El Football Club Utrecht es un equipo de fútbol de la ciudad de Utrecht en los Países Bajos. Fue fundado el 1 de julio de 1970, y participa en la Eredivisie, la primera división del fútbol neerlandés.
Historia
Este club se creó en 1970, producto de la fusión de tres clubes de la ciudad de Utrecht: el DOS Utrecht, el USV Elinwijk y el SC Velox.
El DOS fue campeón de liga en 1958. El Utrecht ha ganado la copa neerlandesa en tres ocasiones: 1985; 2003 y 2004, además de una supercopa en el mismo año 2004. Es además el primer club que no siendo parte de los clubes denominados “grandes” (Ajax, Feyenoord y PSV Eindhoven) gana este trofeo.
Cabe señalar que el Utrecht es uno de los cuatro clubes de su país que nunca han descendido de división.
Uniforme
Uniforme titular: Camiseta mitad roja y mitad blanca, pantalón rojo y medias rojas.
Uniforme alternativo: Camiseta negra, pantalón negro y medias negras.
Belgrano venció 1-0 a Talleres en el Mario Alberto Kempes con gol de Francisco González Metilli, asistencia brillante de Lucas Passerini y una actuación cargada de carácter para avanzar a los cuartos de final del Torneo Apertura 2026.
Belgrano le ganó a Talleres y escribió una página inolvidable en el clásico cordobés
Belgrano consiguió uno de esos triunfos que no se olvidan. En el Estadio Mario Alberto Kempes, ante un marco cargado de tensión y con clima de eliminación directa, el Pirata derrotó 1-0 a Talleres por los octavos de final del Torneo Apertura 2026 y se metió entre los ocho mejores del campeonato. El gol de Francisco González Metilli, tras una asistencia exquisita de Lucas Passerini, le dio al equipo de Ricardo Zielinski una victoria enorme, no solo por el pase de ronda, sino por el peso histórico del resultado.
— Liga Profesional de Fútbol (@LigaAFA) May 9, 2026
El clásico tuvo todos los condimentos: intensidad, VAR, situaciones claras, expulsiones, pierna fuerte, dramatismo hasta el final y una carga emocional gigantesca. Belgrano golpeó en el arranque del segundo tiempo y después resistió con oficio, carácter y personalidad ante un Talleres que buscó el empate, pero no encontró la precisión necesaria para quebrar a Thiago Cardozo y a una defensa que terminó sosteniendo una clasificación histórica.
La victoria del Pirata también tuvo un dato que agranda todavía más la noche: Belgrano cortó una racha de 25 años sin ganarle a Talleres en un clásico de Primera División. El equipo de Alberdi llevaba 11 partidos sin triunfos ante su rival en la elite del fútbol argentino, con una serie marcada por diez empates y apenas una victoria albiazul. Esta vez, en el primer mata-mata entre ambos por Primera, el festejo fue celeste.
Un clásico que empezó con Talleres arriba, pero que Belgrano supo leer mejor
Talleres salió decidido a llevarse por delante a Belgrano. El equipo de Carlos Tevez intentó imponer condiciones desde el arranque, con presión alta, ritmo y aproximaciones generadas principalmente por Franco Cristaldo y Ronaldo Martínez. La T asumió el protagonismo inicial, empujada por su gente y por la responsabilidad de jugar en el Kempes.
Sin embargo, Belgrano no se desesperó. El equipo de Zielinski se acomodó con el correr de los minutos, empezó a entender dónde podía lastimar y encontró en Lucas Passerini una referencia fundamental. El delantero fue mucho más que un atacante de área: jugó de espaldas, descargó, aguantó, pivoteó y se transformó en el punto de apoyo de cada avance pirata.
De hecho, Belgrano tuvo una primera señal fuerte cuando Passerini llegó a convertir, aunque la jugada fue anulada por el VAR. Más allá de que el tanto no subió al marcador, esa acción dejó una advertencia: el Pirata estaba vivo, tenía plan y sabía cómo incomodar a Talleres.
El taco de Passerini y el golazo de González Metilli
El golpe decisivo llegó en el arranque del segundo tiempo. Belgrano construyó la jugada por izquierda, consiguió un lateral y encontró a Francisco González Metilli, uno de los jugadores más influyentes del equipo en el tramo final del Apertura.
Metilli encaró hacia el área y descargó para Passerini, que estaba ubicado cerca del punto penal. Allí apareció la acción que cambió el partido: el delantero, de espaldas al arco, aguantó la marca y metió un taco espectacular para dejar a González Metilli mano a mano con Guido Herrera. El volante llegó lanzado, no dudó y definió con potencia para romperle el arco al arquero de Talleres.
