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Ricardo De Cecco realizó su balance tras la temporada 2025/26 de Salta Basket en La Liga Argentina. El entrenador valoró la competitividad del equipo, el carácter en los momentos difíciles, la construcción de una identidad de juego y el fuerte vínculo que se generó entre Los Infernales y el público salteño.
De Cecco: “El equipo fue competitivo y mostró carácter en momentos difíciles”
Las declaraciones de De Cecco post temporada dejaron una mirada clara sobre lo que significó la campaña 2025/26 para Salta Basket. El entrenador salteño realizó un balance profundo de lo vivido por Los Infernales en La Liga Argentina, donde el equipo cumplió objetivos importantes, volvió a meterse en playoffs, eliminó a Estudiantes de Tucumán en una serie durísima y terminó su recorrido ante San Isidro, uno de los grandes candidatos al ascenso.
Para Ricardo De Cecco, la temporada dejó un saldo positivo, aunque también una sensación lógica de que el equipo pudo haber dado un paso más. Salta Basket se metió entre los ocho mejores de la Conferencia Norte, superó la reclasificación y compitió en octavos de final pese a la baja de Tomás Botta, una de sus piezas más importantes.
“El equipo fue competitivo durante toda la temporada, logró sostener una regularidad importante en fase regular y mostró carácter en momentos difíciles”, señaló el entrenador, marcando uno de los puntos centrales de su análisis. Esa frase resume buena parte del recorrido infernal: un equipo que tuvo altibajos, pero que nunca perdió su compromiso competitivo.
Un balance positivo, con sabor agridulce
De Cecco no esquivó la autocrítica. Al analizar la temporada, reconoció que el balance fue positivo, pero también admitió que quedó una sensación agridulce por haber estado cerca de avanzar un poco más.
Salta Basket cumplió con uno de los principales objetivos de la campaña: ingresar a playoffs y sostenerse dentro del lote competitivo de la Conferencia Norte. Lo hizo en una zona pareja, exigente y cargada de rivales con aspiraciones fuertes.
La fase regular fue de mucho desgaste. Los Infernales tuvieron momentos altos, partidos de gran nivel y también pasajes donde les costó mantener la regularidad. Aun así, lograron construir una campaña sólida, con una identidad reconocible y con respuestas importantes en escenarios de presión.
Para el entrenador, haber sostenido competitividad en una liga tan dura es un aspecto para valorar. La Liga Argentina exige viajes, rotación, fortaleza mental y capacidad de adaptación. En ese contexto, Salta Basket logró mantenerse de pie y llegar a la postemporada con argumentos.
“Cuando defendimos con agresividad, fuimos un equipo muy duro”
Uno de los puntos más fuertes del análisis de De Cecco estuvo vinculado al funcionamiento colectivo. El entrenador explicó que el equipo tuvo tramos muy buenos y otros donde le costó sostener la idea.
La versión que más se acercó a lo que pretende el cuerpo técnico apareció cuando Los Infernales jugaron con intensidad, compartieron la pelota y defendieron con agresividad. En esos momentos, Salta Basket se transformó en un rival muy difícil para cualquiera.
Esa identidad se vio en varios partidos importantes. La victoria frente a San Isidro en el Delmi durante la fase regular, el triunfo en doble suplementario ante Jujuy Básquet, la clasificación agónica frente a Estudiantes y el tercer juego de la serie ante San Isidro fueron muestras de un equipo con carácter, energía y capacidad para competir.
Sin embargo, De Cecco también marcó una deuda: la continuidad. El equipo no siempre pudo sostener ese rendimiento durante largos tramos o en partidos consecutivos. Esa falta de regularidad en momentos clave fue una de las situaciones que impidió dar un salto mayor.
El ADN de Los Infernales
Consultado sobre si pudo encontrar la identidad de juego que pretende para sus equipos, De Cecco fue claro: considera que Salta Basket logró construir un ADN.
Ese ADN, según el entrenador, está basado en un equipo que intenta correr, que busca buenas decisiones ofensivas y que defensivamente quiere ser intenso y solidario. No siempre salió como pretendía, pero los jugadores entendieron la idea y la llevaron adelante.
Esa construcción es uno de los aspectos más importantes de la temporada. En una competencia donde los planteles suelen cambiar año tras año, instalar una identidad colectiva no es sencillo. Salta Basket logró hacerlo a partir de una combinación de esfuerzo, compromiso, roles definidos y sentido de pertenencia.
Los Infernales no fueron un equipo perfecto, pero sí reconocible. En sus mejores noches, defendieron con intensidad, corrieron la cancha, movieron la pelota y encontraron respuestas repartidas. Esa idea permitió sostener una campaña competitiva y reforzar la conexión con la gente.
La baja de Tomás Botta y una serie durísima ante San Isidro
Uno de los temas inevitables en el balance fue la lesión de Tomás Botta. El base santafesino fue una de las figuras del equipo durante la temporada y su ausencia en la serie ante San Isidro condicionó el cierre de la campaña.
De Cecco fue cuidadoso al hablar del tema. No quiso poner excusas, pero reconoció que la baja fue importante. Botta le daba al equipo soluciones en ambos costados de la cancha: conducción, anotación, lectura, generación para sus compañeros y peso en los cierres.
En una serie tan exigente como la de San Isidro, perder una pieza de esa jerarquía se sintió. El rival cordobés era uno de los candidatos más fuertes al ascenso, finalista en la temporada anterior y segundo en la fase regular de la presente edición.
Salta Basket compitió con lo que tenía. Tras quedar 0-2 abajo, ganó el tercer partido en el Delmi por 63-57 con una gran actuación de Bruno Abratte, quien asumió mayores responsabilidades en la conducción. Luego, en el cuarto juego, San Isidro impuso su jerarquía, ganó 88-63 y cerró la serie 3-1.
