El Ternana Calcio es un club de fútbol italiano de la ciudad de Terni, en Umbría. Fue fundado en 1925 y posteriormente refundado en tres ocasiones: 1935, 1945 y 1993. Juega en la Serie B, segunda categoría del fútbol italiano.
Los colores del equipo son el rojo y verde.
Historia
Fue fundado en 1925 de la unión de los equipos preexistentes en la ciudad de Terni, con el nombre de Unione Sportiva Terni. A lo largo de su historia solo ha participado en dos campeonatos de Serie A, la máxima división italiana. También cuenta con 27 participaciones en Serie B (segunda división).
En años más recientes, desde el 2006 hasta el 2012 militaría en la tercera división del fútbol italiano. Desde el año 2011 hasta 2018 jugó en la Serie B.
En junio de 2017 el conjunto ternano fue adquirido por Stefano Bandecchi (propietario de la Universidad Nicolás de Cusa).1
Tras quedar en el puesto 22° en la temporada de Serie B 2017-18, el club descendió a la Serie C.
River Plate derrotó 1-0 a Rosario Central en el Estadio Más Monumental, con gol de penal de Facundo Colidio, y se convirtió en el primer finalista del Torneo Apertura 2026. El equipo de Eduardo Coudet espera por Argentinos Juniors o Belgrano.
River le ganó a Rosario Central, se sacó una espina y jugará la final del Apertura 2026
River le ganó a Rosario Central y volvió a poner al Monumental de pie. En una semifinal cargada de tensión, polémicas previas, fricción y clima de partido decisivo, el equipo de Eduardo Coudet venció 1-0 al Canalla y se clasificó a la final del Torneo Apertura 2026. El único gol de la noche lo convirtió Facundo Colidio, de penal, en el inicio del segundo tiempo, después de una infracción de Conan Ledesma sobre Joaquín Freitas dentro del área.
El Millonario fue duro, serio y competitivo. No brilló de manera sostenida, pero jugó mejor que Rosario Central en los momentos decisivos, tuvo más volumen ofensivo, generó las situaciones más claras y defendió con autoridad una ventaja mínima en una noche que tenía olor a final anticipada. River se convirtió así en el primer clasificado al partido decisivo y ahora espera por el ganador de Argentinos Juniors y Belgrano, que definirán la otra semifinal en La Paternal.
La victoria también tuvo un valor simbólico. River venía de eliminar a San Lorenzo por penales y luego a Gimnasia y Esgrima La Plata en cuartos, pero esta semifinal ante Rosario Central representaba otra prueba de carácter. El Canalla llegaba fuerte, con envión después de dejar en el camino a Independiente y Racing, y con figuras de peso como Ángel Di María y Enzo Copetti. Sin embargo, en Núñez, el que impuso condiciones fue River.
Una semifinal con clima caliente desde la previa
El partido llegó precedido por una semana intensa. Después de la polémica clasificación de Rosario Central ante Racing, el clima se cargó de declaraciones, cruces y discusiones. River hablaba de “guardia alta”, mientras desde el entorno de Ángel Di María respondían a las críticas y defendían al campeón del mundo. Todo eso se trasladó al Monumental, donde el recibimiento para el exfutbolista de la Selección Argentina fue especialmente hostil.
Desde las tribunas bajó un clima áspero. El canto dirigido a Di María marcó el tono de la noche: tensión, presión y una sensación de que el partido se jugaba con mucho más que la pelota. Rosario Central intentó aislarse de ese contexto, pero nunca logró sentirse cómodo durante largos pasajes del encuentro.
River, en cambio, entendió mejor el escenario. No se dejó llevar por la ansiedad, jugó con intensidad, presionó cuando debía hacerlo y trató de imponer el ritmo desde la posesión. El equipo de Coudet tomó el protagonismo de entrada, mientras Central se paró más cauto, esperando su momento para lastimar de contra.
River fue protagonista, Central esperó agazapado
El primer tiempo tuvo un desarrollo claro. River asumió la iniciativa, manejó más la pelota y jugó la mayor parte del tiempo en campo rival. Rosario Central, dirigido por Jorge Almirón, cedió terreno, achicó espacios y buscó aprovechar las espaldas de los laterales millonarios, especialmente con envíos largos para Enzo Copetti y con la precisión de Ángel Di María.
