Belotti dio sus primeros pasos en la Unione Calcio AlbinoLeffe, debutando en el primer equipo el 10 de marzo de 2012 en un partido de Serie B frente al Chievo Verona y anotando el único gol de su equipo en la derrota del Albinoleffe por 4-1. Marcaría otro gol más el 21 de abril en un partido frente al Juve Stabia.
Su equipo descendió a la tercera división italiana, pero Belotti firmó 12 goles esa campaña y llamó la atención del Palermo, que lo adquirió cedido por una temporada el verano de 2013 por 500 mil euros.
Belotti firmaría 10 goles en la Serie B y la Unione Sportiva Città di Palermo lograría el ascenso a la primera división italiana. El Palermo pagó 5,5 millones de euros en el verano de 2014 para hacerse con la totalidad de sus servicios.
En la temporada 2014-15 alcanzó la discreta anotación de 6 tantos, pero el Torino se fijó en él y lo fichó por 8,5 millones.[1] En su primera temporada en Turín marcaría 12 goles.
Pero no sería hasta la temporada 2016-17 cuando explotó definitivamente siendo uno de los delanteros con mayor potencial de Europa logrando una cifra goleadora que le colocó como uno de los máximos anotadores de la Serie A y de toda Europa, con 26 tantos, tan solo por detrás de Edin Džeko, que fue el capocannoniere.
Atrajo la atención de muchos equipos de renombre en Europa, entre ellos el A. C. Milan,[2] que finalmente fichó al portugués André Silva del F. C. Oporto por una cifra razonablemente inferior a la que podía haber pagado por Belotti, que finalmente siguió en el conjunto turinés. El 7 de mayo de 2019 el Torino anunció su renovación hasta 2022.[citarequerida]
Siete años después de su llegada, puso fin a su etapa en Turín en junio de 2022 una vez expiró su contrato.[3] Dos meses después se unió a la A. S. Roma por un año con opción a dos más.[4]
Selección nacional
Categorías inferiores
Ha sido internacional con la selección de Italia en las categorías sub-19, sub-20 y sub-21.[5]
Franco Colapinto fue sexto en Canadá y firmó la mejor actuación de su carrera en Fórmula 1
Cumpleaños
mayo 24, 2026
Edad
0
Franco Colapinto en Canadá volvió a dar un golpe sobre la mesa y firmó la mejor actuación de su carrera en la Fórmula 1. El piloto argentino terminó sexto en Montreal, sumó ocho puntos valiosísimos para Alpine y confirmó que el salto visto en Miami no fue casualidad: ahora también tiene consistencia, ritmo y resultados para pelear de manera estable en la zona alta del pelotón intermedio.
Franco Colapinto en Canadá: una carrera brillante para firmar su mejor resultado en Fórmula 1
Franco Colapinto escribió en Canadá una de esas páginas que marcan un antes y un después en la carrera de un piloto. El argentino terminó sexto en el Gran Premio de Montreal, sumó ocho puntos y consiguió la mejor posición final de toda su trayectoria en la Fórmula 1, superando el séptimo puesto que había logrado apenas una fecha antes en Miami. El resultado no fue casual ni fruto exclusivo del desorden de la carrera: fue la consecuencia de un fin de semana en permanente crecimiento, de una clasificación sólida y de una competencia en la que supo leer cada situación con inteligencia, calma y velocidad.
El sexto puesto además tuvo un valor especial por la continuidad que refleja. Miami ya había dejado claro que Colapinto estaba en franco ascenso desde la llegada del gran paquete de actualizaciones de Alpine, pero Canadá confirmó que aquello no había sido un pico aislado. Esta vez el argentino volvió a meterse en Q3, largó décimo y llevó el A526 hasta una posición de privilegio en una carrera compleja, cambiante y con varias trampas estratégicas. Fue, en definitiva, la prueba más contundente de que Colapinto ya no aparece como una sorpresa, sino como una realidad dentro del equipo francés.
De un viernes sin vueltas a un domingo inolvidable
El tamaño del resultado se entiende todavía mejor cuando se repasa cómo había comenzado el fin de semana. Canadá arrancó torcido para Colapinto: una falla en la batería de la unidad de potencia Mercedes-Benz lo dejó sin dar una sola vuelta en la única sesión de entrenamiento libre. En un formato sprint, donde el tiempo de preparación es mínimo, ese problema lo obligó a construir todo el fin de semana prácticamente sobre la marcha. Sin referencias reales, sin conocer el comportamiento del auto en pista y con una enorme desventaja respecto a sus rivales, el argentino tuvo que aprender en plena competencia.
Sin embargo, lejos de derrumbarse, Colapinto reaccionó en cada salida. Se metió en la SQ2 de la qualy sprint, terminó noveno en la carrera corta tras una gran remontada y luego selló una clasificación brillante para el domingo, alcanzando la Q3 y asegurándose el décimo cajón de largada. Lo que parecía un fin de semana hipotecado en el arranque terminó convirtiéndose en la mejor producción de toda su carrera en la máxima categoría.
Una largada incierta y una apuesta que salió bien
La carrera del domingo en Montreal estuvo marcada desde el inicio por un contexto muy particular. El cielo gris, la amenaza de lluvia y la incertidumbre sobre el estado real de la pista generaron un escenario estratégico muy complejo. Entre los 22 pilotos hubo tres elecciones diferentes de neumáticos: once largaron con lisos, cuatro con medios y siete apostaron por intermedios. Alpine eligió el compuesto medio para Colapinto y Gasly, una apuesta que no era obvia en un momento de tensión climática total.
