Juventud Antoniana mercado pases empezó a moverse con fuerza: el Santo confirmó las llegadas de Tadeo Marchiori y Joaquín Iturrieta, mientras Sergio Maza reestructura el plantel con bajas importantes para afrontar la recta decisiva del Torneo Federal A.
Juventud Antoniana mercado pases: altas, bajas y una reestructuración clave
Juventud Antoniana atraviesa días decisivos dentro y fuera de la cancha. Mientras el equipo intenta sostener sus chances de clasificación a la fase Campeonato del Torneo Federal A, la dirigencia y el cuerpo técnico empezaron a mover piezas en el mercado de pases con dos nombres fuertes: Tadeo Marchiori y Joaquín Iturrieta.
El archivo oficial del armado del plantel marca como altas a Sergio Maza como entrenador, procedente de Sportivo Belgrano de San Francisco, además de los refuerzos Tadeo Marchiori, llegado desde Santamarina, y Joaquín Iturrieta, proveniente de Gimnasia de Chivilcoy. En tanto, entre las bajas aparece Ezequiel Santángelo, con destino en Atlético Escobar.
Tadeo Marchiori, una apuesta por desequilibrio y recorrido
Tadeo Marchiori llega a Juventud Antoniana como un futbolista con recorrido en el ascenso argentino. El extremo mendocino, de 26 años, viene de Santamarina de Tandil y puede desempeñarse como mediocampista por izquierda o volante interno.
𝐇𝐨𝐥𝐚, 𝐓𝐚𝐝𝐞𝐨 👋🏻💙🤍🤎
Le damos la bienvenida a Tadeo Marchiori, nuevo refuerzo del Centro Juventud Antoniana para esta temporada.
👉🏻 Posición: Mediocampista por izquierda / volante interno 👉🏻 Edad: 26 años 👉🏻 Último club: Santamarina de Tandil
— Juventud Antoniana Oficial (@CJAOficial) June 30, 2026
Uno de sus antecedentes más importantes fue su paso por Atlético de Rafaela, club con el que logró el ascenso a la Primera Nacional tras vencer en la final a San Martín de Formosa. En ese ciclo disputó una importante cantidad de partidos y sumó goles, lo que le permitió consolidarse como un jugador probado en la categoría.
Según los datos del archivo, Marchiori registra 92 partidos oficiales, con 5 goles, además de 8 tarjetas amarillas y 1 roja. También tuvo pasos por Gimnasia de Mendoza, Atlético Rafaela, Santamarina y Sacachispas, entre otros clubes.
Joaquín Iturrieta vuelve con experiencia y conocimiento del ascenso
El otro nombre fuerte es Joaquín Iturrieta, mediocampista nacido en Ledesma, Jujuy, de 32 años y 1,70 metros. Llega desde Gimnasia de Chivilcoy, donde en la presente temporada tuvo poca continuidad: disputó 4 partidos, fue suplente en 8 encuentros y acumuló 145 minutos en cancha.
Más allá de ese presente reciente, Iturrieta aporta un conocimiento profundo del fútbol del norte y del ascenso. Su recorrido incluye pasos por Gimnasia y Tiro, Central Norte, Juventud Antoniana, Gimnasia de Jujuy, El Linqueño, Sportivo Las Parejas y Gimnasia de Chivilcoy. También tuvo una experiencia internacional en García Ágreda de Bolivia.
Su perfil es claro: mediocampista de equilibrio, recuperación, orden táctico y experiencia para partidos cerrados. En una zona donde cada punto pesa, ese tipo de futbolista puede ser determinante para darle sostén al equipo de Sergio Maza.
Las bajas: Maza pasó la escoba
La reestructuración no solo incluye incorporaciones. El archivo también señala que siete futbolistas no continúan en Juventud Antoniana: Benjamín Marques, Facundo Jaramillo, Juan Pablo Serrano, Ezequiel Santángelo, Leandro Condori, Facundo Mateo y Valentín Gandarilla.
La decisión fue explicada por el presidente Juan Carlos Segura, quien sostuvo que todo respondió a una evaluación futbolística del cuerpo técnico para definir qué jugadores continuarían en el segundo semestre.
