Avenida 2 de Abril, La Rioja, Argentina
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Irán y Nueva Zelanda debutan en el Mundial 2026 en un duelo clave del Grupo G, con Taremi y Chris Wood como principales figuras.
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junio 15, 2026
Irán y Nueva Zelanda se enfrentan este lunes 15 de junio en el SoFi Stadium de Los Ángeles por la primera fecha del Grupo G del Mundial 2026. En una zona compartida con Bélgica y Egipto, el debut aparece como un partido decisivo para dos selecciones que buscan superar por primera vez la fase inicial.
Irán y Nueva Zelanda debutan en el Mundial 2026 con mucho más que tres puntos en juego. El partido, correspondiente a la primera fecha del Grupo G, se disputará el lunes 15 de junio en el SoFi Stadium de Los Ángeles y puede marcar buena parte del destino de ambas selecciones en una zona que también integran Bélgica y Egipto.
El encuentro comenzará a las 22:00 de Argentina y Uruguay, 21:00 de Chile, 20:00 de Colombia, Perú y Ecuador, y 19:00 de México. En Sudamérica podrá verse en vivo por DSports y TyC Sports.
Para Irán y Nueva Zelanda, el debut tiene un valor estratégico enorme. Bélgica aparece como el rival de mayor jerarquía individual del grupo, mientras que Egipto representa un desafío físico, táctico y competitivo. Por eso, el cruce directo entre asiáticos y oceánicos puede ser determinante: ganar significa arrancar con margen; perder obliga a jugar el resto de la fase inicial casi sin red.
El Grupo G del Mundial 2026 se presenta como una zona abierta, pero con matices muy marcados. Bélgica llega con mayor peso histórico reciente, Egipto con una estructura competitiva y jugadores acostumbrados a escenarios de máxima presión, mientras que Irán y Nueva Zelanda aparecen como dos selecciones necesitadas de un golpe inicial para alimentar el sueño de avanzar.
El dato que le da más importancia al partido es contundente: tanto Irán como Nueva Zelanda nunca lograron superar la fase de grupos en una Copa del Mundo. El nuevo formato del Mundial 2026, con 48 participantes, abre una oportunidad mayor para selecciones ordenadas, competitivas y capaces de sumar desde el primer partido.
Irán llega con más experiencia mundialista y una base defensiva consolidada. Nueva Zelanda, en cambio, atraviesa un proceso de crecimiento que la aleja de aquella imagen de selección semiamateur de otros tiempos. Los All Whites dominan Oceanía, tienen futbolistas en ligas europeas y cuentan con un delantero de élite como Chris Wood.
Partido: Irán vs Nueva Zelanda
Competencia: Mundial 2026
Fecha: lunes 15 de junio
Grupo: G
Sede: SoFi Stadium, Los Ángeles
Hora Argentina y Uruguay: 22:00
Hora Chile: 21:00
Hora Colombia, Perú y Ecuador: 20:00
Hora México: 19:00
TV: DSports y TyC Sports
Irán llega al Mundial 2026 con una mezcla de experiencia, oficio defensivo y una gran ambición histórica: superar por primera vez la fase de grupos. El seleccionado asiático, dirigido por Amir Ghalenoei, ya se transformó en un asistente habitual a las Copas del Mundo, pero todavía no consiguió dar el salto hacia una fase eliminatoria.
El Team Melli aseguró su clasificación en marzo de 2025, luego de igualar ante Uzbekistán en un partido en el que Mehdi Taremi marcó un doblete. Ese resultado le permitió obtener el boleto con dos fechas de anticipación dentro de las Eliminatorias de Asia.
En la preparación inmediata al Mundial, Irán mostró señales positivas. Venció 3-1 a Gambia y luego derrotó 2-0 a Malí, dos resultados que fortalecieron la confianza del plantel antes del debut. También aparece como antecedente importante la goleada 5-0 ante Costa Rica, una muestra de que el equipo puede ser contundente cuando encuentra espacios para atacar.
Irán no es una selección pensada para monopolizar la pelota. Su fortaleza principal está en el orden defensivo, la disciplina táctica y la capacidad de reducir espacios. El equipo suele defender con un bloque compacto, cerrar líneas interiores y obligar al rival a buscar caminos por afuera.
A partir de la recuperación, la idea es salir rápido. Allí aparecen jugadores capaces de atacar los espacios, acelerar por los costados y conectar con Mehdi Taremi, la gran referencia ofensiva. El plan iraní es simple pero efectivo: resistir, recuperar y lastimar.
La duda estará en cuánto podrá imponer ese libreto frente a Nueva Zelanda. Si Irán consigue adelantarse en el marcador, el partido puede quedarle cómodo. Si no logra romper rápido la resistencia oceánica, podría verse obligado a asumir más protagonismo con pelota, un escenario que no siempre le resulta natural.
Mehdi Taremi será el nombre principal de Irán en el Mundial 2026. A los 33 años, el delantero de Olympiacos, con pasado reciente en Inter de Milán, disputará su tercera Copa del Mundo tras sus participaciones en Rusia 2018 y Qatar 2022.
Taremi llega como líder futbolístico y emocional. En Qatar 2022 marcó dos goles ante Inglaterra, incluso en una derrota dura por 6-2, y dejó claro que puede responder en escenarios adversos. Su lectura dentro del área, su capacidad para jugar de espaldas y su experiencia internacional lo convierten en el jugador más determinante del seleccionado iraní.
La ausencia de Sardar Azmoun en la lista definitiva obliga a Irán a apoyarse todavía más en Taremi. Sin Azmoun, Ghalenoei deberá encontrar variantes ofensivas alrededor de su delantero estrella.
Irán podría sostener una estructura cercana al 4-2-3-1 o 4-3-3 flexible, con una defensa experimentada, mediocampistas de recorrido y Taremi como referencia de ataque.
