Salta Basket vuelve a presentarse esta noche en el Estadio Delmi frente a San Isidro por el cuarto partido de una serie que sigue abierta y cargada de tensión. Luego del triunfo infernal en el tercer juego por 63-57, el conjunto salteño buscará igualar la llave y forzar un quinto y decisivo encuentro, mientras que el elenco cordobés intentará cerrar la clasificación a cuartos de final de la Liga Argentina.
Salta Basket se juega otra final ante San Isidro en el Delmi: previa completa del cuarto partido y análisis de la serie
La serie entre Salta Basket y San Isidro de San Francisco tendrá esta noche un nuevo capítulo en el Estadio Delmi, cuando desde las 21.30 se enfrenten por el cuarto partido de los octavos de final de la Liga Argentina. El cruce llega con una tensión creciente, con un equipo salteño que recuperó la esperanza tras ganar el tercer punto y con un conjunto cordobés que todavía conserva la ventaja y la chance de cerrar la clasificación.
Los dirigidos por Ricardo De Cecco lograron descontar en la serie con el 63-57 del tercer encuentro y esta noche intentarán repetir en casa para empatar la llave 2-2 y llevar toda la definición a un quinto juego. San Isidro, por su parte, sabe que dejó escapar la primera oportunidad de liquidar el cruce, pero también llega con el respaldo de haber dominado los dos primeros partidos y con la experiencia de uno de los planteles más fuertes de la categoría.
No será un partido más. Para Salta Basket es otra final. Para San Isidro, una nueva chance de cerrar una serie que parecía encaminada. Para el público del Delmi, la posibilidad de volver a empujar a un equipo que ya demostró que no se entrega aun en los escenarios más adversos.
Cómo llegan Salta Basket y San Isidro al cuarto partido
La serie encuentra a ambos con sensaciones distintas, pero con la misma certeza: el cuarto juego puede cambiarlo todo. San Isidro terminó empatado en la primera posición de su zona con registro de 23 victorias y 9 derrotas, aunque quedó segundo tras el desempate. Salta Basket, en tanto, cerró la fase regular en el séptimo lugar con balance de 18-14 y luego eliminó a Estudiantes de Tucumán por 3-2, después de ganar el quinto juego en tiempo suplementario.
Ese recorrido explica bastante del presente. San Isidro llegó directamente a esta instancia como uno de los equipos más sólidos del Norte, mientras que Salta viene jugando bajo presión desde la reclasificación. Y quizá allí aparezca uno de los factores emocionales más fuertes de esta serie: Los Infernales ya saben lo que es quedar al borde de la eliminación y responder en casa.
Esta noche el partido será televisado por Básquet Pass, tendrá como árbitros a Jorge Chávez e Iván Huck Braner, y se disputará desde las 21.30 en el Estadio Delmi.
Análisis de cada partido de la serie entre Salta Basket y San Isidro
Primer partido: San Isidro pegó primero con autoridad
El arranque de la serie mostró la mejor cara del equipo cordobés. En San Francisco, San Isidro se impuso 86-66 en un partido que logró controlar de punta a punta. El equipo de Sebastián Porta marcó diferencias con su juego colectivo, su intensidad defensiva y su efectividad ofensiva, dejando en claro desde el inicio por qué llegaba como uno de los principales candidatos de la Conferencia Norte.
Durante la primera mitad, el trámite fue relativamente parejo, con momentos de cierta imprecisión lógica después de más de 20 días sin competencia oficial. Sin embargo, a medida que avanzaron los minutos, San Isidro fue encontrando ritmo y soltura. El quiebre apareció desde la segunda mitad del tercer cuarto, cuando ajustó en defensa, castigó mejor en ataque y construyó una diferencia decisiva de 17 puntos. Además, convirtió 10 triples y mostró una producción ofensiva repartida. Nahuel Buchaillot fue el máximo anotador con 16 puntos.
