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Deportivo Armenio superó a Liniers por 1-0 y confirmó su levantada en la Primera B Metropolitana, mientras que Argentino de Quilmes goleó 3-0 a San Martín de Burzaco y logró su primer triunfo como local en la temporada.
La fecha 11 de la Primera B Metropolitana 2026 dejó dos festejos importantes para equipos que necesitaban consolidar su recuperación. Deportivo Armenio volvió a hacerse fuerte y derrotó por 1-0 a Liniers en Ingeniero Maschwitz, mientras que Argentino de Quilmes logró una contundente goleada por 3-0 frente a San Martín de Burzaco en la Barranca Quilmeña. Ambos triunfos les permitieron sumar puntos valiosos, ganar aire en la tabla y reforzar la sensación de crecimiento en una categoría tan pareja como exigente.
En el caso del Tricolor, el equipo llegaba en un momento positivo tras haber conseguido dos victorias consecutivas en el torneo. Luego del golpe sufrido en Copa Argentina ante Vélez, Deportivo Armenio había reaccionado en la Primera B con una victoria frente a UAI Urquiza y otro gran resultado como visitante ante Real Pilar. Ante Liniers, el conjunto de Ingeniero Maschwitz buscaba ratificar su levantada, y lo consiguió con una actuación efectiva en un partido condicionado por la lluvia y el mal estado del campo.
El desarrollo del encuentro fue parejo en el arranque. Las incesantes precipitaciones sobre la provincia de Buenos Aires complicaron el trámite y limitaron la generación de juego. En ese contexto, Armenio aprovechó una de las primeras situaciones claras que tuvo. Un error grosero del arquero Cristopher De Feliche dejó servido el escenario para que Gonzalo Figueroa definiera con precisión y marcara el único gol del encuentro. A partir de allí, el local sostuvo la ventaja y mostró oficio para manejar un partido que, con el correr de los minutos, fue subiendo de temperatura.
Liniers intentó reaccionar y tuvo una posibilidad concreta con Cristian Rodríguez, pero apareció una buena respuesta de Juan Mujica Rodríguez para sostener la ventaja. El partido se volvió cada vez más friccionado y terminó dejando cuatro expulsados: Franco Camejo y Cristian Gómez se fueron antes del descanso, mientras que en la segunda parte también vieron la roja Cristian Rodríguez y Facundo Tello. Aun con ese contexto cargado de tensión, Deportivo Armenio mantuvo la diferencia y cerró una victoria que vale mucho más que tres puntos.
Con este resultado, el equipo dirigido por Fernando Ruiz alcanzó las 13 unidades y se acomodó en el décimo puesto, cada vez más cerca de la zona de Reducido. El dato no es menor, porque hace apenas algunas semanas el panorama era muy distinto. Armenio había tenido un arranque irregular, con cambio de entrenador incluido tras la salida de Ezequiel Giaccaglia. Desde la llegada de Ruiz, el equipo logró mostrar otra solidez competitiva y empezó a sumar triunfos que hoy le permiten mirar la tabla con más optimismo.
La recuperación de Deportivo Armenio tiene además nombres propios. Jonathan Herrera había sido decisivo con su doblete ante UAI Urquiza, mientras que Gonzalo Figueroa volvió a aparecer en momentos clave, como ya lo había hecho en el triunfo ante Real Pilar y ahora nuevamente frente a Liniers. Esa capacidad para encontrar respuestas ofensivas y sostenerse en partidos apretados empieza a transformarse en una señal alentadora para un plantel que venía golpeado.
Por su parte, Argentino de Quilmes vivió una noche muy positiva en el estadio Dr. Isidoro Iriarte. En una jornada lluviosa, el equipo de Adrián Czornomaz consiguió una victoria amplia y convincente ante San Martín de Burzaco por 3-0, en lo que fue su primer triunfo como local en la temporada y el segundo en el campeonato. El Mate necesitaba volver a sumar de a tres después de una serie de encuentros sin victorias, y lo hizo con una actuación que dejó señales más que interesantes.