El Canalla apostó por pelotazos de Di María hacia Copetti, que luchó cada pelota contra los centrales de River. Esa fue la fórmula más repetida por el visitante: salir rápido, evitar la presión alta y encontrar al delantero en duelos físicos. Pero el plan no terminó de generar peligro sostenido.
River tuvo más posesión, pero le costó transformar ese dominio en llegadas limpias durante la primera etapa. El equipo de Coudet controlaba el desarrollo, aunque todavía le faltaba precisión en los últimos metros. Central, mientras tanto, esperaba un error o una salida rápida para sorprender.
La lesión de Driussi encendió la alarma
Uno de los golpes más duros de la noche para River llegó temprano. Sebastián Driussi sufrió una lesión en la rodilla al disputar una pelota con Franco Ibarra y debió salir en camilla, visiblemente dolorido y entre lágrimas. En su lugar ingresó Joaquín Freitas, quien terminaría siendo determinante en la jugada del penal que definió el partido.
La salida de Driussi fue una mala noticia por el peso ofensivo que venía teniendo el delantero. Había marcado ante Gimnasia en cuartos y era una de las piezas que Coudet había recuperado para la parte decisiva del torneo. River sintió el golpe, pero no perdió el orden.
El ingreso de Freitas modificó algunas sociedades ofensivas, pero también le dio frescura y movilidad al ataque. El juvenil volvió a responder en una instancia importante, como ya lo había hecho ante San Lorenzo en los penales y ante Gimnasia con la asistencia para el gol de Lucas Martínez Quarta.
El penal que no pudo convertir Montiel
Antes del descanso, River tuvo una gran oportunidad para abrir el marcador. Cuando se acercaba la primera media hora de juego, Gastón Ávila golpeó con un codazo a Lucas Martínez Quarta dentro del área. Tras revisión del VAR, el árbitro Nicolás Ramírez sancionó penal para el Millonario.
El encargado de ejecutar fue Gonzalo Montiel, un especialista desde los doce pasos. Sin embargo, Conan Ledesma adivinó el remate y sostuvo el cero para Rosario Central. La atajada fue clave porque permitió que el Canalla atravesara el primer tiempo sin recibir goles, pese a que River había sido más protagonista.
El penal fallado pudo haber golpeado anímicamente al local. Pero River no se cayó. Siguió insistiendo, mantuvo el control territorial y se fue al descanso con la sensación de que el partido estaba para seguir trabajándolo con paciencia.
Central amenazó al inicio del complemento
El segundo tiempo comenzó con una señal de alerta para River. Rosario Central salió mejor, más decidido y con mayor intención de avanzar metros. El equipo de Almirón encontró algunos espacios y pareció estar más cerca de incomodar al fondo millonario.
Justo en ese tramo favorable al Canalla llegó la acción que cambió la noche. Conan Ledesma salió lejos, Gastón Ávila cometió un error en la salida y la pelota quedó en una zona peligrosa. Joaquín Freitas atacó el espacio, llegó antes y el arquero de Central lo derribó dentro del área. Penal para River.
Esta vez, el encargado de patear fue Facundo Colidio. El delantero eligió el medio del arco, convirtió el 1-0 y destrabó una semifinal que venía cerrada, caliente y con mucho peso emocional.
Colidio, otra vez decisivo en un partido grande
El gol de Colidio tuvo un peso enorme. No solo porque abrió el marcador, sino porque confirmó el crecimiento del delantero en la etapa final del torneo. Venía de ser importante ante Gimnasia, con una jugada brillante que terminó en asistencia para el gol de Driussi, y ahora asumió la responsabilidad del penal en una semifinal.
Colidio no se escondió. Después del penal errado por Montiel en el primer tiempo, el segundo tiro desde los doce pasos tenía una carga psicológica mayor. El delantero lo pateó al medio, con decisión, y le dio a River la ventaja que necesitaba para manejar el resto del partido.
Desde ese momento, la semifinal cambió. Rosario Central tuvo que salir de su postura de espera y River encontró más espacios para administrar el desarrollo. El Millonario no goleó ni arrolló, pero sí mostró oficio para jugar con el resultado a favor.
River fue más peligroso: los números marcan la diferencia
Las estadísticas respaldan el triunfo de River. El Millonario terminó con 2.26 goles esperados, contra apenas 0.27 de Rosario Central, una diferencia contundente en calidad de situaciones generadas. Además, River tuvo 11 remates totales, 3 a puerta y 2 grandes ocasiones, mientras que el Canalla registró 7 remates, solo 1 al arco y ninguna gran ocasión.