Fue un gol de enorme calidad colectiva e individual: lectura, paciencia, precisión y contundencia. Belgrano hizo en una jugada lo que muchas veces le había costado durante la fase regular: transformar una buena acción ofensiva en gol. Y lo hizo en el momento más importante, en el clásico, en una instancia de eliminación directa y ante su rival histórico.
Talleres fue por el empate, pero chocó contra Cardozo y contra su propia ansiedad
Después del 1-0, Talleres intentó reaccionar. Augusto Schott tuvo una chance importante, pero no pudo superar a Thiago Cardozo. Valentín Depietri también probó en dos oportunidades y estuvo cerca de igualar, aunque le faltó precisión en los metros finales.
Con el paso de los minutos, la T empezó a jugar contra el marcador, contra el reloj y contra la ansiedad. Belgrano se replegó mejor, cerró espacios y comenzó a manejar los tiempos del partido. El equipo de Zielinski entendió que no necesitaba dominar la posesión para controlar el trámite: le bastaba con estar ordenado, ganar duelos y salir rápido cuando Talleres quedaba mal parado.
La desesperación albiazul terminó de complicarse a los 33 minutos del segundo tiempo, cuando Alexandro Maidana cortó de manera violenta un contraataque de Belgrano y vio la tarjeta roja. Con uno menos, Talleres quedó todavía más expuesto.
El final caliente: tres expulsados y un cierre cargado de tensión
El clásico se picó en los minutos finales. Talleres, con diez, fue con todo por el empate y dejó espacios para las contras de Belgrano. El Pirata tuvo algunas oportunidades para liquidarlo, pero se encontró con intervenciones de Guido Herrera, que sostuvo a su equipo hasta donde pudo.
Sin embargo, el cierre tuvo un episodio caliente: Herrera y Passerini terminaron envueltos en un cruce que derivó en la expulsión de ambos. Además de Maidana, también vieron la roja el arquero de Talleres y el delantero de Belgrano. La expulsión de Passerini será una baja sensible para el Pirata en cuartos de final, ya que fue una de las grandes figuras del clásico.
El partido terminó con tensión, reclamos y emociones al límite, pero con una certeza: Belgrano había hecho el negocio perfecto. Golpeó cuando tenía que golpear, resistió cuando debía resistir y se llevó una victoria histórica en territorio albiazul.
Passerini, el símbolo de la noche
Aunque el gol fue de González Metilli, la figura conceptual del partido fue Lucas Passerini. El atacante fue determinante desde el primer tiempo, participó en una jugada anulada por el VAR y luego construyó la asistencia del triunfo con un taco de altísima categoría.
Zielinski diseñó buena parte del plan ofensivo alrededor de él. Lo ubicó como referencia para pivotear dentro del área, aprovechar su fortaleza física y descargar para los volantes que llegaban de frente. Esa idea se cristalizó en el gol: Passerini recibió, aguantó, leyó el movimiento de Metilli y lo dejó de cara al arco.
Su expulsión en el final no borra su enorme influencia, aunque sí deja una preocupación grande para lo que viene. Belgrano avanzó, pero deberá afrontar los cuartos sin uno de sus hombres más determinantes.
González Metilli, otra vez decisivo
Francisco González Metilli llegó al clásico en un gran momento y volvió a responder. Venía de ser importante en la goleada ante Sarmiento, donde también había convertido, y en el Kempes volvió a aparecer con un gol que vale mucho más que una clasificación.
— Liga Profesional de Fútbol (@LigaAFA) May 9, 2026
Su definición fue precisa y potente. No se apuró, llegó al espacio justo y resolvió como pedía la jugada. En un partido tan cerrado, esa frialdad fue fundamental. Belgrano necesitaba eficacia, y Metilli la tuvo.
Belgrano cortó una racha histórica ante Talleres
La victoria no fue una más. Belgrano llevaba 25 años sin ganarle a Talleres en un clásico de Córdoba por Primera División. Desde 2017, año en el que volvieron a cruzarse en la elite después de mucho tiempo, el historial venía siendo dominado por la paridad: empates repetidos, partidos cerrados y una dificultad enorme para quebrar al rival.
Antes de este triunfo, los últimos siete clásicos oficiales habían terminado igualados. El antecedente más reciente había sido el 0-0 en Alberdi por la fase regular del Apertura 2026. Pero esta vez no había margen para otra igualdad definitiva: el formato de eliminación directa obligaba a que uno avanzara y el otro quedara afuera.
Belgrano rompió el hechizo en el momento ideal. Lo hizo como visitante, en el Kempes, ante un estadio mayoritariamente albiazul y en el primer mata-mata entre ambos en la elite del fútbol argentino. Ese contexto transforma el 1-0 en una victoria con valor deportivo, anímico e histórico.