Contexto: una segunda parte del año con margen reducido
El movimiento en el mercado llega en un momento clave. Juventud viene de golear 4-0 a Defensores de Vilelas, con goles de Pedro Muné por duplicado, Matías Vicedo y Martín Esparza, resultado que lo dejó quinto con 18 puntos en la Zona 2 del Federal A.
Ese triunfo devolvió confianza, pero no resolvió todo. El Santo sigue en plena pelea por entrar a la fase Campeonato y necesita sostener regularidad. Por eso, las llegadas de Marchiori e Iturrieta apuntan a darle más variantes a un plantel que venía alternando buenos rendimientos con partidos donde le faltó peso en la definición o equilibrio en la mitad de cancha.
Análisis del mercado antoniano
La llegada de Marchiori parece responder a la necesidad de sumar dinámica, recorrido por banda y versatilidad. Puede jugar abierto por izquierda, pero también moverse hacia adentro, una característica útil para un equipo que necesita variantes ante rivales que se cierran.
La incorporación de Iturrieta, en cambio, apunta a reforzar el mediocampo desde la experiencia. Juventud necesitaba un jugador que conozca la categoría, entienda los momentos del partido y aporte orden en escenarios de alta presión.
Las bajas, por su parte, marcan una depuración clara: Sergio Maza quiere un plantel más ajustado, competitivo y funcional a su idea. La decisión tiene costo emocional, pero también una lectura deportiva: reducir margen de error y potenciar el grupo para la recta final.
Mercado de pases – Juventud sumó a Iturrieta y Marchiori
Juventud Antoniana mercado pases no se mueve por nombres solamente: se mueve por necesidad competitiva. El Santo entendió que la segunda parte del torneo exige jerarquía, recambio y decisiones firmes.
Con Tadeo Marchiori e Iturrieta, Juventud suma experiencia, rodaje y variantes. Con las bajas, marca un corte en el plantel. Ahora, el desafío será que esas decisiones se traduzcan en rendimiento, puntos y clasificación.
El mercado ya empezó a jugar su propio partido. Para Juventud, el objetivo sigue siendo el mismo: meterse en la fase Campeonato y sostener vivo el sueño de pelear por el ascenso.
Juventud Antoniana sumó jerarquía con Marchiori e Iturrieta y ajusta su plantel para sostener el sueño de clasificación.
Marruecos venció por penales a Países Bajos tras igualar 1-1 en los 120 minutos y se clasificó a los octavos de final del Mundial 2026. Issa Diop rescató al equipo africano en el tiempo agregado, Yassine Bono fue determinante en la definición y Saibari convirtió el penal decisivo para sellar una clasificación histórica.
Marruecos venció por penales a Países Bajos y avanzó a octavos del Mundial 2026
Marruecos volvió a escribir una página grande en el Mundial 2026. En un partido cargado de tensión, desgaste, dominio alternado y dramatismo hasta el último remate, los Leones del Atlas vencieron por penales a Países Bajos después de empatar 1-1 en los 120 minutos y se clasificaron a los octavos de final, donde enfrentarán a Canadá.
El equipo africano fue superior durante buena parte del encuentro, especialmente en el segundo tiempo y en el alargue, pero volvió a convivir con un problema que lo acompaña desde la fase de grupos: la falta de contundencia. Dominó, propuso, atacó por las bandas y encontró asociaciones de calidad, aunque le costó transformar esa superioridad en goles.
Países Bajos, dirigido por Ronald Koeman, fue más pragmático. Esperó, redujo riesgos, apostó al contragolpe y encontró el 1-0 con Cody Gakpo, luego de una corrida memorable de Crisencio Summerville. Sin embargo, su postura conservadora terminó pasándole factura. Marruecos lo empujó contra su área, igualó en el minuto 91 por medio de Issa Diop y luego encontró en Yassine Bono al héroe de una tanda llena de errores.
La clasificación marroquí tuvo todos los condimentos de una noche mundialista: un gol agónico, un arquero decisivo, penales fallados por ambos lados, una presión enorme sobre las figuras y un remate final de Ismael Saibari para confirmar el pasaje a octavos.