En posesión también hubo ventaja local: 54% para River contra 46% para Central. El equipo de Coudet completó 284 de 368 pases, con una precisión del 77%, mientras que Rosario Central completó 236 de 322, con un 73%.
El dominio no fue aplastante desde la tenencia, pero sí desde el peligro. River tuvo más córners, más tiros libres generados, mejor xG a puerta y mayor capacidad para transformar sus avances en acciones realmente comprometedoras. El Canalla, en cambio, tuvo toques en el área rival, pero le faltó profundidad y claridad para exigir de verdad.
La diferencia estuvo en las áreas
River ganó porque fue más agresivo en el área rival y más firme en la propia. El equipo de Coudet acumuló 6 córners, contra apenas 1 de Rosario Central, y generó dos penales: uno fallado por Montiel y otro convertido por Colidio. Esa insistencia sobre el área visitante terminó siendo decisiva.
Central, por su parte, tuvo 14 toques en el área rival, uno más que River, que registró 13, pero ese dato no se tradujo en peligro real. El Canalla apenas tuvo 0.18 de xG a puerta, una cifra bajísima para un equipo que necesitaba llegar a la final. River, en cambio, produjo 1.74 de xGOT, señal de que sus disparos fueron mucho más dañinos.
La lectura es clara: Central pudo pisar el área, pero no encontró remates limpios. River, sin tener una noche brillante, fue mucho más concreto y peligroso.
Di María no pudo cambiar la historia
La noche también tenía un foco especial sobre Ángel Di María. El campeón del mundo llegaba como una de las grandes figuras de Rosario Central y como un jugador capaz de cambiar cualquier partido con una acción aislada. Sin embargo, River logró neutralizarlo en los momentos decisivos.
Di María intentó influir con pelotas largas para Copetti y con algunos envíos al espacio, pero no tuvo continuidad cerca del área. El ambiente hostil también formó parte del contexto, aunque el mayor mérito de River estuvo en reducirle los espacios y obligarlo a jugar lejos de las zonas donde puede hacer más daño.
Central dependía mucho de que Fideo conectara con Copetti o encontrara una pelota parada decisiva. Esta vez, esa sociedad no alcanzó.
Coudet ganó otro duelo táctico de playoffs
Eduardo Coudet volvió a salir fortalecido. Después de una fase regular con dudas, críticas y partidos flojos, River creció en los mano a mano. Primero sobrevivió ante San Lorenzo, luego eliminó a Gimnasia con mayor autoridad y ahora superó a Rosario Central para meterse en la final.
El Chacho había remarcado días atrás que River debía ir “partido a partido” y no mirar más allá. También había destacado la necesidad de competir pese al desgaste físico. Ante Central, su equipo respondió con una actuación seria, de alto compromiso y con una lectura correcta de los momentos.
River no fue un equipo deslumbrante, pero sí fue competitivo. Y en una semifinal, eso vale oro.
Rosario Central se quedó sin final, pero cerró una gran campaña
La derrota deja afuera a Rosario Central, pero no borra su muy buen recorrido en el Apertura. El equipo de Almirón había eliminado a Independiente en octavos y a Racing en cuartos, este último en un partido cargado de polémicas y expulsiones. Llegaba al Monumental con argumentos para soñar, pero no encontró la manera de imponer su plan.
El Canalla fue ordenado, trató de competir desde la cautela y tuvo momentos en los que pareció poder crecer, sobre todo al inicio del complemento. Pero los errores defensivos lo terminaron condenando: primero el codazo de Ávila que derivó en el penal atajado por Ledesma, y luego la salida fallida del arquero que terminó en la infracción sobre Freitas.
En partidos de esta magnitud, los detalles pesan. Rosario Central tuvo dos errores grandes en su área y River terminó aprovechando uno.
River vuelve a una final del fútbol argentino
El dato más importante es el impacto histórico y emocional de la clasificación. River vuelve a jugar una final del fútbol argentino en un formato de eliminación directa que le había sido esquivo en los últimos años. Venía de quedar afuera en diferentes instancias de playoffs y cargaba con frustraciones recientes. Ahora, con Coudet, logró atravesar el cuadro y está a un partido del título.
