El Club Sportivo Ameliano, o simplemente conocido como La V Azulada, es un club de fútbol de Paraguay, ubicado en el barrio Virgen del Huerto de la ciudad de Asunción. Fue fundado en 1936 y milita en la Primera División del fútbol paraguayo desde 2022. Ejerce de local en el Estadio José Tomás Silva.
En el año 2022 hizo historia al consagrarse campeón de la Copa Paraguay, de ese año siendo así el cuarto club en conseguirlo.
Historia
Fue fundado el 6 de enero de 1936, en la zona de Villa Amelia de Asunción, exactamente en el lugar donde hoy en día se encuentra el Instituto de Medicina Tropical sobre la avenida Venezuela, en este lugar también tuvo su primer campo de juego. Años después el campo de juego fue trasladado, siempre en la misma zona pero más cercano a la avenida España, en este escenario obtuvo su primer título oficial al ganar en el año 1959 la Segunda de Ascenso, tercera y última división del fútbol paraguayo en esos años. Algunos jugadores de aquel equipo campeón fueron Alipio Balmaceda, Ángel Leguizamón, Celedonio Quiñónez, Julio Penayo, Bernardino García, Bartolomé González, Miguel Ángel Osorio, Vicente Salomón y Andrés Maidana.
Luego en la década de 1970 muda de nuevo su campo de juego al vecino barrio Jara en ese entonces, hasta que en 1983 por ordenanza municipal ese sector del barrio pasa a ser el barrio Virgen del Huerto, pese a ello el club es identificado popularmente con el barrio Jara. En este predio construye el Estadio José Tomás Silva, donde actualmente ejerce de local.23
El club figura en El libro Guinness de los récords por un partido jugado el 1 de junio de 1993 ante el club General Caballero CG, en el que el árbitro William Weiler expulsó a 20 jugadores (mayor cantidad de tarjetas rojas en un partido en ese entonces). El encuentro era por el campeonato de la Segunda de Ascenso, cuando esa categoría era la tercera y última categoría del fútbol paraguayo.4
Luego de varios años en la última división (Tercera División), en el año 1997 con la creación de la División Intermedia, como la nueva segunda división, el club es uno de los equipos que fueron enviados a la Cuarta División, la nueva última división del fútbol paraguayo desde entonces. En esta última categoría obtuvo un subcampeonato en el año 2000, además del ascenso a la Tercera División. Pero al año siguiente 2001 vuelve a descender a la última división.
En el año 2003 consiguió su segundo título de la “Segunda de Ascenso”, aunque en esta ocasión ya era la Cuarta División, así también logró su ascenso a la Tercera División. El título lo logró de forma anticipada ganando las dos ruedas del campeonato.56
Se mantuvo en la Tercera División en la temporada 2004 y en el 2005 vuelve a descender a la última división.7
En la siguiente temporada 2006 el club obtuvo de nuevo su ascenso a la Tercera División al lograr clasificar a la final del campeonato.8 Tras los dos partidos finales disputados en el Estadio La Arboleda del Club Rubio Ñu el club obtiene su tercer título de la “Segunda de Ascenso” y la segunda vez desde que es la Cuarta División. En el primer partido derrotó al Club Oriental por 1 – 0, en el segundo partido derrotó de nuevo a su adversario por 3 – 2, de esta forma se consagró campeón de forma brillante del campeonato.910
Pero en la temporada 2007 de la Primera B no pudo mantenerse y de nuevo desciende a la Primera División C.11
Se mantuvo en la Primera División C desde la temporada 2008 hasta la temporada 2015, en el que logró el subcampeonato y así aseguró el ascenso a la Primera División B, (tercera división).
En la temporada 2016 de la Primera División B, llegó hasta la última fecha del campeonato con posibilidades de lograr el título,12 pero tras un tropiezo se quedó con el subcampeonato, que le permitirá jugar el repechaje por el último cupo de ascenso a la División Intermedia. En el 2019 logra el título de campeón y sube a la Intermedia.