Un partido de 120 minutos con Marruecos como protagonista
El inicio mostró a Países Bajos con intención de manejar los tiempos. El conjunto europeo tuvo algunos minutos de control y hasta generó una situación de peligro en el área rival, pero esa superioridad inicial duró poco.
Marruecos se acomodó rápidamente en el campo, empezó a imponer presencia en campo contrario y encontró su mejor vía de ataque por el sector derecho. Allí, Brahim Díaz y Achraf Hakimi construyeron las conexiones más claras del equipo africano. El lateral del PSG volvió a ser una salida permanente, mientras que Brahim se movió con libertad para recibir, conducir y filtrar pases.
El problema marroquí estuvo en el área. Ismael Saibari, referencia ofensiva del equipo, no siempre logró conectar con claridad. La más clara del primer tiempo llegó en la última acción: Brahim lanzó un centro fuerte y cruzado que parecía dejar a Saibari de cara al gol, pero el delantero no llegó a empujarla sobre la línea y la pelota se fue por el segundo palo.
Del otro lado, Bart Verbruggen fue clave para sostener a Países Bajos. El arquero neerlandés fue lo mejor del equipo de Koeman en la primera media hora y evitó que Marruecos pudiera trasladar su dominio al marcador.
El sector derecho, la zona fuerte de Marruecos
El plan africano tuvo una lectura clara: cargar el juego sobre Hakimi y Brahim Díaz. Desde ese costado nacieron muchas de las aproximaciones más peligrosas. Hakimi aportó profundidad, recorrido y amplitud; Brahim, pausa y creatividad.
Esa sociedad fue una de las claves del partido. Cada vez que Marruecos pudo activar ese sector, Países Bajos sufrió. Sin embargo, el equipo africano volvió a mostrar dificultades en el último pase y en la definición, una situación que ya había aparecido en partidos anteriores del Mundial 2026.
Países Bajos golpeó con Gakpo y puso el partido cuesta arriba
Marruecos también fue mejor en el segundo tiempo. De hecho, el dominio del balón llegó a estar cerca del 80% a favor del conjunto africano. Países Bajos defendía cada vez más cerca de su área y tenía dificultades para recuperar la pelota y sostener ataques largos.
Pero el fútbol también se define por eficacia. Y en una de las pocas jugadas realmente profundas del equipo europeo, Crisencio Summerville protagonizó una corrida notable y logró habilitar desde el suelo a Cody Gakpo. El delantero neerlandés recibió y sacó un remate potente para marcar el 1-0.
El gol cambió el escenario emocional del partido. Países Bajos encontró una ventaja que no había construido desde el dominio, sino desde la oportunidad. Koeman decidió refugiarse todavía más, defender la diferencia y apostar a que el reloj jugara a su favor.
Esa decisión terminó siendo decisiva. Marruecos se adelantó con todo, empezó a lanzar centros desde los laterales y, aunque esa vía había sido improductiva durante casi todo el partido, encontró el premio cuando el margen parecía agotado.
Issa Diop rescató a Marruecos en el minuto 91
Cuando el partido parecía escaparse, apareció Issa Diop. A los 91 minutos, Chemsdine Talbi lanzó un centro fantástico al área y el defensor ingresó a la carrera para conectar la pelota y poner el 1-1.
El gol fue un desahogo para Marruecos y, al mismo tiempo, un castigo para Países Bajos. El equipo europeo se había replegado demasiado temprano y pagó caro su falta de ambición. En cambio, el conjunto africano encontró justicia en una jugada que combinó insistencia, precisión y presencia en el área.
El empate llevó el partido al alargue y reforzó una sensación: Marruecos había hecho más méritos para seguir con vida.
El alargue fue un monólogo marroquí
En los 30 minutos suplementarios, Marruecos fue claramente superior. Los cambios no le dieron respuestas a Países Bajos. Al contrario, el equipo de Koeman perdió capacidad de recuperación, claridad para salir y presencia ofensiva.
Marruecos manejó la pelota, ocupó campo rival y volvió a insistir por los costados. Hakimi siguió siendo una vía de salida permanente, los delanteros se mantuvieron activos y el equipo africano jugó con la convicción de buscar el triunfo antes de los penales.