Ese comienzo dejó rápidamente una primera gran conclusión: el equipo acertó. Mientras algunos rivales, entre ellos los McLaren, optaron por intermedios en condiciones apenas húmedas, el piso seco terminó castigando esa elección y obligó a Norris y Piastri a parar en las dos primeras vueltas. Ese error de Woking abrió de inmediato una oportunidad para Franco, que conservó su posición de largada y escaló en el clasificador gracias a las detenciones ajenas. A eso se sumó la salida de Arvid Lindblad desde la grilla por un problema técnico, otro detalle que empujó al argentino hacia adelante desde el arranque.
El susto de Colapinto en el relanzamiento
Aunque la carrera terminó siendo la más sólida de su vida, Colapinto también tuvo un momento de tensión real. En un relanzamiento se fue apenas ancho y llegó a rozar el muro con la goma izquierda. Fue el único susto serio de su tarde en Montreal. El golpe, por fortuna, no provocó daños importantes en el Alpine y le permitió seguir adelante sin consecuencias mecánicas graves.
Ese episodio pudo haber alterado por completo su carrera, pero sucedió lo contrario: Colapinto se recompuso enseguida, mantuvo el control y no perdió el hilo de la competencia. Ese detalle también habla del crecimiento del argentino, que en un momento de máxima exigencia no cayó en el error posterior ni se dejó arrastrar por el apuro. Lo solucionó rápido y continuó construyendo una actuación muy madura.
Cómo se acomodó la carrera y por qué Colapinto terminó sexto
La competencia fue cambiando de forma con el correr de las vueltas. Arriba, Kimi Antonelli tomó el control de la carrera y también del campeonato, seguido por Max Verstappen y Lewis Hamilton. Más atrás, Charles Leclerc logró avanzar sobre Isack Hadjar, mientras el abandono de Norris eliminó cualquier amenaza que pudiera complicar la cosecha de Alpine. En ese contexto, Colapinto se sostuvo firme, sin errores graves, sin excesos y aprovechando todo lo que el Gran Premio le fue poniendo delante.
El cierre tuvo algo de calma, apenas alterado por los ataques de Hamilton sobre Verstappen, una disputa que recordó viejas batallas entre ambos. Cuando Lewis logró superar al neerlandés a cuatro vueltas del final, el foco para Alpine ya estaba puesto en la bandera a cuadros y en el resultado que se estaba consolidando detrás. Allí apareció la gran noticia: Colapinto, que había largado décimo, cruzó la meta sexto y selló así la mejor clasificación final de su vida deportiva en la Fórmula 1.
Una carrera sólida, madura y sin errores graves
Hay un punto central para entender por qué este resultado vale tanto: no se trató de una carrera alocada ni de una sucesión de casualidades. El texto es claro al marcar que Colapinto construyó su sexto puesto con una conducción “firme y segura”, aprovechando los abandonos y los errores ajenos, pero también haciendo su parte con autoridad. De hecho, el propio balance del documento sugiere algo muy interesante: paradójicamente, tal vez haya sido la carrera más sencilla que le tocó vivir en su trayectoria interrumpida en la Fórmula 1, pero al mismo tiempo fue la mejor.
Eso explica bastante el salto del argentino. En otras competencias había brillado por maniobras defensivas, sobrepasos o capacidad para sobrevivir a contextos caóticos. En Canadá, en cambio, mostró otra capa de madurez: la de un piloto que puede correr con limpieza, sostener el ritmo, evitar errores grandes y capitalizar la oportunidad completa cuando el auto y la estrategia acompañan. Ese tipo de rendimiento es el que empieza a transformar buenos fines de semana en resultados fuertes.
Alpine también festejó: doble suma y un fin de semana redondo
El gran domingo de Colapinto no fue una historia aislada dentro de Alpine. Pierre Gasly también completó un muy buen fin de semana, y el equipo francés celebró una fecha muy importante en Montreal. Para la escudería de Enstone, la actuación canadiense significó confirmar que el avance mostrado desde Miami tiene sustento real. Después de un inicio de temporada complicado, con un auto que no terminaba de acomodarse al estilo de Franco y con varias limitaciones competitivas, la evolución del A526 empezó a entregar resultados concretos.
En ese proceso, Colapinto aparece cada vez más como la gran referencia interna. Ya había sido la carta fuerte del equipo en Miami, volvió a serlo en Canadá y ahora suma 15 puntos en una temporada 2026 que había comenzado con muchas dificultades. Esa transformación también le da otro peso al trabajo de los ingenieros, porque el paquete de actualizaciones estrenado en Estados Unidos claramente encajó mejor con el estilo del argentino que con el de Gasly.
Las declaraciones previas y la confirmación en pista
El sábado, después de meterse en Q3, Colapinto había dejado una frase fuerte: “Nunca me faltó confianza, pero sí resultados”. Esa idea encontró en la carrera del domingo la confirmación más clara posible. Durante todo el año, el argentino sostuvo que se sentía capaz, que tenía confianza, que en los tests el rendimiento había sido bueno y que los primeros tropiezos no reflejaban su verdadero nivel. Canadá terminó dándole la razón.
También había advertido que el fin de semana en Montreal no era tan veloz como Miami, pero que el ritmo de carrera estaba bien. Otra vez, la pista confirmó su lectura. Si el sábado la clasificación había sido firme y lo había dejado décimo, el domingo mostró que efectivamente el A526 tenía con qué competir en tanda larga, especialmente en un escenario donde la estrategia y la gestión iban a tener mucho peso. Colapinto no solo interpretó bien lo que venía pasando: también lo tradujo en su mejor resultado histórico.
