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Central Norte vive su semana más tranquila en lo que va de la Primera Nacional 2026. Después de un arranque complicado, el equipo de Adrián Bastía encontró aire con el triunfo ante All Boys y dio un golpe de autoridad al quedarse con el clásico salteño frente a Gimnasia y Tiro, dos resultados que cambiaron el ánimo del plantel y le devolvieron confianza para lo que viene.
Central Norte encontró tranquilidad en el momento justo
Central Norte atraviesa un presente muy distinto al que mostró en el comienzo de la temporada. Después de varias jornadas de dudas, de una sequía ofensiva que pesaba demasiado y de una campaña que todavía no despegaba, el equipo salteño logró cambiar el clima con dos victorias que pueden marcar un antes y un después en la Primera Nacional 2026. Primero fue el desahogo en casa frente a All Boys. Luego llegó el gran impacto anímico: el triunfo en el clásico salteño ante Gimnasia y Tiro.
La sensación que hoy domina en el mundo azabache es la de tranquilidad. No de relajación, sino de calma para trabajar, corregir y preparar lo que viene con otra confianza. Así lo expresó con claridad el propio Adrián Bastía luego del 1-0 en el clásico: más que contento, dijo sentirse tranquilo, porque ganar ese partido le dio seguridad al plantel y le permitió encarar la semana con otra estabilidad emocional. Esa declaración resume con precisión el momento de Central Norte.
De un inicio complicado a una reacción necesaria
El recorrido de Central Norte en este arranque de torneo había sido cuesta arriba. En el debut cayó 1-0 ante San Miguel en Los Polvorines, en un partido que se le hizo adverso desde el inicio por haber recibido un gol a los tres minutos. Más allá de la intención de ir a buscar el empate, al equipo de Bastía le costó traducir su propuesta en situaciones concretas.
En la segunda fecha llegó un 0-0 frente a Colón de Santa Fe en Salta. Fue un punto valioso por el rival, pero todavía dejaba una señal de alarma: el Cuervo seguía sin convertir y mostraba limitaciones en los metros finales. Luego, la derrota 2-0 ante Deportivo Morón volvió a exponer problemas ofensivos y una falta de peso en los momentos importantes del partido.
Más tarde, el equipo empató 0-0 ante Los Andes y acumuló otro encuentro sin victorias. En ese momento, el dato era contundente: Central Norte no solo no lograba ganar, sino que tampoco había podido convertir goles en sus primeros cuatro partidos del campeonato. La solidez defensiva empezaba a insinuarse, pero no alcanzaba porque faltaba el paso decisivo en ataque.
El triunfo ante All Boys, el primer alivio real
El partido frente a All Boys fue el primer gran punto de inflexión. Central Norte ganó 1-0 en el estadio Padre Ernesto Martearena y encontró algo más que tres puntos: obtuvo alivio, rompió la racha sin goles y salió del fondo de la tabla.
No fue una actuación perfecta. De hecho, el primer tiempo dejó más dudas que certezas. El equipo fue conservador, le costó generar juego y prácticamente no lastimó en ataque. Incluso, All Boys cerró mejor la etapa inicial y tuvo una ocasión muy clara para ponerse en ventaja. Pero en el complemento el Cuervo cambió la postura, adelantó líneas, se animó más y encontró espacios.
Allí apareció Julián López, protagonista central de esta recuperación. A los 25 minutos del segundo tiempo armó una corrida de casi toda la cancha y definió al palo izquierdo del arquero para marcar el 1-0. Ese gol significó el primero de Central Norte en el campeonato y también la primera victoria de la temporada. Desde lo emocional, el impacto fue enorme.
Después del tanto, el equipo creció en confianza. All Boys se desordenó y Central Norte incluso tuvo chances para ampliar la diferencia. El balance final fue claro: no había sido un partido brillante, pero sí una muestra de reacción. El equipo había encontrado aire en el momento en que más lo necesitaba.
Julián López, de variante a pieza clave
La historia de Julián López también explica parte de este presente. Tras el triunfo ante All Boys, el delantero habló de la importancia de volver a Salta, de estar cerca de su familia y de lo especial que fue debutar con gol en la Primera Nacional. Sus palabras mostraron no solo emoción, sino también el valor personal que tuvo ese momento.