Probable once de Irán:
Alireza Beiranvand; Saleh Hardani, Shoja Khalilzadeh, Hossein Kanaani, Milad Mohammadi; Saeid Ezatolahi, Saman Ghoddos, Rouzbeh Cheshmi; Alireza Jahanbakhsh, Mehdi Ghayedi; Mehdi Taremi.
Beiranvand aporta experiencia mundialista y un recuerdo imborrable: el penal que le atajó a Cristiano Ronaldo en Rusia 2018. En defensa, Khalilzadeh y Kanaani representan oficio, juego físico y carácter. En el mediocampo, Ezatolahi y Ghoddos serán piezas clave para cortar, distribuir y sostener el equilibrio. En ataque, Taremi necesita compañía, movilidad y buenos servicios.
Nueva Zelanda llega al Mundial 2026 después de dominar ampliamente la clasificación en Oceanía. Los All Whites atraviesan una etapa de mayor profesionalización y cuentan con futbolistas repartidos entre Inglaterra, Escocia, Francia, Dinamarca, Serbia, Noruega, Estados Unidos, Australia y Nueva Zelanda.
Sin embargo, su cierre de preparación dejó señales de alerta. Primero sufrió una dura caída 4-0 ante Haití y luego perdió 1-0 frente a Inglaterra en un amistoso disputado en el Raymond James Stadium. Aunque el resultado ante los ingleses fue ajustado, el desarrollo mostró a una Nueva Zelanda obligada a defender durante largos tramos y a buscar ataques directos, principalmente con pelotazos hacia Chris Wood.
Ante Inglaterra, los oceánicos tuvieron algunos momentos de reacción, especialmente con Matthew Garbett, quien generó una de las acciones más claras con un remate cruzado que exigió a Jordan Pickford. Pero, en líneas generales, el equipo de Darren Bazeley sufrió la posesión rival y le costó sostener ataques prolongados.
Darren Bazeley pretende una Nueva Zelanda más asociativa que en otros ciclos. En Oceanía, esa idea de posesión funcionó y le permitió imponer condiciones. El interrogante es si podrá sostener ese estilo ante rivales de mayor jerarquía física, táctica y técnica.
Contra Irán, el plan puede tener matices. Nueva Zelanda probablemente busque ordenarse, evitar pérdidas en salida y aprovechar el juego directo sobre Chris Wood. También será importante la pelota parada, una herramienta donde los All Whites pueden encontrar ventajas por estatura, potencia y presencia aérea.
Chris Wood es la gran figura de Nueva Zelanda. El delantero de Nottingham Forest es el máximo referente de los All Whites, capitán, goleador y símbolo de una generación que quiere llevar al seleccionado a un lugar histórico.
Su temporada 2024-25 fue sobresaliente: se convirtió en el primer jugador del Nottingham Forest en 30 años en superar los 20 goles en una campaña y también fue el primer neozelandés elegido jugador del mes en la Premier League.
Wood llega como una referencia ofensiva de elite, aunque su estado físico fue una preocupación después de una lesión de rodilla. Volvió tras una cirugía y espera llegar al Mundial en condiciones de competir al máximo nivel.
Contra Irán, su duelo con los centrales asiáticos será una de las claves. Si Nueva Zelanda logra abastecerlo con centros, pelotas largas o segundas jugadas, puede encontrar una vía concreta para lastimar.
Además de Chris Wood, Nueva Zelanda tendrá otro foco de atención: Tim Payne. El lateral derecho de Wellington Phoenix se transformó inesperadamente en una figura viral en redes sociales luego de una campaña impulsada por el influencer argentino Valen Scarsini.
Payne pasó de tener pocos miles de seguidores a superar el millón en apenas días, convirtiéndose en una de las historias curiosas de la previa mundialista. Más allá del fenómeno digital, en lo futbolístico es un jugador valorado por su versatilidad: puede actuar como lateral derecho, central o mediocampista defensivo.
Ante Inglaterra tuvo una primera mitad exigente frente a Marcus Rashford, lo que dejó claro que en el Mundial deberá responder ante extremos de jerarquía y duelos de alta exigencia.
Nueva Zelanda podría apostar por una estructura equilibrada, con línea defensiva fuerte, mediocampo trabajador y Chris Wood como referencia principal.
Probable once de Nueva Zelanda:
Max Crocombe; Tim Payne, Michael Boxall, Tyler Bindon, Liberato Cacace; Joe Bell, Marko Stamenić, Matthew Garbett; Ben Old, Callum McCowatt; Chris Wood.
Crocombe llega con experiencia en el fútbol inglés y confianza del cuerpo técnico. En defensa, Boxall aporta liderazgo y presencia física, mientras que Bindon representa juventud, proyección y amenaza en la pelota parada. Cacace puede ser importante por su recorrido por izquierda. En el medio, Bell y Stamenić deberán sostener el equilibrio, mientras que Garbett puede aportar llegada y remate. Arriba, todo gira alrededor de Wood.
El historial entre Irán y Nueva Zelanda es breve. El antecedente más reciente se disputó en 2003 y terminó con victoria iraní por 3-0. El otro partido registrado entre ambos fue un amistoso jugado en 1973, que finalizó 0-0.
Aunque esos antecedentes quedan lejos en el tiempo, marcan una pequeña ventaja histórica para Irán. Sin embargo, el contexto actual es completamente diferente: Nueva Zelanda llega con más futbolistas profesionales en ligas competitivas y con un líder ofensivo consolidado en la Premier League.
Irán llega con una preparación más positiva que su rival. Sus últimos partidos muestran una combinación de solidez defensiva y capacidad ofensiva.
| Partido | Resultado | Competencia | Sede |
|---|---|---|---|
| Irán vs Gambia | 3-1 | Amistoso | Antalya |
| Irán vs Malí | 2-0 | Amistoso | Antalya |
| Costa Rica vs Irán | 0-5 | Amistoso | Antalya |
| Irán vs Nigeria | 1-2 | Amistoso | Antalya |
| Irán vs Uzbekistán | 0-0 | Amistoso | Dubái |
| Irán vs Cabo Verde | 0-0 | Amistoso | Dubái |
La lectura es clara: Irán puede competir desde la seguridad defensiva, pero necesita mejorar su producción cuando enfrenta rivales cerrados. La goleada ante Costa Rica y las victorias ante Gambia y Malí muestran contundencia; los empates sin goles exponen una dificultad para abrir partidos trabados.