Sin embargo, otra vez apareció el gran déficit: el último toque. Marruecos tuvo el protagonismo, pero no logró generar una cantidad suficiente de situaciones limpias para vencer a Verbruggen en el alargue. El arquero neerlandés volvió a sostener a su equipo y estiró la definición hasta los penales.
La definición por penales: Bono, errores y Saibari decisivo
La tanda fue cambiante y cargada de tensión. Koopmeiners abrió la serie con un zurdazo cruzado imposible para Bono. Luego, Neil El Aynaoui estrelló su remate contra el travesaño y Países Bajos tomó ventaja.
En el segundo turno cambió la historia. Kluivert falló su penal y Soufiane Rahimi empató la serie para Marruecos, con algo de suspenso. Después, Weghorst convirtió para Países Bajos y Chemsdine Talbi respondió para poner el 2-2.
La cuarta ronda mantuvo el dramatismo. Timber erró su remate y le dejó a Hakimi la posibilidad de adelantar a Marruecos, pero el capitán también falló: su disparo se estrelló contra el palo.
El momento clave llegó en el quinto penal neerlandés. Summerville, que había sido determinante en la jugada del gol de Gakpo, no pudo superar a Bono. El arquero marroquí respondió con una atajada decisiva y dejó servido el escenario para Saibari.
El delantero no falló. Convirtió el penal definitivo y desató la celebración de Marruecos, que eliminó a Países Bajos de manera temprana en el Mundial 2026 y se metió entre los 16 mejores del torneo.
Estadísticas y datos relevantes de Países Bajos vs Marruecos
Dato
Detalle
Partido
Países Bajos 1-1 Marruecos
Definición
Marruecos ganó 3-2 por penales
Competencia
Mundial 2026
Instancia
16avos de final
Clasificado
Marruecos
Próximo rival
Canadá
Gol de Países Bajos
Cody Gakpo
Asistencia previa
Crisencio Summerville
Gol de Marruecos
Issa Diop, a los 91 minutos
Asistencia del empate
Chemsdine Talbi
Penal decisivo
Ismael Saibari
Figura clave
Yassine Bono
DT de Marruecos
Mohamed Ouahbi
DT de Países Bajos
Ronald Koeman
Dato de posesión
Marruecos llegó a dominar cerca del 80% del balón en el segundo tiempo
Arquero destacado de Países Bajos
Bart Verbruggen
Las claves de la clasificación de Marruecos
Yassine Bono, héroe en los momentos decisivos
Bono volvió a demostrar por qué es uno de los símbolos de Marruecos. No solo sostuvo al equipo en una tanda emocionalmente pesada, sino que apareció en el momento exacto: el penal de Summerville. Su atajada cambió la serie y abrió la puerta para que Saibari sentenciara la clasificación.
Países Bajos pagó caro su falta de ambición
El equipo de Koeman llegó como favorito, pero nunca terminó de asumir ese rol. Apostó a esperar, correr y defender la ventaja tras el gol de Gakpo. Esa austeridad le permitió mantenerse en partido, pero también lo condenó: cedió demasiado terreno y terminó encerrado ante un rival que nunca dejó de buscar.
Marruecos dominó, aunque volvió a sufrir por su falta de eficacia
El conjunto africano fue el que más propuso. Tuvo más presencia en campo rival, mejor circulación y mayor iniciativa. Sin embargo, le costó cerrar las jugadas. Esa falta de contundencia ya había aparecido en la fase de grupos y volvió a ser un punto de preocupación, pese a la clasificación.
Hakimi y Brahim Díaz marcaron el camino
Marruecos encontró en el sector derecho su zona más productiva. Hakimi dio profundidad y Brahim ofreció claridad para conectar líneas. Aunque no siempre hubo precisión en el área, esa sociedad fue el principal argumento ofensivo del equipo africano.
Issa Diop cambió la historia sobre la hora
El defensor apareció como un delantero en el minuto 91. Su llegada al área, su lectura de la jugada y su definición tras el centro de Talbi evitaron la eliminación y llevaron el partido al alargue. Fue el gol que sostuvo vivo el sueño marroquí.
El recorrido de Marruecos en el Mundial 2026
Marruecos llegó a esta instancia después de una fase de grupos exigente en el Grupo C. Su camino no fue perfecto, pero sí competitivo y con señales claras de crecimiento.