Del séptimo en Miami al sexto en Canadá: la consistencia que pedía Alpine
Después del GP de Miami, Steve Nielsen, director del equipo, había dejado una especie de desafío interno: ver a Franco cómodo era muy positivo, pero ahora Alpine quería consistencia. Canadá llegó enseguida como examen inmediato y Colapinto respondió de la mejor manera. No solo repitió el nivel, sino que incluso lo mejoró: pasó del séptimo puesto en Florida al sexto en Montreal, sumó ocho puntos y confirmó que el crecimiento tiene continuidad.
Ese aspecto es probablemente lo más importante de todo el fin de semana. La Fórmula 1 castiga mucho la irregularidad y premia a quienes logran sostener el rendimiento. En este sentido, el argentino pasó en apenas dos carreras de ser una promesa de reacción a convertirse en una referencia firme de la zona media. El propio equipo había pedido estabilidad. Franco se la dio con resultados.
Por qué el sexto puesto en Canadá puede marcar un antes y un después
Este resultado no solo vale por los puntos o por la estadística. También puede representar un punto de quiebre emocional y competitivo. Hasta hace muy poco, Colapinto venía arrastrando un arranque de año complejo, con malas clasificaciones, poca performance general y un Alpine que no terminaba de responder. Desde Miami empezó a verse otra versión del argentino y de su equipo. En Canadá, esa mejora se consolidó de manera aún más potente.
Ahora ya no se trata solo de correr bien o de dejar buenas sensaciones. Colapinto empieza a convertir ese potencial en puntos grandes, en posiciones altas y en actuaciones que impactan directamente en la cosecha del equipo. Y eso modifica su lugar dentro de Alpine, su valoración dentro del paddock y también la expectativa que genera de cara a lo que viene.
Colapinto ya no promete, ahora confirma
Franco Colapinto fue sexto en el Gran Premio de Canadá y logró la mejor actuación de su carrera en la Fórmula 1. Lo hizo tras un fin de semana muy complejo desde el arranque, después de quedarse sin práctica, de reconstruir todo sobre la marcha y de sostener un nivel alto en cada salida a pista hasta convertirlo en ocho puntos y una posición histórica.
La actuación de Montreal confirma que el salto de Miami no había sido casual. Colapinto encontró el rumbo, Alpine le dio un auto mucho más competitivo y el argentino respondió con consistencia, velocidad y madurez. En Canadá no solo corrió bien: también mostró que está listo para pelear cada fin de semana por objetivos mucho más grandes.
Belgrano campeón del Apertura 2026: el Pirata venció a River y tocó el cielo en Córdoba
Cumpleaños
mayo 24, 2026
Edad
0
Belgrano escribió la página más gloriosa de su historia al vencer 3-2 a River Plate en la final del Torneo Apertura 2026. El Pirata reaccionó dos veces, lo dio vuelta con un doblete de Uvita Fernández y levantó su primer título en la máxima categoría del fútbol argentino.
Belgrano campeón del Apertura 2026: el Pirata venció a River y tocó el cielo en Córdoba
Belgrano campeón del Apertura 2026. La frase ya quedó escrita para siempre en la historia del fútbol argentino. En una final inolvidable, jugada en un Mario Alberto Kempes colmado y con un marco espectacular, el Pirata derrotó 3-2 a River Plate y conquistó el primer título de su historia en la máxima categoría. Fue una tarde de emociones extremas, golpes, respuestas, carácter y una ráfaga final que transformó a Córdoba en una fiesta celeste.
El equipo de Ricardo Zielinski volvió a demostrar que su camino en los playoffs no fue casualidad. Después de eliminar a Talleres en el clásico, superar a Unión, sobrevivir ante Argentinos Juniors y levantar una tanda de penales dramática, Belgrano llegó a la final con una convicción enorme. Del otro lado estaba River, que venía de dejar en el camino a San Lorenzo, Gimnasia y Esgrima La Plata y Rosario Central, y que buscaba cerrar el ciclo de Eduardo Coudet con un título nacional.
La final estuvo a la altura de la historia. River se puso dos veces en ventaja, primero con Facundo Colidio y luego con Tomás Galván, pero Belgrano nunca se quebró. Leonardo Morales empató de cabeza en el primer tiempo y, en el complemento, apareció Uvita Fernández para firmar un doblete decisivo: primero de penal y luego con el gol que hizo explotar al pueblo pirata.
Una final con marco imponente en el Kempes
El escenario fue perfecto para una definición. El Mario Alberto Kempes lució repleto, con dos hinchadas que le dieron un clima único a una final cargada de historia. Para River, era la posibilidad de recuperar protagonismo en una competencia local de eliminación directa. Para Belgrano, en cambio, era mucho más que una final: era la oportunidad de conseguir el título más importante de su vida deportiva.
Desde el primer minuto se notó que no sería un partido especulativo. River y Belgrano salieron a jugar con intensidad, presión alta, duelos fuertes y mucha decisión para atacar. En apenas dos minutos, Aníbal Moreno recibió una tarjeta amarilla tempranera que lo condicionó durante el resto del encuentro. Ese detalle marcó el nivel de fricción con el que se abrió la final.
En el primer cuarto de hora, Belgrano fue más punzante. El Pirata presionó, atacó con decisión y obligó a Santiago Beltrán a responder con dos tapadas importantes para sostener el cero en el arco de River. El arquero millonario, figura durante varios tramos del torneo, volvió a aparecer en el arranque para evitar que el equipo cordobés golpeara primero.