En el 2021, derrota al Club Sportivo Luqueño en la promoción, logrando así el ascenso a Primera División por primera vez en la historia.
2022: Milagro de salvación y campeón de barrio
El año 2022 empezó complicado para la V azulada, en su primer partido en Primera el 6 de febrero, perdió 3-2 ante Cerro Porteño. Desde ese momento su campaña fue para el olvido, estando varias fechas en el último lugar de la tabla quedando al final en el penúltimo lugar solo por encima de 12 de Octubre y quedando último en los promedios. Pero a pesar de eso, logró en la fecha 7 una histórica victoria ante Olimpia por 2-0 de visitante.
En el Clausura logró recomponer el camino ganando varios partidos (incluyendo una victoria en la fecha 1 ante Libertad) pero al inicio de la segunda rueda, perdió ante el mismo rival por 2 a 1, siendo esta derrota la que hizo que destituyeran a Humberto García y fuera reemplazado por el argentino Juan Pablo Pumpido, quien salvó a Sol de América el año pasado de la B. Sin embargo, la campaña con el argentino fue irregular, ganando solo 2 partidos y estando cerca del descenso. Por lo que la V azulada necesitaba ganar sus últimos partidos si no quería descender y esperar resultados de los otros comprotemidos con el descenso.
Mientras tanto en la Copa Paraguay, Ameliano estaba haciendo una gran campaña, llegando hasta la final contra Nacional, con quien curiosamente también jugaba después de la final, en el torneo y a quien debía ganar para tener aún esperanza de la permanencia en Primera.
Y en ambos partidos Ameliano salió victorioso, ganando en la final 4-3 en penales después de un empate a 1; saliendo campeón. Y en el torneo ganándolo 2-0.
En la última fecha necesitaba ganarle a Guaraní para no descender.
Pero el partido empezó complicado para el equipo de Barrio Jara, que recibió 2 goles en el primer tiempo y terminando este con el resultado abajo de 2-0, mientras que Sol de América se salvaba del descenso con su empate sin goles ante General Caballero JLM, sin embargo en el segundo tiempo, todo iba a cambiar. La remontada empezó al 52 cuando Jorge Morínigo metió el 1-2, y luego metió Alex Arce al 56 y 88, remontado el partido a 3-2, al final Pablo Zeballos metió el 4-2 de penal. Y a pesar haber jugado con 10 por la expulsión de Paredes, Ameliano logró la proeza de una remontada soñada, dejando en el descenso a Sol de América y quedando al final en el puesto 6 de la tabla. Haciendo un año que empezó mal pero luego lo cerraron con broche de oro.
Jürgen Klopp fue presentado como nuevo seleccionador de Alemania y comienza una etapa cargada de presión, ilusión y desafíos. El exentrenador de Liverpool llega para reconstruir a una Mannschaft golpeada por tres Mundiales consecutivos sin alcanzar los octavos de final.
Jürgen Klopp asume en la selección de Alemania tras el Mundial 2026 y abre una nueva era
Jürgen Klopp asume como nuevo seleccionador de Alemania y marca el inicio de una etapa tan ilusionante como exigente para una de las selecciones más importantes de la historia del fútbol. El exentrenador de Liverpool, Borussia Dortmund y Mainz llega al banco de la Mannschaft después de la salida de Julian Nagelsmann, quien presentó su renuncia tras la eliminación alemana ante Paraguay en los 16avos de final del Mundial 2026.
La llegada de Klopp no es una decisión más. Representa un golpe de efecto de la Federación Alemana de Fútbol, que busca reconstruir el prestigio de una selección tetracampeona del mundo, pero golpeada por una década muy por debajo de su historia. Alemania quedó eliminada en fase de grupos en Rusia 2018 y Qatar 2022, y en Norteamérica 2026 volvió a despedirse antes de los octavos de final, esta vez tras caer por penales ante Paraguay.
