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Franco Colapinto en Miami encontró por fin la vuelta rápida que tanto había buscado en este inicio de temporada. En un fin de semana sprint y en un circuito desconocido para él, el piloto argentino se metió en la SQ3 por primera vez con Alpine, fue más veloz que Pierre Gasly y largará octavo en la carrera corta del sábado, en una jornada que también confirmó el salto competitivo del equipo francés.
Franco Colapinto tuvo su gran despegue en Miami
Después de semanas de trabajo, análisis y autocrítica, Franco Colapinto logró en Miami lo que tanto necesitaba: una clasificación fuerte, limpia y competitiva. El argentino firmó una actuación destacada en la qualy para el sprint del Gran Premio de Miami y consiguió su mejor resultado en una sesión de clasificación desde que llegó a Alpine. El octavo puesto no solo lo coloca en una posición muy valiosa para pelear por puntos en la carrera corta, sino que además representa un quiebre en una de las mayores cuentas pendientes que arrastraba en este arranque de 2026.
El contexto también potencia el valor de lo conseguido. Colapinto llegaba a Miami tras un parón de cinco semanas, provocado por las cancelaciones de Bahréin y Arabia Saudita, y luego de un inicio de campeonato con sensaciones cruzadas. Había mostrado ritmo, agresividad y capacidad para correr bien los domingos, pero le faltaba dar el salto en clasificación. En Miami, finalmente, esa pieza apareció. Y apareció en un escenario exigente: una pista nueva para él, un fin de semana sprint y una Alpine que estrenó un importante paquete de actualizaciones.
La mejor clasificación de Colapinto desde su llegada a Alpine
La gran noticia del viernes en Florida fue que Colapinto se metió en la SQ3, algo que no conseguía desde su etapa en Williams, y que además logró terminar octavo, por delante de su compañero Pierre Gasly, al que superó por 154 milésimas en la tanda decisiva. Ese dato no es menor. Gasly había sido la referencia interna del equipo y, apenas unas semanas antes, en Japón, la diferencia entre ambos había sido muy amplia. En Miami, el argentino revirtió por completo esa situación.
La secuencia clasificatoria tuvo mucho valor. En la SQ1, Colapinto se vio condicionado por una bandera amarilla provocada por una salida de pista de Lance Stroll en la curva 17, lo que lo obligó a abortar un intento. Aun así, logró recomponerse y meterse en la siguiente fase con un tiempo de 1m30s386, justo detrás de Gasly. En la SQ2, directamente cambió la tendencia y dio un golpe interno fuerte dentro del equipo: volvió a ser octavo, pero esta vez con una diferencia de 446 milésimas a favor sobre el francés. Ya en la SQ3, con 1m29s320, selló una clasificación fantástica para largar desde la cuarta fila.
Un resultado que vale más que un simple octavo puesto
La octava posición de partida tiene una importancia que va más allá del número final. Colapinto había mostrado hasta aquí ser un piloto muy fuerte en ritmo de carrera, en maniobras, en defensa y en lectura de competencia. El gran problema había sido siempre empezar demasiado atrás. Eso lo obligaba a depender de autos de seguridad, estrategias al límite o remontadas muy exigentes. Miami modificó ese panorama: ahora tendrá una largada mucho más favorable y una chance concreta de transformar su ritmo en puntos.
Además, su producción gana todavía más relevancia porque Alpine decidió afrontar la SQ3 con una estrategia distinta al resto. Mientras los otros equipos salieron con neumáticos blandos nuevos, la escudería francesa optó por usar un juego que ya había sido empleado en la parte final del entrenamiento. Aun con esa desventaja, Colapinto logró terminar octavo y dejar atrás incluso al Red Bull de Isack Hadjar, que quedó noveno con goma flamante. Gasly, por su parte, fue décimo.
Miami confirmó el salto de Alpine
No solo Colapinto salió fortalecido del viernes. También Alpine mostró una mejora evidente. El equipo había llegado a Miami con un paquete importante de actualizaciones, trabajado durante el largo receso en Enstone, y el resultado fue inmediato. Desde el entrenamiento ya se veía una versión más competitiva del A526, aunque Franco quedó fuera del top 10 porque se topó con tráfico en su último intento. Pero en la clasificación del sprint, tanto él como Gasly lograron meterse en SQ3, una señal concreta de que el equipo dio un paso adelante.
Ese avance también reposiciona a la escudería en la pelea de la zona media. En las primeras fechas, Alpine había discutido mano a mano con Racing Bulls, Audi y Haas, pero en Miami apareció por encima de ese lote y con argumentos para ilusionarse con consolidarse como la quinta fuerza del campeonato. En una temporada de reglamento nuevo, donde la evolución técnica puede modificar rápido el orden, el trabajo de desarrollo pasa a ser decisivo. Y en este caso, el equipo francés respondió.
