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River Plate derrotó 1-0 a Rosario Central en el Estadio Más Monumental, con gol de penal de Facundo Colidio, y se convirtió en el primer finalista del Torneo Apertura 2026. El equipo de Eduardo Coudet espera por Argentinos Juniors o Belgrano.
River le ganó a Rosario Central, se sacó una espina y jugará la final del Apertura 2026
River le ganó a Rosario Central y volvió a poner al Monumental de pie. En una semifinal cargada de tensión, polémicas previas, fricción y clima de partido decisivo, el equipo de Eduardo Coudet venció 1-0 al Canalla y se clasificó a la final del Torneo Apertura 2026. El único gol de la noche lo convirtió Facundo Colidio, de penal, en el inicio del segundo tiempo, después de una infracción de Conan Ledesma sobre Joaquín Freitas dentro del área.
El Millonario fue duro, serio y competitivo. No brilló de manera sostenida, pero jugó mejor que Rosario Central en los momentos decisivos, tuvo más volumen ofensivo, generó las situaciones más claras y defendió con autoridad una ventaja mínima en una noche que tenía olor a final anticipada. River se convirtió así en el primer clasificado al partido decisivo y ahora espera por el ganador de Argentinos Juniors y Belgrano, que definirán la otra semifinal en La Paternal.
La victoria también tuvo un valor simbólico. River venía de eliminar a San Lorenzo por penales y luego a Gimnasia y Esgrima La Plata en cuartos, pero esta semifinal ante Rosario Central representaba otra prueba de carácter. El Canalla llegaba fuerte, con envión después de dejar en el camino a Independiente y Racing, y con figuras de peso como Ángel Di María y Enzo Copetti. Sin embargo, en Núñez, el que impuso condiciones fue River.
Una semifinal con clima caliente desde la previa
El partido llegó precedido por una semana intensa. Después de la polémica clasificación de Rosario Central ante Racing, el clima se cargó de declaraciones, cruces y discusiones. River hablaba de “guardia alta”, mientras desde el entorno de Ángel Di María respondían a las críticas y defendían al campeón del mundo. Todo eso se trasladó al Monumental, donde el recibimiento para el exfutbolista de la Selección Argentina fue especialmente hostil.
Desde las tribunas bajó un clima áspero. El canto dirigido a Di María marcó el tono de la noche: tensión, presión y una sensación de que el partido se jugaba con mucho más que la pelota. Rosario Central intentó aislarse de ese contexto, pero nunca logró sentirse cómodo durante largos pasajes del encuentro.
River, en cambio, entendió mejor el escenario. No se dejó llevar por la ansiedad, jugó con intensidad, presionó cuando debía hacerlo y trató de imponer el ritmo desde la posesión. El equipo de Coudet tomó el protagonismo de entrada, mientras Central se paró más cauto, esperando su momento para lastimar de contra.
River fue protagonista, Central esperó agazapado
El primer tiempo tuvo un desarrollo claro. River asumió la iniciativa, manejó más la pelota y jugó la mayor parte del tiempo en campo rival. Rosario Central, dirigido por Jorge Almirón, cedió terreno, achicó espacios y buscó aprovechar las espaldas de los laterales millonarios, especialmente con envíos largos para Enzo Copetti y con la precisión de Ángel Di María.
El Canalla apostó por pelotazos de Di María hacia Copetti, que luchó cada pelota contra los centrales de River. Esa fue la fórmula más repetida por el visitante: salir rápido, evitar la presión alta y encontrar al delantero en duelos físicos. Pero el plan no terminó de generar peligro sostenido.
River tuvo más posesión, pero le costó transformar ese dominio en llegadas limpias durante la primera etapa. El equipo de Coudet controlaba el desarrollo, aunque todavía le faltaba precisión en los últimos metros. Central, mientras tanto, esperaba un error o una salida rápida para sorprender.
La lesión de Driussi encendió la alarma
Uno de los golpes más duros de la noche para River llegó temprano. Sebastián Driussi sufrió una lesión en la rodilla al disputar una pelota con Franco Ibarra y debió salir en camilla, visiblemente dolorido y entre lágrimas. En su lugar ingresó Joaquín Freitas, quien terminaría siendo determinante en la jugada del penal que definió el partido.