Talleres se quedó sin respuestas y afuera del Apertura
Para Talleres, la derrota golpea fuerte. El equipo de Carlos Tevez había terminado cuarto en su zona y se había ganado la posibilidad de jugar este cruce en el Kempes. La expectativa era alta, no solo por la localía, sino porque el clásico ofrecía la chance de avanzar y eliminar al rival de toda la vida.
La T tuvo momentos de dominio, sobre todo en el arranque, y generó situaciones para empatar en el segundo tiempo. Pero le faltó claridad, contundencia y serenidad. El equipo se fue desordenando con el correr de los minutos y la expulsión de Maidana terminó de condicionar cualquier intento de reacción.
Guido Herrera, que venía siendo una de las figuras del equipo durante el cierre de la fase regular, volvió a tener intervenciones importantes, pero también terminó expulsado en el tumulto final. La imagen del cierre reflejó la impotencia de un Talleres que no pudo resolver un partido cargado de presión.
Belgrano espera rival en cuartos de final
Con este triunfo, el equipo de Ricardo Zielinski avanzó a los cuartos de final del Torneo Apertura 2026 y ahora espera por el ganador de Independiente Rivadavia vs Unión, llave que se disputa en el estadio Bautista Gargantini.
El Pirata llega a la próxima instancia con la confianza por las nubes, aunque también con una baja importante: Lucas Passerini no podrá estar por la expulsión sufrida en el cierre del clásico. Será tarea de Zielinski encontrar una variante ofensiva que le permita sostener el funcionamiento sin el delantero que fue clave ante Talleres.
Análisis del partido: Belgrano ganó desde el oficio
Belgrano ganó un clásico a la vieja usanza: orden, paciencia, lectura táctica y eficacia. No necesitó tener más la pelota, porque entendió mejor los momentos. Talleres terminó con 55,8% de posesión, pero el Pirata fue más punzante cuando encontró espacios y logró capitalizar una de las jugadas más claras del partido.
La estadística muestra un duelo parejo en volumen ofensivo: Talleres remató 16 veces y Belgrano 14. Sin embargo, el Pirata tuvo más tiros al arco, con 3 contra 2, y fue más efectivo. La diferencia estuvo en los detalles: una asistencia de jerarquía, una definición contundente y una defensa que resistió cuando el local empujó.
También fue un clásico áspero. Belgrano cometió 20 faltas y Talleres 13. Hubo cinco amarillas en total y tres expulsiones, una muestra de la tensión con la que se jugó el cierre. En los córners, Talleres dominó 8 a 3, pero no logró transformar esa superioridad en peligro sostenido.
Una victoria que puede cambiar el semestre de Belgrano
Belgrano venía de una fase regular con altibajos. Había sufrido cuestionamientos, problemas de eficacia y momentos de irregularidad. Pero llegó a los playoffs, goleó a Sarmiento en el cierre de la fase inicial y luego dio el golpe más importante: eliminó a Talleres en el clásico.
Este tipo de triunfos tienen un efecto multiplicador. No solo permiten avanzar de ronda; también fortalecen al grupo, reconstruyen confianza y renuevan la ilusión de los hinchas. Para el Pirata, ganarle a Talleres después de tantos años y hacerlo en un mata-mata puede ser un punto de quiebre.
El Apertura todavía tiene camino por recorrer, pero Belgrano ya consiguió una victoria que quedará guardada en la memoria grande del clásico cordobés.
Síntesis del partido
Resultado: Talleres 0-1 Belgrano Competencia: Octavos de final del Torneo Apertura 2026 Estadio: Mario Alberto Kempes Gol: Francisco González Metilli, a los 48 minutos Asistencia: Lucas Passerini, de taco Expulsados: Alexandro Maidana y Guido Herrera en Talleres; Lucas Passerini en Belgrano Figura: Lucas Passerini Clasificado: Belgrano Próximo rival: ganador de Independiente Rivadavia vs Unión
Cuadro final de estadísticas
Estadística
Talleres
Belgrano
Resultado final
0
1
Posesión
55,8%
44,2%
Tiros al arco
2
3
Tiros totales
16
14
Faltas
13
20
Tarjetas amarillas
2
3
Tarjetas rojas
2
1
Tiros de esquina
8
3
Atajadas / salvadas
2
2
Gol
—
Francisco González Metilli, 48’
Expulsados
Alexandro Maidana 78’, Guido Herrera 90’+4
Lucas Passerini 90’+4
Figura destacada
Guido Herrera
Lucas Passerini
Clasificación
Eliminado
Cuartos de final
Dato histórico
Perdió el primer mata-mata de Primera ante Belgrano
Boca se quedó con el primer punto de la serie ante Oberá tras imponerse por 70-66 en el estadio Dr. Luis Augusto Derna. El Xeneize fue más eficaz en el cierre, tuvo a Lucas Faggiano como máximo anotador con 13 puntos y quedó 1-0 arriba en los cuartos de final de la Liga Nacional.