López reconoció que el equipo necesitaba sumar de a tres en casa, valoró el impacto anímico del resultado y recordó el sacrificio recorrido a lo largo de su carrera. El gol frente a All Boys no fue uno más: fue el tanto que cortó la sequía, liberó tensiones y abrió una nueva competencia interna en la ofensiva del Cuervo.
Ese crecimiento fue subrayado también por Bastía, que después del clásico explicó que López se ganó ser el primer delantero del equipo. El entrenador contó que ya le había adelantado que iba a comenzar desde atrás, pero que cuando no se gana hay que buscar variantes. El ingreso del atacante, su gol ante All Boys y su posterior consolidación en el clásico terminaron por darle la razón al DT.
El clásico salteño, el gran golpe de Central Norte
Si el triunfo ante All Boys fue un desahogo, la victoria frente a Gimnasia y Tiro representó un golpe anímico y simbólico mucho más fuerte. Central Norte se impuso 1-0 en el David Michel Torino por la fecha interzonal y se quedó con un duelo histórico, el primero oficial por los puntos entre ambos en la segunda categoría.
El Cuervo salió decidido desde el arranque y golpeó rápido. A los 5 minutos, Julián López marcó el único gol del partido y desató el festejo azabache. Ese inicio fue clave, porque le permitió a Central jugar con la ventaja y sostener un planteo firme durante gran parte del encuentro.
En la primera mitad, Central Norte mostró autoridad. Tomó la iniciativa, jugó en campo rival y manejó mejor el trámite. Gimnasia y Tiro tardó en reaccionar y recién generó peligro pasada la media hora. Del otro lado, Joaquín Mateo estuvo cerca de ampliar la diferencia, pero Papaleo evitó el segundo.
En el complemento, el Azabache tuvo otra gran oportunidad con un penal ejecutado por Pedro Sanz a los 18 minutos, aunque el arquero de Gimnasia se quedó con el remate. A pesar de no poder liquidarlo, Central siguió mostrando mayor firmeza, incluso en un cierre tenso que dejó expulsados a Kevin Fernández en el local y a Gabriel Díaz en la visita.
Más allá del resultado ajustado, el clásico confirmó una mejora colectiva. Central volvió a ser sólido en defensa, golpeó en el momento justo y manejó con inteligencia un contexto de alta presión.
Bastía y una frase que resume el presente
Tras el clásico, Adrián Bastía fue contundente. Señaló que más que contento estaba tranquilo. La frase no fue casual. El entrenador entendió que el valor del triunfo no estaba solo en lo simbólico de ganarle al rival de toda la vida, sino en lo que genera puertas adentro: seguridad, respaldo y una semana de trabajo sin la tensión que dominaba antes.
El DT remarcó que Central Norte viene mostrando una solidez defensiva muy importante y que, si hace un gol, puede ganar los partidos. Esa lectura sintetiza bastante bien la identidad que hoy intenta consolidar el equipo. No se trata de un conjunto que avasalla a los rivales, pero sí de uno que empezó a encontrar orden, equilibrio y eficacia en momentos decisivos.
Bastía también dejó en claro que nunca perdió la calma pese a los malos resultados iniciales. Explicó que la dirigencia le dio apoyo, que los jugadores lo respaldaron y que siempre creyó que los resultados iban a aparecer. Los triunfos ante All Boys y Gimnasia y Tiro, al menos por ahora, parecen confirmar esa convicción.
Una mejora que nace desde la defensa
Uno de los puntos más claros de esta recuperación está en la estructura defensiva. Central Norte encontró una base más confiable atrás y eso le permitió competir mejor incluso cuando no tenía demasiado peso ofensivo. En una categoría tan dura y pareja como la Primera Nacional, sostener el cero se vuelve una plataforma decisiva.
El empate ante Colón ya había mostrado algunos indicios de esa firmeza. También frente a Los Andes el equipo defendió con orden y sostuvo el partido. Pero el salto de calidad llegó cuando esa seguridad defensiva empezó a combinarse con la aparición del gol.
La victoria ante All Boys mostró una mejora en el segundo tiempo y el clásico confirmó que el equipo puede sostenerse desde atrás, aprovechar sus momentos y administrar ventajas cortas. Eso le da a Bastía un punto de apoyo muy importante para lo que viene.