La salida de Driussi fue una mala noticia por el peso ofensivo que venía teniendo el delantero. Había marcado ante Gimnasia en cuartos y era una de las piezas que Coudet había recuperado para la parte decisiva del torneo. River sintió el golpe, pero no perdió el orden.
El ingreso de Freitas modificó algunas sociedades ofensivas, pero también le dio frescura y movilidad al ataque. El juvenil volvió a responder en una instancia importante, como ya lo había hecho ante San Lorenzo en los penales y ante Gimnasia con la asistencia para el gol de Lucas Martínez Quarta.
El penal que no pudo convertir Montiel
Antes del descanso, River tuvo una gran oportunidad para abrir el marcador. Cuando se acercaba la primera media hora de juego, Gastón Ávila golpeó con un codazo a Lucas Martínez Quarta dentro del área. Tras revisión del VAR, el árbitro Nicolás Ramírez sancionó penal para el Millonario.
El encargado de ejecutar fue Gonzalo Montiel, un especialista desde los doce pasos. Sin embargo, Conan Ledesma adivinó el remate y sostuvo el cero para Rosario Central. La atajada fue clave porque permitió que el Canalla atravesara el primer tiempo sin recibir goles, pese a que River había sido más protagonista.
El penal fallado pudo haber golpeado anímicamente al local. Pero River no se cayó. Siguió insistiendo, mantuvo el control territorial y se fue al descanso con la sensación de que el partido estaba para seguir trabajándolo con paciencia.
Central amenazó al inicio del complemento
El segundo tiempo comenzó con una señal de alerta para River. Rosario Central salió mejor, más decidido y con mayor intención de avanzar metros. El equipo de Almirón encontró algunos espacios y pareció estar más cerca de incomodar al fondo millonario.
Justo en ese tramo favorable al Canalla llegó la acción que cambió la noche. Conan Ledesma salió lejos, Gastón Ávila cometió un error en la salida y la pelota quedó en una zona peligrosa. Joaquín Freitas atacó el espacio, llegó antes y el arquero de Central lo derribó dentro del área. Penal para River.
Esta vez, el encargado de patear fue Facundo Colidio. El delantero eligió el medio del arco, convirtió el 1-0 y destrabó una semifinal que venía cerrada, caliente y con mucho peso emocional.
Colidio, otra vez decisivo en un partido grande
El gol de Colidio tuvo un peso enorme. No solo porque abrió el marcador, sino porque confirmó el crecimiento del delantero en la etapa final del torneo. Venía de ser importante ante Gimnasia, con una jugada brillante que terminó en asistencia para el gol de Driussi, y ahora asumió la responsabilidad del penal en una semifinal.
Colidio no se escondió. Después del penal errado por Montiel en el primer tiempo, el segundo tiro desde los doce pasos tenía una carga psicológica mayor. El delantero lo pateó al medio, con decisión, y le dio a River la ventaja que necesitaba para manejar el resto del partido.
Desde ese momento, la semifinal cambió. Rosario Central tuvo que salir de su postura de espera y River encontró más espacios para administrar el desarrollo. El Millonario no goleó ni arrolló, pero sí mostró oficio para jugar con el resultado a favor.
River fue más peligroso: los números marcan la diferencia
Las estadísticas respaldan el triunfo de River. El Millonario terminó con 2.26 goles esperados, contra apenas 0.27 de Rosario Central, una diferencia contundente en calidad de situaciones generadas. Además, River tuvo 11 remates totales, 3 a puerta y 2 grandes ocasiones, mientras que el Canalla registró 7 remates, solo 1 al arco y ninguna gran ocasión.
En posesión también hubo ventaja local: 54% para River contra 46% para Central. El equipo de Coudet completó 284 de 368 pases, con una precisión del 77%, mientras que Rosario Central completó 236 de 322, con un 73%.