Para Salta Basket, ese primer partido dejó varias alarmas. Le costó sostener su estructura ofensiva, no encontró soluciones cuando el rival subió la intensidad y terminó siendo superado con claridad. También apareció un dato central para el resto de la serie: la ausencia de Tomás Botta, una baja muy sensible para el funcionamiento del equipo salteño tras la lesión sufrida ante Estudiantes.
Segundo partido: Salta reaccionó, pero San Isidro volvió a imponer su carácter
El segundo juego tuvo otro desarrollo. Aunque volvió a ganar el local, esta vez el partido fue mucho más parejo y Salta Basket estuvo muy cerca de robarse un punto clave en Córdoba. Finalmente, San Isidro se quedó con la victoria por 80-75, puso la serie 2-0 y viajó a Salta con match point.
A diferencia del primer duelo, Los Infernales lograron competir durante más tiempo. San Isidro dominó gran parte de la noche y llegó al último cuarto con una ventaja de 10 puntos, mostrando nuevamente solidez en ambos costados de la cancha. Pero en el tramo decisivo apareció la reacción del equipo de De Cecco: ajustó la defensa, elevó la intensidad y hasta logró dar vuelta el marcador, generando una gran preocupación en el local.
Cuando el partido parecía inclinarse emocionalmente hacia los salteños, San Isidro encontró respuestas de peso. Un triple determinante de Jerónimo Suñé y dos penetraciones clave de Manuel Lambrisca devolvieron el control al equipo rojiblanco, que cerró mejor y aseguró una victoria fundamental. En ese partido se destacó Jaleel Hooper, goleador con 15 puntos, mientras que Buchaillot volvió a ser muy importante con 10 unidades, 9 rebotes y 7 asistencias.
Para Salta Basket, el segundo juego dejó una mezcla de bronca y esperanza. La bronca de haber quedado tan cerca, y la esperanza de comprobar que, aun sin Botta y frente a uno de los rivales más duros del campeonato, podía discutir de igual a igual.
Tercer partido: el Delmi empujó y Salta Basket salvó el primer match point
La serie cambió de escenario y también cambió de clima. En Salta, con el apoyo de su gente, Los Infernales ganaron 63-57 en un partido de bajo goleo, enorme intensidad y mucha carga táctica. Fue una victoria trabajada, sufrida y necesaria. El equipo salteño estaba obligado a ganar para seguir con vida, y respondió.
El comienzo fue parejo, con ambos equipos muy concentrados. Salta logró cerrar mejor el primer cuarto 19-13, capitalizando las ofensivas que el rival no concretó. Allí apareció con fuerza la figura de Bruno Abratte, que terminó siendo el gran protagonista de la noche. El base cordobés anotó cuatro triples en la primera mitad, condujo con criterio y volvió a asumir responsabilidades enormes en un contexto límite. Cerró el juego con 20 puntos, siendo la gran figura del encuentro.
La paridad se mantuvo hasta el final. San Isidro nunca se salió del libreto, siguió peleando cada pelota y volvió a hacerse fuerte en el rebote ofensivo. Pero esta vez no tuvo la claridad suficiente para aprovecharlo. El momento bisagra llegó con un robo defensivo de Chance Hunter, que derivó en una jugada explosiva: corrida, volcada, doble y falta para desatar el Delmi. Poco después, Abratte convirtió otro doble fundamental para que Salta sacara siete de ventaja, 62-55, a falta de un minuto. Desde ahí, los de De Cecco sostuvieron la diferencia y sellaron el triunfo.
Ese tercer punto dejó una señal clara: la serie sigue viva. San Isidro ya no enfrenta a un rival resignado, sino a uno convencido de que todavía puede dar vuelta la historia.
Qué necesita Salta Basket para empatar la serie
El camino para Salta Basket está marcado por una premisa simple: repetir lo mejor del tercer partido y sostenerlo durante más tiempo. El equipo ya mostró que puede defender con intensidad, incomodar a San Isidro y sostener un juego de bajo goleo si logra llevar el partido a ese terreno. También evidenció que necesita una noche grande de Abratte o de alguno de sus líderes ofensivos para compensar la baja de Botta.
