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Deportivo Maipú había encontrado un poco de alivio con el triunfo 3-1 ante Colegiales en el estreno de Mariano Echeverría como director técnico, pero la alegría duró poco. En las últimas horas se confirmó la grave lesión de Fausto Montero, uno de los nombres de experiencia del plantel, en un contexto donde el Cruzado sigue peleando en la parte baja de la Zona B y necesita reconstruirse con urgencia.
Deportivo Maipú y un inicio de gestión con una señal de alarma para Mariano Echeverría
El arranque de Mariano Echeverría al frente de Deportivo Maipú dejó sensaciones encontradas. Por un lado, el entrenador tuvo el estreno ideal: victoria 3-1 frente a Colegiales, corte de una larga racha negativa y tres puntos fundamentales en la pelea por la permanencia. Pero por el otro, apenas unos días después del festejo, apareció una noticia que golpea de lleno al cuerpo técnico y al plantel: Fausto Montero sufrió la rotura de ligamentos cruzados de la rodilla derecha y estará entre seis y ocho meses fuera de las canchas.
"Fausto Montero"
— Porque Tendencia Ascenso (@Porquettargasce) April 16, 2026
Porque lamentablemente el jugador de Deportivo Maipú sufrió una rotura de ligamentos por lo que estará fuera de la cancha entre seis y ocho meses. pic.twitter.com/XLIVHloIoR
La situación representa mucho más que una lesión aislada. Para Echeverría, que recién comenzó su ciclo en el club mendocino, se trata de una complicación importante en un plantel que venía golpeado anímica y futbolísticamente. El triunfo ante Colegiales había servido para recuperar aire en medio de una campaña que hasta aquí venía cuesta arriba, pero la confirmación de la baja de Montero obliga a replantear alternativas y a buscar soluciones inmediatas para sostener la reacción.
La lesión de Fausto Montero, un golpe sensible para el Cruzado
Según se informó en las últimas horas, Fausto Montero deberá pasar por el quirófano tras sufrir una rotura ligamentaria en su rodilla derecha. El mediocampista, que regresó a Deportivo Maipú a comienzos de 2026 después de su paso por Atlanta, aparecía como una pieza de jerarquía y experiencia para atravesar una temporada complicada en la Primera Nacional. En este campeonato había sido titular en dos partidos e ingresado desde el banco en otros cuatro, números que reflejan que venía siendo una variante importante dentro de la estructura del equipo.
La pérdida de Montero no solo debilita al mediocampo desde lo futbolístico. También impacta desde lo simbólico. En equipos que pelean abajo, los referentes suelen tener un valor doble: aportan dentro de la cancha y sostienen al grupo en los momentos de mayor presión. Por eso, para un entrenador que acaba de asumir y que necesita ordenar rápidamente la escena, quedarse sin una voz de peso en el vestuario es una noticia difícil de absorber.
Echeverría había arrancado con una victoria vital ante un rival directo
El domingo anterior a la confirmación de la lesión, Deportivo Maipú dio una muestra de carácter al vencer por 3-1 a Colegiales en La Fortaleza, por la novena fecha de la Zona B. Fue un triunfo muy celebrado porque cortó una racha de derrotas consecutivas y, además, se consiguió ante un rival directo en la lucha por escaparle al fondo de la tabla. Juan Pablo Gobetto, con un doblete, y Marcelo Eggel marcaron los goles del conjunto mendocino, mientras que Leonardo González había señalado el empate transitorio para la visita.
Ese partido mostró una reacción inmediata del equipo en el comienzo del ciclo Echeverría. Maipú se había puesto en ventaja en el primer tiempo tras una buena jugada de Franco Saccone y la definición de Gobetto. En el complemento, Colegiales reaccionó y lo igualó rápido, pero el Cruzado respondió sin desmoronarse. Gobetto volvió a aparecer para el 2-1 y luego Eggel selló el resultado con un remate rasante. Más allá del resultado, el partido dejó la sensación de que el equipo recuperó agresividad y contundencia en un momento en el que necesitaba recuperar confianza.
Un ciclo que empezó en medio de la crisis
La llegada de Mariano Echeverría no fue en un escenario cómodo. El entrenador asumió después de la salida de Alexis Matteo, quien dejó su cargo tras la derrota 2-1 frente a Quilmes. Aquel resultado significó la cuarta caída consecutiva para Deportivo Maipú y profundizó un arranque de temporada muy flojo, con el equipo en el último puesto de la Zona B.
