Nápoli, cómodo líder de la liga italiana de fútbol de primera división, con el ingreso del delantero argentino Giovanni Simeone en el segundo tiempo, cayó hoy ante Lazio, 1 a 0 como local, en el único partido adelantado que abrió la 25ta. fecha del certamen.
El equipo de la capital italiana se puso en ventaja con el gol que marcó el mediocampista uruguayo Matías Vecino, a los 22 minutos de la segunda etapa, conquista que le permitió celebrar por tercera vez consecutiva y que, además, le cortó a Nápoli una racha de ocho victorias seguidas,.
Lazio, que tuvo en el banco de suplentes al volante argentino Luka Romero, exMallorca de España, venció a Sampdoria por 1 a 0, como local, la fecha pasada; y 2 a 0 a Salernitana, como visitante, en la 23ra jornada.
El resultado le cortó a Napoli la racha de ocho victorias consecutivas: 2 a 1 a Émpoli, la jornada pasada, como visitante; a Sassuolo por 2 a 0, también de visitante, en la 23ra,; 3 a 0 a Cremonese, de local, en la 22da; 3 a 0 a Spezia; 2-1 a Roma; 2-0 a Salernitana; 5-0 a Juventus y 2-0 a Sampdoria.
La conquista, la decimocuarta en el torneo, posicionó a Lazio con 48 puntos como escolta y a 17 del líder Napoli (65).
La fecha 25 de la Serie A continuará de la siguiente manera:
. Mañana:
. A las 11: Monza-Empoli.
. A las 14: Atalanta-Udinese.
. A las 16.45: Fiorentina-Milan.
. Domingo:
. A las 8.30: Spezia-Hellas Verona.
. A las 11: Sampdoria-Salernitana.
. A las 14: Inter-Lecce.
. A las 16.45: Roma-Juventus.
. Lunes:
. A las 14.30: Sassuolo-Cremonese.
. A las 16.45: Torino-Bologna.
. Posiciones: Napoli 65 unidades; Lazio 48; Inter y Milan 47; Roma 44; Atalanta 41; Juventus (X) y Bologna 35; Udinese y Torino 31; Monza 29; Fiorentina y Empoli 28; Lecce y Sassuolo 27; Salernitana 24; Spezia 20; Hellas Verona 17; Cremonese 12; y Sampdoria 11.
(X) se le descontaron 15 puntos por adulterar los balances contables.
Independiente consiguió un triunfo clave en el Nuevo Gasómetro: derrotó 2-1 a San Lorenzo con goles de Matías Abaldo y Maximiliano Gutiérrez, aseguró su clasificación a los playoffs del Torneo Apertura 2026 y cerró la fase regular con una victoria de enorme valor anímico. El Ciclón descontó por medio de Ezequiel Herrera y también avanzó a octavos, aunque sufrió la expulsión de Alexis Cuello.
Independiente consiguió una victoria de esas que cambian el clima de una semana. En el Nuevo Gasómetro, por el partido pendiente del Torneo Apertura 2026, el equipo de Gustavo Quinteros derrotó 2-1 a San Lorenzo, aseguró su clasificación a los playoffs y cerró la fase regular con un golpe de autoridad fuera de casa. Matías Abaldo y Maximiliano Gutiérrez marcaron los goles del Rojo, mientras que Ezequiel Herrera descontó para el Ciclón.
El triunfo tuvo un peso especial para Independiente. El Rojo llegaba al Bajo Flores con presión, después de haber dejado pasar una oportunidad importante en la derrota ante Deportivo Riestra. Aquella caída había encendido dudas, sobre todo por el rendimiento y por la dificultad que venía mostrando el equipo como visitante. Por eso, ganar en el Pedro Bidegain no fue solamente sumar tres puntos: fue recuperar confianza, asegurar el objetivo inmediato y demostrar carácter en una cancha compleja.
La previa tenía una particularidad: tanto San Lorenzo como Independiente llegaban con posibilidades concretas de avanzar a octavos. Incluso, un empate podía beneficiar a ambos dependiendo de otros resultados. Sin embargo, el Rojo no salió a especular. El equipo de Quinteros entendió que la mejor forma de clasificarse era ganar, y desde el inicio mostró una postura más decidida que la del local.
Independiente golpeó rápido. A los 16 minutos del primer tiempo, Matías Abaldo apareció para poner el 1-0 y empezar a inclinar el partido. El gol llegó en un momento clave, porque le permitió al Rojo manejar el trámite desde la ventaja y obligó a San Lorenzo a salir de una zona de comodidad. Abaldo, que ya venía siendo uno de los nombres destacados en la estructura ofensiva, volvió a aparecer en un encuentro grande.
El primer tiempo mostró a un Independiente más claro, más compacto y más firme en la lectura del partido. San Lorenzo intentó reaccionar, pero le costó generar ataques limpios. El equipo de Gustavo Álvarez llegaba con una buena racha, sin perder desde marzo y con nueve partidos invicto en todas las competiciones, pero se encontró con un Rojo que le cerró caminos, le disputó la mitad de la cancha y lo obligó a jugar incómodo.