Nueva Zelanda tuvo un cierre menos convincente. La derrota 4-0 ante Haití encendió alarmas y el 1-0 frente a Inglaterra dejó algunas señales mixtas: el resultado fue corto, pero el trámite mostró dominio británico.
| Partido | Resultado | Observación |
| Nueva Zelanda vs Haití | 0-4 | Dura caída en la preparación |
| Inglaterra vs Nueva Zelanda | 1-0 | Amistoso previo al Mundial |
| Nueva Zelanda vs Nueva Caledonia | 3-0 | Clasificación mundialista |
La principal preocupación de los All Whites está en la capacidad para competir cuando no tienen la pelota. Frente a Inglaterra, el equipo defendió mucho tiempo y atacó principalmente con envíos largos hacia Wood.
| Ítem | Dato |
| Partido | Irán vs Nueva Zelanda |
| Torneo | Mundial 2026 |
| Grupo | G |
| Sede | SoFi Stadium, Los Ángeles |
| Fecha | Lunes 15 de junio |
| Hora Argentina | 22:00 |
| TV | DSports y TyC Sports |
| Figura de Irán | Mehdi Taremi |
| Figura de Nueva Zelanda | Chris Wood |
| DT de Irán | Amir Ghalenoei |
| DT de Nueva Zelanda | Darren Bazeley |
| Último antecedente | Irán 3-0 Nueva Zelanda, en 2003 |
| Otro antecedente | Empate 0-0, en 1973 |
| Objetivo compartido | Superar por primera vez la fase inicial |
El partido puede resolverse en tres zonas principales: el mediocampo, las bandas y las áreas.
En el mediocampo, Irán intentará cortar circuitos y acelerar después de cada recuperación. Ezatolahi, Ghoddos y Cheshmi tendrán la misión de impedir que Nueva Zelanda encuentre pases limpios hacia Garbett o Stamenić. Si Irán logra robar y salir rápido, puede atacar a una defensa oceánica que no siempre se siente cómoda retrocediendo.
Por las bandas, Nueva Zelanda deberá cuidar especialmente los movimientos de Jahanbakhsh y Ghayedi. Irán buscará lastimar con transiciones veloces, cambios de ritmo y centros hacia Taremi. Del otro lado, los All Whites pueden responder con Cacace, Payne y los movimientos de Ben Old o McCowatt.
En las áreas estará la diferencia de jerarquía. Irán tiene a Taremi, un delantero con experiencia en grandes escenarios. Nueva Zelanda tiene a Chris Wood, una referencia física y goleadora de Premier League. El equipo que logre alimentar mejor a su número nueve tendrá una ventaja enorme.
Si Irán se pone en ventaja, el partido puede entrar en su escenario ideal: bloque compacto, espacios para correr y presión sobre una Nueva Zelanda obligada a tomar riesgos.
Taremi es la gran figura, pero necesita acompañamiento. Jahanbakhsh, Ghayedi y los mediocampistas deben generar situaciones claras para no dejar aislado al delantero.
Nueva Zelanda tiene poder aéreo. Irán deberá defender con concentración cada córner, tiro libre lateral y segunda pelota.
La preparación iraní estuvo atravesada por cuestiones logísticas y políticas, incluido el traslado de su base a Tijuana por dificultades vinculadas a visados. El equipo deberá abstraerse de ese ruido y competir con estabilidad emocional.
Nueva Zelanda no puede limitarse a lanzar pelotazos frontales. Necesita acercar jugadores a Wood para ganar segundas jugadas y generar ataques más largos.
Irán intentará imponer intensidad desde el arranque. Si los All Whites superan ese tramo sin sufrir, el partido puede abrirse para su plan.
El mediocampo neozelandés tiene futbolistas con recorrido, despliegue y técnica. Si logran conectar, Nueva Zelanda puede salir del dominio iraní y encontrar espacios.
Contra un rival que vive de la transición, perder la pelota en campo propio puede ser fatal. La precisión será una obligación.
Irán llega mejor parado desde los resultados recientes y con una estructura más consolidada. Su experiencia mundialista, su solidez defensiva y la presencia de Mehdi Taremi le dan una leve ventaja en la previa.
Nueva Zelanda tiene argumentos para competir, especialmente si Chris Wood está en plenitud física y si logra llevar el partido a un terreno de duelos, centros y pelota parada. Sin embargo, sus últimas derrotas ante Haití e Inglaterra generan dudas sobre su capacidad para sostener el ritmo ante un rival ordenado.
Pronóstico sugerido: triunfo ajustado de Irán o empate con pocos goles.
Resultado probable: Irán 1-0 Nueva Zelanda.
Alternativa: Irán 1-1 Nueva Zelanda si los All Whites logran imponer su juego aéreo y sostener el orden defensivo.
Lunes 15 de junio
Bélgica vs Egipto — Seattle
Irán vs Nueva Zelanda — Los Ángeles
Domingo 21 de junio
Bélgica vs Irán — Los Ángeles
Nueva Zelanda vs Egipto — Vancouver
Viernes 26 / sábado 27 de junio
Egipto vs Irán — Seattle
Nueva Zelanda vs Bélgica — Vancouver
El Mundial 2026 será histórico porque se disputará por primera vez con 48 selecciones y tendrá tres países anfitriones: Estados Unidos, México y Canadá. Ese nuevo formato cambia la lógica de la fase inicial, porque amplía las oportunidades para equipos que antes quedaban rápidamente condicionados por un mal arranque.