En el debut, empató 1-1 ante Brasil en un partido en el que fue superior durante varios tramos, aunque no logró sostener la ventaja. Ismael Saibari abrió el marcador y Vinícius Jr. empató para la Verdeamarela. Ese encuentro dejó una primera señal: Marruecos podía competir de igual a igual ante potencias históricas.
En la segunda fecha, venció 1-0 a Escocia con un gol tempranero de Saibari, asistido por Brahim Díaz. El equipo dominó buena parte del partido, generó situaciones y volvió a mostrar buen funcionamiento, aunque sufrió por no liquidarlo.
En la tercera jornada, superó 4-2 a Haití en un encuentro más complejo de lo esperado. Haití se puso dos veces en ventaja, pero Marruecos reaccionó con carácter: Hakimi, Saibari, Rahimi y Gessime Yassine marcaron los goles de una victoria que terminó de consolidar su clasificación.
Ahora, tras eliminar a Países Bajos por penales, el equipo africano llega a octavos con una mezcla poderosa: confianza, jerarquía, carácter competitivo y margen de mejora.
Marruecos, de revelación a potencia consolidada
La clasificación a octavos confirma algo que el fútbol mundial viene observando desde hace años: Marruecos ya no es una sorpresa. Su histórica semifinal en Qatar 2022 marcó un quiebre, pero este Mundial 2026 empieza a mostrar que aquella campaña no fue un hecho aislado.
El equipo de Mohamed Ouahbi tiene una base fuerte, futbolistas de nivel internacional y una identidad reconocible. Presiona, ataca por bandas, intenta sostener la pelota y tiene individualidades capaces de cambiar partidos.
Achraf Hakimi es el gran símbolo, pero no el único argumento. Brahim Díaz aporta creatividad, Bono transmite seguridad, El Aynaoui sostiene el mediocampo, Saibari aparece en momentos importantes y jugadores como Talbi, Rahimi o Diop ofrecen soluciones desde distintos roles.
Marruecos llegó al Mundial con antecedentes importantes: una clasificación impecable, ocho triunfos, 22 goles a favor y apenas dos en contra en su camino clasificatorio. Además, su ubicación entre las mejores selecciones del ranking mundial le cambió el lugar desde el cual compite: ya no juega desde la sorpresa, sino desde la exigencia.
Países Bajos, una eliminación prematura y demasiadas dudas
La eliminación de Países Bajos deja una lectura dura para Ronald Koeman. El equipo europeo tuvo momentos de orden, encontró un gol con Gakpo y dispuso de una ventaja importante en la tanda de penales, pero nunca mostró una ambición sostenida para controlar el partido.
La postura tras el 1-0 fue demasiado conservadora. En lugar de buscar el segundo gol, Países Bajos retrocedió, dejó crecer a Marruecos y terminó defendiendo demasiado cerca de Verbruggen. El arquero sostuvo al equipo durante varios pasajes, pero no alcanzó.
La caída por penales expone una eliminación temprana para una selección que llegaba con aspiraciones importantes. Más allá de la jerarquía de sus nombres, Países Bajos no encontró continuidad ofensiva ni rebeldía para cambiar el desarrollo cuando Marruecos tomó el control.
Proyección: Canadá, el próximo desafío de Marruecos
El premio para Marruecos será enfrentar a Canadá en octavos de final. Será un cruce distinto, con exigencias físicas, ritmo alto y un rival que también llega con confianza.
Para los Leones del Atlas, el desafío será sostener lo positivo y corregir lo pendiente. El equipo genera volumen de juego, domina tramos largos y tiene recursos por las bandas, pero necesita mejorar la eficacia. En partidos eliminatorios, no siempre habrá margen para rescates agónicos o penales.
La buena noticia para Ouahbi es que Marruecos demostró carácter. Supo reaccionar ante Brasil, resistió el sufrimiento contra Escocia, remontó ante Haití y volvió a levantarse ante Países Bajos. Esa capacidad competitiva es una de sus mayores fortalezas.