River golpeó primero con Colidio
Cuando Belgrano parecía más cerca del gol, River encontró el 1-0. La jugada nació de un intento del Pirata por sostener la presión. Emiliano Rigoni persiguió a Tomás Galván hasta su propia área, pero falló en el cálculo y dejó una pelota servida para el centro al medio. Allí apareció Facundo Colidio, que empujó la pelota y abrió el marcador para el equipo de Coudet.
El gol fue un golpe fuerte para Belgrano porque llegó en un momento en el que el equipo de Zielinski había tenido el mejor arranque. River, sin dominar del todo, aprovechó una situación concreta y mostró su eficacia. Para el Millonario, el tanto representaba la posibilidad de ordenar el partido desde la ventaja.
Pero si algo demostró Belgrano en este torneo fue su capacidad para reaccionar. Ya lo había hecho ante Argentinos Juniors, cuando lo empató en la última jugada y después ganó por penales. En la final, volvió a responder rápido.
Morales rompió el invicto de Beltrán y empató la final
El empate llegó a los 26 minutos y nació desde una vía que Belgrano supo explotar en varios momentos de los playoffs: la pelota parada. Lucas Zelarayán ejecutó el centro y Leonardo Morales ganó de cabeza para marcar el 1-1. Fue un gol enorme por el contexto, por la calidad del rival y porque hasta ese momento parecía muy difícil vencer a Santiago Beltrán.
La definición de Morales tuvo un valor emocional gigante. Belgrano no solo igualaba la final, sino que confirmaba que estaba preparado para competir de igual a igual ante River. El golpe recibido con el gol de Colidio duró poco. El Pirata volvió al partido, recuperó energía y encendió a su gente.
Después del empate, el trámite entró en una zona de imprecisiones. La pelota empezó a viajar mucho por el aire, los equipos se prestaron la posesión y los arqueros dejaron de ser protagonistas hasta el cierre del primer tiempo. La final se hizo más luchada que jugada, con ambos tratando de no cometer errores antes del descanso.
River volvió a ponerse arriba con Galván
En el complemento, el partido mantuvo la misma tensión. Ninguno de los dos equipos lograba controlar completamente el desarrollo, pero River volvió a encontrar un momento de lucidez ofensiva para ponerse en ventaja.
Facundo Colidio, otra vez protagonista, condujo de manera impecable por la zona central, atrajo marcas y visualizó el pique de Tomás Galván por izquierda. El mediocampista recibió dentro del área y definió de zurda para establecer el 2-1 a favor de River.
El gol parecía abrir un escenario ideal para el equipo de Coudet: ventaja en el segundo tiempo, posibilidad de manejar tiempos y un rival obligado a asumir riesgos. Pero Belgrano volvió a demostrar una fortaleza emocional fuera de lo común. Lejos de caerse, se adueñó de la pelota y empezó a empujar con decisión.
El VAR abrió la puerta y Uvita Fernández no perdonó
A partir del 2-1, Belgrano se transformó en protagonista. El equipo cordobés tomó posesión, adelantó líneas y empezó a jugar más cerca del área de River. En ese tramo llegó una acción determinante: una mano de Rivero fue revisada y sancionada por el VAR, que marcó penal para el Pirata.
El encargado de ejecutar fue Uvita Fernández, el mismo que había sido héroe ante Argentinos Juniors con el empate agónico en semifinales. Esta vez, frente a Beltrán, el delantero volvió a responder en el momento más caliente. Remató cruzado, con potencia, al ángulo superior, imposible para el arquero de River. 2-2 y final otra vez abierta.
El penal fue mucho más que un empate. Fue un golpe anímico tremendo para River y una inyección de confianza para Belgrano. El Pirata sintió que la historia estaba a su alcance. River, en cambio, empezó a mostrar señales de desconcierto.
La ráfaga histórica: Uvita volvió a aparecer y Belgrano pasó al frente
Todavía River intentaba reacomodarse después del 2-2 cuando llegó el golpe definitivo. En una ráfaga furiosa, Belgrano volvió a atacar y otra vez apareció Uvita Fernández para marcar el 3-2. El doblete del delantero hizo enloquecer al 50% del Kempes vestido de celeste y terminó de cambiar para siempre la historia del club.
El gol tuvo sabor a destino. Uvita había sido decisivo en la semifinal ante Argentinos y volvió a ser el hombre de la final. En los partidos grandes, cuando el margen de error es mínimo, Belgrano encontró en él una carta determinante.
River sintió el impacto. El equipo de Coudet, que había estado dos veces arriba, quedó por primera vez en desventaja y tuvo que salir a buscar el empate contra un Belgrano que ya jugaba con el corazón, la concentración y la historia en la mano.
Cardozo transmitió seguridad en el cierre
Con el 3-2 abajo, River fue a buscar el empate con lo último que tenía. El árbitro adicionó ocho minutos, y el Millonario apostó a los centros, al empuje y a la acumulación de jugadores cerca del área. Sin embargo, Belgrano resistió con orden.
Thiago Cardozo fue importante en ese tramo final. No tuvo que responder con atajadas imposibles, pero sí se mostró seguro para descolgar centros y calmar cada intento de River. En una final, esa serenidad vale tanto como una tapada espectacular. El arquero transmitió confianza y ayudó a que el equipo no se partiera en los minutos más largos de la tarde.
Cuando llegó el pitazo final, la fiesta explotó. Jugadores, cuerpo técnico e hinchas entendieron de inmediato la dimensión de lo conseguido: Belgrano acababa de levantar el primer título de su historia en la máxima categoría.
