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Lanús cayó 4-0 ante Always Ready en el Estadio Municipal de El Alto, sufrió los más de 4.000 metros de altura y quedó comprometido en el Grupo G de la CONMEBOL Libertadores 2026.
Lanús cayó 4-0 frente a Always Ready en el Estadio Municipal de El Alto, por la cuarta fecha del Grupo G de la CONMEBOL Libertadores 2026. El Granate padeció los más de 4.000 metros de altura, arrancó el partido con un penal atajado por Nahuel Losada, pero terminó desbordado por un rival que aprovechó cada golpe y lo dejó complicado en la tabla.
Lanús vivió una noche para el olvido en Bolivia. El equipo de Mauricio Pellegrino sufrió una durísima derrota por 4-0 ante Always Ready en el Estadio Municipal de El Alto y dejó pasar una oportunidad importante en la cuarta fecha del Grupo G de la CONMEBOL Libertadores 2026. El Granate llegaba con la posibilidad de sostenerse en zona alta, pero el partido se le hizo cuesta arriba desde el arranque y terminó padeciendo una goleada que puede pesar fuerte en la pelea por la clasificación.
El conjunto argentino no la pasó bien en los más de 4.000 metros de altura. Aunque Nahuel Losada sostuvo al equipo en el inicio con una gran atajada de penal, Lanús nunca logró acomodarse del todo al ritmo del partido. Always Ready fue más intenso, aprovechó mejor las condiciones del escenario y golpeó en momentos determinantes para construir una victoria amplia, contundente y muy dolorosa para el Granate.
Un comienzo tormentoso para Lanús en El Alto
El partido empezó con una señal preocupante para Lanús. A los pocos minutos, Eduardo Salvio tocó la pelota con la mano dentro del área y la jugada fue revisada por el VAR. Tras el llamado, el árbitro sancionó penal para Always Ready, que tuvo la chance inmediata de abrir el marcador.
Fernando Saucedo se hizo cargo de la ejecución, pero apareció Nahuel Losada. El arquero Granate, que ya había sido determinante desde los doce pasos en otros momentos importantes, volvió a responder con personalidad y le contuvo el penal al mediocampista del conjunto boliviano.
Esa acción pudo haber cambiado el clima del partido. Lanús había sobrevivido al primer golpe y Losada parecía empezar a construir una actuación clave. De hecho, minutos después, el arquero volvió a intervenir en un mano a mano y mantuvo el cero. Sin embargo, el equipo nunca logró transformar esas respuestas defensivas en tranquilidad colectiva.
La altura, el desgaste y el golpe de Always Ready
A medida que pasaron los minutos, Lanús comenzó a sentir el desgaste. Always Ready manejó mejor el ritmo, presionó con más energía y encontró espacios ante un Granate cada vez más incómodo. La altura de El Alto se convirtió en un factor difícil de disimular: el equipo argentino empezó a perder oxígeno, metros y claridad.
El primer gol llegó a los 26 minutos y fue una jugada que resumió la complejidad de jugar en esas condiciones. Richet Gómez remató casi desde la mitad de la cancha, la pelota tomó una trayectoria extraña, bajó de golpe y sorprendió a Nahuel Losada. El 1-0 fue un impacto fuerte para Lanús, que venía resistiendo gracias a su arquero.
Después de ese tanto, el equipo de Pellegrino sintió el golpe. Le costó salir, no pudo sostener posesiones largas y quedó expuesto ante un rival que creció en confianza. Always Ready entendió que tenía el partido donde quería: con ventaja, con intensidad y con un Lanús obligado a correr desde atrás.
Triverio amplió la diferencia antes del descanso
Cuando Lanús necesitaba llegar al entretiempo con la mínima desventaja para reordenarse, Always Ready volvió a pegar. Sobre el cierre de la primera etapa, Enrique “Quique” Triverio apareció en el área y conectó un cabezazo potente para establecer el 2-0.
Ese gol fue determinante. No solo amplió la diferencia, sino que dejó al Granate con una montaña demasiado alta para escalar en el complemento. Lanús se fue al descanso con la sensación de haber empezado el partido con vida gracias a Losada, pero también con la certeza de que había sido superado en el desarrollo general.
El 2-0 al final del primer tiempo golpeó desde lo futbolístico y desde lo anímico. Para un equipo visitante en la altura, quedar dos goles abajo obligaba a un esfuerzo doble: buscar el descuento sin desordenarse y, al mismo tiempo, administrar piernas y aire.
El complemento empezó de la peor manera
Si Lanús necesitaba un segundo tiempo inteligente para meterse otra vez en partido, el inicio fue exactamente lo contrario. Apenas comenzó el complemento, Always Ready sacó del medio y encontró rápidamente el tercer gol. Joel Amoroso sentenció el 3-0 y dejó prácticamente definida la historia.