Uno de los aspectos más importantes del triunfo fue el control que ejerció Independiente durante buena parte del desarrollo. El equipo de Avellaneda anuló la mayoría de los intentos ofensivos del Ciclón, manejó mejor los tiempos y encontró en la sociedad entre Abaldo y Gutiérrez la llave del partido. Ambos futbolistas terminaron siendo determinantes porque participaron directamente en los dos goles del Rojo.
San Lorenzo, además, sufrió un contratiempo importante antes del partido: Orlando Gill quedó fuera por una sobrecarga en el aductor y José Devecchi tuvo que ocupar el arco. El Ciclón sostenía una base que venía funcionando, pero esa modificación de último momento alteró la preparación de un encuentro que ya de por sí tenía máxima tensión por la clasificación.
En el segundo tiempo, Independiente volvió a golpear temprano. A los 54 minutos, el Rojo construyó una acción clara en campo rival, con Abaldo otra vez como protagonista. Esta vez, el delantero tomó la iniciativa y asistió con precisión a Maximiliano Gutiérrez, que apareció en el centro del área y definió de derecha al medio del arco para marcar el 2-0. La conexión entre ambos volvió a ser decisiva, aunque con los roles invertidos respecto del primer gol.
Ese segundo tanto fue un mazazo para San Lorenzo. El Ciclón quedó dos goles abajo en su casa y con poco margen para reaccionar. Independiente, en cambio, encontró el escenario ideal para jugar con espacios, defender con orden y salir rápido de contragolpe. A partir de allí, el Rojo tuvo varias oportunidades para liquidar el partido, aunque falló en la definición y mantuvo con vida al local.
San Lorenzo tardó en reaccionar, pero cuando lo hizo puso el partido en tensión. A los 72 minutos, Ezequiel Herrera capturó una pelota viva en el área de Rodrigo Rey y marcó el descuento. El 1-2 cambió el clima del Nuevo Gasómetro: el Ciclón se fue con todo al ataque y el cierre se jugó con mucha intensidad.
Desde ese momento, Independiente tuvo que mostrar otra faceta: la de resistir. El equipo de Quinteros dejó de tener tanto control con la pelota y se vio obligado a defender más cerca de su arco. San Lorenzo empujó con insistencia, buscó el empate y encontró algunos espacios, pero no logró transformar ese envión en claridad suficiente para igualar el partido.
El tramo final fue intenso. San Lorenzo cargó con centros, pelotas divididas y ataques directos. Independiente tuvo chances para cerrar el 3-1 de contra, pero no pudo concretarlas. Esa falta de eficacia mantuvo el suspenso hasta el último minuto, aunque el Rojo terminó sosteniendo una victoria enorme.
La mala noticia para San Lorenzo fue la expulsión de Alexis Cuello sobre el cierre. La roja fue considerada polémica en las crónicas del partido y deja al Ciclón sin una pieza ofensiva importante para los octavos de final. Cuello llegaba como uno de los jugadores más influyentes del equipo, con cuatro goles y tres asistencias en el torneo, por lo que su ausencia puede pesar en la próxima instancia.
Para Independiente, en cambio, el cierre fue de alivio y celebración. El equipo había llegado con dudas por su rendimiento fuera de Avellaneda. Antes de este partido, el Rojo arrastraba una racha preocupante como visitante: apenas dos triunfos en sus últimas 16 salidas, con siete empates y siete derrotas. Incluso, en el Apertura 2026 solo había ganado una vez en siete presentaciones fuera de casa. Ganar en el Nuevo Gasómetro, entonces, también tuvo un valor estadístico y psicológico.
El triunfo también fue una respuesta directa después de la derrota ante Riestra. Aquella caída había dejado golpeado al equipo y a Gustavo Quinteros, que había sido autocrítico, aunque también se había quejado del desarrollo del partido y del arbitraje. Frente a San Lorenzo, Independiente mostró otra cara: más concentración, más eficacia y más personalidad para jugar una final por la clasificación.
La recuperación de Ignacio Malcorra también fue una noticia importante en la previa. El mediocampista venía de molestias en el tobillo izquierdo y había jugado infiltrado en partidos anteriores, pero llegó en condiciones de estar a disposición. Su regreso le dio a Quinteros una herramienta de conducción y manejo ofensivo para un partido de alta tensión.
Aunque Gabriel Ávalos no convirtió, su presencia siguió siendo importante para fijar centrales y sostener la referencia ofensiva. El paraguayo llegaba como el máximo goleador del certamen, con nueve tantos y cinco asistencias, y su influencia en la campaña de Independiente fue determinante. Sin embargo, esta vez los goles llegaron desde otros intérpretes: Abaldo y Gutiérrez tomaron protagonismo y resolvieron el partido.