Boca golpeó primero en Misiones y tomó ventaja ante Oberá
Boca Juniors dio un paso enorme en el inicio de los cuartos de final de la Liga Nacional de Básquet. En un partido duro, friccionado y de mucho desgaste, el Xeneize venció como visitante a Oberá Tenis Club por 70-66, se quedó con el primer punto de la serie y consiguió un triunfo de alto valor porque le permitió robar la ventaja de localía.
El equipo conducido por Nicolás Casalánguida construyó la victoria desde un primer tiempo sólido, donde impuso condiciones, encontró lanzamientos externos importantes y aprovechó el dominio interior de Francisco Cáffaro. Después, en la segunda mitad, resistió la reacción del Celeste y terminó resolviendo mejor un cierre cargado de tensión.
El máximo anotador de Boca fue Lucas Faggiano, con 13 puntos, mientras que también aportaron Nicolás Stenta, Michael Smith y Manuel Cuello, todos con 11 unidades. En Oberá, el más destacado fue Daviyon Draper, autor de 15 puntos y 10 rebotes, pese a haber sufrido una fuerte caída que lo marginó durante todo el primer tiempo.
Un partido de playoffs: físico, cerrado y con mucho roce
Desde el inicio quedó claro que el partido iba a tener clima de playoffs. La serie entre Oberá y Boca prometía intensidad, y el primer juego no decepcionó: hubo fricción, defensas duras, momentos de baja fluidez ofensiva y un desenlace cerrado.
En la previa, Santiago Barrales había anticipado que los playoffs son mucho más físicos y que la concentración debía ser máxima porque cada partido puede marcar el rumbo de una serie. Del lado de Boca, Lucas Faggiano también había señalado que la clave iba a estar en la defensa, en imponer el ritmo y en sostener la concentración durante los 40 minutos.
Ese enfoque terminó siendo decisivo. Boca no tuvo un partido brillante desde lo ofensivo, pero sí fue sólido cuando más importaba. Logró marcar diferencias en la primera mitad y luego tuvo la madurez necesaria para cerrar el juego cuando Oberá se puso a tiro.
Boca impuso condiciones en el primer tiempo
El Xeneize empezó mejor el partido. Durante el primer tiempo, Boca encontró buenos lanzamientos externos en manos de Lucas Faggiano y Nicolás Stenta, dos jugadores que le dieron aire al ataque visitante. Además, Francisco Cáffaro tuvo un rol importante en la pintura, no tanto por el goleo, sino por su presencia física, su capacidad para cargar el rebote y generar segundas oportunidades.
Oberá, en cambio, tuvo dificultades para encontrar fluidez. El Celeste no pudo imponer su ritmo ofensivo y sufrió un golpe importante con la caída de Daviyon Draper, quien debió salir del partido durante todo el primer tiempo. Esa ausencia impactó tanto en el ataque como en lo emocional.
El primer cuarto fue claramente favorable para Boca, que lo ganó 20-11. En el segundo período, Oberá intentó reaccionar con los ingresos de Agustín Azpilicueta y Jonathan Bird, además de la conducción de Ludueña Andújar, pero no logró achicar la diferencia. Boca volvió a quedarse con el parcial, esta vez 20-18, y se fue al descanso largo arriba 40-29.
Esa ventaja de once puntos fue clave. En una cancha difícil y ante un rival que había hecho una gran fase regular, Boca logró tomar el control del partido desde temprano.
Oberá reaccionó en la segunda mitad
En la reanudación, el equipo dirigido por Fabio Demti mostró otra cara. Oberá empezó a defender con mayor intensidad, encontró mejores tiros y fue achicando la diferencia de manera progresiva.
El regreso de Daviyon Draper fue fundamental. El norteamericano le dio potencia, presencia física, confianza y una vía de gol clara al Celeste. También aparecieron Alejandro Brocal y William Vorhees, quienes encontraron espacios y lanzamientos importantes para que el local volviera a meterse en partido.
Oberá ganó el tercer cuarto 20-17 y llegó al último período abajo 57-49. Todavía la diferencia era favorable a Boca, pero el clima del partido había cambiado. El Celeste se había encendido, el público empujaba y el Xeneize comenzaba a sentir la presión del cierre.