Para Irán, esta edición representa una posibilidad concreta de romper una barrera histórica. El seleccionado asiático disputó seis Mundiales anteriores y nunca superó la fase de grupos. Para Nueva Zelanda, la ilusión también es enorme: los All Whites regresan a la máxima competencia con una generación más profesionalizada y con futbolistas insertados en mercados competitivos.
En ese marco, Irán vs Nueva Zelanda no es un partido menor. Es, probablemente, el cruce que ambos marcaron como el más accesible y, al mismo tiempo, el más decisivo.
Irán vs Nueva Zelanda aparece como uno de esos partidos que pueden pasar inadvertidos en la cartelera global del Mundial, pero que tienen un valor enorme dentro de un grupo. Para ambos, el debut será una prueba de madurez, carácter y eficacia.
Irán llega con más antecedentes, mejores resultados recientes y una figura internacional como Mehdi Taremi. Nueva Zelanda arriba con interrogantes, pero también con una referencia ofensiva de alto nivel como Chris Wood y una generación que quiere cambiar la historia de los All Whites.
La clave estará en los detalles: quién golpea primero, quién defiende mejor las áreas y quién logra sostener emocionalmente un partido cargado de importancia. En una zona con Bélgica y Egipto, sumar de a tres en el debut puede ser mucho más que una victoria: puede ser el primer paso hacia una clasificación histórica.
Irán y Nueva Zelanda debutan en el Mundial 2026 en un duelo clave del Grupo G, con Taremi y Chris Wood como principales figuras.
Uruguay debuta ante Arabia Saudita en el Mundial 2026 con Valverde como capitán, Bielsa entre dudas y Al-Dawsari como gran amenaza saudí.
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junio 15, 2026
Uruguay y Arabia Saudita se enfrentan este lunes 15 de junio en Miami por la primera fecha del Grupo H del Mundial 2026. La Celeste de Marcelo Bielsa llega con dudas físicas, Federico Valverde como bandera y la necesidad de arrancar con una victoria ante un rival que ya demostró que puede sorprender.
Uruguay vs Arabia Saudita será mucho más que el debut de ambos seleccionados en el Mundial 2026. Será, sobre todo, un partido bisagra para empezar a ordenar el Grupo H, una zona en la que España aparece como gran favorita y Cabo Verde llega con el entusiasmo de su primera experiencia mundialista.
La Celeste, dirigida por Marcelo Bielsa, sabe que este primer paso puede marcar buena parte de su camino en la Copa del Mundo. En un grupo donde el margen de error puede reducirse rápidamente, ganarle a Arabia Saudita es una obligación deportiva, emocional y estadística para un equipo que necesita mejorar la imagen dejada en Qatar 2022, cuando quedó eliminado en primera ronda.
El encuentro se jugará el lunes 15 de junio en el Hard Rock Stadium de Miami. El partido comenzará a las 19:00 de Argentina y Uruguay, 18:00 de Chile, 17:00 de Colombia, Perú y Ecuador, y 16:00 de México. La transmisión está prevista por Disney+ Plan Premium para Argentina, Colombia, Uruguay, Ecuador y Chile.
| Partido | Uruguay vs Arabia Saudita |
|---|---|
| Competencia | Mundial 2026 |
| Fase | Grupo H, fecha 1 |
| Día | Lunes 15 de junio |
| Estadio | Hard Rock Stadium |
| Sede | Miami |
| Hora Argentina / Uruguay | 19:00 |
| Hora Chile | 18:00 |
| Hora Colombia / Perú / Ecuador | 17:00 |
| Hora México | 16:00 |
| TV | Disney+ Plan Premium |
| Grupo | España, Cabo Verde, Arabia Saudita y Uruguay |
Todo debut mundialista tiene una carga especial. Para Uruguay, esa presión se multiplica por el contexto. El equipo de Bielsa llega con una identidad clara, pero también con interrogantes en el funcionamiento reciente, especialmente por la falta de gol y por algunas molestias físicas que condicionan la conformación del once inicial.
La Celeste atraviesa una etapa de transición natural después de la salida de referentes históricos como Luis Suárez, Edinson Cavani y Diego Godín. Sin embargo, conserva una base de jerarquía internacional con Federico Valverde, Rodrigo Bentancur, Manuel Ugarte, Darwin Núñez, Mathías Olivera y Ronald Araújo, aunque varios llegan tocados o entre algodones.
El estreno ante Arabia Saudita aparece como un partido clave porque, en la previa, España es el rival más fuerte del Grupo H. Por eso, Uruguay necesita sumar de a tres en Miami para llegar con margen al segundo duelo ante Cabo Verde y al cierre frente al seleccionado español.
Marcelo Bielsa espera hasta último momento por varios jugadores que llegan con molestias físicas. Ronald Araújo, Giorgian De Arrascaeta, Joaquín Piquerez y José María Giménez aparecen entre los nombres que generan atención en el cuerpo técnico. Las situaciones más delicadas serían las de Araújo y De Arrascaeta.
Ante ese panorama, el posible once de Uruguay para enfrentar a Arabia Saudita sería:
Uruguay: Fernando Muslera; Guillermo Varela, Sebastián Cáceres, Mathías Olivera, Matías Viña; Manuel Ugarte, Rodrigo Bentancur, Federico Valverde; Maximiliano Araújo, Darwin Núñez y Federico Viñas.
DT: Marcelo Bielsa.
La ausencia de José María Giménez también modifica la conducción interna del equipo: Federico Valverde aparece como capitán y líder futbolístico de la Celeste para este debut mundialista.
Federico Valverde llega al Mundial 2026 como la gran figura de Uruguay. El mediocampista del Real Madrid representa el equilibrio ideal para el estilo de Bielsa: despliegue físico, pegada, recorrido, inteligencia táctica y capacidad para aparecer en los momentos calientes.
En un partido como Uruguay vs Arabia Saudita, su influencia puede ser decisiva. Si Uruguay logra imponer presión alta, ritmo y recuperación rápida, Valverde será el motor para sostener esa intensidad. Además, con la cinta de capitán, su liderazgo emocional tendrá un peso superior.