Matteo había asumido en junio del año pasado y, aunque logró clasificar al Reducido en la temporada anterior, no pudo encontrar respuestas en este inicio de 2026. En siete encuentros, el equipo apenas había sumado cuatro puntos y quedó rápidamente comprometido en la tabla. Su salida se produjo de común acuerdo con la dirigencia, que se movió con rapidez para encontrar un reemplazante.
En ese contexto apareció el nombre de Echeverría, un histórico del club. Como futbolista, integró el plantel que en 2008 consiguió el ascenso al Federal A, por lo que su regreso generó una expectativa especial en el mundo Cruzado. Además, el nuevo DT llegó acompañado por Marcelo Baamonde y Enzo Imbesi como ayudantes de campo, mientras que Nicolás Saba quedó al frente de la preparación física.
Qué recibió Echeverría: un equipo golpeado y sin regularidad
Antes de su debut ganador, el nuevo entrenador tomó un plantel que venía de una secuencia muy compleja. Deportivo Maipú había caído ante Atlanta, Midland, Godoy Cruz y Quilmes, en una serie que lo dejó sumergido en el fondo de la tabla y con enormes dudas desde el funcionamiento. Incluso en algunos encuentros el equipo mostró pasajes aceptables, como el empate 2-2 ante San Martín de Tucumán tras haber estado 2-0 arriba, pero no logró sostener regularidad ni fortaleza emocional.
La campaña había arrancado con una eliminación en Copa Argentina frente a Deportivo Riestra, luego llegó la derrota en el debut de la Primera Nacional ante Agropecuario, una recuperación ante Atlético de Rafaela, el empate con sabor amargo en Tucumán, y posteriormente una seguidilla de golpes que terminó llevándose puesto el ciclo anterior. En ese marco, el 3-1 sobre Colegiales parecía marcar un punto de partida. Sin embargo, la lesión de Montero vuelve a instalar la preocupación.
El desafío inmediato: sostener la mejora y absorber la baja
Para Mariano Echeverría, el primer gran reto de gestión ya no pasa solo por mejorar resultados, sino también por administrar una contingencia fuerte con recursos limitados. El entrenador necesita mantener el envión anímico del triunfo ante Colegiales, pero al mismo tiempo debe reorganizar el mediocampo ante la ausencia de un futbolista de experiencia.
En este tipo de contextos, cada detalle pesa. Un equipo que viene de pelear abajo no suele tener demasiado margen para absorber lesiones importantes sin resentirse. Y menos aún cuando el cuerpo técnico apenas está empezando a conocer de cerca al plantel en competencia oficial. La lesión de Montero obliga a acelerar decisiones, ajustar piezas y encontrar respuestas rápidas de cara a un calendario que no da respiro.
Lo que viene para Deportivo Maipú
Mientras procesa esta mala noticia, Deportivo Maipú continúa con su preparación para visitar a Patronato por la décima fecha de la Zona B de la Primera Nacional. El encuentro está programado para este sábado a las 20.00 y contará con arbitraje de Nahuel Viñas. Será una prueba importante para medir si el envión del debut triunfal de Echeverría puede sostenerse fuera de casa y en un escenario exigente.
El duelo ante Patronato también servirá para observar cómo responde el plantel frente al nuevo contratiempo. Porque más allá del alivio que significó ganar en Mendoza, la realidad de Maipú sigue siendo delicada: necesita sumar, escapar del fondo y construir una identidad competitiva cuanto antes. El debut de Echeverría dejó una señal positiva; la lesión de Montero, en cambio, recuerda que el camino recién empieza y que no estará exento de obstáculos.
Un triunfo que ilusiona, una baja que preocupa
En definitiva, Mariano Echeverría tuvo el estreno que todo entrenador desea: victoria, alivio y una mejora inmediata en los resultados. Pero la lesión de Fausto Montero cambió rápidamente el clima y marcó el primer gran problema de su ciclo. Deportivo Maipú había logrado cortar la sangría y recuperar algo de esperanza, aunque ahora deberá demostrar que también tiene capacidad para resistir los golpes.
El arranque de gestión del nuevo DT muestra así sus dos caras. La primera, luminosa, fue el 3-1 ante Colegiales. La segunda, mucho más dura, es la pérdida de un referente que estará varios meses afuera. Entre esas dos imágenes se jugará buena parte del futuro inmediato del Cruzado en la Primera Nacional.


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