El último cuarto tuvo máxima tensión. Oberá siguió descontando, ganó el parcial 17-13 y llegó a quedar a solo un punto de distancia en dos ocasiones. Sin embargo, no pudo quebrar definitivamente el partido a su favor.
Ahí apareció la jerarquía de Boca. El Xeneize sostuvo la ventaja con mejores decisiones, con Faggiano como referencia en la conducción y con una tarea determinante de Francisco Cáffaro en los rebotes. El interno terminó con 11 rebotes y le dio a Boca segundas y terceras opciones ofensivas en momentos donde cada posesión valía oro.
Oberá hizo un enorme esfuerzo para volver, pero no le alcanzó. Boca cerró el partido con mayor eficacia y se quedó con un triunfo clave por 70-66.
Faggiano, el destacado del Xeneize
Lucas Faggiano fue el máximo anotador de Boca con 13 puntos, producto de una buena efectividad: 2/4 en dobles y 3/6 en triples. Además, sumó 2 rebotes y 2 asistencias, siendo importante para ordenar al equipo y darle respuestas ofensivas en momentos de presión.
El base ya había sido una de las voces importantes en la previa. Tras la clasificación frente a San Martín de Corrientes, había remarcado que Boca debía volver a demostrar su nivel en la cancha, más allá del impulso anímico que significó ganar la Basketball Champions League Americas. También había destacado que el cruce ante Oberá sería un desafío muy exigente por la solidez del rival en la fase regular.
En el primer punto, Faggiano respondió. No solo por sus puntos, sino por su presencia en un partido donde Boca necesitaba experiencia, lectura y control emocional.
Cáffaro y los rebotes, una clave silenciosa
Aunque Francisco Cáffaro terminó con apenas 4 puntos, su partido fue muy importante. El interno capturó 11 rebotes, 5 de ellos ofensivos, y repartió 4 asistencias. Su impacto se notó especialmente en el cierre, cuando Boca necesitaba sostener posesiones largas y evitar que Oberá pudiera correr la cancha.
La estadística colectiva también marca una diferencia: Boca ganó la batalla de los rebotes 47 a 40, con 15 rebotes ofensivos. En un partido de bajo goleo, físico y cerrado, esa ventaja en los tableros fue determinante.
También tuvo una buena tarea Agustín Barreiro, con 7 puntos y 11 rebotes, aportando energía, presencia física y trabajo en ambos costados de la cancha.
Draper sostuvo a Oberá en la reacción
En Oberá, Daviyon Draper fue el jugador más importante. Terminó con 15 puntos, 10 rebotes y 19 de valoración, siendo el máximo anotador del Celeste y una pieza clave en la remontada del segundo tiempo.
Su regreso tras la caída del primer tiempo cambió el ánimo del equipo. Con Draper en cancha, Oberá encontró más agresividad, mayor presencia física y una referencia ofensiva clara.
También se destacaron Alejandro Brocal, con 12 puntos, y William Vorhees, con 10 puntos y 7 rebotes. Sin embargo, al equipo misionero le faltó precisión en el tiro exterior y eficacia en la línea de libres. OTC lanzó 6/25 en triples, apenas un 24%, y 10/18 en libres, con un bajo 55%.
En un partido que se definió por cuatro puntos, esos porcentajes terminaron pesando mucho.
Boca ganó pese a no tener una noche ofensiva perfecta
El dato interesante es que Boca tampoco tuvo una gran noche desde la efectividad global. El Xeneize lanzó 14/33 en dobles, 10/37 en triples y 12/17 en libres. Sin embargo, supo compensarlo con defensa, rebote, concentración y eficacia en los momentos más importantes.
La diferencia estuvo en la administración del partido. Boca construyó una ventaja en el primer tiempo, resistió la reacción del local y cerró con más oficio. Ese tipo de triunfos suele tener mucho valor en playoffs, porque no siempre se gana jugando cómodo: muchas veces hay que ganar desde la resistencia.
El contexto de la serie
La serie entre Oberá y Boca se disputa al mejor de cinco partidos. El primer juego quedó en manos del Xeneize, que ahora lidera 1-0. El segundo punto se jugará nuevamente en el estadio Dr. Luis Augusto Derna, el martes desde las 20.30 horas.
Oberá había llegado a esta instancia después de una gran fase regular, clasificando en la tercera posición. Boca, en cambio, accedió a cuartos tras superar 3-0 a San Martín de Corrientes en la reclasificación.
Durante la temporada regular, el Celeste había ganado los dos enfrentamientos entre ambos: en la Bombonerita por 80-70 y en Oberá por 78-62. Sin embargo, los playoffs son otro torneo, como había señalado Barrales en la previa, y Boca logró cambiar la historia en el primer cruce de la serie.