San Lorenzo también tenía mucho en juego. El Ciclón venía de un buen momento, con una racha importante sin derrotas y con actividad internacional en la Copa Sudamericana, donde había empatado 1-1 ante Santos. Sin embargo, ante Independiente le faltó claridad durante gran parte del partido. Recién en los últimos 20 minutos encontró reacción y empuje, pero no le alcanzó para rescatar un punto.
Pese a la derrota, San Lorenzo también terminó dentro de los playoffs. El contexto de la fecha y otros resultados permitieron que ambos equipos avanzaran a octavos. De todos modos, el equipo de Gustavo Álvarez dejó una señal de alerta: sufrió dos golpes en momentos sensibles, reaccionó tarde y perdió a Cuello para el próximo compromiso.
Independiente, por su parte, terminó quinto en el Grupo A. Ese dato no es menor, porque mejora su posicionamiento respecto de la incertidumbre previa y le permite llegar a los octavos con un impulso muy distinto. La victoria en el Bajo Flores no solo aseguró la clasificación: también le dio al plantel la sensación de haber ganado un partido grande, con presión y fuera de casa.
El Rojo manejó mejor los tiempos, golpeó al inicio de cada tiempo y sostuvo el resultado cuando San Lorenzo se le vino encima. Fue un triunfo trabajado, con momentos de buen control y otros de resistencia. En el fútbol de eliminación directa, esa combinación suele ser fundamental: saber jugar, saber sufrir y saber cerrar.
La figura compartida del partido puede ubicarse en la sociedad Abaldo-Gutiérrez. Ambos se asistieron y ambos marcaron. Esa conexión ofensiva le permitió a Independiente encontrar eficacia justo donde más la necesitaba. En partidos cerrados, los detalles definen, y el Rojo tuvo dos acciones de alta precisión para construir la victoria.
El resultado también refuerza la idea de que Independiente tiene variantes más allá de Ávalos. Si el goleador no aparece en la red, el equipo necesita que otros futbolistas aporten. En el Nuevo Gasómetro, Abaldo y Gutiérrez dieron esa respuesta y le dieron a Quinteros una buena señal para lo que viene.
Independiente ganó donde tenía que ganar. Después de una semana cargada de dudas, fue al Bajo Flores, venció a San Lorenzo y se metió en playoffs con autoridad. El Rojo no especuló con el empate, no esperó resultados ajenos y resolvió su clasificación en la cancha. En una fase regular irregular, este triunfo puede funcionar como punto de partida para encarar el mata-mata con otra energía.
Análisis táctico del triunfo de Independiente
Independiente ganó porque entendió mejor el partido desde el arranque. No fue un equipo brillante durante los 90 minutos, pero sí fue práctico, intenso y eficaz en los momentos decisivos. La clave estuvo en golpear temprano en cada tiempo: primero con Matías Abaldo a los 16 minutos y luego con Maximiliano Gutiérrez a los 54.
El equipo de Gustavo Quinteros logró cortar los circuitos de San Lorenzo durante buena parte del encuentro. El Ciclón no encontró fluidez por dentro y dependió demasiado del empuje final. Independiente, en cambio, tuvo más claridad para atacar los espacios y aprovechar las conexiones ofensivas.
La sociedad Abaldo-Gutiérrez fue el punto más alto. En el primer gol apareció Abaldo para abrir el marcador; en el segundo, Abaldo asistió y Gutiérrez definió. Esa alternancia mostró entendimiento y eficacia en los metros finales.
El déficit del Rojo estuvo en no liquidar antes el partido. Con el 2-0, tuvo espacios de contra para sentenciarlo, pero falló en la definición. Eso permitió que San Lorenzo descontara y que el final se volviera más sufrido de lo necesario.
Las claves del triunfo del Rojo
1. Golpear en momentos clave Independiente marcó temprano en cada tiempo. Eso le permitió jugar con ventaja y obligó a San Lorenzo a correr siempre desde atrás.
2. La conexión Abaldo-Gutiérrez Fueron los nombres determinantes. Participaron en los dos goles y le dieron al Rojo la eficacia que necesitaba.
3. Orden para neutralizar al Ciclón Durante gran parte del partido, Independiente anuló los intentos ofensivos de San Lorenzo y le quitó claridad en los últimos metros.
4. Respuesta fuera de casa El Rojo llegaba con malos números como visitante, pero consiguió una victoria clave en una cancha difícil.
5. Carácter para sostener el final Después del descuento de Ezequiel Herrera, San Lorenzo empujó fuerte. Independiente resistió y defendió una clasificación muy valiosa.
Qué significa esta victoria para Independiente
El triunfo significa clasificación, alivio y confianza. Independiente llegaba con la obligación de sumar para no depender de cálculos externos y terminó resolviendo el problema con una victoria contundente desde lo emocional. Ganar en el Nuevo Gasómetro le permite al equipo de Quinteros llegar a octavos con otra mirada.