El camino no fue sencillo. Contra San Lorenzo estuvo al borde de la eliminación y necesitó penales. Ante Gimnasia mostró una versión más firme. Frente a Rosario Central, en semifinales, fue serio, intenso y eficaz. Ese recorrido fortaleció al equipo.
River espera ahora por Argentinos Juniors o Belgrano. Sea cual sea el rival, el Millonario llegará con confianza, con una final por delante y con la sensación de haber encontrado respuestas cuando más las necesitaba.
Análisis final: un River maduro, sin brillo total pero con carácter
River ganó porque entendió mejor el partido. Fue protagonista, tuvo más peligro, presionó en los momentos correctos y no perdió la calma después del penal fallado por Montiel. El equipo tuvo carácter para sostenerse tras la lesión de Driussi, madurez para seguir atacando sin desesperarse y oficio para defender el 1-0 cuando la final empezó a quedar cerca.
Rosario Central tuvo un plan claro, pero no pudo ejecutarlo con profundidad. Esperó, buscó a Di María y Copetti, intentó aprovechar espacios, pero no generó grandes ocasiones. Sus errores en el área terminaron siendo demasiado costosos.
El 1-0 puede parecer corto, pero el desarrollo y los números sostienen la clasificación de River. El Millonario fue más peligroso, generó mucho más xG y terminó celebrando lo que fue a buscar: el pasaje a la final.
Síntesis del partido
Resultado: River Plate 1-0 Rosario Central Competencia: Semifinal del Torneo Apertura 2026 Estadio: Más Monumental Gol: Facundo Colidio, de penal Penal atajado: Conan Ledesma a Gonzalo Montiel Incidencia clave: lesión de Sebastián Driussi en el primer tiempo Figura destacada: Facundo Colidio / Joaquín Freitas Dato clave: River es el primer finalista del Torneo Apertura 2026 Clasificado: River Plate Eliminado: Rosario Central Próximo rival: Argentinos Juniors o Belgrano
Cuadro final de estadísticas
Estadística
River Plate
Rosario Central
Resultado final
1
0
Clasificación
Finalista
Eliminado
Próximo rival
Argentinos Juniors o Belgrano
—
Goles esperados, xG
2.26
0.27
Posesión
54%
46%
Remates totales
11
7
Remates a puerta
3
1
Grandes ocasiones
2
0
Córners
6
1
Precisión de pases
77%
73%
Pases completados
284/368
236/322
Tarjetas amarillas
2
7
xG a puerta, xGOT
1.74
0.18
Remates fuera
8
3
Remates rechazados
0
3
Remates dentro del área
5
5
Remates fuera del área
6
2
Tiros al palo
0
2
Toques en el área rival
13
14
Pases entre líneas completados
0
0
Fueras de juego
0
0
Tiros libres
19
17
Pases largos
44%
46%
Pases largos completados
24/54
27/59
Pases en el tercio final
63%
56%
Pases en el tercio final completados
74/118
48/86
Centros completados
26%
20%
Centros
6/23
2/10
Asistencias esperadas, xA
0.55
0.23
Saques de banda
22
20
Faltas
17
19
Entradas ganadas
41%
64%
Entradas
7/17
9/14
Duelos ganados
48
45
Despejes
20
24
Intercepciones
12
10
Errores que terminaron en remate
0
0
Errores que terminaron en gol
0
0
Atajadas
1
2
xGOT enfrentados
0.18
1.74
Goles evitados
0.18
0.70
Goleador
Facundo Colidio
—
Dato determinante
Generó dos penales y fue más peligroso
No tuvo grandes ocasiones y pagó caro un error defensivo
Colegiales consiguió una victoria decisiva en Munro: goleó 4-1 a Güemes de Santiago del Estero por la Zona B de la Primera Nacional, salió de los puestos de descenso y empujó a Gimnasia y Tiro de Salta a la zona roja. Leonardo González, Nicolás Toloza, Facundo Montiel y Facundo Rivero marcaron para el Tricolor, mientras que Santiago Sala descontó para el Gaucho, que terminó con dos expulsados.
Colegiales goleó a Güemes y cambió la tabla: Gimnasia y Tiro quedó en zona de descenso
Colegiales logró uno de los triunfos más importantes de su temporada. En el estadio Libertarios Unidos, el Tricolor de Munro derrotó 4-1 a Güemes de Santiago del Estero en un partido directo por la parte baja de la Zona B de la Primera Nacional. El resultado no solo le permitió al equipo de Leonardo Fernández tomar aire, sino que además modificó la pelea por la permanencia: con esta victoria, Cole salió de los puestos de descenso y Gimnasia y Tiro de Salta quedó comprometido en zona roja.