Las claves del triunfo de Boca
1. El primer tiempo
Boca ganó los dos primeros cuartos y se fue al descanso arriba 40-29. Esa ventaja inicial le permitió administrar el partido pese a la reacción de Oberá.
2. El rebote ofensivo
El Xeneize capturó 15 rebotes ofensivos, un dato clave para tener segundas opciones y controlar el ritmo del cierre.
3. Faggiano y Stenta desde afuera
Faggiano terminó con 13 puntos y Stenta con 11. Ambos fueron importantes para abrir la defensa de Oberá en la primera mitad.
4. Cáffaro y Barreiro en los tableros
Entre ambos sumaron 22 rebotes. Esa presencia interior fue decisiva en un partido muy físico.
5. Mayor eficacia en el cierre
Oberá llegó a ponerse a un punto, pero no pudo pasar al frente. Boca resolvió mejor las posesiones decisivas y se quedó con el juego.
Cuadro estadístico del partido
Equipo
1C
2C
3C
4C
Final
Oberá Tenis Club
11
18
20
17
66
Boca Juniors
20
20
17
13
70
Principales números individuales
Jugador
Equipo
Puntos
Rebotes
Asistencias
Valoración
Lucas Faggiano
Boca
13
2
2
11
Nicolás Stenta
Boca
11
1
0
4
Michael Smith
Boca
11
4
2
7
Manuel Cuello
Boca
11
4
2
9
Francisco Cáffaro
Boca
4
11
4
19
Agustín Barreiro
Boca
7
11
0
12
Daviyon Draper
Oberá
15
10
0
19
Alejandro Brocal
Oberá
12
3
1
10
William Vorhees
Oberá
10
7
2
14
Ludueña Andújar
Oberá
7
2
5
6
Estadísticas generales
Rubro
Oberá
Boca
Puntos
66
70
Dobles
19/45, 42%
14/33, 42%
Triples
6/25, 24%
10/37, 27%
Libres
10/18, 55%
12/17, 70%
Rebotes totales
40
47
Rebotes ofensivos
11
15
Asistencias
15
13
Recuperos
8
8
Pérdidas
0
0
Tapas
0
0
Faltas
19
22
Valoración total
65
74
Boca se quedó con el primer punto de la serie ante Oberá porque fue más firme en los momentos decisivos. El Xeneize dominó el primer tiempo, soportó la reacción del Celeste en la segunda mitad y encontró respuestas en el cierre para ganar 70-66 en Misiones.
Lucas Faggiano fue el máximo anotador de Boca, pero el triunfo también se explica por el trabajo interior de Francisco Cáffaro y Agustín Barreiro, la batalla rebotera y la capacidad del equipo para mantenerse concentrado cuando Oberá se acercó peligrosamente.
La serie quedó 1-0 para Boca y el golpe es fuerte: el Xeneize ganó fuera de casa y le quitó la localía a un rival que venía de una gran fase regular. Ahora Oberá deberá reaccionar rápido en el segundo punto para evitar viajar a Buenos Aires con una desventaja complicada.
Quimsa se quedó con el primer punto de la serie tras superar con autoridad a Instituto por 85-59 en Santiago del Estero. Leonardo Lema fue la gran figura con 21 puntos y 6 rebotes, en un triunfo que dejó a La Fusión 1-0 arriba en los cuartos de final de la Liga Nacional
Quimsa arrancó los cuartos con una victoria contundente
Quimsa dio el primer golpe en la serie de cuartos de final de la Liga Nacional de Básquet. En el Estadio Ciudad de Santiago del Estero, La Fusión venció con claridad a Instituto por 85-59 y se quedó con el primer punto de una llave que comenzó con dominio santiagueño, intensidad defensiva y una producción ofensiva muy repartida.
El equipo dirigido por Lucas Victoriano hizo valer su condición de número uno de la fase regular y mostró una versión sólida desde el segundo cuarto en adelante. Si bien el comienzo fue parejo y la visita tuvo buenos pasajes iniciales, Quimsa ajustó rápido, encontró puntos en varias manos y quebró el partido antes del descanso.
La gran figura fue Leonardo Lema, autor de 21 puntos y 6 rebotes, con una actuación muy eficiente cerca del aro y decisiva para que el local comenzara a construir diferencias. También fueron importantes los aportes de Diego Collomb, Brandon Robinson y Diego Figueredo, quienes acompañaron el goleo y le dieron equilibrio a un equipo que dominó con autoridad.