También representa una respuesta al golpe sufrido contra Deportivo Riestra. El Rojo había quedado bajo la lupa por su rendimiento y por una campaña irregular fuera de Avellaneda. Esta victoria corta esa sensación negativa y muestra que el equipo puede competir en partidos grandes.
De cara a los playoffs, Independiente deberá mejorar la eficacia para liquidar los encuentros, pero se lleva una base importante: orden, carácter, variantes ofensivas y la capacidad de sostener resultados bajo presión.
Qué dejó la derrota para San Lorenzo
San Lorenzo perdió, pero también se clasificó. Esa es la paradoja del cierre de la fase regular. El Ciclón no pudo aprovechar su localía, reaccionó tarde y sufrió dos golpes que condicionaron el partido. Aun así, los resultados de la fecha le permitieron meterse entre los ocho mejores.
La preocupación principal pasa por Alexis Cuello. Su expulsión sobre el final lo deja afuera del inicio de los playoffs y le quita a Gustavo Álvarez una de sus armas ofensivas más importantes. Además, el equipo deberá corregir la falta de claridad que mostró durante buena parte del partido.
El descuento de Ezequiel Herrera y el empuje final dejaron una señal positiva, pero no alcanzaron para evitar la derrota. San Lorenzo necesitará recuperar intensidad y precisión si quiere avanzar en el mata-mata.
Marta Kostyuk derrotó a Mirra Andreeva en una final vibrante del Madrid Open y levantó el primer WTA 1000 de su carrera. La ucraniana firmó una actuación de enorme autoridad, salvó momentos críticos en el segundo set y se consagró en la Caja Mágica con el título más importante de su vida.
Marta Kostyuk escribió la página más importante de su carrera profesional. La ucraniana, N°23 del ranking WTA, se consagró campeona del Madrid Open tras vencer a Mirra Andreeva, octava del mundo, por 6-3 y 7-5 en una final apasionante disputada en la Caja Mágica. Fue una definición intensa, de alto nivel y con momentos emocionales muy fuertes, tanto por la alegría desbordada de la campeona como por la tristeza de una Andreeva que quedó muy conmovida después de la derrota.
El triunfo significó para Kostyuk el primer título WTA 1000 de su carrera, el trofeo más importante de su vida deportiva y una confirmación absoluta de su crecimiento en una temporada que la venía mostrando cada vez más competitiva. La ucraniana llegó a Madrid con buenas sensaciones, venía de ser campeona en Rouen y terminó coronando una gira sobre polvo de ladrillo brillante con una actuación de enorme autoridad ante una de las grandes joyas del circuito femenino.
Desde el comienzo, Kostyuk salió decidida a imponer condiciones. No entró a la final especulando ni esperando errores de Andreeva: buscó tomar la iniciativa, presionó desde la devolución, sostuvo intensidad desde el fondo y encontró profundidad para incomodar a una rival que venía en plena confianza. Esa postura agresiva le permitió marcar diferencias en el primer set y construir una ventaja que terminaría siendo clave para manejar el desarrollo emocional del partido.
Andreeva, de apenas 19 años, llegaba a la final con el impulso de una semana enorme, pero también con el desgaste de partidos muy exigentes. Había superado momentos de tensión en rondas anteriores y se había convertido en una de las finalistas más jóvenes del torneo madrileño. Sin embargo, en la definición se encontró con una Kostyuk firme, convencida y con una claridad competitiva superior en los momentos más delicados.
Un primer set de autoridad para Kostyuk
El primer parcial fue una muestra clara del plan de partido de Kostyuk. La ucraniana entendió que debía jugar con decisión, mover a Andreeva y evitar que la rusa tomara el control de los intercambios. Su intensidad le permitió generar dudas en la joven rusa, que no logró asentarse del todo en el inicio de la final.
Kostyuk fue más precisa en los momentos importantes. Con buenos desplazamientos, capacidad para sostener peloteos largos y valentía para acelerar cuando la situación lo pedía, logró adueñarse del primer set por 6-3. Ese parcial inicial no solo le dio ventaja en el marcador, sino que también le permitió reforzar una sensación clave: podía ganarle a Andreeva jugando de igual a igual y llevando la final a su terreno emocional.
La ucraniana mostró madurez para no sobredimensionar el escenario. Era la final más importante de su carrera, pero no jugó atrapada por la presión. Al contrario, pareció alimentarse del contexto. Su lenguaje corporal fue positivo, su intensidad se mantuvo alta y su capacidad para administrar los puntos importantes marcó la diferencia frente a una rival que no encontró la soltura necesaria en el arranque.
Andreeva reaccionó, pero Kostyuk resistió en el momento más caliente
El segundo set tuvo otro tono. Andreeva, obligada a reaccionar, elevó su nivel y empezó a encontrar mejores sensaciones desde el fondo de la cancha. La rusa consiguió llevar el partido a una zona más incómoda para Kostyuk y por momentos pareció que la final podía irse a un tercer set.