La goleada tuvo un valor enorme por el contexto. Colegiales llegaba de perder 2-0 ante Chacarita y necesitaba una respuesta inmediata. Güemes, por su parte, venía de ganarle 2-1 a Quilmes y buscaba encadenar otro resultado positivo para alejarse del fondo. Sin embargo, el partido terminó mostrando una diferencia contundente: Cole fue más eficaz, manejó mejor los momentos y aprovechó al máximo las ventajas que le dio un rival que terminó desbordado y con dos jugadores menos.
Los goles del conjunto de Munro fueron convertidos por Leonardo González, Nicolás Toloza, Facundo Montiel y Facundo Rivero. Para Güemes descontó Santiago Sala, que había puesto el 1-1 parcial en el complemento. La visita sufrió las expulsiones de Fernando Godoy, en el primer tiempo, y Óscar Vanegas, ya sobre el cierre del encuentro.
Una goleada que vale más que tres puntos
Para Colegiales, el triunfo tiene una lectura mucho más profunda que el resultado. El equipo llegaba necesitado, presionado por la tabla y obligado a ganar ante un rival directo. No era un partido más: era una final anticipada por la permanencia.
El equipo de Leonardo Fernández respondió con autoridad. No solo ganó: goleó. Y lo hizo en un momento donde necesitaba demostrar carácter, contundencia y una mejora futbolística real. La victoria lo llevó a 15 puntos y lo ubicó en el puesto 11 de la Zona B, saliendo de los puestos de descenso y cambiando completamente el escenario anímico del plantel.
La consecuencia directa también golpea en Salta: Gimnasia y Tiro quedó en zona de descenso. El Albo venía arrastrando una campaña irregular y dependía de los resultados de otros equipos para no caer al fondo. La goleada de Colegiales ante Güemes alteró esa pelea y dejó al equipo salteño en una posición incómoda.
En una Primera Nacional tan pareja, cada triunfo de un rival directo pesa doble. Colegiales ganó, sumó diferencia de gol, fortaleció su localía y mandó un mensaje claro: no está dispuesto a quedarse en el fondo.
Primer tiempo parejo, pero Colegiales golpeó en el momento justo
El desarrollo del primer tiempo no comenzó con una superioridad aplastante del local. De hecho, Güemes tuvo un mejor arranque. El equipo de Juan Vita intentó manejar la pelota, presionar alto y buscar conexiones rápidas con sus futbolistas ofensivos. Sin embargo, con el correr de los minutos fue perdiendo intensidad y claridad.
Colegiales, en cambio, fue creciendo de a poco. No necesitó monopolizar el juego para lastimar. Esperó su momento, encontró espacios y golpeó en una de las acciones más importantes de la tarde.
A los 29 minutos, Leonardo González abrió el marcador. Después de un cabezazo dentro del área, la pelota quedó sobre el sector izquierdo y González apareció en el vértice del área chica para rematar de volea. El balón ingresó con suspenso: pegó en el palo y cruzó toda la línea de cal antes de transformarse en el 1-0.
Ese gol fue decisivo porque cambió el estado emocional del partido. Güemes, que hasta ahí había competido, empezó a mostrar dudas. Colegiales, con la ventaja, ganó confianza y empezó a manejar mejor los tiempos.
La expulsión de Godoy, el primer quiebre del partido
El golpe más duro para Güemes llegó antes del descanso. A los 43 minutos, Fernando Godoy fue expulsado por una infracción fuerte en una pelota dividida. El mediocampista ofensivo fue con las piernas hacia adelante en su propio campo y el árbitro Daniel Zamora le mostró la tarjeta roja.
La expulsión condicionó por completo el partido. Güemes se fue al entretiempo abajo en el marcador y con un futbolista menos. Aun así, la visita no se entregó de inmediato. En el arranque del complemento intentó sostenerse, no hizo sentir demasiado la desventaja numérica y hasta logró empatar.
Ese tramo habla de una virtud del equipo santiagueño: pese al golpe, tuvo reacción. Pero también expuso su problema principal: cuando el partido volvió a quedar abierto, no pudo sostener el ritmo, se desordenó y terminó pagando muy caro cada error.