Marruecos ganó desde la convicción
Marruecos eliminó a Países Bajos porque creyó más en el partido. Fue el equipo que más buscó, el que más asumió riesgos y el que tuvo mayor protagonismo durante los 120 minutos. No fue perfecto, porque volvió a fallar en la definición y necesitó los penales para resolver una historia que pudo haber ganado antes, pero sí fue más coherente con la idea de avanzar.
Bono fue el héroe, Saibari el ejecutor final, Diop el salvador sobre la hora y Hakimi-Brahim el motor futbolístico de un equipo que sigue creciendo en el Mundial 2026.
Países Bajos, en cambio, quedó eliminado por su propia austeridad. Tuvo la ventaja, tuvo nombres de jerarquía y tuvo momentos favorables, pero eligió cuidar más de lo que atacó. En un Mundial, ese límite suele pagarse caro.
Marruecos está en octavos y mira a Canadá con ilusión. Lo hace con una certeza: ya no alcanza con hablar de revelación africana. Este equipo compite como una potencia.
Marruecos sufrió, empató sobre la hora y eliminó a Países Bajos por penales para meterse en octavos del Mundial 2026.
Paraguay venció a Alemania por penales en los 16avos de final del Mundial 2026 y firmó una de las grandes hazañas de su historia. Tras el 1-1 en Boston, la Albirroja ganó 4-3 desde los doce pasos y se metió en octavos.
Paraguay venció a Alemania y escribió una página inolvidable en el Mundial 2026
Paraguay venció a Alemania por penales y se metió en los octavos de final del Mundial 2026, en una noche que ya forma parte de las grandes gestas del fútbol guaraní. El equipo de Gustavo Alfaro igualó 1-1 ante la cuatro veces campeona del mundo en Boston, resistió durante el alargue y se impuso 4-3 en una tanda dramática, con Orlando Gill como figura y José Canale como autor del penal decisivo.
La Albirroja llegaba al cruce de 16avos de final como punto frente a un gigante europeo. Alemania partía como favorita por historia, jerarquía y plantel, pero Paraguay volvió a demostrar que su identidad competitiva está más viva que nunca. Orden, sacrificio, concentración y carácter fueron los pilares de una clasificación inolvidable.
Paraguay golpeó primero con Julio Enciso
El partido comenzó con una señal clara: Paraguay no salió a mirar a Alemania. Antes del minuto ya había generado una aproximación y un córner a favor. Con el correr de los minutos, el conjunto alemán tomó la posesión, pero chocó contra una línea defensiva firme integrada por Juan José Cáceres, Gustavo Gómez, José Canale y Junior Alonso.
La Albirroja no tuvo demasiada pelota, pero sí paciencia. A los 42 minutos, Miguel Almirón aceleró, Matías Galarza recibió en posición de centro y habilitó a Julio Enciso, quien apareció solo en el área para marcar de cabeza el 1-0. Fue un gol enorme: el primer tanto paraguayo en un mata-mata mundialista.
Alemania reaccionó, pero no pudo romper la muralla guaraní
En el segundo tiempo, Julian Nagelsmann movió el banco y Alemania encontró el empate. Florian Wirtz envió un centro peligroso y Kai Havertz lo desvió de cabeza para vencer a Orlando Gill.
A partir del 1-1, Alemania volvió a dominar la posesión y jugó durante largos pasajes en campo paraguayo. Sin embargo, no encontró claridad para lastimar. Paraguay aceptó el rol que mejor conoce: defender con orden, cerrar espacios y competir cada pelota como si fuera la última.
La salida de Julio Enciso fue una complicación para la Albirroja, porque perdió a su jugador más desequilibrante. Aun así, el equipo de Alfaro sostuvo el resultado hasta el final de los 90 minutos.
El alargue y el susto del gol anulado
En el tiempo extra, Paraguay se replegó todavía más. Gustavo Alfaro decidió sacar a Miguel Almirón y sumar a Gustavo Velázquez para reforzar el bloque defensivo. Alemania llegó a convertir el 2-1 con un cabezazo de Jonathan Tah tras un córner, pero el VAR intervino y el árbitro Jalal Jayed anuló el tanto.
Ese momento pareció confirmar que la noche tenía destino paraguayo. Alemania siguió insistiendo, pero Paraguay resistió con alma, piernas y corazón hasta llevar la definición a los penales.