Zielinski y una obra gigantesca
La consagración de Belgrano tiene el sello de Ricardo Zielinski. El Ruso llegó a los playoffs con un equipo que había convivido con dudas, irregularidad y problemas de eficacia, pero logró transformarlo en una estructura competitiva, fuerte emocionalmente y capaz de responder en contextos límite.
Belgrano no ganó el torneo desde la comodidad. Lo ganó desde la resistencia, el carácter y la capacidad de reinventarse. Eliminó a Talleres en un clásico histórico, superó a Unión, venció a Argentinos por penales después de estar casi afuera y finalmente derrotó a River en una final electrizante.
El mérito de Zielinski estuvo en darle al equipo una identidad clara: competir siempre, no rendirse nunca y aprovechar cada momento emocional del partido. En la final, esa identidad volvió a aparecer cuando River se puso dos veces arriba.
Uvita Fernández, el héroe del título
El nombre de Uvita Fernández quedará grabado para siempre en la historia de Belgrano. Fue héroe en semifinales y héroe en la final. Ante Argentinos, apareció a los 94 minutos para evitar la eliminación y después convirtió en la tanda de penales. Ante River, hizo los dos goles que dieron vuelta la final y pusieron al Pirata en la cima del fútbol argentino.
Su doblete ante River tuvo todo: personalidad para patear el penal, potencia para vencer a Beltrán y oportunismo para marcar el 3-2 que desató la locura. En un equipo con varios protagonistas importantes, Uvita fue el hombre decisivo en el tramo final del torneo.
Belgrano encontró en él algo que durante la fase regular parecía faltarle: peso específico en el área y eficacia en los momentos importantes.
River se quedó sin premio pese a estar dos veces arriba
Para River, la final será difícil de digerir. El equipo de Coudet se puso dos veces en ventaja y tuvo momentos para manejar el partido, pero no pudo sostener ninguno de los dos golpes. Colidio fue importante con un gol y una asistencia, Galván marcó el segundo, pero el Millonario no logró resistir el empuje de Belgrano después del 2-1.
La mano sancionada por VAR y el penal de Uvita cambiaron el estado emocional del partido. River quedó golpeado y, antes de poder reordenarse, recibió el 3-2. En una final tan pareja, esos minutos fueron determinantes.
El equipo de Núñez empujó hasta el final, pero no encontró claridad. Belgrano cerró mejor el partido y terminó quedándose con una victoria que ya forma parte de las grandes páginas del fútbol cordobés.
El camino del campeón: de las dudas a la gloria
La campaña de Belgrano tuvo una transformación notable. Antes de los playoffs, el equipo venía cuestionado por su irregularidad y su falta de efectividad. Incluso Zielinski había reconocido que el plantel había bajado el nivel individual y colectivamente en algunos tramos del torneo.
Pero el cierre fue perfecto. Primero goleó a Sarmiento y empezó a cambiar el clima. Luego llegó el triunfo ante Talleres, que cortó una racha de 25 años sin ganar el clásico en Primera y lo metió en cuartos. Más tarde eliminó a Unión con un 2-0 sólido en Alberdi. En semifinales, sobrevivió ante Argentinos Juniors con un empate agónico y penales. Y en la final venció a River por 3-2.
Ese recorrido explica por qué el título tiene un valor tan grande. Belgrano no solo ganó un campeonato: construyó una historia de superación en cada llave.
Un título que cambia la historia de Belgrano
Belgrano ya no es solo el equipo que llegó a una final histórica. Ahora es el campeón del Torneo Apertura 2026. La conquista ante River modifica el lugar del Pirata en la historia del fútbol argentino y le entrega a su gente una alegría que esperó durante generaciones.
El Kempes fue el escenario perfecto. Córdoba vio a Belgrano levantar un título de Primera, con su gente, en una final contra uno de los clubes más grandes del país y después de un partido de altísimo voltaje emocional.
La imagen final —los jugadores abrazados, los hinchas celebrando y Zielinski al frente de una gesta inolvidable— resume una campaña que quedará para siempre.
Síntesis del partido
Resultado: Belgrano 3-2 River Plate Competencia: Final del Torneo Apertura 2026 Estadio: Mario Alberto Kempes Campeón: Belgrano Subcampeón: River Plate Goles de Belgrano: Leonardo Morales y Uvita Fernández, en dos ocasiones Goles de River: Facundo Colidio y Tomás Galván Figura destacada: Uvita Fernández Dato clave: Belgrano consiguió el primer título de su historia en la máxima categoría Entrenador campeón: Ricardo Zielinski Momento decisivo: doblete de Uvita Fernández en la ráfaga final del segundo tiempo
Franco Vivian ganó en Salta con la Chevrolet Tracker y cortó la mala racha en el TC2000
Cumpleaños
mayo 24, 2026
Edad
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Franco Vivian ganó en Salta con la Chevrolet Tracker #57 del YPF ELAION AURO Proracing y cortó una racha adversa en el TC2000. En una final vibrante ante 45.000 personas, el piloto capitalino aprovechó la estrategia de boxes, superó distintos golpes de escena y alcanzó su séptima victoria en la categoría.
Franco Vivian ganó en Salta: revancha, estrategia y triunfo con la Chevrolet Tracker
Franco Vivian ganó en Salta y el TC2000 tuvo una final cargada de emoción, estrategia y golpes de escena en el Autódromo Martín Miguel de Güemes. Ante 45.000 personas, el piloto de Capital Federal se impuso con la Chevrolet Tracker #57 del YPF ELAION AURO Proracing en el Gran Premio Salta, correspondiente a la 4ª fecha del 47º Campeonato de TC2000 YPF Energía Argentina. La carrera se disputó en el circuito largo de 4.106 metros, en sentido antihorario, y tuvo como gran condimento el cambio de neumáticos, que terminó siendo decisivo para el resultado final.
