una multitudinaria ceremonia que reunió a más de 250.000 personas frente al Monumento Nacional a la Bandera. Rosario recibió a las delegaciones de 15 países y vivió una noche cargada de música, emoción, identidad y deporte.
Con el río Paraná como marco, el espectáculo recorrió la historia de la provincia y destacó el aporte de sus pueblos originarios, inmigrantes, trabajadores rurales, ganaderos e industrias. La puesta combinó música en vivo, teatro, danza, imágenes proyectadas sobre la fachada del Monumento y un gran piso de LED.
Los arreglos musicales fueron creados especialmente por Lito Vitale, mientras que reconocidos artistas argentinos acompañaron una ceremonia que tuvo como protagonistas centrales a los atletas y entrenadores que competirán en Santa Fe, Rosario y Rafaela.
Un recorrido por la identidad santafesina
Juan Carlos Baglietto y Julia, una niña que lo acompañó durante buena parte de la presentación, abrieron el relato artístico. A partir de allí, los diferentes sectores del escenario comenzaron a representar la geografía y las comunidades que construyeron la provincia.
El agua funcionó como elemento articulador. Una vasija utilizada en la representación de los pueblos originarios permitió que comenzara a correr un río sobre el piso de LED. Ese cauce atravesó las distintas escenas y conectó a las comunidades.
La llegada de los inmigrantes fue recreada mediante familias que aparecieron con sus equipajes y la memoria de quienes abandonaron sus lugares de origen para iniciar una nueva vida. Posteriormente, las escenas vinculadas con el campo, la ganadería y la industrialización pusieron en primer plano el trabajo colectivo.
Al concluir ese recorrido, los protagonistas abandonaron sus espacios individuales y se reunieron en una misma escena. Las historias que habían sido presentadas por separado pasaron a conformar una sola comunidad.
Ese momento desembocó en la interpretación del Himno Nacional Argentino a cargo de Abel Pintos y Juan Carlos Baglietto. Con el Monumento iluminado con los colores de la bandera argentina y la presencia de un granadero en los mástiles, el himno se transformó en una celebración colectiva.
Las delegaciones ingresaron al escenario
La ceremonia también recibió a las delegaciones participantes. Los representantes de Aruba, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Curazao, Ecuador, Guyana, Panamá, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela desfilaron con sus respectivas banderas.
Argentina cerró el ingreso encabezada por Sofía Cairo y Rubén Rézola, referentes del hockey y el canotaje, quienes llevaron la bandera nacional.
Posteriormente ingresaron las enseñas de la Organización Deportiva Suramericana y del Comité Olímpico Internacional. Después de su izamiento, fueron interpretados los himnos correspondientes a ambas instituciones.
“Somos 15 países, pero una sola familia, la familia sudamericana de Odesur. El deporte tiene esa capacidad de unirnos más allá de nuestras diferencias. Santa Fe, durante estos Juegos, será la capital del deporte sudamericano”, expresó el presidente de Odesur, Mario Moccia.
El dirigente agradeció al gobernador Maximiliano Pullaro, a su antecesor Omar Perotti, a los intendentes de las ciudades anfitrionas y a quienes participaron en la organización. Además, manifestó su deseo de que la competencia deje “un legado deportivo y humano para toda la provincia y para las nuevas generaciones de nuestra región”.
Moccia también dirigió un mensaje a los atletas: “Compitan con pasión, respeten a sus rivales, disfruten esta experiencia, representen con orgullo a sus países, pero fundamentalmente construyan amistades que permanecen mucho más allá de la finalización de las competencias”.
La promesa y la apertura oficial
Los atletas Nicolás Matías Capogrosso y María Paz Casadevall; los entrenadores Sebastián Álvarez y Ana María Gallay; y los jueces Mauricio Maceroni y Noel Salazar realizaron la tradicional promesa en representación de sus compañeros.
El gobernador Maximiliano Pullaro, presidente honorífico del Comité Organizador, declaró posteriormente inaugurados los Juegos junto con Gisela Scaglia, vicepresidenta honorífica del Comité, y representantes de los excombatientes de Malvinas.
“Bienvenidos a la ciudad más linda de nuestro país, a esta ciudad que intentaron poner de rodillas, pero hoy está de pie”, expresó Pullaro.
El mandatario recordó que Santa Fe debió esperar 40 años para recibir un acontecimiento deportivo de esta magnitud y destacó las obras realizadas para la competencia.
“Hoy están las obras, los estadios y nuestros deportistas tienen la mejor infraestructura para practicar por los próximos años”, señaló. También invitó a las delegaciones extranjeras a conocer la cultura, la gastronomía, los paisajes y la historia de la provincia.
La música representó a los deportes
El deporte también ocupó un lugar central dentro de la propuesta artística. Más de 50 artistas participaron de escenas inspiradas en las diferentes disciplinas que integran el programa de Santa Fe 2026.
Soledad Pastorutti interpretó Oración del remanso durante una representación de los deportes acuáticos, mientras que Valentino Merlo cantó Agua en una escena inspirada en la natación artística.
La interpretación de A Don Ata estuvo vinculada con el atletismo y Libertango acompañó las exhibiciones de gimnasia artística y rítmica. Más adelante, Luck Ra interpretó Ala Delta durante una puesta dedicada a los deportes de combate.
Los deportes urbanos tuvieron su espacio con Cambiando la piel, de Agustín Rada Aristarán. Luego, Valentino Merlo y Luck Ra interpretaron Toco y me voy en una celebración que reunió a distintas disciplinas y trasladó al escenario la energía de una tribuna.
El encendido del Fuego Suramericano
Uno de los momentos más esperados de la noche fue la llegada del Fuego Suramericano. Un video mostró el recorrido simbólico de la llama por distintos lugares de la provincia y su paso por las manos de personas que trabajan, producen, enseñan, pescan, siembran, entrenan y sueñan.
Cada una de esas actividades fue relacionada con una disciplina deportiva, con el fuego como símbolo de unión entre las comunidades.
La secuencia culminó con el encendido del pebetero. Mientras el Monumento Nacional a la Bandera recuperaba el protagonismo, Juan Carlos Baglietto y el elenco interpretaron Inconsciente colectivo.
La llama marcó el comienzo de una nueva etapa y sintetizó una de las principales ideas de la ceremonia: una historia construida entre muchas generaciones y un futuro que comienza a proyectarse a partir de los Juegos.
La cumbia santafesina cerró la celebración
Luego de un apagón escénico, la cumbia santafesina tomó el Monumento y llevó la ceremonia hacia su tramo final. Cacho Deicas, Agustín Rada Aristarán, Valentino Merlo, Luck Ra y Soledad Pastorutti se sumaron progresivamente a una celebración atravesada por la identidad popular de la provincia.
La puesta recorrió imágenes vinculadas con las bailantas, las calles, los parques, las costaneras y los encuentros entre amigos. Todo el elenco se reunió finalmente para interpretar La Suavecita, mientras el público acompañaba entre luces, efectos y pirotecnia.
Antes de la última imagen, Baglietto reunió los objetos utilizados durante la representación y se los entregó a Julia. La niña caminó hacia el fondo del escenario y cerró simbólicamente un relato que unió el pasado, el presente y el futuro de Santa Fe.
Después de la música, las luces y la celebración, llegó el momento deportivo. Más de 4.000 atletas de 15 países comenzarán a competir por las primeras medallas de los XIII Juegos Suramericanos Santa Fe 2026.