A su alrededor, Manuel Ugarte y Rodrigo Bentancur forman una mitad de cancha con presencia, marca y calidad. Esa zona será una de las claves del encuentro: Uruguay necesita dominar el medio para evitar que Arabia Saudita tenga tiempo y espacio para lanzar a Salem Al-Dawsari, su jugador más peligroso.
La etapa de Bielsa en Uruguay mostró momentos de alto vuelo, pero también un problema repetido: la eficacia ofensiva. La falta de gol en algunos partidos recientes abrió dudas y obligó a mirar con mayor atención a Darwin Núñez, señalado como el delantero que debe asumir el lugar que durante años ocuparon Suárez y Cavani.
Darwin llega con una particularidad: juega en Al-Hilal, conoce de cerca el fútbol saudí y comparte entorno competitivo con varias figuras de la liga local. Esa familiaridad puede ser un punto a favor, aunque el partido de selección exige otro tipo de lectura.
Uruguay necesitará que Núñez sea profundo, agresivo en los desmarques y determinante en el área. Si logra arrastrar marcas, también puede abrir espacios para Maximiliano Araújo y Federico Viñas, dos jugadores importantes para atacar los costados y llegar al área rival.
Arabia Saudita llega al Mundial 2026 con menos cartel que Uruguay, pero con antecedentes suficientes como para no ser subestimada. Su victoria ante Argentina en Qatar 2022 todavía permanece como una de las mayores sorpresas en la historia reciente de los Mundiales.
El seleccionado saudí no supera la fase de grupos desde 1994, pero mantiene una presencia habitual en las Copas del Mundo y ha mostrado capacidad para competir en escenarios de máxima exigencia. Su desafío es sostener rendimiento durante varios partidos, algo que le costó incluso después de aquel histórico triunfo ante Argentina.
El equipo llega con dudas por resultados recientes y por un cambio de entrenador sobre la hora. Georgios Donis asumió tras la salida de Hervé Renard, en un contexto de transición que obliga al plantel a encontrar respuestas inmediatas.
Arabia Saudita apunta a un 4-2-3-1 pragmático, con prioridad en el orden defensivo, la competitividad y las transiciones rápidas. La estructura puede variar según la decisión final del cuerpo técnico, pero la probable formación sería:
Arabia Saudita: Nawaf Al-Aqidi; Saud Abdulhamid, Hassan Al-Tambakti, Jehad Thakri, Hassan Kadesh; Ziyad Al-Johani, Mohamed Kanno; Musab Al-Juwayr, Salem Al-Dawsari, Ayman Yahya o Sultan Mandash; Firas Al-Buraikan.
DT: Georgios Donis.
El nombre más importante es Salem Al-Dawsari, capitán, referente y símbolo del crecimiento saudí. A los 34 años, el atacante de Al-Hilal sigue siendo el futbolista capaz de cambiar un partido con una acción individual.
Salem Al-Dawsari es el rostro futbolístico de Arabia Saudita. Su golazo ante Argentina en Qatar 2022 lo instaló definitivamente en la memoria mundialista, pero su carrera ya venía marcando una evolución sostenida en Asia.
El capitán saudí tiene más de cien partidos con su selección y una fuerte identificación con Al-Hilal. Es un extremo con desequilibrio, pegada y personalidad para asumir la pelota en contextos adversos. En un partido donde Arabia Saudita probablemente tenga menos posesión que Uruguay, su capacidad para atacar espacios puede ser decisiva.
Para la Celeste, controlarlo será una prioridad. Guillermo Varela, Mathías Olivera, Sebastián Cáceres y Matías Viña deberán estar atentos a las coberturas, porque Arabia Saudita puede lastimar si encuentra campo abierto después de una pérdida uruguaya.
Uruguay llega al debut con dos empates en sus últimos partidos de preparación: 1-1 ante Inglaterra en Wembley y 0-0 contra Argelia. Los resultados reflejan una mezcla de competitividad y dudas. El empate ante Inglaterra dejó una señal positiva por el carácter del equipo, pero la igualdad sin goles ante Argelia volvió a remarcar el déficit ofensivo.
Arabia Saudita, por su parte, llega con dos derrotas consecutivas: 0-4 ante Egipto y 1-2 frente a Serbia. Esos resultados refuerzan una de las preocupaciones del seleccionado asiático: la fragilidad defensiva y la dificultad para sostener partidos completos sin recibir golpes.
| Equipo | Últimos partidos informados | Tendencia |
| Uruguay | 1-1 vs Inglaterra, 0-0 vs Argelia | Sólido, pero con falta de gol |
| Arabia Saudita | 0-4 vs Egipto, 1-2 vs Serbia | Irregular, con problemas defensivos |
El antecedente más reciente entre Uruguay y Arabia Saudita se jugó el 20 de junio de 2018, por la fase de grupos del Mundial de Rusia. En aquella ocasión, la Celeste ganó 1-0 en el Rostov Arena con gol de Luis Suárez.
Ese partido también fue parte de una Copa del Mundo complicada para Arabia Saudita, que había comenzado con una goleada 5-0 en contra ante Rusia y luego quedó sin chances de avanzar. Sin embargo, cerró aquel torneo con una victoria 2-1 sobre Egipto, con gol agónico de Salem Al-Dawsari.
Para Uruguay, el recuerdo es favorable, pero el contexto actual es distinto. Ya no están Suárez ni Cavani como referencias centrales del ataque, y el equipo atraviesa una nueva etapa bajo la conducción de Bielsa.
El Grupo H está integrado por España, Cabo Verde, Arabia Saudita y Uruguay. España aparece como candidata principal por jerarquía, actualidad y profundidad de plantel. Uruguay se ubica como uno de los aspirantes naturales a avanzar, mientras Arabia Saudita busca volver a meterse en una instancia eliminatoria después de más de tres décadas.