Defensivamente, Salta tendrá que volver a ser sólido sobre los principales generadores del equipo cordobés, especialmente sobre las variantes exteriores y el juego colectivo que tanto daño hizo en San Francisco. En ataque, necesitará controlar mejor los momentos de sequía, algo que fue un problema serio en los dos primeros partidos. El tercer juego se ganó con paciencia, con oficio y con energía emocional. El desafío ahora es repetirlo con una presión incluso mayor.
Qué necesita San Isidro para cerrar la llave
Del lado de San Isidro, el foco estará puesto en recuperar la fluidez ofensiva de los dos primeros encuentros. El equipo de Porta dominó el arranque de la serie porque pudo imponer ritmo, circulación, defensa y respuestas repartidas. En el Delmi, en cambio, quedó atrapado en el contexto áspero que propuso Salta y perdió claridad para resolver.
Para clasificar esta noche, el equipo cordobés necesitará volver a ese plan original: no desesperarse, sostener el rebote ofensivo, castigar los errores del rival y aprovechar la profundidad de su plantel. El dato a su favor es que ya demostró tener carácter para cerrar partidos calientes, como ocurrió en el segundo punto cuando Salta había dado vuelta el marcador.
El impacto de la lesión de Tomás Botta en la serie
Uno de los ejes invisibles, pero decisivos, de esta llave pasa por la ausencia de Tomás Botta. El base sufrió una lesión en el quinto partido de la serie anterior contra Estudiantes de Tucumán y Salta Basket no pudo incorporar un reemplazo por la imposibilidad reglamentaria. Eso dejó al equipo sin uno de sus líderes, sin uno de sus cerebros ofensivos y sin un jugador que había sido determinante a lo largo del torneo.
En ese contexto, la aparición de Bruno Abratte se volvió todavía más importante. Ya lo había demostrado ante Estudiantes, cuando tuvo que hacerse cargo de la conducción en un contexto límite. Ahora lo volvió a ratificar frente a San Isidro. La serie, en buena medida, también cuenta la historia de cómo Salta intenta reinventarse sin Botta y cómo Abratte se convirtió en una pieza clave para sostener la ilusión.
El Delmi como factor emocional de la serie
El estadio vuelve a ser mucho más que una cancha. El Delmi se transformó en un factor emocional concreto para el equipo salteño. En el tercer partido, el público acompañó, empujó y sostuvo al equipo durante todo el desarrollo. Esa energía fue visible en cada cierre defensivo, en cada reacción anímica y especialmente en la jugada de Hunter que hizo explotar el estadio.
Salta Basket ya venía de vivir algo parecido en la serie contra Estudiantes, cuando forzó y ganó el quinto juego en casa. Esa memoria reciente alimenta la confianza. Los Infernales saben que, en un contexto de máxima presión, el Delmi puede ser un aliado poderoso. Esta noche buscarán volver a convertirlo en un escenario de resistencia y rebeldía.
Lo que está en juego esta noche
El cuarto partido pone sobre la mesa dos escenarios posibles. Si gana Salta Basket, la serie quedará 2-2 y habrá quinto juego, con todo el suspenso y la tensión que eso implica. Si gana San Isidro, el equipo cordobés avanzará a cuartos de final y cerrará la serie en Salta.
No hay demasiado margen para las especulaciones. Los dos llegan con mucho en juego y con argumentos concretos para creer. San Isidro tiene la ventaja de haber mostrado un techo más alto en los dos primeros partidos. Salta Basket tiene la fuerza emocional de haber sobrevivido y el impulso de jugar otra vez en su casa.
Esta noche, el Delmi volverá a latir como en las grandes noches. Y la serie entre Salta Basket y San Isidro tendrá otro capítulo que puede resultar decisivo.

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