Orlando Gill, héroe absoluto en los penales
La tanda tuvo todos los condimentos de una definición mundialista. Alemania comenzó con Kai Havertz, pero Orlando Gill le adivinó la intención y tapó el primer remate. Mauricio Magalhaes abrió la cuenta para Paraguay con un disparo cruzado.
Luego marcaron Joshua Kimmich, Gustavo Gómez, Jamal Musiala y Matías Galarza, hasta que Gill volvió a aparecer ante Nick Woltemade con otra atajada clave.
Paraguay tuvo dos oportunidades para cerrarlo antes, pero Antonio Sanabria remató afuera y Fabián Balbuena también falló. Entonces apareció otro giro dramático: Jonathan Tah tuvo la chance de poner arriba a Alemania, pero envió su penal por encima del arco.
El destino quedó en los pies de José Canale, defensor de Lanús, quien convirtió el penal decisivo y desató la locura paraguaya.
El podio de la hazaña paraguaya
Orlando Gill, la gran figura
El arquero de San Lorenzo fue el héroe de la clasificación. Durante los 120 minutos sumó seis atajadas, cuatro de ellas a remates dentro del área, y en la tanda contuvo dos penales. Su actuación fue determinante para sostener con vida a Paraguay.
José Canale, defensa y penal decisivo
José Canale reemplazó al lesionado Omar Alderete y respondió con una actuación enorme. Fue el jugador que más despejes realizó, ganó 8 de 10 duelos y no perdió ninguna disputa aérea. Además, convirtió el penal que metió a Paraguay en octavos.
Matías Galarza, asistencia y personalidad
Matías Galarza volvió a ser uno de los puntos altos del equipo. Asistió a Julio Enciso en el gol del 1-0, corrió durante todo el partido y convirtió su penal con categoría.
Contexto: el camino de Paraguay en el Mundial 2026
Paraguay volvió a un Mundial después de 16 años y ya había mostrado señales de carácter en la fase de grupos. Debutó con derrota ante Estados Unidos, se recuperó con un triunfo trabajado ante Turquía y luego empató sin goles frente a Australia para avanzar como uno de los mejores terceros.
El equipo de Gustavo Alfaro recuperó la esencia histórica de la Albirroja: defensa fuerte, juego aéreo, concentración y capacidad para competir ante rivales superiores desde lo individual.
Datos relevantes del partido
Partido: Paraguay 1-1 Alemania.
Resultado por penales: Paraguay 4-3 Alemania.
Competencia: 16avos de final del Mundial 2026.
Sede: Boston.
Gol de Paraguay: Julio Enciso.
Gol de Alemania: Kai Havertz.
Figura: Orlando Gill.
Penal decisivo: José Canale.
Próximo rival: ganador de Francia vs Suecia.
Análisis del hecho principal
La victoria de Paraguay ante Alemania no puede leerse solo como una sorpresa. Fue una consecuencia directa de una idea de juego clara. Gustavo Alfaro construyó un equipo que sabe sufrir, que entiende los momentos del partido y que no se desespera cuando no tiene la pelota.
Alemania dominó la posesión, pero Paraguay dominó algo igual de importante: la resistencia emocional. La Albirroja convirtió en el momento justo, soportó el empate, sobrevivió al alargue y tuvo temple para imponerse en los penales.
La actuación de Orlando Gill eleva todavía más el impacto de esta clasificación. El arquero no solo respondió durante el desarrollo, sino que fue decisivo en la tanda. En partidos de eliminación directa, esa clase de actuaciones construyen leyendas.
La utopía se hizo realidad
Paraguay cazó una utopía que parecía imposible: eliminó a Alemania en un Mundial. Lo hizo sin traicionar su identidad, con una estructura defensiva sólida, con un arquero inspirado y con futbolistas que entendieron que la historia se escribe también desde el sacrificio.
La Albirroja está en octavos de final y espera rival entre Francia y Suecia. Más allá de lo que venga, el equipo de Gustavo Alfaro ya dejó una marca imborrable en el Mundial 2026: demostró que, cuando Paraguay recupera su esencia, puede competir contra cualquiera.
Paraguay eliminó a Alemania por penales en Boston y avanzó a octavos del Mundial 2026 en una noche histórica.