Santiago Sala empató, pero Güemes se quedó sin respuestas
A los 59 minutos, Santiago Sala apareció para poner el 1-1. El futbolista de Güemes remató con la zurda desde el borde del área y, tras un fallo de Emilio Di Fulvio, la pelota terminó en el fondo de la red. Fue el empate del Gaucho y una señal de que el partido todavía podía cambiar de rumbo.
El gol tuvo mucho valor porque llegó con un jugador menos y en un momento donde Güemes necesitaba una reacción. Pero la igualdad duró poco desde lo futbolístico. Colegiales no se cayó con el empate; al contrario, aceleró, encontró fluidez y empezó a construir una goleada que terminó siendo inapelable.
El Tricolor entendió que el rival estaba condicionado. Movió la pelota con más criterio, atacó por los costados y empezó a encontrar espacios dentro del área. A partir de allí, el partido se quebró definitivamente.
Toloza, Montiel y Rivero: la ráfaga que liquidó a Güemes
A los 70 minutos, Colegiales volvió a ponerse en ventaja. Después de una buena secuencia de pases por la izquierda, Nicolás Toloza recibió en el área chica y solo tuvo que empujar la pelota al fondo de la red. Fue el 2-1 y el inicio del dominio definitivo del local.
Cinco minutos después, llegó el tercero. La jugada volvió a tener un desarrollo similar, pero esta vez con una acción individual de Lucas Juárez, quien tiró un caño, se metió en el área y tocó hacia atrás. Facundo Montiel apareció en el punto penal y definió de primera, junto al segundo palo, para marcar el 3-1.
El golpe final llegó a los 86 minutos. Gianfranco Baier intentó cortar un centro con la mano en alto dentro del área y el árbitro sancionó penal. Facundo Rivero se hizo cargo y no falló: 4-1 para Colegiales y partido liquidado.
Ya con el encuentro definido, Óscar Vanegas también fue expulsado en Güemes. El Gaucho terminó con nueve jugadores y con una goleada que lo dejó muy comprometido desde lo futbolístico y anímico.
La estadística explica la diferencia
Los números del partido muestran una superioridad clara de Colegiales. El Tricolor tuvo el 59% de la posesión contra el 41% de Güemes. Además, remató 12 veces contra apenas 5 del equipo santiagueño. La diferencia fue todavía más marcada en los disparos al arco: 9 remates a puerta para Colegiales contra solo 2 de Güemes.
También hubo dominio en pelota parada: Colegiales tuvo 8 córners, mientras que Güemes contó con 4. En lo disciplinario, la diferencia fue determinante: el local recibió apenas una amarilla y no tuvo expulsados; la visita acumuló cuatro amarillas y dos tarjetas rojas.
La estadística confirma lo que se vio en la cancha: Colegiales fue más profundo, más efectivo y terminó encontrando una goleada justa. Güemes pudo competir durante algunos tramos, pero quedó condicionado por las expulsiones y perdió toda estabilidad defensiva en el complemento.
Colegiales, de la angustia al alivio
El triunfo cambia el clima en Munro. Colegiales venía transitando una temporada irregular, con altibajos y con la presión de la permanencia como eje central. Antes de esta goleada, el equipo había perdido 2-0 ante Chacarita, en un partido donde compitió, pero terminó pagando caro sus errores.
Sin embargo, el equipo ya había mostrado señales de reacción en las fechas anteriores. Había vencido 2-0 a San Martín de San Juan, con goles de Franco Zicarelli y Nicolás Toloza, y había tomado aire en la parte baja. También había empatado 0-0 ante Nueva Chicago y 1-1 frente a Temperley, resultados que no alcanzaban para salir de la zona complicada, pero sí mostraban cierta resistencia.
La goleada ante Güemes representa el salto que necesitaba: no fue solo sumar, fue hacerlo con autoridad, ante un rival directo y con un marcador amplio que también mejora la diferencia de gol.
Güemes volvió a tropezar y quedó al borde de la zona roja
Para Güemes, la derrota es un golpe muy fuerte. El equipo de Juan Vita venía de ganarle 2-1 a Quilmes, con gol de Thomas Amilivia, y buscaba un segundo triunfo consecutivo para empezar a alejarse del descenso. En la previa, el propio Amilivia había dicho: “El equipo está bien. Los resultados no se venían dando en los últimos partidos y, en esta categoría, puede significar que te compliques en la tabla, pero creo que, corrigiendo algunas cosas, vamos a estar donde el grupo se merece y pelear cosas importantes”.