Con 59 años, Klopp vuelve a un rol de entrenador luego de su salida de Liverpool y de su etapa como director mundial de fútbol en Red Bull. Su arribo a la selección alemana abre una pregunta central: ¿puede el técnico más carismático del fútbol alemán moderno devolverle a la Mannschaft la identidad competitiva que perdió en los últimos años?
Jürgen Klopp, nuevo seleccionador de Alemania
La Federación Alemana de Fútbol avanzó en las últimas semanas para cerrar el acuerdo con Jürgen Klopp, señalado desde el primer momento como el gran candidato para reemplazar a Julian Nagelsmann. La DFB ya había alcanzado un entendimiento con el entrenador sobre los puntos principales del contrato, aunque todavía debía resolver su salida o reacomodamiento con Red Bull, su empleador hasta ese momento.
Klopp había asumido el 1 de enero de 2025 como director mundial de fútbol del grupo Red Bull, con una función estratégica sobre los distintos clubes del conglomerado. Sin embargo, la crisis deportiva de Alemania aceleró los tiempos. Tras la eliminación ante Paraguay, la Federación entendió que necesitaba una figura de impacto inmediato, con autoridad, experiencia y respaldo popular.
El nombre de Klopp reunía todos esos elementos. Es alemán, conoce profundamente la Bundesliga, fue campeón con Borussia Dortmund, ganó todo con Liverpool y tiene una capacidad reconocida para transformar equipos desde lo emocional, lo táctico y lo cultural.
Por qué Alemania eligió a Klopp
Alemania no necesitaba solamente un entrenador. Necesitaba un símbolo de reconstrucción. La salida de Nagelsmann dejó al seleccionado en un momento delicado, no solo por el resultado mundialista, sino por la sensación de pérdida de jerarquía internacional.
Después de la caída ante Paraguay, el propio Nagelsmann reconoció que Alemania ya no formaba parte del grupo de selecciones de primer nivel. Esa frase reflejó la gravedad del momento. Para una selección cuatro veces campeona del mundo, aceptar esa realidad fue un golpe durísimo.
Klopp aparece como una respuesta fuerte a ese diagnóstico. Su figura transmite energía, carácter, liderazgo y una idea futbolística reconocible. En Mainz construyó desde abajo. En Borussia Dortmund desafió el dominio del Bayern Munich. En Liverpool reconstruyó un gigante dormido y lo llevó nuevamente a la cima de Europa y de Inglaterra.
Ahora, la misión es diferente: no se trata de dirigir un club día a día, sino de conducir una selección con poco tiempo de trabajo, mucha presión externa y una necesidad urgente de volver a competir.
El contexto: una Alemania golpeada por el Mundial 2026
La llegada de Jürgen Klopp a la selección de Alemania se entiende mejor si se mira el contexto completo. La Mannschaft llegó al Mundial 2026 con el objetivo de dejar atrás dos fracasos consecutivos: la eliminación en fase de grupos en Rusia 2018, cuando era campeona defensora, y la nueva caída temprana en Qatar 2022.
En la fase de grupos de 2026, Alemania empezó con autoridad al golear 7-1 a Curazao. Luego sufrió, pero venció 2-1 a Costa de Marfil con un doblete de Deniz Undav y aseguró su clasificación a los 16avos de final. Sin embargo, en la tercera fecha cayó 2-1 ante Ecuador y dejó dudas en el cierre de la zona.
El golpe definitivo llegó en Boston, ante Paraguay. El partido terminó 1-1 en los 90 minutos y también en el alargue. En los penales, Alemania cayó 4-3 y quedó eliminada. Para colmo, fue la primera vez que la selección alemana perdió una definición por penales en una Copa del Mundo.
El resultado tuvo un impacto enorme. Paraguay celebró una de las victorias más importantes de su historia, mientras Alemania volvió a quedar envuelta en críticas, dudas y cuestionamientos internos.
La eliminación ante Paraguay, el punto de quiebre
El partido ante Paraguay fue mucho más que una derrota. Fue el cierre de una etapa. Alemania tuvo posesión, controló largos tramos del juego y empujó en campo rival, pero volvió a mostrar problemas para transformar dominio en peligro real.