Un inicio parejo, con Instituto tomando protagonismo
El partido comenzó con Instituto decidido a competir de igual a igual. La Gloria, que venía de superar una dura serie de reclasificación ante Obras Basket, intentó imponer ritmo desde el arranque y encontró respuestas ofensivas en Gastón Whelan y Tomás Monacchi.
La visita tomó protagonismo en los primeros minutos con eficacia, circulación y buenos porcentajes en sus primeras ofensivas. Quimsa, sin embargo, respondió rápido con aciertos de Leonardo Lema y Fernando Ruesga, especialmente desde la distancia, para equilibrar el desarrollo.
El primer cuarto fue el tramo más parejo del encuentro. Instituto logró sostenerse en partido, pero Quimsa cerró mejor el parcial. Un triple de Ruesga sobre el final del período le permitió al local quedarse con los primeros diez minutos por 19-15.
Ese cierre fue una señal temprana. La Fusión no había conseguido despegarse todavía, pero empezaba a encontrar variantes y a controlar el ritmo del juego.
El segundo cuarto marcó el quiebre del partido
El desarrollo siguió palo a palo durante los primeros minutos del segundo período, pero el partido cambió cuando Quimsa empezó a imponer su intensidad en ambos costados de la cancha. Diego Figueredo y Leonardo Lema, con una volcada que levantó al estadio, aumentaron la ventaja y empezaron a inclinar la historia a favor del conjunto santiagueño.
Instituto entró en una laguna ofensiva que terminó siendo determinante. La Gloria dejó de encontrar tiros cómodos, perdió claridad en sus ataques y empezó a sufrir la defensa de Quimsa. La Fusión aprovechó ese momento con una ráfaga que terminó siendo decisiva.
En el cierre del primer tiempo, Brandon Robinson y James Meyinsse aparecieron para consolidar la diferencia. Quimsa se fue al descanso largo arriba por un cómodo 41-22, una ventaja que le permitió manejar el resto del encuentro con mayor tranquilidad.
El dato es contundente: Instituto apenas anotó 7 puntos en el segundo cuarto, mientras que Quimsa convirtió 22. Ese parcial de 22-7 fue el gran punto de inflexión de la noche.
Quimsa controló el tercer cuarto y terminó de encaminar la victoria
En el tercer período, Instituto intentó volver al partido a partir de los ataques de Gastón Whelan, su principal referencia ofensiva. El base fue quien más protagonismo asumió en La Gloria, pero Quimsa siempre tuvo respuestas.
La Fusión contestó con Brandon Robinson y con un Diego Figueredo fino desde el perímetro, manteniendo la diferencia y evitando cualquier reacción profunda de la visita. Además, las salidas de Leandro Vildoza y Tomás Monacchi del juego le permitieron al local controlar todavía más el desarrollo.
Quimsa cerró el tercer cuarto arriba 68-40, con 28 puntos de ventaja y una sensación clara de partido definido. A esa altura, el local ya había impuesto su superioridad física, defensiva y ofensiva.
El último cuarto sirvió para administrar la ventaja
Con el partido prácticamente encaminado, el último cuarto no modificó la historia. Ambos entrenadores alargaron sus rotaciones, repartieron minutos y cuidaron cargas pensando en la continuidad de la serie.
Quimsa mantuvo la diferencia sin sobresaltos y terminó sellando una victoria clara por 85-59, quedándose con el primer punto de la serie y dejando una imagen de mucha autoridad en el inicio de los cuartos de final.
La historia continuará este lunes desde las 21 horas, nuevamente en el Estadio Ciudad, donde Instituto tendrá la obligación de reaccionar si quiere evitar viajar a Córdoba con una desventaja de 0-2.
Leonardo Lema, la figura de la noche
El jugador más destacado del partido fue Leonardo Lema, quien terminó con 21 puntos, 6 rebotes, 2 asistencias y 30 de valoración. Su planilla fue de alto impacto: 8/11 en dobles y 5/5 en libres, números que reflejan su eficacia y su importancia en el juego interior de Quimsa.
Lema fue clave para sostener al equipo en el arranque parejo y también para estirar la ventaja cuando Quimsa empezó a quebrar el partido. Su presencia ofensiva le dio soluciones al local y obligó a Instituto a ajustar defensivamente, abriendo espacios para el resto de sus compañeros.
Además de Lema, también se destacaron:
Diego Collomb, con 12 puntos y una efectividad perfecta en triples, 2/2. Brandon Robinson, con 10 puntos, 2 rebotes, 4 recuperos y 21 de valoración. Diego Figueredo, con 10 puntos, 2 asistencias y buenos pasajes desde el perímetro. James Meyinsse, con 8 puntos y 6 rebotes, aportando presencia interior.