Cabo Verde, debutante mundialista, puede ser un rival incómodo si los favoritos se relajan. Por eso, el partido Uruguay vs Arabia Saudita adquiere una dimensión estratégica: quien gane quedará bien parado para encarar la segunda fecha.
Fecha 1 – Lunes 15 de junio
España vs Cabo Verde, en Atlanta.
Uruguay vs Arabia Saudita, en Miami.
Fecha 2 – Domingo 21 de junio
España vs Arabia Saudita, en Atlanta.
Uruguay vs Cabo Verde, en Miami.
Fecha 3 – Viernes 26 de junio
Cabo Verde vs Arabia Saudita, en Houston.
Uruguay vs España, en Guadalajara.
Uruguay intentará imponer el sello de Marcelo Bielsa: presión alta, recuperación rápida, ritmo intenso y ataques por las bandas. Si logra instalar el partido en campo rival, Arabia Saudita tendrá dificultades para salir limpio.
El mayor riesgo para Uruguay estará en las pérdidas. Arabia Saudita no necesita dominar para lastimar. Con Al-Dawsari, Al-Juwayr o Al-Buraikan, puede generar peligro si encuentra espacios entre los defensores y los laterales uruguayos.
En los debuts mundialistas, la pelota parada suele ser determinante. Uruguay tiene presencia física y buenos ejecutantes. Arabia Saudita también cuenta con defensores fuertes, como Al-Tambakti y Kadesh, que pueden complicar en ambas áreas.
Si Uruguay convierte temprano, el partido puede abrirse y favorecer su intensidad. Si Arabia Saudita resiste o golpea primero, el encuentro puede transformarse en una prueba mental para la Celeste.
En la previa, Uruguay aparece como favorito por jerarquía individual, experiencia mundialista y calidad en el mediocampo. La presencia de Valverde, Bentancur y Ugarte le da a la Celeste una ventaja importante para controlar el ritmo del partido.
Sin embargo, el favoritismo no elimina los riesgos. Uruguay llega con dudas físicas, falta de contundencia reciente y la presión de tener que ganar. Arabia Saudita, aunque irregular, tiene antecedentes de sobra para demostrar que puede competir contra selecciones superiores si encuentra espacios y aprovecha sus momentos.
Pronóstico: gana Uruguay.
Resultado probable: Uruguay 2-0 Arabia Saudita o Uruguay 2-1 Arabia Saudita.
Jugador clave: Federico Valverde.
Amenaza rival: Salem Al-Dawsari.
Dato táctico: si Uruguay convierte primero, tendrá mayores posibilidades de manejar el partido; si Arabia resiste el primer tiempo, el duelo puede volverse más incómodo.
Uruguay vs Arabia Saudita es uno de esos partidos que pueden parecer accesibles desde la previa, pero que esconden más tensión de la que muestra el nombre del rival. La Celeste tiene más herramientas, más oficio competitivo y una estructura de mediocampo de primer nivel. Pero el debut mundialista siempre exige precisión emocional, no solo futbolística.
Bielsa necesita que su equipo encuentre rápidamente claridad ofensiva. La presión, la intensidad y el dominio territorial son importantes, pero Uruguay deberá traducir ese volumen en situaciones concretas y goles. Allí aparece Darwin Núñez como una pieza central, acompañado por la dinámica de Maximiliano Araújo y la llegada de Federico Viñas.
Arabia Saudita, en cambio, jugará con menos obligación y con la memoria fresca de lo que fue capaz de hacer en Qatar 2022. Su plan será resistir, achicar espacios y esperar que Salem Al-Dawsari encuentre una ventana para romper el partido.
Para Uruguay, ganar sería confirmar su candidatura a pelear la clasificación en el Grupo H. Empatar o perder, en cambio, lo dejaría condicionado desde el primer día y con la presión de resolver ante Cabo Verde y España. Por eso, el debut en Miami no es solo un estreno: es una prueba de carácter para la Celeste de Bielsa.
Uruguay debuta ante Arabia Saudita en el Mundial 2026 con Valverde como capitán, Bielsa entre dudas y Al-Dawsari como gran amenaza saudí.
Bélgica vs Egipto abre el Grupo G del Mundial 2026 con una pulseada entre la jerarquía europea y la revancha mundialista de Mohamed Salah.
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junio 15, 2026
Bélgica y Egipto se enfrentan este lunes 15 de junio en Seattle por la primera fecha del Grupo G del Mundial 2026. Los Diablos Rojos llegan con Courtois, De Bruyne, Doku y Lukaku ante un Egipto que apuesta todo a Mohamed Salah y a una generación que quiere hacer historia.
El partido entre Bélgica y Egipto por el Mundial 2026 no es un debut más. Es el estreno de dos selecciones que llegan con expectativas diferentes, pero con una carga simbólica enorme: para Bélgica, puede ser una de las últimas oportunidades de su generación más talentosa; para Egipto, representa el gran desafío de Mohamed Salah en la competencia que todavía le debe una alegría.
El encuentro corresponde a la primera fecha del Grupo G, zona que también integran Irán y Nueva Zelanda. Se jugará el lunes 15 de junio, en Seattle, desde las 16:00 de Argentina y Uruguay, 15:00 de Chile, 14:00 de Colombia, Ecuador y Perú, y 13:00 de México.
Bélgica aparece como favorita por nombres, experiencia y actualidad reciente, pero Egipto llega con una identidad competitiva fuerte, una clasificación impecable en África y un líder que quiere quitarse una espina histórica: Salah, a los 34 años, probablemente juegue su último Mundial en plenitud.
El Mundial 2026, que se disputa en Estados Unidos, México y Canadá, tiene un formato ampliado con 48 selecciones. En ese marco, el Grupo G reúne a un candidato europeo de tradición reciente, una potencia africana en crecimiento, un seleccionado asiático competitivo como Irán y una Nueva Zelanda que buscará dar el golpe.
Bélgica parte como el equipo con mayor obligación. Por historia reciente, por jerarquía individual y por la experiencia acumulada en torneos grandes, los Diablos Rojos tienen como objetivo mínimo superar la fase de grupos y llegar, al menos, a cuartos de final.