Paraguay golpeó primero con Julio Enciso, quien marcó de cabeza a los 42 minutos tras una gran acción colectiva. Alemania reaccionó en el segundo tiempo y empató con Kai Havertz, luego de un centro de Florian Wirtz. El equipo de Nagelsmann buscó el triunfo, incluso tuvo un gol anulado a Jonathan Tah en el alargue, pero no pudo quebrar la resistencia paraguaya.
En los penales, Orlando Gill se transformó en héroe. Atajó los remates de Havertz y Nick Woltemade, mientras Jonathan Tah desvió su ejecución. José Canale, defensor de Lanús, convirtió el penal decisivo y decretó una clasificación histórica para Paraguay.
Para Alemania, la caída fue demoledora. La prensa alemana habló de fiasco, humillación e incompetencia. Nagelsmann quedó señalado como principal responsable y pocos días después presentó su renuncia.
El desafío de Klopp: reconstruir una identidad
Jürgen Klopp no llega a una selección en ruinas, pero sí a un equipo que necesita recuperar certezas. Alemania tiene futbolistas de enorme calidad: Florian Wirtz, Jamal Musiala, Kai Havertz, Joshua Kimmich, Antonio Rüdiger, Nico Schlotterbeck, Deniz Undav, Leroy Sané, Leon Goretzka y varias apariciones jóvenes con proyección.
El problema no parece ser solo de nombres. Es de funcionamiento, confianza, mentalidad y estructura colectiva. Alemania perdió algo que durante décadas fue su sello: la sensación de que siempre encontraba la manera de competir, incluso en los partidos difíciles.
Klopp deberá trabajar sobre esa identidad. Su estilo siempre estuvo marcado por la intensidad, la presión, las transiciones rápidas y la conexión emocional con sus jugadores. En clubes, su fútbol se construyó desde el compromiso colectivo, la agresividad para recuperar y la capacidad para atacar con vértigo.
La gran incógnita es cómo trasladará esa idea a una selección nacional, donde el tiempo de entrenamiento es mucho menor y donde la convivencia con los futbolistas se da en ventanas cortas.
La carrera de Jürgen Klopp antes de llegar a Alemania
Klopp inició su camino como entrenador en Mainz, club al que dirigió entre 2001 y 2008. Allí comenzó a construir una identidad muy clara: equipos intensos, competitivos y emocionalmente fuertes. Su etapa le abrió la puerta al Borussia Dortmund, donde se transformó definitivamente en uno de los técnicos más importantes de Europa.
En Dortmund ganó la Bundesliga en 2011 y 2012, rompió la hegemonía del Bayern Munich y alcanzó la final de la Champions League en 2013. Ese equipo, con presión alta, ataques veloces y una enorme energía colectiva, quedó en la memoria del fútbol europeo.
Luego llegó su etapa más importante: Liverpool. Klopp desembarcó en Anfield y tomó un club con historia gigante, pero alejado de los grandes títulos. En 2019 ganó la Champions League y en 2020 conquistó la Premier League, terminando con una sequía de 30 años sin campeonato de liga para los Reds.
Su salida del Liverpool fue anunciada en enero de 2024 y se concretó al final de esa temporada. Después llegó su etapa en Red Bull, hasta que la selección alemana apareció como el gran desafío de su carrera.
Los números y datos clave de Klopp y Alemania
Dato
Información
Nuevo cargo
Seleccionador de Alemania
Edad de Klopp
59 años
Último rol
Director mundial de fútbol de Red Bull
Clubes dirigidos
Mainz, Borussia Dortmund, Liverpool
Títulos destacados
Bundesliga 2011 y 2012, Champions League 2019, Premier League 2020
Antecesor
Julian Nagelsmann
Motivo del cambio
Eliminación de Alemania en 16avos del Mundial 2026
Rival que eliminó a Alemania
Paraguay
Resultado ante Paraguay
1-1 y derrota 4-3 por penales
Títulos mundiales de Alemania
4: 1954, 1974, 1990 y 2014
Último título mundial alemán
Brasil 2014
Últimos golpes mundialistas
Eliminaciones tempranas en 2018, 2022 y 2026
Qué puede cambiar Klopp en Alemania
Intensidad y presión tras pérdida
Uno de los sellos de Klopp es la presión inmediata tras perder la pelota. Alemania tiene futbolistas con capacidad física y técnica para sostener ese tipo de idea, aunque deberá encontrar equilibrio para no quedar expuesta en defensa.