El momento más crítico llegó cuando Kostyuk sacaba 4-5. Allí, Andreeva tuvo dos set points para igualar la historia y cambiar por completo la dinámica del partido. Era el instante de mayor presión para la ucraniana: si cedía ese game, el envión emocional quedaba del lado de la rusa. Pero Kostyuk respondió como una campeona.
Con temple, decisión y una notable fortaleza mental, la ucraniana salvó esas dos oportunidades y evitó que Andreeva llevara la final al set decisivo. Ese game terminó siendo uno de los puntos de quiebre de la tarde. Kostyuk no solo se mantuvo con vida en el parcial, sino que golpeó psicológicamente a su rival. Después de superar ese momento, recuperó el control emocional del partido y terminó cerrando el segundo set por 7-5.
Ese cierre explicó gran parte de su consagración. Kostyuk no ganó solamente por jugar bien: ganó porque supo sostenerse cuando el partido le exigió carácter. En una final de WTA 1000, ante una Top 10 y con el título más grande de su carrera en juego, la ucraniana tuvo la serenidad necesaria para resistir y ejecutar.
El título más importante de la vida de Kostyuk
La consagración en Madrid representa un salto enorme para Marta Kostyuk. Hasta esta final, la ucraniana tenía dos títulos WTA: Austin 2023 y Rouen 2026. El trofeo en la Caja Mágica eleva su carrera a otro nivel, porque se trata de su primer título de categoría WTA 1000, uno de los escenarios más exigentes del circuito femenino.
Además, el impacto en el ranking será inmediato: Kostyuk escalará hasta el puesto N°15 del mundo, una ubicación que refleja su gran momento y la deja muy bien posicionada de cara a Roland Garros. La gira sobre polvo de ladrillo le dio confianza, resultados y una prueba contundente de que puede competir contra las mejores en torneos grandes.
Su camino en Madrid también tuvo mucho mérito. En semifinales había derrotado a Anastasia Potapova por 6-2, 1-6 y 6-1, en un partido de altibajos que resolvió con un tercer set contundente. Antes, había llegado a esa instancia con una racha muy sólida sobre tierra batida y con victorias importantes que alimentaron su confianza.
Kostyuk no fue una campeona accidental. Llegó a la final con argumentos, jugó con personalidad y derrotó a una de las tenistas de mayor proyección del mundo en un partido cargado de tensión. Esa combinación convierte su título en Madrid en una consagración legítima y muy valiosa.
La emoción de Andreeva tras la derrota
La otra imagen fuerte de la final fue la emoción de Mirra Andreeva. La rusa, que venía de cumplir 19 años durante el torneo y de alcanzar una final muy significativa para su carrera, no pudo ocultar su tristeza después de la derrota. Apenas terminó el partido, se la vio muy conmovida en el banco y luego, durante la ceremonia de premiación, volvió a quebrarse.
Andreeva reconoció el trabajo de Kostyuk y también agradeció a su equipo por acompañarla en un proceso que, pese a la caída, confirma su lugar entre las grandes protagonistas del circuito. Su discurso tuvo un tono profundamente emocional: pidió disculpas por llorar, agradeció a su entorno y remarcó que sabe que a veces no es fácil trabajar con ella.
Ese momento mostró otra cara del tenis de elite. Para Andreeva, perder una final de esta magnitud dolió mucho, pero también dejó una señal positiva: está compitiendo en los escenarios donde se construyen las grandes carreras. La derrota puede ser dura, pero su torneo en Madrid confirma que su techo sigue siendo altísimo.
El festejo inolvidable de Kostyuk
Mientras Andreeva vivía la desolación de la derrota, Kostyuk celebraba el triunfo más importante de su carrera. La ucraniana dejó una de las postales del torneo con un festejo espectacular: una pirueta hacia atrás, al estilo mortal, que sorprendió al público de la Caja Mágica y reflejó la euforia de una jugadora que acababa de tocar el cielo.
Luego, al pie de la cancha, dejó una frase que resume el valor emocional de su conquista: “Estoy orgullosa de mí misma y de mi equipo. Solo nosotros sabemos por todo lo que transitamos para llegar hasta acá. Si miraban las estadísticas, no era favorita, pero gracias al apoyo pude lograrlo”.
Ese mensaje reflejó la dimensión íntima del título. Para Kostyuk, Madrid no fue solamente una semana exitosa: fue la recompensa a un proceso de trabajo, resistencia y crecimiento. La ucraniana venció a una rival de enorme jerarquía, en una final de máxima exigencia y en un torneo que puede marcar un antes y un después en su carrera.
Las claves del triunfo de Kostyuk
1. Entró mejor al partido
Kostyuk salió con una postura más firme desde el primer game. Marcó autoridad, tomó la iniciativa y logró que Andreeva jugara incómoda durante buena parte del primer set.