Egipto, en cambio, mira el torneo desde otra lógica: competir, incomodar y tratar de superar su mejor actuación histórica. Los Faraones quieren dejar atrás la frustración de Rusia 2018, donde se fueron sin puntos pese a los goles de Salah, y también la herida de no haber clasificado a Qatar 2022 tras perder por penales ante Senegal.
Bélgica llega al Mundial 2026 en un punto de transición. Ya no es aquel equipo que parecía tener estrellas en todas las líneas, pero todavía conserva futbolistas determinantes: Thibaut Courtois, Kevin De Bruyne, Romelu Lukaku, Jérémy Doku, Leandro Trossard, Youri Tielemans y Amadou Onana.
La gran pregunta es si este plantel todavía tiene energía para competir por algo grande o si el torneo marcará el cierre definitivo de una era. En Rusia 2018, Bélgica alcanzó el tercer puesto, su mejor resultado histórico, luego de eliminar a Brasil en cuartos de final y caer en semifinales ante Francia. Desde entonces, las decepciones fueron acumulándose: eliminación en fase de grupos en Qatar 2022 y caída en octavos de final de la Euro 2024.
Bajo la conducción de Rudi García, el seleccionado belga modificó parte de su identidad. Ya no depende únicamente del brillo ofensivo, sino que busca un equipo más ordenado, con posesión, transiciones rápidas y un 4-2-3-1 como sistema base.
Bélgica se despidió de su gente con una actuación contundente: goleó 5-0 a Túnez en Bruselas. Fue una señal fuerte antes del debut mundialista.
Los goles fueron de Leandro Trossard, Charles De Ketelaere, Kevin De Bruyne, Dodi Lukébakio y Nicolas Raskin. Además, Jérémy Doku volvió a mostrar desequilibrio por banda izquierda, uno de los caminos ofensivos más claros del equipo.
Ese resultado dejó una sensación positiva: Bélgica tiene variantes, pegada y futbolistas capaces de romper partidos. La duda sigue estando en la solidez defensiva y en el estado físico de algunos referentes, especialmente Lukaku, que llega con antecedentes recientes de lesiones y falta de ritmo.
Egipto llega al Mundial 2026 con una narrativa poderosa: la revancha de Mohamed Salah. El crack de Liverpool ya ganó prácticamente todo a nivel clubes, pero con su selección todavía busca una actuación mundialista que esté a la altura de su carrera.
Salah disputa su segundo Mundial. En Rusia 2018 convirtió dos goles, pero Egipto perdió sus tres partidos ante Uruguay, Rusia y Arabia Saudita. Luego, en las Eliminatorias para Qatar 2022, vivió uno de los golpes más duros de su carrera: erró un penal en la definición ante Senegal y los Faraones quedaron afuera de la Copa del Mundo.
Ahora, con 34 años, llega con la responsabilidad y la ilusión intactas. Además, Egipto no clasificó de cualquier manera: fue el mejor equipo de las Eliminatorias Africanas, con ocho victorias, dos empates y ninguna derrota. Salah, además, se consolidó como el máximo goleador histórico de las Eliminatorias Africanas con 19 tantos.
Egipto perdió 2-1 ante Brasil en Cleveland, pero dejó señales interesantes. El equipo africano compitió, encontró el empate tras un error defensivo brasileño y tuvo momentos de crecimiento, especialmente cuando ingresó Salah en el segundo tiempo.
Mostafa Ziko marcó el gol egipcio, mientras que el arquero Mostafa Shobeir tuvo una actuación destacada con varias intervenciones ante Vinícius Júnior y Raphinha. Salah tuvo una chance clara a los 58 minutos con un remate de derecha desde afuera del área.
La derrota mostró dos caras de Egipto: puede sufrir cuando lo atacan con velocidad, pero también tiene herramientas para lastimar cuando recupera y encuentra espacios.
Bélgica mantendría el esquema 4-2-3-1 que viene trabajando Rudi García, con Courtois como garantía en el arco y una línea ofensiva de mucha jerarquía.
Bélgica:
Thibaut Courtois; Timothy Castagne, Koni De Winter, Arthur Theate, Joaquin Seys; Youri Tielemans, Amadou Onana; Leandro Trossard, Kevin De Bruyne, Jérémy Doku; Romelu Lukaku.
DT: Rudi García.
Courtois representa seguridad y experiencia. De Bruyne será el eje creativo, Doku aportará desequilibrio en el uno contra uno y Lukaku, si está bien físicamente, seguirá siendo una amenaza permanente dentro del área. Tielemans y Onana tendrán una función clave: equilibrar al equipo para que Bélgica no quede partida cuando pierda la pelota.
Egipto podría apostar por un 4-3-3 flexible, con una zona media fuerte para contener a De Bruyne y salidas rápidas hacia Salah, Trezeguet y Marmoush.
Egipto:
Mohamed El Shennawy o Mostafa Shobeir; Mohamed Hany, Ramy Rabia, Mohamed Abdelmonem, Ahmed Fatouh; Marwan Attia, Mohannad Lasheen, Emam Ashour; Mahmoud Trezeguet, Mohamed Salah, Omar Marmoush.
DT: Hossam Hassan.
La principal duda aparece en el arco, porque El Shennawy tiene experiencia, pero Shobeir viene de una muy buena actuación ante Brasil. En ataque, Salah será el foco principal, aunque Egipto necesita que Marmoush y Trezeguet acompañen con movilidad para no quedar demasiado dependiente de una sola figura.
De Bruyne sigue siendo uno de los futbolistas más determinantes del seleccionado belga. Su lectura de juego, pase filtrado y remate de media distancia pueden romper cualquier planteo cerrado. Si Egipto se repliega, Bélgica necesitará su precisión para abrir espacios.
Doku aparece como una de las grandes cartas ofensivas de Bélgica. Su capacidad para encarar por izquierda puede ser decisiva ante una defensa egipcia que deberá estar muy coordinada en las coberturas.