Mayor claridad ofensiva
Durante el Mundial 2026, Alemania mostró momentos de buen juego, pero también enormes dificultades para romper bloques defensivos. Klopp deberá definir si apuesta por un nueve más natural como Deniz Undav o si sostiene variantes más móviles con Havertz, Woltemade o Musiala.
Liderazgo emocional
Klopp es un entrenador que suele construir vínculos fuertes con sus planteles. Esa puede ser una herramienta clave para una selección golpeada en lo anímico. Alemania necesita volver a creer en sí misma.
Renovación sin ruptura total
La Mannschaft tiene una mezcla de experiencia y juventud. Manuel Neuer, Kimmich, Rüdiger o Goretzka aportan recorrido, mientras Wirtz, Musiala, Karl y otros jóvenes representan el futuro. Klopp deberá ordenar esa transición sin destruir lo que todavía funciona.
Recuperar el carácter competitivo
Más allá de lo táctico, el gran desafío será mental. Alemania debe volver a sentirse Alemania. Eso implica competir mejor en partidos límite, sostener ventajas, resolver escenarios incómodos y no derrumbarse ante golpes emocionales.
Las figuras que Klopp deberá potenciar
Florian Wirtz
Wirtz aparece como una pieza central para cualquier proyecto alemán. Tiene creatividad, pase, llegada al gol y capacidad para jugar entre líneas. Klopp deberá ubicarlo en una estructura que potencie su influencia sin aislarlo.
Jamal Musiala
Musiala es desequilibrio puro. Puede jugar como mediapunta, extremo o interior ofensivo. Su sociedad con Wirtz puede ser uno de los grandes ejes del nuevo ciclo.
Kai Havertz
Havertz ofrece movilidad, juego de espaldas y llegada al área. Sin embargo, el Mundial dejó abierto el debate sobre si Alemania necesita un centrodelantero más específico.
Deniz Undav
Undav ganó mucho terreno durante el Mundial. Fue decisivo ante Costa de Marfil y ya venía mostrando buenos rendimientos en la preparación. Con Klopp, podría tener un rol importante si el nuevo técnico busca agresividad en el área.
Joshua Kimmich
Kimmich será una pieza clave por liderazgo, experiencia y versatilidad. La gran decisión estará en su posición: lateral derecho o mediocampista central. Esa definición puede marcar buena parte de la estructura del equipo.
Alemania y una oportunidad de reconstrucción
La llegada de Jürgen Klopp ofrece una oportunidad concreta para reconstruir el proyecto alemán. La DFB necesitaba una figura fuerte y la encontró en un entrenador que conoce el fútbol alemán, tiene prestigio internacional y cuenta con respaldo popular.
Pero el nombre por sí solo no alcanza. Klopp deberá trabajar sobre problemas profundos: fragilidad defensiva, falta de contundencia en partidos cerrados, dificultad para sostener una identidad y presión emocional acumulada por los últimos fracasos.
El próximo ciclo será clave para medir si Alemania puede volver a ocupar un lugar de privilegio. La Eurocopa y el camino hacia el Mundial 2030 aparecen como los grandes objetivos de mediano plazo. El primer paso, sin embargo, será más básico y más urgente: ordenar el equipo, recuperar confianza y volver a competir con autoridad.
Análisis del hecho principal
El nombramiento de Jürgen Klopp como seleccionador de Alemania es uno de los movimientos más importantes del fútbol europeo tras el Mundial 2026. No se trata solo de un cambio de entrenador, sino de una declaración de intención.