2. Fue más fuerte en los puntos importantes
La diferencia principal estuvo en los momentos de presión. El game del 4-5 en el segundo set, con dos set points para Andreeva, fue decisivo. Kostyuk los salvó y transformó una situación límite en el impulso final hacia el título.
3. Sostuvo la intensidad física
La ucraniana mantuvo ritmo, movilidad y agresividad durante toda la final. No se cayó después de la reacción de Andreeva y terminó imponiendo su energía en el tramo decisivo.
4. Ganó la batalla emocional
Andreeva tuvo chances para cambiar el partido, pero no pudo concretarlas. Kostyuk, en cambio, jugó con una madurez enorme para una final de esta magnitud.
5. Llegó con confianza desde la gira de tierra
El título en Rouen y su gran racha sobre polvo de ladrillo fueron antecedentes clave. Madrid confirmó que Kostyuk encontró una versión muy competitiva en esta superficie.
Qué significa este título para Kostyuk
El Madrid Open puede ser el torneo que cambie la carrera de Marta Kostyuk. Hasta ahora, la ucraniana era una jugadora respetada, con talento, intensidad y buenos resultados, pero todavía le faltaba un golpe grande en un escenario mayor. Ese golpe llegó en la Caja Mágica.
Ganar un WTA 1000 tiene un peso especial. No solo por los puntos y el ranking, sino por el mensaje que envía al resto del circuito: Kostyuk ya puede ganar torneos grandes. Puede sostener una semana de alto nivel, superar rivales exigentes y cerrar una final ante una Top 10.
Con este título, además, llega a Roland Garros con una confianza enorme. Su ascenso al puesto N°15 la ubica en una zona de privilegio y la posiciona como una de las jugadoras a seguir en la gran cita parisina.
Andreeva, una derrota dolorosa pero con señales de grandeza
Para Mirra Andreeva, la final perdida será difícil de digerir. Estuvo cerca de llevar el partido al tercer set, tuvo dos chances claras para igualar la historia y terminó quedándose con las manos vacías. Sin embargo, su campaña en Madrid vuelve a confirmar su presente extraordinario.
La rusa ya no es solo una promesa. Es una jugadora instalada en la elite, capaz de llegar a finales grandes y competir por títulos de enorme peso. Su desafío, como quedó claro en Madrid, será seguir trabajando la gestión emocional en los momentos de cierre. La calidad tenística está. La capacidad competitiva también. Lo que Madrid dejó en evidencia es que todavía está construyendo esa coraza mental que suelen tener las campeonas más consolidadas.
Aun así, con 19 años, Andreeva vuelve a salir fortalecida de una semana grande. Su llanto no borra su torneo: lo humaniza. Y en un circuito cada vez más exigente, esa experiencia puede transformarse en aprendizaje.
Kostyuk, campeona con autoridad y destino de protagonista
La final de Madrid dejó una campeona legítima. Marta Kostyuk venció a Mirra Andreeva por 6-3 y 7-5, levantó su primer WTA 1000 y firmó la conquista más importante de su vida. Lo hizo con tenis, con carácter y con una lectura perfecta de los momentos calientes del partido.
La ucraniana llegó a la Caja Mágica como una jugadora en ascenso y se fue como campeona de uno de los torneos más importantes del calendario. El título, el salto al puesto N°15 del ranking y la confianza acumulada sobre polvo de ladrillo la colocan en una nueva dimensión.
Madrid tuvo lágrimas, festejos, tensión y una historia de consagración. Kostyuk ganó mucho más que una final: ganó el derecho a ser mirada como una protagonista real del circuito femenino.
Síntesis del partido
Torneo: Madrid Open Categoría: WTA 1000 Instancia: Final Campeona: Marta Kostyuk Finalista: Mirra Andreeva Resultado: Kostyuk venció a Andreeva por 6-3 y 7-5 Ranking de Kostyuk al iniciar el torneo: N°23 WTA Ranking de Andreeva: N°8 WTA Nuevo ranking proyectado de Kostyuk: N°15 WTA Títulos WTA de Kostyuk: 3 Títulos previos: Austin 2023 y Rouen 2026 Título conseguido: Primer WTA 1000 de su carrera Sede: Caja Mágica, Madrid Superficie: Polvo de ladrillo
Franco Vivian confirmó su gran regreso al TC2000 y se quedó con la pole position del Gran Premio NEXON en Concordia. Con la Chevrolet Tracker #57 del YPF ELAION AURO Proracing, el piloto capitalino marcó 1m41s197 y alcanzó su octava pole en la categoría.
Franco Vivian volvió a demostrar que su regreso al TC2000 no fue solo una buena noticia para el campeonato, sino también una advertencia deportiva para todos sus rivales. Este sábado por la tarde, en el Parque Autódromo Ciudad de Concordia, el piloto capitalino se quedó con la clasificación del Gran Premio NEXON, correspondiente a la tercera fecha del 47º Campeonato de TC2000 YPF Energía Argentina, y alcanzó su octava pole position en la categoría.