Esa frase hoy queda atravesada por una realidad más dura. Güemes bajó a la 16ª posición de la Zona B, con 13 puntos, y sufrió su sexta derrota de la temporada. Además, quedó expuesto por sus problemas disciplinarios: dos expulsados en un partido clave por la permanencia.
La caída también corta el impulso anímico que había dejado la victoria ante Quilmes. El Gaucho deberá recuperarse rápido porque en la próxima fecha recibirá a Patronato de Paraná, otro partido importante para no quedar más hundido en la tabla.
Las declaraciones que explican el presente de Güemes
El presente de Güemes venía marcado por una lectura repetida en el plantel: la sensación de que el equipo competía, pero no siempre conseguía los puntos que merecía. Juan Mendoza, después de la derrota ante Ferrocarril Midland, había señalado: “Creo que deberíamos tener más puntos de los que tenemos. Hubo partidos en los que nos quedamos sin nada y merecíamos más. Estamos trabajando con ganas de sacar esto adelante”.
También Emilio Lazza, luego del empate frente a Gimnasia y Tiro de Salta, había definido a Güemes como un equipo intenso, duro y con margen de mejora: “Somos un equipo duro, con mucha intensidad. Hay cosas por mejorar y vamos seguir laburando mucho en los errores. Hay que estar más tranquilos con la pelota”.
La goleada ante Colegiales deja en evidencia justamente esos aspectos por corregir. Güemes empezó bien, logró empatar aun con uno menos, pero luego se desordenó, perdió tranquilidad, cometió errores defensivos y terminó pagando con una derrota muy amplia.
El golpe indirecto para Gimnasia y Tiro de Salta
Uno de los datos más fuertes de esta fecha es el impacto sobre Gimnasia y Tiro de Salta. Con la victoria de Colegiales, el Tricolor salió de los puestos de descenso y el Albo quedó en zona roja.
Para Gimnasia y Tiro, el resultado de Munro es una mala noticia porque confirma que la pelea por la permanencia se mueve fecha a fecha y que los rivales directos están sumando. Colegiales alcanzó los 15 puntos, mientras que Güemes quedó con 13. El Albo, que ya venía mostrando una campaña irregular, quedó más presionado de cara a sus próximos compromisos.
El escenario es claro: cada partido empieza a tener valor doble. No solo importan los puntos propios, sino también los resultados de equipos como Colegiales, Güemes, Almagro y otros rivales directos en la zona baja.
Las claves de la goleada de Colegiales
1. Golpeó primero en un partido parejo
El primer tiempo no tenía un dominador absoluto, pero Colegiales aprovechó su chance con Leonardo González. Ese 1-0 cambió el partido.
2. Aprovechó la expulsión de Godoy
Güemes quedó con uno menos antes del descanso. Aunque llegó al empate, con el correr de los minutos terminó sintiendo el desgaste.
3. No se cayó tras el 1-1
El empate de Santiago Sala podía generar dudas, pero Colegiales respondió con personalidad y fue por más.
4. Atacó bien por izquierda
El segundo y tercer gol nacieron de jugadas profundas por ese sector. Hanashiro y Lucas Juárez fueron importantes para romper líneas.
5. Fue contundente
Colegiales tuvo 12 remates, 9 al arco y marcó 4 goles. Una producción ofensiva muy fuerte para un partido de tanta presión.
6. Güemes perdió la cabeza
Las dos expulsiones y las cuatro amarillas reflejan un partido donde el Gaucho no pudo controlar la tensión.
Estadísticas del partido
Estadística
Colegiales
Güemes
Resultado
4
1
Posesión
59%
41%
Remates totales
12
5
Remates a puerta
9
2
Remates fuera
3
3
Córneres
8
4
Tarjetas amarillas
1
4
Tarjetas rojas
0
2
Goles
González, Toloza, Montiel, Rivero
Sala
Situación en tabla
Salió del descenso
Quedó 16° con 13 puntos
Síntesis del partido
Colegiales 4-1 Güemes de Santiago del Estero Competencia: Primera Nacional 2026 Zona: B Estadio: Libertarios Unidos Árbitro: Daniel Zamora Resultado: goleada de Colegiales en Munro
Goles
29’ PT: Leonardo González (Colegiales)
59’ ST: Santiago Sala (Güemes)
70’ ST: Nicolás Toloza (Colegiales)
75’ ST: Facundo Montiel (Colegiales)
86’ ST: Facundo Rivero, de penal (Colegiales)
Expulsados
Fernando Godoy (Güemes)
Óscar Vanegas (Güemes)
Dato clave
Colegiales llegó a 15 puntos, salió de los puestos de descenso y dejó a Gimnasia y Tiro de Salta en zona roja.