Alemania entiende que necesita recuperar impacto, identidad y liderazgo. Klopp representa todo eso. Su figura conecta con la tradición emocional del fútbol alemán, pero también con una idea moderna de juego basada en intensidad, presión y velocidad.
Su llegada también expone la dimensión de la crisis. Si la DFB fue a buscar a Klopp, es porque el diagnóstico interno fue contundente: Alemania no podía seguir administrando una decadencia competitiva. Necesitaba una sacudida.
La expectativa será enorme. Klopp tendrá menos margen que en un club, menos tiempo de trabajo y una presión inmediata. Pero también tendrá algo que siempre buscó en sus proyectos: una historia grande para reconstruir.
Contexto del torneo y del ciclo que viene
Alemania viene de disputar un Mundial 2026 con sensaciones contradictorias. Goleó a Curazao, venció con sufrimiento a Costa de Marfil, perdió ante Ecuador y cayó en los penales frente a Paraguay. El recorrido confirmó que había talento, pero también problemas estructurales.
El ciclo Klopp nace a partir de esa herida. Su trabajo deberá mirar hacia adelante, pero sin ignorar lo ocurrido. La selección alemana necesita volver a ser competitiva en torneos grandes y dejar atrás una serie de eliminaciones que dañaron su prestigio internacional.
Después de ganar el Mundial 2014 en Brasil, Alemania no volvió a saborear un gran éxito internacional. Por historia, por recursos y por materia prima, el objetivo será volver a pelear por semifinales y finales. Klopp llega para eso.
Resumen analítico final
Jürgen Klopp asume en la selección de Alemania en un momento de máxima exigencia. La Mannschaft no atraviesa una simple transición: viene de una sucesión de golpes mundialistas que pusieron en duda su lugar entre las grandes potencias del fútbol.
El exentrenador de Liverpool llega con prestigio, energía y una trayectoria capaz de ilusionar a todo un país. Ganó en Dortmund, hizo historia en Anfield y ahora toma el desafío más simbólico de su carrera: reconstruir a Alemania.
Su tarea no será sencilla. Deberá resolver problemas defensivos, ordenar el ataque, potenciar a una generación talentosa y recuperar la mentalidad competitiva que durante décadas distinguió al fútbol alemán.
Klopp no garantiza títulos, pero sí garantiza una idea, una energía y una dirección. Y para una Alemania que perdió rumbo en los últimos Mundiales, eso ya representa el primer paso de una nueva era.
Jürgen Klopp toma el mando de Alemania tras el fracaso en el Mundial 2026 y buscará devolverle identidad, energía y competitividad a la Mannschaft.
Defensa y Justicia y Aldosivi repartieron puntos en Florencio Varela tras igualar 1-1 en el inicio del Torneo Clausura 2026. Nicolás Cordero adelantó al Tiburón, mientras que David Barbona igualó con un golazo de tiro libre en un encuentro que fue perdiendo intensidad con el correr de los minutos.
Defensa y Justicia y Aldosivi repartieron puntos en Varela
Defensa y Justicia y Aldosivi igualaron 1-1 en el estadio Norberto Tomaghello por la primera fecha del Torneo Clausura 2026, en un partido que comenzó con buenas intenciones, pero terminó siendo discreto y con pocas emociones en el complemento.
Aldosivi golpeó primero
El conjunto dirigido por Israel Damonte llegó fortalecido tras la histórica eliminación de River en la Copa Argentina y volvió a mostrar un planteo ordenado. La apertura del marcador llegó gracias a una buena combinación entre Tomás Fernández y Nicolás Cordero, quien definió ante la salida de Matías Borgogno. El tanto fue revisado por el VAR antes de ser convalidado por una ajustada posición.
Barbona respondió con un golazo
La reacción del Halcón llegó antes de la media hora. David Barbona ejecutó un impecable tiro libre que se clavó en el ángulo y dejó sin respuestas a Ignacio Chicco para establecer el 1-1 definitivo. Antes del descanso, Defensa mostró una leve superioridad, aunque no consiguió desnivelar nuevamente el marcador.