Con la Chevrolet Tracker #57 del YPF ELAION AURO Proracing, Vivian marcó un tiempo de 1m41s197/1000 y ratificó todo lo que había insinuado desde el arranque del fin de semana, cuando también había sido la referencia en el shakedown. En una clasificación disputada con sol y buen marco de público, el piloto de Capital Federal volvió a poner a Chevrolet en lo más alto y dejó atrás a dos protagonistas directos del campeonato: Matías Rossi y Emiliano Stang.
La pole tuvo un valor especial. Vivian venía de atravesar semanas difíciles luego del accidente sufrido en el circuito Callejero Parque de la Ciudad, situación que le impidió estar presente en la segunda fecha de la temporada, disputada en el Autódromo “El Zonda” Eduardo Copello de San Juan. Por eso, su regreso en Concordia no solo significó volver a manejar, sino hacerlo al máximo nivel competitivo.
Una pole con carga emocional
Después de quedarse con el mejor tiempo, Vivian no ocultó lo que significó este resultado en lo personal. El piloto reconoció que esta pole fue “muy especial” porque llegó luego de momentos difíciles y sensibles tras el accidente en el Callejero de Buenos Aires. También remarcó la emoción de haber conseguido el mejor tiempo del sábado.
La frase resume el contexto de su fin de semana: no se trató únicamente de velocidad. Vivian necesitaba volver, recuperar confianza, adaptarse otra vez al ritmo de carrera y demostrar que podía ser protagonista de inmediato. Lo hizo primero en el shakedown y luego lo confirmó en clasificación, cuando más importaba.
En Concordia, la Chevrolet Tracker mostró un rendimiento contundente. El auto del YPF ELAION AURO Proracing fue competitivo desde la primera salida a pista y encontró una buena base tanto en sectores veloces como en los tramos más técnicos del circuito entrerriano.
Rossi quedó segundo y Toyota volvió a mostrarse fuerte
El segundo lugar de la clasificación quedó en manos de Matías Rossi, con el Toyota Corolla Cross GR-S #1 del Toyota Gazoo Racing YPF Infinia. El séxtuple campeón argentino de TC2000 quedó a 578/1000 de Vivian y volvió a meterse entre los grandes protagonistas del fin de semana.
Rossi llegaba a Concordia en plena remontada deportiva, después de haber ganado en San Juan con una actuación sólida. En “El Zonda” había conseguido la pole y luego la victoria, lo que le permitió acercarse mucho a la cima del campeonato. En Concordia, aunque no pudo repetir el “1” clasificatorio, sí volvió a colocarse en una posición de privilegio dentro del lote de punta.
El rendimiento de Rossi también confirma que Toyota sigue siendo una de las grandes estructuras a vencer. El equipo dirigido por Darío Ramonda volvió a meter a sus dos autos principales en los tres primeros lugares, un dato que mantiene la presión sobre Chevrolet y el resto de las marcas.
Stang completó el top tres y defiende la punta del campeonato
El tercer puesto fue para Emiliano Stang, actual líder del campeonato, con el Toyota Corolla Cross GR-S #162 del Toyota Gazoo Racing YPF Infinia. El piloto de Crespo, que corre prácticamente de local en Entre Ríos, quedó a 666/1000 del tiempo de Vivian y completó el “2-3” de Toyota en la clasificación.
Stang llegó a Concordia con un antecedente importante: fue el último ganador del TC2000 en este mismo trazado, el 29 de junio de 2025. Además, comenzó la temporada con dos segundos puestos consecutivos, tanto en el Callejero Parque de la Ciudad como en San Juan, lo que le permitió llegar como puntero del certamen.
Aunque la pole quedó en manos de Vivian, el resultado de Stang es valioso para el campeonato. Volvió a clasificar adelante, se mantiene cerca de Rossi y tendrá una buena oportunidad para sumar puntos importantes en la final del domingo.
Ponce de León y Morillo también se metieron adelante
El cuarto lugar de la clasificación fue para Gabriel Ponce de León, con el Toyota Corolla Cross #32 del Corsi Sport. El tricampeón argentino de TC2000 volvió a demostrar experiencia y velocidad en un circuito exigente, quedando dentro del primer grupo de referencia.
Quinto terminó Franco Morillo, con la Chevrolet Tracker #64 del YPF ELAION AURO Proracing. Su resultado completó una gran clasificación para el equipo, que colocó a Vivian en la pole y a Morillo dentro de los cinco mejores. Para Chevrolet, fue una señal importante en una temporada donde Toyota había comenzado con dominio fuerte en equipos y marcas.
Ciarrocchi largará adelante por la inversión de grilla
Una de las claves del formato será la inversión de los seis primeros lugares. Por ese motivo, Marcelo Ciarrocchi, sexto en la clasificación con el Fiat Pulse #25 del ATR Racing, largará desde el primer cajón de la grilla en la final del domingo.