El equipo quilmeño había llegado a este compromiso luego de empatar 1-1 con Villa San Carlos, en un partido donde había dejado pasar la chance de ganar tras ponerse en ventaja y sufrir la igualdad en el cierre. También arrastraba un proceso de reacomodamiento desde la llegada del Pirata Czornomaz, quien volvió al club con el objetivo de sacar al equipo de la parte baja de la tabla y reconstruir anímicamente a un plantel que venía golpeado. El triunfo ante San Martín de Burzaco apareció, entonces, como un desahogo necesario.
Durante el primer tiempo, Argentino de Quilmes mostró mayor claridad que su rival. El campo presentaba algunos charcos cerca de las áreas, aunque en otras zonas estaba rápido, lo que le dio al juego un ritmo intenso. Dentro de esa dinámica, el local fue el que más cerca estuvo del gol. Joel Martínez tuvo una ocasión clarísima en los primeros segundos tras un centro de Mauro Gómez, y luego hubo otra llegada de Dylan Oyarzún. Sin embargo, la ventaja recién llegó a los 44 minutos: Fabricio Filliol desbordó por derecha, metió un pase rasante, Oyarzún dejó pasar y Leandro Guzmán controló para definir de media vuelta con zurda y poner el 1-0.
En el complemento, el dominio del Mate fue aún más marcado. El equipo se adueñó de la pelota, presionó bien tras pérdida y prácticamente no dejó crecer a San Martín de Burzaco. A los 67 minutos llegó el segundo tanto, otra vez con protagonismo de Leandro Guzmán, que se asoció con Marcelo Vega, controló con el pecho un pase filtrado y sacó una volea de derecha para firmar su doblete. Fue una acción de jerarquía individual en un momento donde el local ya justificaba ampliamente la diferencia.
Con el 2-0, Argentino de Quilmes jugó con mayor serenidad. Controló los tiempos, bajó el ritmo cuando fue necesario y no sufrió defensivamente porque su rival prácticamente no logró inquietarlo. Ya en tiempo adicionado, el equipo terminó de decorar el resultado con una gran acción colectiva: Filliol participó otra vez, Miguel Ceccotti intervino en la jugada y Martiniano Compagnucci apareció por el segundo palo para empujar la pelota y decretar el 3-0 definitivo.
La victoria tiene un peso especial para Argentino de Quilmes por varios motivos. No solo significó cortar una racha adversa y conseguir el primer festejo como local, sino que además le permitió llegar a 10 puntos y ubicarse en el puesto 17. Todavía sigue lejos de donde pretende estar una institución con aspiraciones de pelear más arriba, pero el resultado le da margen para trabajar y confianza para intentar sostener una remontada en las próximas fechas.
El ciclo de Czornomaz había arrancado con derrota ante Liniers y luego con empate ante Villa San Carlos, pero el entrenador ya venía marcando la necesidad de fortalecer la cabeza del equipo, ordenar al grupo y recuperar la solidaridad colectiva. Frente a San Martín de Burzaco se vieron varias de esas ideas: un equipo más compacto, más atento en la presión, con capacidad para administrar la pelota y con jugadores ofensivos que pudieron lastimar. La gran figura fue Leandro Guzmán, autor de dos goles, aunque también sobresalieron Filliol, Vega y Compagnucci.
Así, la fecha dejó dos realidades con puntos de contacto. Deportivo Armenio ratificó que atraviesa un buen momento y sigue acercándose a los puestos de Reducido. Argentino de Quilmes, en cambio, encontró una victoria que puede marcar un punto de inflexión en su campeonato. En una Primera B Metropolitana donde la regularidad suele marcar la diferencia, ambos equipos entendieron que cada triunfo puede ser el impulso necesario para cambiar una temporada.

Mallin Nehuen de Maquinchao