Courtois vuelve a ser una pieza central. Con más de 100 partidos en la selección y el recuerdo del Guante de Oro en Rusia 2018, el arquero del Real Madrid puede marcar diferencias en un partido cerrado.
Salah quiere hacer en el Mundial lo que ya hizo durante años en Liverpool: liderar, decidir y competir en la élite. Para Egipto, su rendimiento será determinante. Cada contragolpe, cada pelota parada y cada transición ofensiva pueden pasar por sus pies.
Marmoush llega como uno de los nombres fuertes del ataque egipcio. Su movilidad y capacidad para atacar espacios pueden ser fundamentales para liberar a Salah y complicar a los centrales belgas.
| Dato | Bélgica | Egipto |
|---|---|---|
| Grupo | G | G |
| Rivales de zona | Egipto, Irán, Nueva Zelanda | Bélgica, Irán, Nueva Zelanda |
| Debut | 15 de junio vs Egipto | 15 de junio vs Bélgica |
| Sede del debut | Seattle | Seattle |
| Mejor actuación mundialista | Tercer puesto en 2018 | Octavos de final en 1934 |
| Último amistoso informado | 5-0 vs Túnez | 1-2 vs Brasil |
| Figura principal | Courtois / De Bruyne / Doku | Mohamed Salah |
| Sistema probable | 4-2-3-1 | 4-3-3 |
| Objetivo inicial | Ganar el grupo y llegar lejos | Competir y buscar clasificación |
| Partido | Resultado | Competencia |
| Bélgica vs Kazajistán | 6-0 | Eliminatorias |
| Bélgica vs Macedonia del Norte | 0-0 | Eliminatorias |
| Gales vs Bélgica | 2-4 | Eliminatorias |
| Kazajistán vs Bélgica | 1-1 | Eliminatorias |
| Bélgica vs Liechtenstein | 7-0 | Eliminatorias |
| Estados Unidos vs Bélgica | 2-5 | Amistoso |
| México vs Bélgica | 1-1 | Amistoso |
| Bélgica vs Túnez | 5-0 | Amistoso |
La previa de Bélgica vs Egipto por el Mundial 2026 presenta un choque de estilos. Bélgica intentará dominar la pelota, instalarse en campo rival y activar a sus extremos. Egipto, en cambio, probablemente elija un plan más conservador, con líneas compactas y salidas rápidas.
El duelo central estará en la mitad de la cancha. Si Tielemans, Onana y De Bruyne manejan el ritmo, Bélgica tendrá muchas chances de imponer condiciones. Pero si Egipto logra cortar circuitos y salir rápido hacia Salah y Marmoush, el partido puede volverse incómodo para los europeos.
Bélgica tiene más variantes individuales. Puede lastimar por afuera con Doku y Trossard, por dentro con De Bruyne y por área con Lukaku. Egipto, sin embargo, tiene algo que en los Mundiales suele pesar: una estructura emocional fuerte, un líder de clase mundial y una defensa acostumbrada a sufrir.
Bélgica suele atacar con mucha gente. Si Castagne o Seys se proyectan demasiado, Egipto puede encontrar espacios para correr. Salah y Marmoush serán peligrosos si reciben con campo abierto.
Egipto necesita impedir que De Bruyne reciba cómodo entre líneas. Si el mediocampista belga juega de frente y con tiempo, el partido puede inclinarse rápido.
Lukaku llega con dudas físicas, pero su poder dentro del área sigue siendo enorme. Si convierte temprano, Bélgica puede jugar con más calma. Si se frustra, Egipto tendrá margen para crecer.
La actuación de Mostafa Shobeir ante Brasil abrió una duda interesante. Si Hossam Hassan apuesta por él, Egipto tendrá un arquero en confianza. Si juega El Shennawy, tendrá experiencia en un debut de máxima presión.
El gran duelo emocional y futbolístico será Salah contra la última línea de Bélgica. No necesita muchas situaciones para cambiar un partido. Bélgica deberá reducirle espacios y evitar faltas cerca del área.
Bélgica llega como favorita por plantel, jerarquía y actualidad ofensiva. La goleada ante Túnez reforzó la sensación de que el equipo de Rudi García puede dominar a rivales que se repliegan. Además, cuenta con futbolistas capaces de resolver partidos cerrados.
Egipto, sin embargo, no parece un rival sencillo. Su clasificación invicta en África, el liderazgo de Salah y la aparición de nombres como Marmoush, Trezeguet y Shobeir le dan argumentos para competir.
Pronóstico principal: gana Bélgica.
Resultado probable: Bélgica 2-1 Egipto.
Resultado alternativo: empate 1-1 si Egipto logra sostener el orden defensivo y lastimar de contra.
Jugador clave: Kevin De Bruyne.
Jugador a seguir en Egipto: Mohamed Salah.
Posible sorpresa: Egipto marca primero si Bélgica pierde la pelota en salida.
El debut entre Bélgica y Egipto en el Mundial 2026 tiene todos los ingredientes para ser uno de los partidos más atractivos del Grupo G. Bélgica necesita demostrar que todavía puede ser protagonista y que la transición no le quitó competitividad. Egipto quiere probar que su gran Eliminatoria Africana no fue casualidad y que tiene argumentos para competir contra selecciones de primer nivel.
Para los Diablos Rojos, el desafío es sostener la etiqueta de favorito sin caer en los fantasmas de los últimos torneos. Para los Faraones, la misión es resistir, creer y encontrar en Salah ese golpe de jerarquía que puede cambiar una historia.
Bélgica tiene más nombres y más recursos. Egipto tiene una causa emocional poderosa. En un Mundial, esa mezcla suele ser peligrosa. Seattle será el primer escenario de una zona donde cada punto puede marcar el destino.
Bélgica vs Egipto abre el Grupo G del Mundial 2026 con una pulseada entre la jerarquía europea y la revancha mundialista de Mohamed Salah.
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