Un segundo tiempo con pocas emociones
En el complemento, el equipo de Julio Vaccari adelantó sus líneas y manejó más tiempo la pelota, aunque chocó con una sólida actuación de Ignacio Chicco. Aldosivi apostó a defender el empate y solo inquietó mediante acciones de pelota parada. Con el correr de los minutos, el encuentro perdió intensidad y ambos terminaron conformándose con el punto.
Un empate que sirve más al Tiburón
El empate le permite a Aldosivi comenzar el Clausura sin derrotas y sumar una unidad importante pensando en la tabla anual, donde pelea por mantenerse en Primera División. Defensa, en tanto, no pudo aprovechar la localía y sigue buscando recuperar protagonismo tras la eliminación sufrida en la Copa Argentina.
Estadísticas del partido
Torneo Clausura 2026 – Fecha 1
Defensa y Justicia 1-1 Aldosivi
Goles:
Nicolás Cordero (Aldosivi)
David Barbona (Defensa y Justicia)
Estadio: Norberto Tomaghello (Florencio Varela)
Figura: Ignacio Chicco (Aldosivi), clave con varias atajadas en el segundo tiempo.
Aldosivi rescató un empate ante Defensa y Justicia en el arranque del Clausura 2026 y sumó un punto importante en su lucha por la permanencia.
Boca venció a O’Higgins por 1-0 en La Bombonera y comenzó con ventaja la serie de los playoffs de la CONMEBOL Sudamericana 2026. Con un gol de Miguel Merentiel, una asistencia magistral de Leandro Paredes y el sólido debut de Álvaro Montero, el equipo de Rodolfo Arruabarrena dio el primer paso hacia los octavos de final, aunque dejó varios aspectos futbolísticos por mejorar.
Boca dio el primer paso en la Copa Sudamericana 2026
Boca venció a O’Higgins por 1-0 en La Bombonera y arrancó con una victoria la serie de los playoffs de la CONMEBOL Sudamericana 2026. El conjunto dirigido por Rodolfo Arruabarrena consiguió una ventaja mínima gracias al gol de Miguel Merentiel, aunque el resultado dejó una sensación ambigua: ganó, pero todavía está lejos del funcionamiento que pretende su entrenador.
El partido significó además la presentación oficial de los refuerzos Álvaro Montero y Sebastián Villa, dos incorporaciones importantes para un plantel que busca reconstruirse tras la dolorosa eliminación de la Copa Libertadores. Boca respondió con carácter, pero durante buena parte del encuentro volvió a mostrar problemas en la generación ofensiva y desajustes defensivos que permitieron crecer al conjunto chileno.
Durante el primer tiempo, O’Higgins sorprendió por su atrevimiento. Aprovechó algunos espacios en el retroceso del Xeneize y generó las ocasiones más peligrosas. La más clara llegó cuando Arnaldo Castillo bajó de cabeza una pelota para Martín Sarrafiore, cuyo remate encontró una gran respuesta del debutante Álvaro Montero. La intervención del arquero colombiano fue celebrada por todo el estadio y representó un alivio para un Boca que todavía buscaba acomodarse dentro del partido.
El equipo argentino apostó a un planteo ofensivo con Leandro Paredes como eje futbolístico, aunque durante varios pasajes sufrió la falta de conexión entre sus delanteros. Miguel Merentiel aparecía aislado, Sebastián Villa todavía mostraba el lógico proceso de adaptación tras su regreso al club y los juveniles que acompañaban la ofensiva evidenciaban la inexperiencia propia de quienes recién comienzan a sumar minutos en Primera División.
Cuando el encuentro parecía encaminarse hacia un empate al descanso apareció la jerarquía individual. Leandro Paredes, recientemente reincorporado tras disputar el Mundial con la Selección Argentina, filtró un pase de tres dedos entre líneas que rompió toda la defensa chilena. Miguel Merentiel leyó perfectamente la jugada, picó al límite del fuera de juego y definió con tranquilidad por debajo del arquero Carabalí para establecer el único gol de la noche.