Del fondo a una posición más competitiva
Los seis puntos obtenidos entre All Boys y Gimnasia y Tiro modificaron la posición de Central Norte en la tabla y, sobre todo, su perspectiva. Después de un arranque en el que miraba de cerca el fondo, el Cuervo empezó a alejarse de esa zona incómoda y ganó margen para pensar en una recuperación más sólida.
El clásico, además, tuvo un valor extra porque se trató de un rival directo en la lucha por acomodarse mejor en la tabla. Por eso Bastía remarcó que el próximo partido ante Estudiantes de Caseros también será importante, justamente por tratarse de otro cruce clave para seguir escapando de la parte baja.
Central Norte todavía tiene mucho por construir, pero hoy atraviesa un escenario distinto. Ya no juega con la urgencia desesperante de las primeras fechas. Ahora lo hace con algo más de respaldo futbolístico y emocional.
Un equipo que todavía debe seguir creciendo
La tranquilidad no significa que todo esté resuelto. Central Norte todavía necesita mejorar su volumen de juego, generar más situaciones de peligro y encontrar una mayor regularidad ofensiva. Los partidos recientes dejaron sensaciones muy positivas, pero también algunos avisos.
Ante All Boys, por ejemplo, el primer tiempo fue flojo y mostró que el equipo aún puede caer en pasajes de excesiva cautela. Frente a Gimnasia, no liquidar el partido cuando tuvo la oportunidad mantuvo la incertidumbre hasta el final. Son detalles que en la Primera Nacional suelen pagarse caro.
Además, Bastía ya anticipó posibles bajas para el próximo compromiso. Mauricio Rosales tendría difícil llegar por reposo, mientras que Calderón arrastra una contractura fuerte. También reconoció que Maximiliano Padilla todavía necesita ritmo, aunque lo considera un futbolista interesante y siempre disponible. Ese contexto obliga al entrenador a meter mano y volver a encontrar respuestas.
El partido con Estudiantes, una prueba para confirmar la levantada
Después de la victoria en el clásico, Central Norte sabe que el desafío ya no pasa solo por celebrar, sino por sostener. El próximo cruce ante Estudiantes de Caseros aparece como una prueba ideal para medir si esta tranquilidad es apenas un respiro momentáneo o el inicio real de una recuperación.
Bastía lo definió como un partido importante porque se trata de un rival directo y porque una nueva victoria serviría para seguir alejándose del fondo. En ese sentido, la semana se vive con otra energía. La confianza creció, el plantel se siente fortalecido y el cuerpo técnico tiene argumentos concretos para sostener su idea.
Hoy Central Norte respira distinto. Lo hace porque ganó, porque rompió su mala racha, porque encontró en Julián López una pieza decisiva y porque se quedó con un clásico que vale mucho más que tres puntos. La tranquilidad llegó de la mano de los resultados, pero también de una mejora futbolística que empieza a tomar forma.
Central Norte, entre el alivio y la ilusión
El fútbol cambia rápido, y en pocos días Central Norte pasó de la preocupación por un arranque sin triunfos ni goles a un presente mucho más sereno. La victoria ante All Boys fue el primer paso. El triunfo ante Gimnasia y Tiro terminó de transformar el contexto. Hoy el equipo de Adrián Bastía trabaja con tranquilidad, con respaldo y con la sensación de que encontró un camino.
📌 PRÓXIMO PARTIDO
— Central Norte de Salta (@CACNoficial) April 1, 2026
🏆 Primera Nacional – Fecha 8
🗓 Sábado 4 de Abril – 16.00 hs
🏟 Estadio Ciudad de Caseros
👤Árbitro: Pablo Giménez
⚽ @caestudiantes 🆚 @cacnoficial
📺 LPF Play
El Cuervo va por otro zarpazo #VamosCentral ⚫⚪⚫ pic.twitter.com/8w3aYwedqp
La levantada todavía está en construcción, pero hay señales claras. El Cuervo se hizo fuerte desde la defensa, encontró contundencia en momentos puntuales y logró resultados que modificaron el clima general. En una temporada larga y exigente, esa calma vale muchísimo.
Central Norte sabe que todavía queda mucho torneo por delante, pero también entiende que estas dos victorias pueden ser decisivas. Porque no solo sumaron puntos: devolvieron confianza, fortalecieron al grupo y le dieron al equipo salteño la tranquilidad que tanto necesitaba.


Atlético Peñaflor Caucete