Ese tanto terminó de quebrar cualquier intento de reacción del Granate. Lanús quedó demasiado lejos en el marcador y sin respuestas claras para discutir el desarrollo. La diferencia ya no solo estaba en el resultado, sino también en la energía, en la precisión y en la lectura del partido.
Always Ready, con el resultado a favor, siguió jugando con comodidad. El conjunto boliviano no necesitó desesperarse ni exponerse. Administró la ventaja, eligió cuándo acelerar y aprovechó cada error de un Lanús que ya estaba partido.
El cuarto gol cerró una noche negra
La goleada se completó con un remate de Marcelo Suárez desde afuera del área. Esta vez, Nahuel Losada, que había sido el sostén del equipo en el arranque, no respondió de la mejor manera y la pelota terminó en el arco para el 4-0 definitivo.
La imagen fue dura para Lanús: el arquero que había evitado el primer gol de penal y que había sostenido al equipo en el inicio terminó involucrado en el cuarto tanto. Pero la derrota no se explica por una acción individual, sino por un rendimiento colectivo que se fue desarmando con el correr de los minutos.
El Granate sufrió en defensa, no tuvo continuidad en el mediocampo y casi no logró lastimar en ataque. Always Ready, en cambio, fue efectivo, aprovechó la localía y encontró en la altura un aliado determinante para imponer condiciones.
Una caída que complica al Granate en el Grupo G
Lanús llegaba a esta cuarta fecha con seis puntos y la expectativa de pelear arriba en el Grupo G. Venía de ganarle 1-0 a Liga de Quito en La Fortaleza, resultado que le había permitido acomodarse en la zona y llegar con confianza al duelo en Bolivia. También había vencido anteriormente a Always Ready por 1-0 en Buenos Aires, con gol de Yoshan Valois, en la segunda jornada del grupo.
Sin embargo, la derrota en El Alto cambió el panorama. El 4-0 no solo significó perder tres puntos: también dejó un golpe fuerte en la diferencia de gol y abrió interrogantes de cara al cierre de la fase de grupos. El próximo partido entre Mirassol y Liga de Quito será clave para terminar de medir el daño que provocó esta caída en las aspiraciones del Granate.
Lanús todavía tiene margen para recuperarse, pero ya no depende únicamente de sus buenas sensaciones previas. Necesitará responder rápido, corregir errores y recuperar solidez para seguir con vida en una Copa Libertadores que no perdona noches como esta.
Always Ready aprovechó su escenario y sumó una victoria vital
Para Always Ready, la goleada tuvo un valor enorme. El equipo boliviano llegaba sin puntos en la competencia y necesitaba hacerse fuerte en casa para no quedar prácticamente eliminado. En El Alto, encontró el partido que buscaba: intensidad, eficacia y contundencia.
El conjunto local golpeó con Richet Gómez, Quique Triverio, Joel Amoroso y Marcelo Suárez. Cuatro nombres para una noche perfecta en la que Always Ready consiguió su primer gran resultado del grupo y volvió a meterse en discusión, al menos desde lo anímico.
El equipo boliviano supo usar la localía, presionó sobre un Lanús incómodo y fue clínico cada vez que encontró una oportunidad. La victoria no dejó dudas y expuso las dificultades del Granate para competir en un contexto físico tan exigente.
Lanús debe dar vuelta la página rápido
El calendario no le dará demasiado tiempo para lamentarse. Lanús tendrá que enfocarse en sus próximos compromisos, tanto en el plano local como internacional. En el Torneo Apertura 2026 ya está clasificado a los playoffs, aunque viene de empatar 0-0 ante Deportivo Riestra y de dejar escapar la posibilidad de mejorar su ubicación para la fase eliminatoria.
La Copa Libertadores, mientras tanto, entra en una etapa decisiva. Después de una derrota tan amplia, el Granate necesita recomponer su imagen, recuperar confianza y volver a competir con la firmeza que mostró en La Fortaleza ante Liga de Quito. La clasificación sigue siendo posible, pero el margen de error se achicó.
Lanús recibió un golpe duro en El Alto. Ahora deberá demostrar si tiene carácter, plantel y respuestas futbolísticas para levantarse.
Síntesis del partido
Competencia: CONMEBOL Libertadores 2026
Fecha: Grupo G – Fecha 4
Estadio: Municipal de El Alto
Resultado: Always Ready 4-0 Lanús
Goles: Richet Gómez, Enrique Triverio, Joel Amoroso y Marcelo Suárez
Incidencia clave: Nahuel Losada le atajó un penal a Fernando Saucedo en el inicio del partido.
Figura destacada: Always Ready como equipo, por su contundencia y manejo del contexto de altura.
Dato clave: Lanús sufrió los más de 4.000 metros de altura y terminó complicando sus chances en el Grupo G.


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