La victoria tuvo un peso especial para Vivian. No fue solamente un triunfo más. Fue una revancha deportiva después de un arranque de temporada muy complicado. El año había comenzado con un fuerte accidente en el Callejero Parque de la Ciudad, que lo dejó fuera de competencia por una lesión en una vértebra. Luego no pudo correr en El Zonda de San Juan porque no recibió el alta médica, y en Concordia volvió a sufrir un golpe deportivo por un problema de embrague en la largada de la final. En Salta, finalmente, el automovilismo le devolvió una alegría enorme.
La final tuvo tres líderes distintos: primero comandó Franco Morillo, luego pasó al frente Emiliano Stang y finalmente tomó el control Franco Vivian, que aprovechó una gran estrategia de su equipo en el cambio de los neumáticos delanteros. Con ritmo, decisión y una parada clave, el representante de Chevrolet alcanzó su séptima victoria en el TC2000. Su último triunfo había sido el 20 de julio de 2025 en 9 de Julio, durante la quinta fecha de aquella temporada.
Una carrera con clima de fiesta en el Martín Miguel de Güemes
Salta volvió a demostrar que es una de las plazas más fuertes del automovilismo nacional. El regreso del TC2000 al Autódromo Martín Miguel de Güemes tuvo un marco imponente, con 45.000 fanáticos que acompañaron la final del domingo y le dieron un color especial a la cuarta fecha del calendario.
El trazado salteño presentó un desafío completo. La carrera se disputó en el circuito largo, con sentido antihorario y cambio obligatorio de neumáticos, tres elementos que obligaron a los equipos a trabajar no solo en velocidad pura, sino también en estrategia. La clave estuvo en administrar el ritmo, elegir el momento correcto para entrar a boxes y ejecutar sin errores el cambio de los neumáticos delanteros.
En ese escenario, el YPF ELAION AURO Proracing hizo la diferencia. La estructura leyó bien el momento de carrera, reaccionó cuando Vivian estaba cerca de los punteros y lo puso en una posición ideal para atacar la punta.
La mala racha quedó atrás
El triunfo de Vivian se entiende mejor si se mira el recorrido de las primeras fechas. En Buenos Aires, el accidente en el Callejero lo obligó a comenzar el año con una lesión. En San Juan, la falta de alta médica lo dejó sin poder correr. En Concordia, cuando parecía que podía sumar fuerte, un problema de embrague en la largada lo dejó otra vez sin resultados importantes.
Por eso, Salta fue mucho más que una fecha. Fue el punto de quiebre. Vivian había mostrado velocidad desde el sábado: dominó el shakedown, fue el más rápido en la primera práctica y luego quedó segundo en clasificación, apenas por detrás de Matías Rossi. El potencial estaba. Faltaba cerrar una final.
Y esta vez lo hizo. Con paciencia en los primeros giros, velocidad en el momento justo y una parada decisiva, el piloto de la Chevrolet Tracker transformó un fin de semana de gran ritmo en una victoria que cambia por completo su temporada.
Morillo, Stang y Vivian: los tres líderes de la final
La carrera se puso en marcha con Franco Morillo al frente, ya que había largado primero por la inversión de los seis mejores clasificados. Detrás se ubicaban pilotos con gran potencial, entre ellos Emiliano Stang, Lucas Carabajal, Valentín Yankelevich, Franco Vivian y Matías Rossi.
Morillo sostuvo la punta en el inicio, pero la carrera empezó a moverse con el paso de las vueltas y con la ventana de boxes. Luego apareció Stang como líder, aprovechando el rendimiento del Toyota Corolla Cross GR-S #162 del Toyota Gazoo Racing YPF Infinia.
Sin embargo, el momento decisivo llegó con las paradas. Vivian y el YPF ELAION AURO Proracing eligieron el instante justo para cambiar los dos neumáticos delanteros. La detención fue efectiva y, cuando Stang se retrasó en boxes, el piloto de la Chevrolet Tracker pasó a ser el nuevo líder de la competencia.
El auto de seguridad abrió el final
Cuando parecía que Vivian empezaba a encaminar la victoria, la carrera tuvo otro golpe de escena. En la vuelta 14 ingresó el auto de seguridad por el fuerte golpe entre Valentín Yankelevich y Tomás Fernández. Afortunadamente, no hubo consecuencias físicas graves para ambos pilotos, pero la neutralización volvió a compactar el pelotón y dejó un cierre completamente abierto.
En ese contexto, Vivian tuvo que manejar bajo presión. Stang, que venía con ritmo, achicó diferencias en la última vuelta e intentó ir por la heroica. El entrerriano se acercó y presionó hasta el final, pero no le alcanzó para superar al líder.
Vivian resistió, mantuvo la calma y cruzó la bandera a cuadros en primer lugar. Completó las 21 vueltas con un tiempo total de 37m09s262/1000, a una velocidad promedio de 159,563 km/h.
Stang fue segundo en pista, pero cayó por técnica
En pista, el segundo lugar había sido para Emiliano Stang, con el Toyota Corolla Cross GR-S #162 del Toyota Gazoo Racing YPF Infinia, a solo 439/1000 de Vivian. Sin embargo, después de la revisión técnica, el auto del piloto de Crespo no dio la altura reglamentaria y fue recargado con seis puestos, cayendo al octavo lugar del clasificador final.