Instituto no encontró continuidad ofensiva
Instituto tuvo un inicio competitivo, pero después perdió fluidez y nunca logró recuperar el ritmo. La Gloria, que llegaba de eliminar a Obras Basket por 3-2 en la reclasificación, no pudo sostener el nivel ofensivo que había mostrado en esa serie y quedó muy condicionado por su bajo porcentaje desde el perímetro.
El máximo anotador del equipo cordobés fue Gastón Whelan, con 13 puntos, aunque tuvo una noche irregular desde tres puntos, con 1/7. También aportó Nicolás Copello, con 10 unidades, mientras que Tomás Monacchi sumó 9 puntos y 8 rebotes.
Uno de los datos más fuertes del partido estuvo en el tiro exterior: Instituto terminó con 4/25 en triples, apenas un 16%. En una serie de playoffs, ante un rival como Quimsa y en una cancha exigente como el Estadio Ciudad, esa falta de eficacia terminó pesando demasiado.
El contexto de la serie: Quimsa llega como número uno
Quimsa llegó a estos cuartos de final como el mejor equipo de la fase regular, después de terminar primero con 24 triunfos y 12 derrotas. Instituto, por su parte, finalizó décimo con 20 victorias en 36 partidos y luego superó a Obras Basket por 3-2 en la reclasificación.
La previa tenía un condimento especial: son dos equipos que ya conocen cruces fuertes de playoffs. En la temporada 2021-22 definieron el título, con consagración de Instituto por 3-2 en el quinto juego, mientras que en la 2017-18 se enfrentaron en cuartos de final y La Gloria ganó la serie 3-1.
Por eso, más allá de la amplitud del resultado, Quimsa sabe que la serie recién empieza. Instituto tiene experiencia, jerarquía y carácter competitivo, pero deberá ajustar mucho para el segundo juego.
Las claves del triunfo de Quimsa
1. El quiebre defensivo del segundo cuarto
Quimsa dejó a Instituto en apenas 7 puntos en el segundo período. Esa defensa fue la base para construir una ventaja decisiva antes del entretiempo.
2. Leonardo Lema como referencia ofensiva
Lema fue dominante, eficiente y constante. Sus 21 puntos y 6 rebotes marcaron la diferencia.
3. Mayor profundidad de plantel
La Fusión encontró respuestas en varios jugadores: Collomb, Robinson, Figueredo, Ruesga, Meyinsse y Freeman aportaron en distintos rubros.
4. Diferencia en el tiro exterior
Quimsa lanzó 8/23 en triples, mientras que Instituto cerró con 4/25. La Gloria nunca logró compensar esa diferencia desde el perímetro.
5. Control emocional
Después de un inicio parejo, el local no se desesperó. Ajustó, aceleró cuando debía y manejó el partido con autoridad.
Cuadro estadístico del partido
Equipo
1C
2C
3C
4C
Final
Quimsa
19
22
27
17
85
Instituto
15
7
18
19
59
Principales números individuales
Jugador
Equipo
Puntos
Rebotes
Asistencias
Valoración
Leonardo Lema
Quimsa
21
6
2
30
Diego Collomb
Quimsa
12
0
0
8
Brandon Robinson
Quimsa
10
2
1
12
Diego Figueredo
Quimsa
10
1
2
11
Fernando Ruesga
Quimsa
9
6
1
6
Gastón Whelan
Instituto
13
4
0
4
Nicolás Copello
Instituto
10
2
1
5
Tomás Monacchi
Instituto
9
8
0
5
Estadísticas generales
Rubro
Quimsa
Instituto
Puntos
85
59
Dobles
22/45, 48%
18/30, 60%
Triples
8/23, 34%
4/25, 16%
Libres
17/19, 89%
11/16, 68%
Rebotes totales
36
33
Asistencias
17
10
Recuperos
13
21
Pérdidas
3
2
Tapas
2
3
Faltas
19
24
Valoración total
100
43
Quimsa se quedó con el primer punto de la serie porque fue superior en casi todos los aspectos del juego. Después de un arranque parejo, La Fusión construyó la victoria desde la defensa, quebró el partido con un segundo cuarto contundente y administró la ventaja con autoridad hasta el cierre.
Leonardo Lema fue la gran figura, pero el triunfo también se explica por el aporte colectivo, la profundidad del plantel y la capacidad del equipo para controlar el ritmo. Instituto tuvo buenos minutos en el inicio, pero sufrió una larga sequía ofensiva y nunca pudo volver al partido.
La serie quedó 1-0 para Quimsa y continuará en Santiago del Estero. La Fusión ya dio el primer paso; ahora Instituto deberá reaccionar rápido para evitar que la llave se incline demasiado pronto.