El dominio no fue aplastante desde la tenencia, pero sí desde el peligro. River tuvo más córners, más tiros libres generados, mejor xG a puerta y mayor capacidad para transformar sus avances en acciones realmente comprometedoras. El Canalla, en cambio, tuvo toques en el área rival, pero le faltó profundidad y claridad para exigir de verdad.
La diferencia estuvo en las áreas
River ganó porque fue más agresivo en el área rival y más firme en la propia. El equipo de Coudet acumuló 6 córners, contra apenas 1 de Rosario Central, y generó dos penales: uno fallado por Montiel y otro convertido por Colidio. Esa insistencia sobre el área visitante terminó siendo decisiva.
Central, por su parte, tuvo 14 toques en el área rival, uno más que River, que registró 13, pero ese dato no se tradujo en peligro real. El Canalla apenas tuvo 0.18 de xG a puerta, una cifra bajísima para un equipo que necesitaba llegar a la final. River, en cambio, produjo 1.74 de xGOT, señal de que sus disparos fueron mucho más dañinos.
La lectura es clara: Central pudo pisar el área, pero no encontró remates limpios. River, sin tener una noche brillante, fue mucho más concreto y peligroso.
Di María no pudo cambiar la historia
La noche también tenía un foco especial sobre Ángel Di María. El campeón del mundo llegaba como una de las grandes figuras de Rosario Central y como un jugador capaz de cambiar cualquier partido con una acción aislada. Sin embargo, River logró neutralizarlo en los momentos decisivos.
Di María intentó influir con pelotas largas para Copetti y con algunos envíos al espacio, pero no tuvo continuidad cerca del área. El ambiente hostil también formó parte del contexto, aunque el mayor mérito de River estuvo en reducirle los espacios y obligarlo a jugar lejos de las zonas donde puede hacer más daño.
Central dependía mucho de que Fideo conectara con Copetti o encontrara una pelota parada decisiva. Esta vez, esa sociedad no alcanzó.
Coudet ganó otro duelo táctico de playoffs
Eduardo Coudet volvió a salir fortalecido. Después de una fase regular con dudas, críticas y partidos flojos, River creció en los mano a mano. Primero sobrevivió ante San Lorenzo, luego eliminó a Gimnasia con mayor autoridad y ahora superó a Rosario Central para meterse en la final.
El Chacho había remarcado días atrás que River debía ir “partido a partido” y no mirar más allá. También había destacado la necesidad de competir pese al desgaste físico. Ante Central, su equipo respondió con una actuación seria, de alto compromiso y con una lectura correcta de los momentos.
River no fue un equipo deslumbrante, pero sí fue competitivo. Y en una semifinal, eso vale oro.
Rosario Central se quedó sin final, pero cerró una gran campaña
La derrota deja afuera a Rosario Central, pero no borra su muy buen recorrido en el Apertura. El equipo de Almirón había eliminado a Independiente en octavos y a Racing en cuartos, este último en un partido cargado de polémicas y expulsiones. Llegaba al Monumental con argumentos para soñar, pero no encontró la manera de imponer su plan.
El Canalla fue ordenado, trató de competir desde la cautela y tuvo momentos en los que pareció poder crecer, sobre todo al inicio del complemento. Pero los errores defensivos lo terminaron condenando: primero el codazo de Ávila que derivó en el penal atajado por Ledesma, y luego la salida fallida del arquero que terminó en la infracción sobre Freitas.
En partidos de esta magnitud, los detalles pesan. Rosario Central tuvo dos errores grandes en su área y River terminó aprovechando uno.
River vuelve a una final del fútbol argentino
El dato más importante es el impacto histórico y emocional de la clasificación. River vuelve a jugar una final del fútbol argentino en un formato de eliminación directa que le había sido esquivo en los últimos años. Venía de quedar afuera en diferentes instancias de playoffs y cargaba con frustraciones recientes. Ahora, con Coudet, logró atravesar el cuadro y está a un partido del título.
El camino no fue sencillo. Contra San Lorenzo estuvo al borde de la eliminación y necesitó penales. Ante Gimnasia mostró una versión más firme. Frente a Rosario Central, en semifinales, fue serio, intenso y eficaz. Ese recorrido fortaleció al equipo.