Esa sanción modificó el podio definitivo. Franco Riva, que había terminado tercero en pista con el Chevrolet Cruze #78 del Proracing, heredó el segundo puesto, a 2s668/1000 del ganador. El tercer lugar quedó para Lucas Vicino, con la Honda ZR-V #30 del Honda YPF Racing, a 3s707/1000.
Para Vicino, el resultado tuvo un valor enorme: fue un gran regreso al TC2000 y además logró subir al podio con Honda, en una fecha muy exigente y con cambio de neumáticos.
Vivian: “Por suerte hoy se nos dio”
Después de la victoria, Franco Vivian destacó el trabajo del equipo y explicó cómo se construyó el triunfo desde la estrategia.
“Tengo que agradecerle al equipo por el auto que me dieron. Fue una carrera que tuve problemas al principio en la largada perdiendo dos posiciones, pero luego al pasar las vueltas conseguí meterme cerca de los punteros. Cuando vi que paró Rossi y yo estaba cerca de Yankelevich, decidí con el equipo parar para el cambio de neumáticos. Esa parada me sorprendió, porque sirvió para poder ser el nuevo líder y de ahí lograr una victoria luego de haber tenido el accidente en el Callejero. Por suerte hoy se nos dio”.
La frase resume el valor emocional del triunfo. Vivian necesitaba una carrera así. Después de tres fechas adversas, encontró en Salta el fin de semana ideal para recuperar confianza, volver a la pelea y demostrar que la Chevrolet Tracker puede ser una de las grandes protagonistas de la temporada.
Rossi sigue arriba en el campeonato
La final también dejó consecuencias importantes para el campeonato. Cumplidas cuatro fechas, el nuevo líder del 47º Campeonato de TC2000 YPF Energía Argentina es Matías Rossi, con el Toyota Corolla Cross GR-S #1 del Toyota Gazoo Racing YPF Infinia, con 83 puntos. El piloto de Del Viso había logrado la pole el sábado y, aunque se retrasó en la carrera por el cambio de neumáticos cuando estaba entre los tres de adelante, logró sostener la punta del torneo.
Segundo quedó Emiliano Stang, también del Toyota Gazoo Racing YPF Infinia, con 69 puntos. Tercero se ubica Franco Riva, del Proracing, con 51. Cuarto aparece Franco Morillo, del YPF ELAION AURO Proracing, con 43, mientras que el quinto lugar es para Gabriel Ponce de León, del Corsi Sport, con 42.
La pelea por el título quedó muy interesante. Toyota sigue fuerte con Rossi y Stang, pero Chevrolet tuvo un domingo muy positivo con el triunfo de Vivian, el segundo puesto de Riva y la presencia de Morillo en la pelea inicial de la carrera.
Lucas Vicino fue el mejor Rookie de la final
La Copa Rookie 2026 también tuvo novedades importantes. El mejor debutante de la carrera fue Lucas Vicino, con la Honda ZR-V #30 del Honda YPF Racing. Su podio general y su victoria entre los rookies le permitieron sumar fuerte y meterse de lleno en la pelea.
El líder del torneo sigue siendo Tomás Fernández, del Corsi Sport, con 21 puntos. Segundo está Valentín Yankelevich, del Toyota Gazoo Racing YPF Infinia, con 15. Tercero aparece Nicolás Palau, del Halcón Motorsport, con 13. Cuarto quedó Benjamín Squaglia, del ATR Racing, también con 13, y quinto se ubica Lucas Vicino, del Honda YPF Racing, con 11.
La pelea entre los jóvenes promete seguir abierta. Fernández mantiene la punta, pero Vicino dio un salto grande con su actuación en Salta, mientras Yankelevich, Palau y Squaglia siguen dentro del grupo de candidatos.
Chevrolet celebró una fecha clave
La victoria de Franco Vivian representa un golpe importante para Chevrolet y para el YPF ELAION AURO Proracing. El equipo había tenido velocidad durante todo el fin de semana, pero necesitaba concretar en la final. Lo hizo con una estrategia perfecta y con un piloto que manejó el cierre con autoridad.
Además, la marca tuvo una presencia fuerte en el clasificador final. Vivian ganó con la Tracker, Riva fue segundo con el Cruze, Morillo peleó adelante con otra Tracker y Nicolás Traut también terminó dentro de los diez mejores. Esa combinación demuestra que Chevrolet volvió a estar a la altura en un circuito técnico y exigente.
Toyota, por su parte, sigue liderando el campeonato con Rossi, pero se fue de Salta con sensaciones mezcladas: pole, liderazgo del torneo y buen ritmo, aunque sin victoria y con la sanción a Stang que alteró el podio.
Salta volvió a ser una plaza de alto impacto
El Gran Premio Salta dejó una conclusión clara: el TC2000 encontró en el norte argentino una plaza de enorme convocatoria. Las 45.000 personas presentes en el Martín Miguel de Güemes confirmaron el crecimiento del evento y el fuerte vínculo de la provincia con el automovilismo.
La fecha tuvo todo: presentación en la ciudad, actividad promocional en la Plaza 9 de Julio, autódromo colmado, prácticas intensas, una clasificación espectacular de Rossi y una final con estrategia, auto de seguridad, sanciones técnicas y un ganador que tuvo sabor a revancha.
Salta vibró con el TC2000. Y Franco Vivian, con la Chevrolet Tracker, escribió una de las historias más emotivas del campeonato.