En el complemento Boca mostró una leve mejoría. Controló con mayor continuidad la posesión y redujo considerablemente las aproximaciones de O’Higgins, aunque nunca logró adueñarse completamente del desarrollo. Si bien el equipo ganó en orden y administración del balón, volvió a faltarle profundidad para ampliar la diferencia y prácticamente no generó situaciones claras que le permitieran viajar a Chile con una ventaja más cómoda.
Uno de los aspectos más positivos fue el rendimiento de Álvaro Montero. El arquero colombiano respondió con seguridad cada vez que fue exigido y dejó una imagen tranquilizadora en una posición que había generado preocupación tras la lesión de Agustín Marchesín. Su debut fue uno de los puntos altos de la noche y alimenta la competencia interna en el arco xeneize.
En cambio, Boca deberá seguir trabajando varios aspectos colectivos. Arruabarrena reconoció desde su llegada que el equipo necesita tiempo para consolidar una identidad y este encuentro volvió a demostrarlo. La circulación fue irregular, el retroceso dejó espacios y la generación ofensiva dependió casi exclusivamente del talento de Paredes. Además, la lesión de Adam Bareiro continúa obligando al cuerpo técnico a buscar soluciones en ataque mientras el mercado de pases permanece abierto.
El triunfo cobra relevancia por el contexto. Boca venía de quedar eliminado de la Copa Libertadores y la Sudamericana se transformó en uno de los grandes objetivos del semestre. Avanzar de ronda resulta fundamental tanto desde lo deportivo como desde lo anímico para un plantel que busca recuperar protagonismo internacional.
— CONMEBOL Sudamericana (@Sudamericana) July 24, 2026
La serie, sin embargo, permanece abierta. El 1-0 representa una ventaja importante, pero insuficiente para relajarse. La revancha en Rancagua exigirá una actuación más sólida si Boca pretende confirmar su clasificación a los octavos de final. Lo positivo fue el resultado, el regreso de un Paredes determinante, el estreno convincente de Montero y la efectividad de Merentiel. Lo pendiente será encontrar el funcionamiento colectivo que Arruabarrena pretende para que el equipo vuelva a competir al máximo nivel continental.
Análisis resumido del partido
Boca consiguió el objetivo inmediato: ganar el primer partido de la serie. Sin embargo, el desarrollo dejó claro que el equipo todavía atraviesa un período de construcción. La calidad individual de Paredes volvió a marcar diferencias y Montero respondió con personalidad en su estreno, mientras que Merentiel ratificó su importancia ofensiva. El resultado permite viajar con ventaja, pero también obliga a mejorar el funcionamiento para evitar sobresaltos en la revancha.
Contexto del torneo
La CONMEBOL Sudamericana 2026 representa el gran objetivo internacional de Boca luego de quedar eliminado en la fase de grupos de la Copa Libertadores. El conjunto dirigido por Rodolfo Arruabarrena disputa el repechaje frente a O’Higgins buscando un lugar en los octavos de final.
Resumen
Resultado: Boca 1-0 O’Higgins.
Competencia: Playoffs de la CONMEBOL Sudamericana 2026.
Gol: Miguel Merentiel.
Asistencia: Leandro Paredes.
Debutaron oficialmente Álvaro Montero y Sebastián Villa.
Boca jugará la revancha en Chile con ventaja mínima.
En síntesis
El triunfo dejó sensaciones divididas. Boca ganó un partido importante y tomó ventaja en la serie, pero todavía debe crecer futbolísticamente para transformarse en un candidato serio al título. La jerarquía de Paredes, la seguridad de Montero y la eficacia de Merentiel fueron suficientes para imponerse, aunque el funcionamiento colectivo aún necesita evolución.
Boca derrotó 1-0 a O'Higgins en La Bombonera y tomó ventaja en la serie de la Copa Sudamericana con gol de Miguel Merentiel.