Este dato cambia por completo el escenario de la carrera. Aunque Vivian fue el más rápido de la clasificación, deberá construir su avance desde la sexta posición de largada. Ciarrocchi, en cambio, tendrá una oportunidad enorme para defender la punta desde el inicio con el Fiat Pulse.
La final promete una largada intensa, con Ciarrocchi adelante, Morillo y Ponce de León cerca, y los candidatos fuertes —Vivian, Rossi y Stang— obligados a moverse con inteligencia para no perder terreno en los primeros giros.
El top ten de la clasificación
Detrás de los seis primeros, Facundo Aldrighetti quedó séptimo con la Honda ZR-V #83 del Honda YPF Racing, seguido por Franco Riva, octavo con el Chevrolet Cruze #78 del Proracing. El ganador de la primera fecha en Buenos Aires buscará avanzar en carrera para seguir prendido en el campeonato.
El noveno lugar fue para Francisco Monarca, con la Honda ZR-V #23 del Honda YPF Racing, mientras que Valentín Yankelevich, con el Toyota Corolla Cross GR-S #5 del Toyota Gazoo Racing YPF Racing, cerró los diez mejores de la clasificación.
Concordia, una pista que no perdona
La clasificación volvió a confirmar la exigencia del Parque Autódromo Ciudad de Concordia, un trazado de 4.700 metros donde el equilibrio del auto es fundamental. La pista combina rectas, sectores veloces y curvas que obligan a trabajar con precisión sobre la puesta a punto.
Durante la previa, varios pilotos habían marcado que Concordia exige un auto equilibrado. Vivian ya había anticipado que la Chevrolet Tracker podía funcionar bien en la curva 1 y en las rectas largas, aunque el desafío estaba en mejorar los sectores trabados. La pole sugiere que el equipo encontró una configuración efectiva para explotar el potencial del SUV.
Lo que viene: warm-up y final
La actividad del TC2000 continuará este domingo 3 de mayo desde las 9:45 hs. con el warm-up. Luego, a las 13:00 hs., se disputará la final a 35 minutos más una vuelta, con Marcelo Ciarrocchi largando desde la primera posición por la inversión de grilla.
El Gran Premio NEXON llega así a su momento decisivo con varios focos abiertos: Vivian buscará transformar la pole en una gran carrera, Rossi intentará seguir descontando puntos, Stang defenderá la cima del campeonato y Ciarrocchi tendrá la chance de aprovechar la largada desde adelante.
En una fecha donde el TC2000 volvió a Concordia con historia, público y alto nivel deportivo, Franco Vivian ya dejó su marca: logró su octava pole en la categoría y confirmó que su regreso fue a fondo.
Síntesis de la clasificación
Categoría: TC2000 Fecha: 3ª del 47º Campeonato de TC2000 YPF Energía Argentina Evento: Gran Premio NEXON Escenario: Parque Autódromo Ciudad de Concordia, Entre Ríos Poleman: Franco Vivian Auto: Chevrolet Tracker #57 Equipo: YPF ELAION AURO Proracing Tiempo de pole: 1m41s197/1000 Pole en la categoría: 8ª para Franco Vivian Segundo: Matías Rossi, Toyota Corolla Cross GR-S #1 Tercero: Emiliano Stang, Toyota Corolla Cross GR-S #162 Dato clave: por inversión de los seis primeros, Marcelo Ciarrocchi largará primero la final Próxima actividad: domingo 3 de mayo, warm-up a las 9:45 hs. y final a las 13:00 hs. Duración de la final: 35 minutos más una vuelta
Clasificador de la clasificación del TC2000 en Concordia
Pos.
Piloto
Marca / Modelo
Vueltas
Tiempo
Diferencia
1
Franco Vivian
Chevrolet Tracker
1
1:41.197
0.000
2
Matías Rossi
Toyota Corolla Cross GR-S
1
1:42.775
0.578
3
Emiliano Stang
Toyota Corolla Cross GR-S
1
1:42.863
0.666
4
Gabriel Ponce de León
Toyota Corolla Cross
1
1:42.907
0.710
5
Franco Morillo
Chevrolet Tracker
1
1:42.036
0.839
6
Marcelo Ciarrocchi
Fiat Pulse
1
1:42.175
0.978
7
Facundo Aldrighetti
Honda ZR-V
1
1:42.216
1.019
8
Franco Riva
Chevrolet Cruze
1
1:42.299
1.102
9
Francisco Monarca
Honda ZR-V
1
1:42.339
1.142
10
Valentín Yankelevich
Toyota Corolla Cross GR-S
1
1:44.647
2.450
11
Tomás Fernández
Toyota Corolla Cross
1
1:44.710
2.513
12
Nicolás Traut
Chevrolet Cruze
1
1:44.074
2.877
13
Diego Ciantini
Nissan Kicks Play
1
1:55.482
14.285
Grilla de largada estimada por inversión de los seis primeros