Síntesis de la noticia
Categoría: TC2000 Fecha: 4ª del 47º Campeonato de TC2000 YPF Energía Argentina Evento: Gran Premio Salta Escenario: Autódromo Martín Miguel de Güemes Público: 45.000 personas Ganador: Franco Vivian Auto: Chevrolet Tracker #57 Equipo: YPF ELAION AURO Proracing Vueltas: 21 Tiempo total: 37m09s262/1000 Velocidad promedio: 159,563 km/h Victoria de Vivian en TC2000: 7ª Último triunfo anterior: 20 de julio de 2025 en 9 de Julio Segundo: Franco Riva Tercero: Lucas Vicino Mejor Rookie: Lucas Vicino Líder del campeonato: Matías Rossi, 83 puntos Líder Copa Rookie: Tomás Fernández, 21 puntos
Resultado final del TC2000 en Salta
Pos.
Piloto
Auto / Equipo
Diferencia / Observación
1
Franco Vivian
Chevrolet Tracker #57 – YPF ELAION AURO Proracing
37m09s262
2
Franco Riva
Chevrolet Cruze #78 – Proracing
+2s668
3
Lucas Vicino
Honda ZR-V #30 – Honda YPF Racing
+3s707
4
Marcelo Ciarrocchi
Fiat Pulse #25 – ATR Racing
Top 5
5
Matías Rossi
Toyota Corolla Cross GR-S #1 – Toyota Gazoo Racing YPF Infinia
Líder del campeonato
6
Benjamín Squaglia
Fiat Cronos #86 – ATR Racing
Zona de puntos
7
Lucas Carabajal
VW Nivus #81 – Halcón Motorsport
Debutante destacado
8
Emiliano Stang
Toyota Corolla Cross GR-S #162 – Toyota Gazoo Racing YPF Infinia
Recargado con 6 puestos
9
Gabriel Ponce de León
Toyota Corolla Cross #32 – Corsi Sport
Top 10
10
Nicolás Traut
Chevrolet Cruze #7 – Proracing
Top 10
11
Valentín Yankelevich
Toyota Corolla Cross GR-S #5 – Toyota Gazoo Racing YPF Infinia
Tras incidente con Fernández
Estadísticas entre autos en la final
Auto / Modelo
Mejor piloto
Mejor posición
Equipo
Lectura deportiva
Chevrolet Tracker
Franco Vivian
1º
YPF ELAION AURO Proracing
Auto ganador, gran ritmo y estrategia perfecta
Chevrolet Cruze
Franco Riva
2º
Proracing
Mejoró al podio definitivo y sumó fuerte
Honda ZR-V
Lucas Vicino
3º
Honda YPF Racing
Mejor Rookie y podio en su regreso
Fiat Pulse
Marcelo Ciarrocchi
4º
ATR Racing
Buen avance y solidez en ritmo de carrera
Toyota Corolla Cross GR-S
Matías Rossi
5º
Toyota Gazoo Racing YPF Infinia
Mantiene liderazgo del campeonato
Fiat Cronos
Benjamín Squaglia
6º
ATR Racing
Buen resultado para la Copa Rookie
VW Nivus
Lucas Carabajal
7º
Halcón Motorsport
Debut competitivo durante todo el fin de semana
Toyota Corolla Cross
Gabriel Ponce de León
9º
Corsi Sport
Sumó puntos para mantenerse en el top 5 del torneo
Estadísticas por marca en la final
Marca
Mejor posición
Mejor piloto
Autos en el top 10
Balance
Chevrolet
1º
Franco Vivian
3
Ganó la carrera y metió a Riva y Traut en el top 10
Honda
3º
Lucas Vicino
1
Logró podio y mejor Rookie
Fiat
4º
Marcelo Ciarrocchi
2
Buen resultado con Pulse y Cronos
Toyota
5º
Matías Rossi
3
Conservó liderazgo del campeonato pese a no ganar
VW
7º
Lucas Carabajal
1
Gran papel del debutante
Nissan
—
—
0
Sin presencia destacada en zona principal
Campeonato TC2000 2026 tras Salta
Pos.
Piloto
Equipo
Puntos
1
Matías Rossi
Toyota Gazoo Racing YPF Infinia
83
2
Emiliano Stang
Toyota Gazoo Racing YPF Infinia
69
3
Franco Riva
Proracing
51
4
Franco Morillo
YPF ELAION AURO Proracing
43
5
Gabriel Ponce de León
Corsi Sport
42
Copa Rookie 2026 tras Salta
Pos.
Piloto
Equipo
Puntos
1
Tomás Fernández
Corsi Sport
21
2
Valentín Yankelevich
Toyota Gazoo Racing YPF Infinia
15
3
Nicolás Palau
Halcón Motorsport
13
4
Benjamín Squaglia
ATR Racing
13
5
Lucas Vicino
Honda YPF Racing
11
Claves de la carrera
Clave
Desarrollo
Estrategia de boxes
Vivian ganó la carrera con una parada eficaz para cambiar los neumáticos delanteros
Tres líderes
Morillo, Stang y Vivian se alternaron en la punta
Auto de seguridad
El golpe entre Yankelevich y Fernández neutralizó la final y abrió el cierre
Sanción a Stang
Había terminado segundo en pista, pero cayó al octavo puesto por no dar la altura
Revancha de Vivian
Venía de accidente, ausencia en San Juan y abandono en Concordia
Rossi líder
El piloto de Toyota quedó al frente del campeonato con 83 puntos
Podio de Vicino
El mendocino fue tercero y mejor Rookie de la final