“Quizás con él podríamos haber tenido más herramientas, pero el deporte no se maneja con supuestos”, expresó De Cecco sobre Botta. La frase marca equilibrio: reconoce el impacto de la baja, pero también evita reducir el análisis a una sola situación.
El compromiso del grupo, el gran valor de la campaña
Si De Cecco tuvo que destacar algo del plantel, eligió el compromiso. Para el entrenador, Salta Basket contó con un grupo sano, trabajador y con buena química interna.
Ese aspecto fue central durante toda la temporada. En los momentos favorables, permitió potenciar el rendimiento colectivo. En los tramos difíciles, ayudó a sostener al equipo y evitar una caída más profunda.
El entrenador valoró especialmente la capacidad del plantel para trabajar, competir y mantenerse unido. En una liga larga, con viajes, presión, lesiones y partidos de alta exigencia, la convivencia y la mentalidad grupal son factores determinantes.
Salta Basket mostró eso en varios pasajes. No se quebró después de derrotas duras, reaccionó cuando la tabla se complicó y logró sacar adelante una reclasificación que tuvo todos los condimentos emocionales de una serie de playoffs.
Lo que faltó: variantes ofensivas y cierres más sólidos
El balance también incluyó autocrítica. De Cecco señaló que al equipo le hubiese venido bien tener más variantes ofensivas en ciertos momentos y mayor solidez para cerrar partidos.
Esa lectura coincide con algunos tramos de la temporada donde Salta Basket dependió demasiado de determinadas manos o perdió fluidez cuando el rival ajustó defensivamente. También hubo encuentros donde el equipo llegó con chances al cierre, pero no logró resolver con la claridad necesaria.
En playoffs, esos detalles pesan todavía más. La diferencia entre avanzar o quedar eliminado puede estar en una posesión, una pérdida, una mala decisión ofensiva o un rebote cedido.
El desafío de cara al futuro será trabajar sobre esa profundidad ofensiva, encontrar más recursos en momentos de bloqueo y fortalecer la ejecución en los cierres. Si el proyecto continúa bajo la misma idea, esa será una de las áreas clave para dar el próximo salto competitivo.
El vínculo con la gente: una de las grandes noticias
Uno de los puntos más destacados por De Cecco fue la relación entre el equipo y el público. El entrenador reconoció que durante la temporada se sintió una conexión especial entre Los Infernales y la gente.
El Estadio Delmi volvió a tener noches importantes. El público acompañó durante la fase regular, empujó en la reclasificación ante Estudiantes y sostuvo al equipo en la serie ante San Isidro. Esa energía fue un factor emocional fuerte para el plantel.
Cuando un equipo logra que la gente se identifique con los jugadores, la campaña toma otro valor. No solo se trata de resultados, sino de pertenencia, representación y vínculo con la provincia.
De Cecco lo resumió de una manera contundente: cuando se logra ese sentido de pertenencia, el club crece desde todos lados. Esa frase marca una mirada que va más allá del rectángulo de juego. Para Salta Basket, consolidar la plaza también significa fortalecer el arraigo con su público.
Una temporada que consolidó el proyecto
Salta Basket terminó la temporada con la sensación de haber dado un paso hacia adelante. El equipo se metió entre los ocho de la Conferencia Norte, superó a Estudiantes en una llave muy exigente y compitió contra un rival de máximo nivel como San Isidro.
Además, la campaña permitió reafirmar la presencia de Salta en la segunda división nacional. La franquicia continúa consolidándose en el mapa de La Liga Argentina y ya mira hacia una nueva participación con la expectativa de seguir creciendo.
El recorrido dejó momentos muy importantes: triunfos agónicos, clásicos intensos, una localía fuerte, una serie de reclasificación ganada en suplementario y una respuesta emocional que volvió a conectar al equipo con su gente.
Para De Cecco, el proyecto continúa. El entrenador habló de seguir mejorando, aprendiendo y compitiendo. También dejó en claro que con Los Infernales existe una ilusión compartida: dar el salto que todos quieren.
El futuro de De Cecco y Los Infernales
La última respuesta del entrenador apuntó directamente al futuro. “En lo personal la historia sigue”, expresó De Cecco, dejando abierta la continuidad de un proceso que todavía busca crecer.
El técnico salteño remarcó que el camino es paso a paso, pero con convicción y trabajo. Esa idea resume la filosofía que intentó transmitir durante toda la temporada: competir, construir identidad, mejorar detalles y sostener el sentido de pertenencia.
Salta Basket ya tiene una base deportiva e institucional sobre la cual seguir trabajando. El objetivo para lo que viene será mejorar lo realizado, sumar herramientas, sostener el ADN competitivo y buscar una temporada con mayor regularidad.
Análisis final: De Cecco dejó una mirada realista y esperanzadora
Las declaraciones de Ricardo De Cecco post temporada dejaron una lectura equilibrada. El entrenador valoró lo conseguido, reconoció las dificultades, marcó los puntos a mejorar y destacó el compromiso de un grupo que supo competir en una Liga Argentina exigente.
Salta Basket no terminó donde soñaba, pero sí cumplió objetivos importantes. Se metió en playoffs, ganó una serie, compitió ante un candidato y volvió a generar un vínculo fuerte con la gente. Ese recorrido, mirado en perspectiva, representa una temporada positiva.
El desafío ahora será transformar ese crecimiento en un nuevo punto de partida. Con más variantes, mayor continuidad y una rotación fortalecida, Los Infernales buscarán dar un paso más en la próxima campaña.
De Cecco lo dejó claro: el proyecto sigue, la ilusión está intacta y Salta Basket quiere volver a competir con la misma identidad que lo convirtió en protagonista.


San Martín Mendoza