Las declaraciones de Colapinto: alivio, trabajo y confianza recuperada
Después de la clasificación, las palabras de Colapinto dejaron ver algo más que satisfacción. También mostraron alivio. El argentino reconoció que lo más importante fue haber entendido por qué le había faltado rendimiento en las carreras anteriores. Explicó que el parón sirvió para resetear, analizar dónde estaba el problema y trabajar en la dirección correcta junto a ingenieros y mecánicos. Ese concepto es central para entender el peso de esta clasificación: no fue solo una buena vuelta, sino el resultado de un proceso de corrección.
Franco también destacó que el equipo y él encontraron el rumbo después de tres primeras carreras duras y dolorosas. Y, ya pensando en el sprint, dejó una frase alentadora: señaló que el ritmo era fuerte y que, en comparación con el Red Bull de Hadjar, había sido competitivo incluso con neumáticos usados. Esa percepción abre una expectativa concreta para el sábado: si mantiene el nivel de viernes, tendrá una oportunidad real de pelear por un buen resultado.
Del golpe de Japón a la sonrisa de Miami
El contraste con lo ocurrido en Suzuka es enorme. En Japón, Colapinto había sufrido mucho con el equilibrio del auto, quedó lejos de Gasly y cerró un fin de semana cargado de frustración. Miami, en cambio, lo mostró competitivo desde el arranque, suelto en una pista desconocida y con una confianza distinta. Esa recuperación tiene valor deportivo y también mental. Porque no solo se trataba de mejorar tiempos, sino de cortar una racha que empezaba a transformarse en un lastre.
De hecho, el propio texto marca que el semblante de Franco fue otro. Y no es un detalle menor. Hasta aquí, las clasificaciones terminaban casi siempre con gesto serio y sensación de oportunidad desperdiciada. Esta vez fue diferente. Por primera vez en mucho tiempo, Colapinto cerró una jornada clasificatoria con una verdadera sonrisa y con la certeza de haber dado el paso que venía persiguiendo.
El factor emocional también jugó su partido
Otro elemento que rodeó este gran viernes de Colapinto fue todo lo vivido antes de viajar a Estados Unidos. El argentino venía de protagonizar un multitudinario road show en las calles de Buenos Aires, donde recibió un enorme respaldo del público. Según el propio relato, esa demostración de cariño fue una inyección de confianza y fortaleza. A eso se sumó un período de trabajo en Enstone, una visita a la Argentina y hasta el encuentro con Lionel Messi. Todo eso armó un contexto emocional muy fuerte antes de aterrizar en Miami.
Incluso con su estilo distendido, Colapinto bromeó con que “habrá que volver a Buenos Aires más seguido para hacer un show antes de cada carrera”. Pero detrás de esa frase hay una señal clara: llegó a Miami más liviano, con energía renovada y con una mejor conexión con su rendimiento. En una Fórmula 1 cada vez más milimétrica, ese aspecto también puede marcar diferencias.
Qué puede pasar en el sprint de Miami
La clasificación ya quedó atrás, pero su consecuencia más importante está por venir. Largar octavo le da a Colapinto una posición concreta para pelear en la zona de puntos del sprint. En lugar de salir desde el fondo o depender de una carrera caótica, esta vez tendrá autos al alcance, aire más limpio y un escenario más lógico para aprovechar el ritmo del Alpine.
También será interesante observar si Alpine puede sostener en carrera el salto mostrado a una vuelta. La sensación del viernes fue muy positiva y dejó claro que el trabajo técnico funcionó. Si eso se confirma en el sprint, el equipo francés no solo sumará un buen botín, sino que además podrá empezar a afirmar su nueva posición dentro de la parrilla.
Team 43. Just what it means to all of them 🥰 pic.twitter.com/cRvWV7FFmF
— BWT Alpine Formula One Team (@AlpineF1Team) May 1, 2026
Una clasificación que puede marcar un punto de partida
Más allá de lo que ocurra en la carrera corta, este viernes de Miami ya quedó como uno de los mejores momentos de Colapinto en lo que va de la temporada. Fue su mejor clasificación con Alpine, se metió en la instancia decisiva, derrotó a Gasly y confirmó que el trabajo del receso no fue en vano. Después de tanto remar desde atrás, el argentino por fin encontró esa vuelta rápida que tanto necesitaba para empezar a cambiar la historia de sus fines de semana.
Miami puede transformarse así en un punto de inflexión. No solo por la posición de partida o por el buen rendimiento puntual, sino porque mostró a un Colapinto más firme, más claro y más cómodo con el auto. Si esa versión se sostiene, Alpine tendrá mucho para entusiasmarse. Y Franco, también.


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