River espera ahora por Argentinos Juniors o Belgrano. Sea cual sea el rival, el Millonario llegará con confianza, con una final por delante y con la sensación de haber encontrado respuestas cuando más las necesitaba.
Análisis final: un River maduro, sin brillo total pero con carácter
River ganó porque entendió mejor el partido. Fue protagonista, tuvo más peligro, presionó en los momentos correctos y no perdió la calma después del penal fallado por Montiel. El equipo tuvo carácter para sostenerse tras la lesión de Driussi, madurez para seguir atacando sin desesperarse y oficio para defender el 1-0 cuando la final empezó a quedar cerca.
Rosario Central tuvo un plan claro, pero no pudo ejecutarlo con profundidad. Esperó, buscó a Di María y Copetti, intentó aprovechar espacios, pero no generó grandes ocasiones. Sus errores en el área terminaron siendo demasiado costosos.
El 1-0 puede parecer corto, pero el desarrollo y los números sostienen la clasificación de River. El Millonario fue más peligroso, generó mucho más xG y terminó celebrando lo que fue a buscar: el pasaje a la final.
Síntesis del partido
Resultado: River Plate 1-0 Rosario Central
Competencia: Semifinal del Torneo Apertura 2026
Estadio: Más Monumental
Gol: Facundo Colidio, de penal
Penal atajado: Conan Ledesma a Gonzalo Montiel
Incidencia clave: lesión de Sebastián Driussi en el primer tiempo
Figura destacada: Facundo Colidio / Joaquín Freitas
Dato clave: River es el primer finalista del Torneo Apertura 2026
Clasificado: River Plate
Eliminado: Rosario Central
Próximo rival: Argentinos Juniors o Belgrano
Cuadro final de estadísticas
| Estadística | River Plate | Rosario Central |
|---|---|---|
| Resultado final | 1 | 0 |
| Clasificación | Finalista | Eliminado |
| Próximo rival | Argentinos Juniors o Belgrano | — |
| Goles esperados, xG | 2.26 | 0.27 |
| Posesión | 54% | 46% |
| Remates totales | 11 | 7 |
| Remates a puerta | 3 | 1 |
| Grandes ocasiones | 2 | 0 |
| Córners | 6 | 1 |
| Precisión de pases | 77% | 73% |
| Pases completados | 284/368 | 236/322 |
| Tarjetas amarillas | 2 | 7 |
| xG a puerta, xGOT | 1.74 | 0.18 |
| Remates fuera | 8 | 3 |
| Remates rechazados | 0 | 3 |
| Remates dentro del área | 5 | 5 |
| Remates fuera del área | 6 | 2 |
| Tiros al palo | 0 | 2 |
| Toques en el área rival | 13 | 14 |
| Pases entre líneas completados | 0 | 0 |
| Fueras de juego | 0 | 0 |
| Tiros libres | 19 | 17 |
| Pases largos | 44% | 46% |
| Pases largos completados | 24/54 | 27/59 |
| Pases en el tercio final | 63% | 56% |
| Pases en el tercio final completados | 74/118 | 48/86 |
| Centros completados | 26% | 20% |
| Centros | 6/23 | 2/10 |
| Asistencias esperadas, xA | 0.55 | 0.23 |
| Saques de banda | 22 | 20 |
| Faltas | 17 | 19 |
| Entradas ganadas | 41% | 64% |
| Entradas | 7/17 | 9/14 |
| Duelos ganados | 48 | 45 |
| Despejes | 20 | 24 |
| Intercepciones | 12 | 10 |
| Errores que terminaron en remate | 0 | 0 |
| Errores que terminaron en gol | 0 | 0 |
| Atajadas | 1 | 2 |
| xGOT enfrentados | 0.18 | 1.74 |
| Goles evitados | 0.18 | 0.70 |
| Goleador | Facundo Colidio | — |
| Dato determinante | Generó dos penales y fue más peligroso | No tuvo grandes ocasiones y pagó caro un error defensivo |

Nacional de Puerto Piray