Jannik Sinner en Roma volvió a demostrar por qué es el número uno del mundo. El italiano superó a Daniil Medvedev por 6-2, 5-7 y 6-4, completó una semifinal suspendida por lluvia y jugará la final del Masters 1000 ante Casper Ruud.
Jannik Sinner en Roma volvió a dar una muestra de carácter, jerarquía y fortaleza mental. El italiano derrotó a Daniil Medvedev por 6-2, 5-7 y 6-4, en una semifinal que se jugó entre viernes y sábado por la suspensión provocada por la lluvia, y se clasificó a la final del Masters 1000 de Roma, donde enfrentará a Casper Ruud.
El número uno del mundo completó una verdadera odisea en el Foro Itálico. El partido había quedado detenido el viernes por la noche, con Sinner arriba 4-2 en el tercer set. Tras más de 18 horas de espera, el italiano regresó a la cancha, sostuvo su servicio en blanco y, aunque no pudo cerrar el encuentro con dos match points al resto, mantuvo la calma para sellar la victoria en apenas 15 minutos de acción este sábado.
“Ha sido un reto diferente y complicado”, reconoció Sinner tras el partido. “Normalmente no tengo problemas para dormir, pero esta vez no fue sencillo. Estás en el tercer set, cerca de lograrlo, pero tienes que volver a salir a pista y no sabes qué va a ocurrir. Me alegra cómo manejé la situación y estar de vuelta en la final”.
El triunfo tuvo además un peso histórico enorme. Sinner alcanzó su sexta final consecutiva de Masters 1000 y se convirtió en el segundo jugador con al menos seis clasificaciones seguidas a finales de esta categoría, detrás de Novak Djokovic, que logró siete entre Roma 2015 y Miami 2016. También igualó un territorio reservado para Rafael Nadal: llegó a la final de los tres Masters 1000 de arcilla en una misma temporada, algo que solo el español había conseguido desde 1990.
El primer set fue una exhibición. Sinner ganó 6-2, perdió apenas dos puntos con su saque y convirtió los dos break points que tuvo. Pero Medvedev, fiel a su espíritu competitivo, cambió el ritmo del partido en el segundo parcial. El ruso fue más agresivo, forzó errores y consiguió quebrar dos veces el servicio del italiano, algo que nadie había logrado en un mismo set durante esta edición de Roma. El 7-5 mandó la semifinal al decisivo.
En el tercer set, Sinner golpeó rápido. Quebró en el primer game de devolución y recuperó el control emocional del partido. La lluvia interrumpió el duelo a las 21:45, pero ni ese corte pudo frenar su impulso. El italiano volvió mejor preparado, cerró el trámite y dejó el historial ante Medvedev 10-7 a su favor, después de haber empezado esa rivalidad 0-6 a comienzos de 2023.
Desde las estadísticas, la diferencia estuvo en la solidez del número uno. Sinner conectó 39 golpes ganadores, contra 23 de Medvedev, y ganó el 55% de los puntos totales del partido. Además, fue mucho más efectivo con el primer saque: ganó el 75% de esos puntos, contra el 67% del ruso.
Otro dato clave fue la devolución sobre el segundo servicio. Sinner ganó el 61% de los puntos con la segunda devolución, mientras que Medvedev apenas alcanzó el 41%. Esa diferencia explica buena parte de los cuatro quiebres conseguidos por el italiano.
Ahora, Jannik Sinner en Roma irá por el título ante Casper Ruud, que viene de vencer con contundencia a Luciano Darderi. El italiano lidera 4-0 el historial ante el noruego y buscará convertirse en el primer campeón local del torneo desde Adriano Panatta en 1976. Además, si gana la final, quedará a las puertas de completar el Career Golden Masters, uno de los logros más selectos del tenis moderno.